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8 ruidos cotidianos que pueden causar pérdida auditiva

Lo que debes saber para proteger los oídos de los ruidos intensos.

Un carpitero corta una madera con una sierra de banco

GETTY IMAGES

In English | Casi todos sufrimos alguna pérdida auditiva con el paso de los años. Sin embargo, muchos adultos mayores pueden no darse cuenta de que las actividades cotidianas pueden estar produciendo un mayor daño en su audición, según los expertos.

Cerca de uno de cada cinco adultos de entre 20 y 69 años ha sufrido daños auditivos permanentes debido a la exposición a ruidos fuertes, según un análisis de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Alrededor del 53% de ellos reportaron no estar expuestos a ruidos en el trabajo, lo que significa que su daño auditivo se debe a actividades que realizan en el hogar o en la comunidad, como usar un soplador de hojas o asistir a conciertos.

El ruido fuerte destruye las pequeñas células ciliadas del oído interno, las cuales no se regeneran, explica Debara Tucci, directora del Instituto Nacional de la Sordera y otros Trastornos de la Comunicación. “Cuanto más fuerte es el sonido, menos tiempo tarda en dañar la audición”, señala.

Un ruido explosivo, como un disparo o un petardo, puede causar una discapacidad auditiva inmediata e irreversible, pero la exposición repetida a sonidos moderadamente fuertes también puede provocar una pérdida auditiva inducida por el ruido.


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Alrededor de una de cada tres personas de 65 a 74 años sufre pérdida auditiva, y casi la mitad de los adultos mayores de 75 años o más tienen dificultad para oír, según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento. Es probable que al menos una parte de esa pérdida auditiva vinculada a la edad se deba a la acumulación de daños causados por el ruido a lo largo de la vida, dice Erika Woodson, jefa de sección de Otología, Neurootología y Cirugía de la base craneal lateral, y directora médica del programa de implantes auditivos en Cleveland Clinic. Otros factores, como la genética y los cambios en el oído interno y en las vías nerviosas entre el oído y el cerebro, también afectan la audición con el paso de los años.

“Lo mejor que puedes hacer para evitar que empeore [la audición] es evitar la exposición a ruidos excesivos”, recomienda Woodson.

Signos preliminares

La pérdida de audición inducida por ruido afecta en primer lugar la capacidad de oír sonidos de alta frecuencia —en el rango de 4,000 Hz— como el timbre del microondas o las luces intermitentes del automóvil. Si el daño continúa, cada vez será más difícil comprender el habla, especialmente en lugares donde hay ruido de fondo, como en un restaurante.

Quienes tienen pérdida auditiva inducida por el ruido pueden tener mucha dificultad para detectar las consonantes de alta frecuencia como “s”, “f”, “g”, “t” y “z”, advierte Robert Sataloff, presidente del Departamento de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello y decano adjunto sénior de especialidades académicas clínicas en la Facultad de Medicina de Drexel University. “Suelen conservar la capacidad de percibir la baja frecuencia de las vocales”, dice, “pero no pueden distinguir entre las palabras ‘tés’ y ‘fez’”.

Muchas personas que tienen pérdida auditiva vinculada al ruido también sienten un zumbido en los oídos, llamado tinnitus.

Claro que los oídos también tienen un modo de advertir el peligro. Si sales de un concierto o evento deportivo y sientes que los oídos están llenos de algodón o escuchas un zumbido, eso es daño inducido por el ruido, señala Woodson.

¿Qué nivel de ruido es demasiado fuerte?

Los estudios demuestran que la exposición prolongada o repetida a sonidos por encima de los 85 decibelios (dB) —como el volumen de una cortadora de césped de gasolina— puede afectar la capacidad auditiva. “Si necesitas levantar la voz para que te escuchen a un brazo de distancia, es probable que el nivel de intensidad del ruido ambiental esté por encima de los 85 decibelios, y con el tiempo podría dañar la audición”, según los CDC. Cuanto más alto sea el nivel de decibelios, menos tiempo puedes exponerte a un ruido sin correr riesgos, explica Woodson. Un ruido de 80 a 85 decibelios comienza a dañar las células ciliadas del oído interno después de unas dos horas. Pero un sonido de 110 decibelios —el volumen máximo de algunos teléfonos inteligentes— puede destruir esas mismas células en alrededor de 5 minutos.

Aquí describimos algunas actividades recreativas comunes que pueden dañar la audición, y el modo de proteger los oídos cuando las realices.

1. Caza o tiro al blanco (140-175 dB) 

El sonido de un solo disparo es tan fuerte que puede causar una pérdida auditiva duradera o tinnitus, según los expertos. Sin embargo, un estudio que se publicó en The Laryngoscope reveló que solo el 58.5% de los adultos que usan armas de fuego usan siempre protección auditiva, y que el 21.4% de ellos nunca lo hacen. Para proteger la audición en los campos de tiro, los expertos recomiendan usar orejeras y tapones de espuma para los oídos. Esta protección se debe colocar incluso antes de entrar al campo, señala Woodson. “Algunos de mis pacientes perdieron la audición porque alguien disparó un arma junto a ellos antes de que pudieran colocarse el protector auditivo”.

2. Asistir a un espectáculo musical en vivo, incluso de música clásica (110-130 dB)

Un estudio constató que los niveles sonoros de los espectáculos musicales en vivo alcanzan una media de 112 decibelios, y los niveles máximos alcanzan 127 decibelios. Es por eso que muchos músicos profesionales tienen pérdida auditiva, como Pete Townshend, Eric Clapton y Neil Young. Sin embargo, más de cuatro de cada cinco adultos en el país no utilizan protección auditiva nunca o casi nunca cuando asisten a un evento deportivo o a un espectáculo ruidoso, según una encuesta de los CDC. Resulta sorprendente que los adultos menores de 35 años sean mucho más propensos a protegerse los oídos que los adultos mayores, según afirmaron los CDC. Woodson advierte que no solo debes preocuparte por los conciertos de rock. “Incluso si vas a escuchar una orquesta sinfónica”, dice, “en ciertas partes el volumen será demasiado alto”.

3. Asistir a un partido (90-140 dB) 

Tal vez sepas que debes proteger los oídos en una carrera de autos, pero los estudios demuestran que el ruido de otros tipos de eventos deportivos también puede alcanzar niveles peligrosos, aunque sean al aire libre. Un estudio de University of Michigan reveló que los niveles de ruido de los partidos de béisbol tienen un promedio de 94 dB, pero pueden alcanzar hasta 114 decibelios. En el 2014, en un partido de fútbol americano de los Kansas City Chiefs el ruido del público alcanzó 142.2 decibelios y estableció el récord mundial Guinness de rugido de una multitud en un estadio deportivo.

4. Proyectos de carpintería y del hogar (90-112 dB)

Muchos adultos mayores que disfrutan de la carpintería y otros tipos de proyectos de renovación del hogar tal vez no se den cuenta de que las herramientas eléctricas pueden producir un daño auditivo. Según los CDC, una sierra circular común puede dañar la audición en solo un minuto, mientras que las aspiradoras de taller, las sierras de mesa y las lijadoras causan daño con el tiempo.

5. Usar un soplador de nieve, un soplador de hojas o una cortadora de césped a gasolina (85-100 dB) 

Por lo general, las cortadoras de césped registran entre 80 y 85 decibelios —el umbral del daño auditivo—, mientras que los sopladores de hojas y los sopladores de nieve pueden alcanzar los 100 decibelios. Escuchar música con auriculares mientras cortas el césped es especialmente peligroso, explica Woodson, porque subes el volumen aún más para poder escuchar la música por encima del sonido de la cortadora. Si usas audífonos, no olvides quitártelos cuando uses equipos ruidosos para que no amplifiquen el sonido y causen aún más daño.

6. Viajar en lancha o en motocicleta (80-100 dB) 

Según los CDC, el motor de una motocicleta registra unos 95 decibelios, mientras que el motor fuera de borda de una lancha puede llegar a alcanzar los 100 decibelios. El ruido del viento que se produce cuando te mueves a alta velocidad puede dañar aún más la audición. Por suerte, muchos estados ahora tienen reglas que limitan el sonido de los motores de barcos a 85 o 90 decibelios, y puedes comprar un kit para silenciar el motor. Si usas motocicleta, busca tapones para los oídos con filtros especiales que reduzcan el ruido del viento pero que te permitan escuchar sirenas, bocinas y otros sonidos importantes.

7. Escuchar música con auriculares externos o internos (hasta 110 dB)

Muchos dispositivos tienen un volumen máximo de 110 decibelios, un nivel que puede dañar la audición en tan solo 5 minutos. El uso de auriculares dentro del oído es especialmente peligroso porque la potencia sonora penetra directamente en el canal auditivo, explica Sataloff. Como regla general, “si es lo suficientemente fuerte como como para que alguien que está a tu lado pueda oír lo que tú escuchas”, dice, “es lo suficientemente fuerte como para dañar la audición”.

8. Participar en clases de ejercicio físico (80-116 dB)

En las clases grupales de ejercicio, con frecuencia los entrenadores suben el volumen a niveles que pueden dañar la audición, especialmente si la clase se lleva a cabo en un espacio pequeño y cerrado. Un estudio de 17 clases de ciclismo en un espacio cerrado en la zona de Boston reveló que los niveles de sonido superaban los 100 decibelios durante un promedio de casi 32 minutos por clase. Tucci, quien toma clases de aerobismo, dice que a veces le pide al instructor que baje el volumen.

Cómo proteger la audición

Tucci sugiere descargar una aplicación de teléfono inteligente que mida el nivel del sonido del ambiente. Lleva también contigo un par de tapones de espuma descartables que te puedas colocar en los oídos en cualquier momento en que te encuentres en un ambiente ruidoso. Para lograr la mayor protección, recuerda primero enrollar cada tapón hasta que quede como un cilindro delgado y alargado, y luego usar la otra mano para tirar de la parte superior de la oreja hacia arriba y hacia atrás mientras deslizas el tapón en el oído, explica Tucci. Mantenlo allí hasta que se expanda y llene el canal auditivo.

Otra opción es invertir en un par de orejeras. Si vas a estar en un entorno sumamente ruidoso, como un campo de tiro o un aeródromo, tal vez convenga usar ambas protecciones.

Si eres músico o fanático de la música en vivo, busca tapones para los oídos de “alta fidelidad” o “respuesta plana”. En vez de amortiguar el sonido y filtrar algunas frecuencias, están especialmente creados para reducir el volumen y mantener la calidad general del sonido.

Si bien no existe una cura para la pérdida auditiva inducida por el ruido, los expertos señalan que con audífonos la situación puede ser muy diferente. Un audiólogo puede medir tu nivel de audición y ayudarte a elegir el audífono adecuado.

Michelle Crouch es una escritora colaboradora que ha cubierto temas de salud y finanzas personales para algunas de las principales publicaciones para consumidores del país. Su trabajo se publicó en Reader's Digest, Real Simple, Prevention, The Washington Post y The New York Times.

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