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Dr. Elmer Huerta

 

¿Es posible la actividad sexual después de un cáncer de ovarios?

Cómo se afecta la sexualidad y qué hacer para retomarla.

Pareja acariciándose tiernamente

Getty Images

Como si no fuera suficiente golpe emocional el que a una persona le diagnostiquen algún tipo de cáncer, existen ciertos tipos de cáncer que ocasionan un doble sufrimiento emocional. El cáncer que afecta los órganos relacionados con la sexualidad: cáncer de las mamas, de la próstata, del útero, de los genitales (vulva, pene) y de los ovarios. Sabiendo que cada uno de esos tipos de cáncer afecta la sexualidad de manera diferente, en este artículo nos enfocaremos en los cambios que ocurren en la sexualidad de la mujer que sufre un cáncer del ovario.

Los ovarios o gónadas femeninas son las glándulas que tienen la doble función de producir hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) y producir los óvulos que al ser fecundados por el espermatozoide, dan origen al nuevo ser.

Se calcula que al final del año 2014, aproximadamente 22,000 mujeres habrán sido diagnosticadas con cáncer de los ovarios, y poco más de 14,000 morirán a causa de la enfermedad, lo cual constituye la quinta causa de muerte entre las mujeres norteamericanas. Aproximadamente una de cada dos mujeres con cáncer de ovario es diagnosticada después de los 63 años de edad y es más frecuente en mujeres anglosajonas, seguidas por las mujeres hispanas, quienes sufren la enfermedad con más frecuencia que las mujeres afroestadounidenses. Sin embargo, las estadísticas muestran que las mujeres hispanas viven significativamente más que las mujeres blancas después del diagnóstico.

Cambios en la sexualidad

En general, más de la mitad de las mujeres que sufren de algún tipo de cáncer en los órganos genitales presenta severas alteraciones en su vida sexual. Las molestias más frecuentes son: la pérdida de deseo sexual, el dolor durante la penetración, la pérdida de sensibilidad en el área genital y la incapacidad para alcanzar un orgasmo.

En el caso específico del cáncer de ovario, ciertas características propias de la enfermedad hacen que los síntomas de mala función sexual sean más graves. Por ejemplo, al no existir un método de detección temprana, el cáncer de ovario generalmente se encuentra ya avanzado cuando se detecta, lo que exige intensos tratamientos con operaciones radicales y quimioterapia o radioterapia. La operación incluye siempre la remoción de los ovarios, lo que hace que la mujer en edad reproductiva entre de forma inmediata y brusca en la menopausia. La falta de hormonas por esa menopausia quirúrgica ocasiona una atrofia marcada de la delicada mucosa vaginal.

Además, afectan grandemente las molestias producidas por la operación, la fatiga, las náuseas y malestares ocasionados por el tratamiento con quimioterapia o radioterapia. Todo esto hace que en un reciente estudio se documente que solo el 30% de mujeres en tratamiento por cáncer de ovario estén activas sexualmente, comparado con la actividad sexual en mujeres sanas premenopáusicas que es más de un 90%.

El rol de la depresión

También es importante entender que la depresión y la ansiedad de enfrentar el cáncer, aunado muchas veces a la actitud negativa de rechazo o de incertidumbre de la pareja, hacen que el deseo sexual de la mujer con cáncer de ovario disminuya enormemente.

Uno de los pocos estudios que se han centrado en la vida sexual de las mujeres diagnosticadas con cáncer de los ovarios fue publicado en 2004 por investigadores del hospital MD Anderson en Houston, Texas. Después de analizar los datos de 232 mujeres con cáncer de ovario, casi la mitad de ellas en pleno tratamiento, se encontró que solo una de cada dos mujeres había tenido una relación sexual el mes anterior a la entrevista, siendo la depresión y la duda de “volver a ser una mujer” las condiciones psicológicas más frecuentes.

El estudio reveló que las principales molestias en las mujeres sexualmente activas fueron:

  • Falta de deseo sexual en 47%
  • Sequedad vaginal en 80%
  • Dolor durante la penetración en 62%

Y las principales razones por las que las mujeres no tuvieron relaciones sexuales fueron:

  • Falta de pareja en 44%
  • Falta de interés en 39%
  • Problemas físicos que impedían la relación sexual en 23%
  • Falta de interés en la pareja en 15%

¿Qué hacer para superar estos problemas?

Si la mujer con cáncer de ovario es joven y está en edad reproductiva, es posible que desee preservar sus óvulos para que sean usados en el futuro para tener hijos. Debido a que la operación radical de cáncer de ovario implica una histerectomía (remoción del útero), es importante que ella sepa que para tener un hijo necesitará de otra mujer (madre subrogada) que lleve el embarazo después de recibir una inseminación artificial con un embrión preparado con sus propios óvulos.

Con respecto al mejoramiento de la vida sexual, hay dos aspectos que considerar: el aspecto emocional y el aspecto de los síntomas relacionados con la enfermedad y los tratamientos.

Con respecto a lo emocional, lo más importante en la recuperación de la sexualidad es la buena relación con la pareja. Mejorar la comunicación, exponiendo abiertamente la falta de deseo sexual o la dificultad para alcanzar un orgasmo o al revés, comunicar con mente abierta las cosas que le gustaría experimentar para “avivar” su sexualidad son puntos importantes. Una consulta con el psicooncólogo es también un paso muy importante.

Es importante también que la pareja entienda que sexualidad no siempre implica una relación sexual pene-vagina. Nunca olvidaré a una paciente con cáncer que me dijo que había logrado convencer a su marido que para ella, el acurrucarse con él, cubiertos por una mantita mirando una telenovela, era tan placentero como una relación sexual. Mente abierta para lograr un orgasmo con la estimulación directa del clítoris con los dedos o con el uso de un juguete sexual, puede ser también una opción para la mujer en recuperación después del tratamiento de un cáncer de ovario.

Con respecto al manejo de los síntomas de la enfermedad que afectan una sexualidad plena, el médico de cabecera puede recetar cremas vaginales hormonales, hormonas de reemplazo, lubricantes medicados y otros medicamentos que puedan ayudar a aliviar los síntomas que impiden el goce de una sexualidad adecuada.

En resumen, el cáncer de ovario afecta significativamente mucho la sexualidad de la mujer, pero una actitud positiva, el respaldo adecuado de la pareja y la consulta con el médico y el psicooncólogo pueden devolver significativamente la sexualidad perdida.

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