Skip to content

Es el momento de reevaluar tu cobertura de Medicare: Revisa esta guía sobre el período de inscripción abierta.

 

Las personas negras hospitalizadas por COVID-19 tienen más probabilidades de morir

Un estudio sugiere que la falta de recursos ejerce presión sobre los hospitales que atienden a las comunidades minoritarias.

Un enfermero habla con un paciente

GETTY IMAGES

In English | Los adultos mayores negros hospitalizados por COVID-19 tienen un mayor riesgo de muerte que sus contrapartes blancos porque, en forma desproporcionada, reciben atención médica en centros que tienen peores desenlaces para todos, según un estudio publicado en JAMA Network Open (en inglés).

Luego de analizar el historial médico de 44,217 pacientes de Medicare Advantage hospitalizados con COVID-19 (con una edad promedio de 76 años) desde enero hasta el 21 de septiembre, los investigadores encontraron que las probabilidades de morir dentro de los 30 días después de la hospitalización (o del alta para cuidados paliativos) fueron un 11% más altas para los pacientes negros que para los blancos. 

En cuanto a la razón de la disparidad, el estudio señala las diferencias en los hospitales —no en los pacientes— como la causa principal.

"Las personas a menudo asumen que las diferencias de mortalidad entre blancos y negros se deben a las tasas más altas de enfermedades crónicas entre las personas negras. Pero una y otra vez, las investigaciones han demostrado que el lugar donde los pacientes negros reciben atención médica es mucho más importante, y que si se tiene en cuenta el lugar donde las personas son hospitalizadas, las diferencias en la mortalidad desaparecen", dijo en un comunicado la Dra. Rachel M. Werner, directora ejecutiva del Leonard Davis Institute of Health Economics de University of Pennsylvania y coautora del estudio.


Para información actualizada sobre la COVID-19 visita aarp.org/ElCoronavirus


Para probar esa teoría, los investigadores realizaron simulaciones que mostraron que no habría habido diferencia en las tasas de mortalidad si los pacientes negros hubieran ido a hospitales que tratan a más pacientes blancos.

"Nuestros análisis nos dicen que si los pacientes negros fueran a los mismos hospitales que los pacientes blancos, y en las mismas proporciones, veríamos resultados iguales", dijo en un comunicado Nazmul Islam, estadístico de OptumLabs y coautor del estudio.

El estudio encontró que 1,450 personas negras (13.48%) murieron o fueron transferidas a cuidados paliativos, en comparación con 4,304 personas blancas (12.86%) que fueron admitidas por COVID-19 en 1,188 hospitales en 41 estados que habían tratado a pacientes de ambas razas. La simulación mostró que el índice de los pacientes negros se habría reducido del 13.48 al 12.23%.

Los investigadores que realizaron el estudio sugieren que las disparidades raciales de larga data han hecho que las comunidades negras estén atendidas por hospitales con peor desempeño.

"Debido a que los pacientes tienden a ir a hospitales cercanos a su domicilio, estos nuevos hallazgos cuentan una historia de segregación residencial racial y reflejan la historia racial de nuestro país que ha sido resaltada por la pandemia", dijo en un comunicado el Dr. David Asch, director ejecutivo de Penn Medicine's Center for Health Care Innovation y coautor del estudio.

Asch señaló un estudio de la National Community Reinvestment Coalition (en inglés) que encontró que las dificultades económicas persisten en muchos de los vecindarios de residentes negros que experimentaron la denegación sistémica y discriminatoria de préstamos hipotecarios hace unas décadas.

En una columna del Washington Post (en inglés),Asch y Werner escribieron que los hospitales ubicados en vecindarios más pobres tienden a tratar a más pacientes que no están asegurados o que están asegurados por Medicaid con tasas de reembolso inadecuadas.

"En efecto, a los médicos y hospitales en Estados Unidos se les paga menos por atender a pacientes negros de lo que se les paga por atender a pacientes blancos. Cuando hablamos de racismo estructural en el cuidado de la salud, esto es parte de lo que queremos decir", escribieron.

En un editorial que se publicó junto con el estudio en la revista JAMA Network Open (en inglés) el Dr. David W. Baker coincidió en que "un largo legado de racismo estructural" ha contribuido a los "desafíos financieros y los recursos limitados" que enfrentan muchos hospitales en comunidades predominantemente negras.

Baker, vicepresidente ejecutivo de Joint Commission —una organización líder en calidad de atención médica y seguridad del paciente ubicada en Oakbrook Terrace, Illinois—, señaló que antes de la aprobación de Medicare en 1965, muchos hospitales no admitían pacientes negros.  

"Aunque la aprobación de Medicare integró a los hospitales, lamentablemente no hubo políticas importantes ni iniciativas de financiamiento para asegurar que se rectificaran las condiciones inferiores de los hospitales que atendían una mayor proporción de pacientes negros", escribió Baker.

En su columna en el Washington Post, Asch y Werner sugirieron que el Gobierno federal debería concentrar más recursos financieros en los hospitales que atienden a comunidades minoritarias y de menores ingresos. En particular, sugieren aumentar los niveles de pago de Medicaid a los niveles de Medicare, y aumentar los pagos a los hospitales por la atención no compensada que brindan a pacientes sin seguro médico.

"Siglos de racismo nos han llevado a este nivel de segregación y a estas desigualdades en la estructura de pagos. Esos efectos duraderos se han materializado en el contexto de la pandemia de COVID-19 y ya no son un misterio. Estos efectos son predecibles. Pero no son inevitables. Podemos detener el ciclo de desventajas que perpetúa estas desigualdades adoptando políticas que inviertan directamente en estas comunidades y en sus hospitales", escribieron.

Peter Urban es un escritor y editor que se especializa en noticias sobre la salud. Urban trabajó veinte años como corresponsal en Washington, D.C., para periódicos en Connecticut, Massachusetts, Ohio, California y Arkansas, incluido un período como jefe de la oficina de Washington del Las Vegas Review-Journal. Su trabajo independiente se publicó en Scientific American, Bloomberg Government y CTNewsJunkie.com.