Skip to content

¡Bienvenido! AARP es tu guía para navegar la vida y planear tu futuro con Salud, Dinero y Amor. Conócenos mejor

 

Se recomienda que los adultos mayores permanezcan en sus hogares a medida que los estados comienzan a reabrir

Nuevas pautas enfatizan que las personas de alto riesgo deben continuar cumpliendo con las medidas de distanciamiento.

Letrero que dice cerrado y un papel que dice hasta que termine el aislamiento

SETH HERALD/AFP VIA GETTY IMAGES

In English | Los adultos mayores y las personas que tienen trastornos crónicos de salud en todo el país deben continuar permaneciendo en su hogar y cumplir con el distanciamiento físico tanto como sea posible, incluso cuando algunos estados y ciudades proceden a flexibilizar las restricciones en torno a la disminución de la propagación del coronavirus.

El consejo se deriva de una serie de pautas que el presidente Donald Trump presentó el jueves, una especie de plan que las autoridades estatales y locales pueden usar para reabrir sus comunidades con “un método gradual y deliberado”. Las pautas se denominan “Reapertura de Estados Unidos” (en inglés), y recomiendan un plan de tres etapas para “regresar a la normalidad”, según lo expresó el jueves por la noche en una conferencia de prensa el Dr. Anthony Fauci, miembro de la fuerza de trabajo de coronavirus de la Casa Blanca.

Ilustración de una partícula del coronavirus

Infórmate sobre la COVID-19

Vacunas, tratamientos, fraudes y más.

“El impulso dominante” del plan, señaló Fauci, quien dirige el National Institute for Allergy and Infectious Diseases, es “asegurarse de proceder de la manera más segura posible” y proteger a los más vulnerables del país, incluso a los adultos mayores y quienes tienen enfermedades subyacentes y presentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves por la COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus.

Trump hizo hincapié en que dependerá de los gobernadores del país decidir cuándo reabrir su estado, y dijo que anticipa que algunos, incluso en las zonas más afectadas por el virus, tardarán más que otros en hacerlo. Si las autoridades estatales y locales siguen las pautas, así es como se llevaría a cabo:

Los adultos mayores y las poblaciones de alto riesgo continúan cumpliendo con el distanciamiento

Una vez que un estado o un condado puede demostrar que la cantidad de personas que reportan síntomas y la cantidad de pruebas con resultado positivo de COVID-19 han disminuido durante por lo menos catorce días, las autoridades pueden comenzar las tres etapas consecutivas que flexibilizan gradualmente las restricciones y lentamente vuelven a abrir escuelas, restaurantes y otros negocios, y permiten las visitas a los centros de adultos mayores y las operaciones electivas. El plan especifica que los hospitales también deben poder “tratar a todos los pacientes sin cuidados críticos” antes de comenzar el proceso de reapertura.

Sin embargo, las pautas se basan en la expectativa de que las personas continúen cumpliendo con las medidas de higiene y permanezcan en su casa cuando se sientan enfermos. También se recomienda usar mascarillas de tela para cubrirse la cara al salir. “Lo puedes llamar ‘la nueva norma’ o puedes llamarlo como quieras. Pero incluso si estamos en la primera, segunda o tercera etapa, no podemos pensar que ‘bueno, ya pasó todo’”, señaló Fauci. Agregó que seguir tomando las precauciones que han destacado las autoridades de salud pública desde el comienzo del brote del coronavirus “será una manera de protegernos”.


dynamic a logo mark for a a r p

Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


En las primeras dos etapas, los adultos mayores y las personas que tienen enfermedades subyacentes, incluso quienes tienen presión arterial alta, enfermedad pulmonar crónica, diabetes, obesidad, asma y un sistema inmunitario comprometido, deben continuar permaneciendo en su hogar, según las pautas. ¿Qué significa esto? Quédate en casa y mantente lo más lejos posible de los demás para limitar tu exposición al virus.

Las pautas no especifican una edad para continuar cumpliendo con estas recomendaciones de permanencia en el hogar. Sin embargo, los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) demuestran que el riesgo de contraer una enfermedad grave y morir por la COVID-19 es más alto en las personas de 65 años o más.

Se recomienda que los empleadores hagan adaptaciones especiales para la población de alto riesgo, y se recomienda el trabajo a distancia para todos los empleados durante las dos primeras etapas, de ser posible. También se recuerda a aquellos que vivan con alguien de alto riesgo que “al regresar a trabajar o a otros entornos en los que el distanciamiento no es práctico, podrían llevar el virus a su casa”. Por lo tanto, “se deben tomar precauciones para aislar a los residentes vulnerables”.

‘Todavía no estamos fuera de peligro’

¿Cuánto durarán estas dos etapas? Eso depende del lugar donde vivas y de lo que esté sucediendo en tu comunidad. Fauci señaló el jueves que algunos estados pueden estar listos para comenzar la primera etapa de la normativa ahora. “Será gradual. No lo harán todos los estados ni todas las regiones al mismo tiempo, y eso es bastante obvio debido a la dinámica misma del país”, agregó.

Mientras los niveles de infección permanezcan bajos y las comunidades continúen cumpliendo con los puntos de control de seguridad que se describen en el plan, las áreas pueden proceder a la siguiente etapa. Sin embargo, un resurgimiento de casos puede hacer necesario volver a disponer las restricciones.

“Todavía no estamos fuera de peligro”, dijo Laura Perry, geriatra principal y profesora clínica adjunta en la División de Geriatría de University of California, en San Francisco. “Eso es lo que les digo a mis pacientes: sigan tomando precauciones” incluso si se flexibilizan algunas regulaciones en su área.

Estas precauciones incluyen limitar los viajes a lugares públicos, o por lo menos hacer “esos viajes con la menor frecuencia posible”, señaló Perry. “Es mejor hacer una compra grande en el supermercado cada dos semanas que ir día por medio, porque de ese modo te cruzas con menos personas”.

Si sales, usa una mascarilla de tela o una cubierta para la cara, evita tocarte la cara y lávate las manos lo antes posible. Perry también sugirió usar una capa externa de ropa, como una chaqueta o una sudadera, que te puedas quitar y dejar junto a la puerta tan pronto como regreses para que sea menos probable que entren gérmenes a la casa.

“Este tipo de actividades o hábitos personales continuarán siendo muy importantes para las personas con mayor riesgo de contraer una enfermedad grave”, coincidió Caitlin Rivers, asociada principal del Center for Health Security de Johns Hopkins University y profesora adjunta en el Departamento de Salud e Ingeniería Ambiental de la Facultad de Salud Pública Bloomberg del Johns Hopkins.

Aunque sea difícil continuar perdiéndonos las visitas a los nietos y los almuerzos con amigos, “todos estos comportamientos y actividades continuarán disminuyendo tu riesgo” de contraer una infección por coronavirus, señaló Rivers.

La tercera etapa de las pautas gubernamentales permite que las poblaciones vulnerables “reanuden las interacciones públicas”. Sin embargo, todavía se recomienda cumplir con el distanciamiento físico y limitar el tiempo que se pasa en entornos concurridos “porque sabemos que todavía tenemos un problema con la propagación asintomática”, indicó la Dra. Deborah Birx, coordinadora de respuesta de la fuerza de trabajo de coronavirus de la Casa Blanca. Algunos expertos opinan que el distanciamiento físico intermitente puede ser necesario hasta el 2022 para limitar que vuelvan a aparecer casos de coronavirus.

Las pruebas y el rastreo serán clave para la reapertura

Sin una vacuna, las pruebas para detectar la infección por coronavirus y el rastreo de quienes corren el riesgo de contraerla son esenciales para que el país vuelva a la normalidad.

“No podemos simplemente flexibilizar las intervenciones de distanciamiento físico sin saber en qué etapa de la epidemia estamos, porque eso conduciría a que aparezca una enorme cantidad de casos y a que haya muchas muertes”, señaló en una reciente llamada con periodistas Caroline Buckee, profesora adjunta de epidemiología y directora adjunta del Center for Communicable Disease Dynamics en la Facultad de Salud Pública T.H. Chan de Harvard University.

Las autoridades de la salud se centran en dos tipos diferentes de pruebas cuando se trata de volver a la normalidad: de diagnóstico y de anticuerpos. Las pruebas de diagnóstico identifican a las personas que tienen una infección por el coronavirus. Un resultado positivo les permite saber que deben estar en cuarentena para no transmitir el virus a los demás. En los hospitales, determinar qué pacientes están infectados también ayuda al personal de atención médica a saber cuándo deben usar equipo de protección personal, que escasea.

Las pruebas de anticuerpos pueden determinar si una persona ya estuvo infectada con el virus. Muchas personas no tienen síntomas de COVID-19, y saber quién tuvo el virus y no estuvo enfermo puede identificar a las personas que podrían regresar a trabajar. Aunque los científicos todavía están trabajando para comprender mejor la inmunidad contra el virus, muchos especulan que es menos probable que alguien que ya se ha infectado vuelva a contraer el virus y se lo transmita a los demás.

Según las nuevas pautas que dispuso el presidente, los estados son responsables de establecer sitios de detección y pruebas para las personas con y sin síntomas de COVID-19, y de rastrear los contactos recientes de las personas que reciben un resultado positivo. Sin embargo, muchos señalan que la capacidad para hacer pruebas aún no es suficiente.

“Lo que es fundamental en esto son las alertas preliminares y comenzar las pruebas antes de que siquiera sepan que tienen un problema”, indicó Birx durante la sesión informativa del jueves. Esto es especialmente importante “para las personas asintomáticas de comunidades que sabemos que son particularmente vulnerables”, como los centros de cuidado de adultos mayores.

El rastreo de los contactos cercanos de las personas que reciben un resultado positivo del coronavirus también es esencial para contener su propagación. Buckee señaló que esta práctica de salud pública es “otro nivel” de protección, y que cuando se usa con otras intervenciones, como el distanciamiento físico, ayuda a proteger a las personas que son más vulnerables ante las complicaciones de la COVID-19.

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTÍCULO