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6 malos hábitos para la audición

En algunos casos, aunque no en todos, es posible prevenir la pérdida auditiva. Evita estos errores para proteger tus oídos.

Una persona limpia sus oídos con un hisopo de algodón

TIJANA STEPIC / EYEEM / GETTY IMAGES

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El deterioro de la audición no solo es frustrante, sino que también genera alejamiento. Durante la cena, rodeado de amigos (y ruido), de algún modo te sientes aislado, separado.

Con frecuencia, la pérdida auditiva es tan gradual que las personas no se dan cuenta. Eso puede contribuir a “sentimientos de soledad y aislamiento social”, dice Maria Pomponio, audióloga clínica en Weill Cornell Medicine en New York-Presbyterian Hospital.

Si bien es cierto que la edad puede deteriorar la audición —alrededor de un tercio de los adultos de entre 65 y 74 años y casi la mitad de los mayores de 75 tienen problemas auditivos, según los Institutos Nacionales de la Salud—, es importante proteger la audición que tienes y preservarla el mayor tiempo posible. Afortunadamente, cierto deterioro auditivo es prevenible. “Definitivamente, hay motivos para tener esperanza”, dice Pomponio.  

Estas son seis conductas que pueden perjudicar tu audición.

1. Demorar la visita al médico

¿Has notado un cambio en tu audición? No postergues una consulta con el médico.

Si no buscas tratamiento para la pérdida auditiva —y las investigaciones indican que muchos adultos mayores subestiman cuán mala es realmente su audición—, corres un mayor riesgo de caídas, visitas al hospital, ansiedad y depresión; también tendrás niveles más bajos de actividad y gastos de salud más elevados.


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Además, proteger tu audición —y obtener tratamiento— es uno de los cambios más grandes que puedes hacer para reducir el riesgo de demencia, según un informe del 2020 de la Lancet Commission.

“Nunca ignores un cambio en la audición”, dice Lindsay S. Creed, audióloga y subdirectora de prácticas de audiología en la American Speech-Language-Hearing Association. Esos cambios incluyen oír mejor con un oído que con el otro o tener tinnitus, una sensación de zumbido, tintineo o siseo en uno o ambos oídos. “No se debe descartar como algo normal y dejarlo sin tratar”, dice Creed.

Y como el deterioro auditivo puede ser hereditario, debes hacerte pruebas periódicas y vigilar tu audición. También podrías considerar hacerte una prueba genética para determinar si los antecedentes familiares podrían ser un factor.

Si la pérdida auditiva aparece de repente, haz una cita con el médico lo antes posible. Incluso una demora de dos semanas podría reducir la posibilidad de que el problema pueda mejorarse con medicamentos, según expertos en Johns Hopkins Medicine.

2. Fumar

Este es otro motivo para dejar de fumar: por lo general, el tabaquismo también está asociado con problemas auditivos. Un estudio en Japón realizó el seguimiento de más de 50,000 trabajadores de entre 20 y 64 años, ninguno de los cuales sufría de pérdida auditiva. Pero los investigadores descubrieron que, varios años después, muchos de los 5,107 participantes (el 10% de los sujetos del estudio) que sufrieron problemas auditivos eran fumadores. De hecho, las personas que fumaban fueron hasta un 60% más propensas a tener pérdida auditiva de sonidos de alta frecuencia, lo cual puede dificultar la conversación. 

La cantidad de cigarrillos diarios también fue importante: fumar hasta 10 cigarrillos por día hizo que la probabilidad de pérdida auditiva de sonidos de alta frecuencia fuera un 40% mayor; fumar entre 11 y 20 cigarrillos por día aumentó el riesgo un 60%; y fumar más de 20 cigarrillos por día lo aumentó un 70%. (El consumo de cigarrillos fue reportado directamente por los participantes).

Los participantes que fumaban fueron más propensos a experimentar otros factores que se han vinculado con la pérdida auditiva, entre ellos obesidad, problemas de salud crónicos y un entorno de trabajo ruidoso.

El estudio se alinea con otras investigaciones que han hallado vínculos entre el tabaquismo y la pérdida auditiva, desde adultos mayores con diabetes (en inglés) hasta adolescentes expuestos al humo de otros fumadores (en inglés), si bien el vínculo podría no sostenerse a través de distintos grupos de sexo y edad y es necesario realizar más investigaciones.

3. Tomar medicamentos ototóxicos

Hay más de cien fármacos que pueden dañar la audición, y en ocasiones la pérdida auditiva puede ser permanente. La mayoría de las veces, sin embargo, los problemas se resuelven al dejar de tomar el medicamento. La pérdida auditiva generada por un fármaco puede comenzar como tinnitus (oír un tintineo, un zumbido o un siseo aunque no haya nada que genere ese sonido) y avanzar a problemas de equilibrio, mareos y vértigo.

La intensidad y la permanencia del daño dependen de varios factores: la dosis, la exposición al ruido e incluso los factores genéticos. Este efecto secundario es más común con algunos fármacos que con otros. Si tomas alguno de los fármacos siguientes y te preocupa tu audición, habla con tu médico.   

  • Inhibidores de la ECA
  • Benzodiacepinas (especialmente tinnitus)
  • Hidroxicloroquina y cloroquina
  • Antibióticos aminoglucósidos (estreptomicina, neomicina, gentamicina)
  • Medicamentos quimioterápicos (cisplatino y carboplatino)
  • El fármaco antimalárico quinina
  • Diuréticos del asa (furosemida o bumetanida)
  • Analgésicos salicilatos (como la aspirina), aunque solo en dosis altas (8 a 12 pastillas diarias)
  • Antidepresivos tricíclicos y potencialmente los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, o ISRS (especialmente tinnitus)
  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno y naproxeno

Si necesitas tomar estos medicamentos, “asegúrate de hacer una prueba auditiva de referencia antes de comenzar a tomar el fármaco”, dice Creed, “e informa inmediatamente a tu médico si comienzas a observar síntomas”.


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4. Usar un kit de molde para la oreja

Aunque los audífonos todavía no son de venta libre —probablemente podamos hallarlos en las tiendas y en internet este año—, algunos comerciantes venden kits de moldes para la oreja para crear instrumentos auditivos personalizados, como tapones para los oídos.

Muchos de estos productos requieren hacer un molde de la oreja, y eso no es precisamente igual a crear esos protectores bucales estándar que puedes hacer tú mismo. En este caso, el material de impresión debe aplicarse en un punto muy sensible donde hay muchas cosas que pueden salir mal. 

“Si se hace incorrectamente, puede causar dolor, lesiones, mayor pérdida auditiva o requerir una operación quirúrgica para extraer el material”, dice Creed.

Esa es tarea de un audiólogo. No lo hagas en casa.

5. No mantener limpios los oídos

Todos sabemos que el ruido causa pérdida auditiva, pero las cortadoras de césped, las herramientas eléctricas y los campos de tiro no son los únicos culpables. Ten cuidado con el volumen de tus audífonos; la Organización Mundial de la Salud recomienda tratar de mantener el volumen por debajo del 60% de la capacidad máxima.

Otras causas de pérdida auditiva

Para el 2050, casi 2,500 millones de personas en todo el mundo tendrán algún grado de pérdida auditiva, según la Organización Mundial de la Salud. Estos son otros factores que contribuyen al problema. 

  • Enfermedades crónicas
  • Deficiencias nutritivas
  • Otoesclerosis (crecimiento óseo anormal dentro del oído)
  • Infecciones virales
  • Traumatismo craneal o en el oído

Fuente: Organización Mundial de la Salud

Es importante quitarse los audífonos y darles un descanso a los oídos. Además, al hacerlo reduces la probabilidad de lidiar con la desagradable situación de cera acumulada, la cual por sí misma puede causar zumbidos y pérdida temporal de la audición (hasta que se elimina, ya sea en el consultorio del médico o con un juego de irrigación de venta libre en la farmacia, los que “generalmente se consideran seguros”, dice Creed).

No trates de extraer la cera por tu cuenta. No, ni siquiera con un hisopo Q-tip.

Haciendo referencia a una frase familiar, Pomponio ofrece este consejo: “Nunca pongas nada más pequeño que tu codo en el oído”. Y agrega: “Estas herramientas pueden empujar la cera más hacia adentro en el canal auditivo y empeorar la acumulación con el tiempo, y existe la posibilidad de dañar el tímpano. Ambas situaciones pueden causar pérdida auditiva”.

Y usar solo un auricular en vez de dos no es necesariamente mejor; podrías terminar subiendo mucho el volumen para compensar, lo cual puede causarte daño. Ya sea que uses audífonos inalámbricos o un altavoz Bluetooth, trata de verificar el volumen de vez en cuando; un buen pódcast, audiolibro o lista de música puede resultarte tan absorbente que no te das cuenta de cuán alto está en realidad el volumen. Eso vale también para la televisión.  

“Es importante recordar que una sola exposición a un ruido peligrosamente fuerte puede causar un daño irreversible”, dice Creed. “Una sola exposición es suficiente”.

6. Negación y vergüenza

Las investigaciones indican (en inglés) que solo el 30% de las personas mayores de 70 años con pérdida auditiva usan audífonos, a pesar de que el hacerlo podría mejorar su calidad de vida. “Con frecuencia, las personas esperan años después de recibir el diagnóstico de pérdida auditiva para comprar audífonos”, dice Pomponio.

La vergüenza es a menudo un factor, ya que desde hace mucho hay un estigma asociado con el envejecimiento y, por consiguiente, con la pérdida de la audición. Sin embargo, expertos en Johns Hopkins Medicine señalan que conectarse con otras personas gracias a una mejor audición “puede ayudar a que el cerebro se mantenga joven y mantener a la persona interesada en la vida”. Además, gracias a los avances tecnológicos, los audífonos son ahora más discretos que nunca.

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