Skip to content
 

Charlatanes de la medicina

Prometen curas milagrosas y anuncian productos naturales sin efectos secundarios.

Doctor con la nariz larga y una mascarilla

Istock

Hace algún tiempo me llama un amigo científico para contarme el doloroso caso de su esposa, una mujer de 48 años que había sido diagnosticada de cáncer del seno con metástasis en el hígado. Un equipo de oncólogos le había diagnosticado que la enfermedad era agresiva, pero que podía controlarse con una moderna combinación de quimio e inmunoterapia.

Según mi amigo, su esposa, una mujer también preparada académicamente, aceptó el tratamiento, pero antes de iniciarlo, cambió bruscamente de idea porque había entrado en contacto con un grupo de naturistas y religiosos que la podían curar con hierbas, rezos, dietas y baños de sanación.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


La esposa rechazó el tratamiento médico e inició el tratamiento alternativo. Desafortunadamente, cuatro meses después, la enfermedad hizo metástasis en los huesos, condición que empezó a causar dolores insufribles. Entre lágrimas, mi amigo me contó que los naturistas le prohibían usar analgésicos porque estos “iban a neutralizar” los efectos de las hierbas.

La mujer murió lentamente entre gritos de dolor. Lo peor es que cuando las cosas se pusieron inmanejables, los naturistas —quienes habían cobrado ingentes sumas de dinero— desaparecieron como por arte de magia.

¿Por qué existen los charlatanes?

Este es un caso extremo de lo que representa la charlatanería en medicina, y por más grotesco que le parezca, es más frecuente de lo que se imagina. Mucho más frecuentes son los casos de gente que cae víctima de los que venden curas milagrosas para bajar de peso, los que ofrecen curar la disfunción eréctil, aumentar el tamaño del pene o quemarle la grasa con fajas o pastillas. Y cuidado con los modernos charlatanes, que usando células madre , ofrecen la cura a todo tipo de dolencias.

Entre las razones de la existencia de los charlatanes figura la falta de información y del acceso al sistema de salud. Otras de las razones son el deseo natural de la gente de ser más saludables, el efecto placebo de los productos, el dinero que invierten los charlatanes en la compra de espacios en radio y televisión y, por último, el aprovechamiento del dolor y frustración de la gente ante los límites de la medicina convencional.

El gran problema es que la charlatanería hace mucho daño al inocente usuario. ¿Cuánta gente que se siente débil y cansada se deja llevar por la propaganda de una vitamina, de un suplemento mineral o de una hierba y posterga su visita al médico? El día que vomite o defeque sangre y se descubra que tiene un cáncer del estómago o del colon, ¿a quién le echará la culpa? ¿al charlatán que se enriquece con la venta de sus productos?, ¿a su propia ingenuidad? o ¿a la falta de acción de la sociedad que no educa al público?

Las victimas más frecuentes de los charlatanes son los adultos mayores, quienes tienen problemas de salud crónicos y difíciles de manejar, o los de edad mediana que sienten ya el paso de los años. Sin embargo, últimamente los charlatanes están apuntando también a los jóvenes.

Aquí, algunos de los trucos usados más frecuentemente por los charlatanes y que te permitirán identificarlos:

  • Ofrecen curas rápidas, sin esfuerzo y “garantizadas”, tales como bajar de peso sin dieta ni ejercicios o hacer crecer el pene con una pastilla.
  • Anuncian sus productos como una cura milagrosa.
  • Prometen tratar problemas médicos que ya han sido desahuciados por la ciencia.
  • Ofrecen productos que solo ellos saben preparar.
  • Usan palabras claves como “cura milagrosa” o “remedio antiguo”.
  • Aseguran que sus productos son 100% naturales y que no causan efectos secundarios.
  • Sus ofertas son de “compre 2 frascos por el precio de uno” o “llame en los próximos 15 minutos y recibirá un frasco gratis”.
  • Presentan testimonios pagados de personas que aseguran haberse beneficiado de los productos.
  • Mezclan ciencia con fantasía. Aquí puedes encontrar médicos que venden vitaminas, hierbas y minerales como el magnesio y selenio.
  • Mencionan a Dios en sus ofrecimientos. Aparentan espiritualidad y religiosidad.
  • Ofrecen garantía absoluta y devolución del dinero si el producto no funciona.

Te doy un truco más para reconocer fácilmente al charlatán en la radio o televisión. Presta atención a lo que dice: si durante el programa menciona repetida e incesantemente sus productos y está constantemente solicitando al público que visite su centro de salud natural o alternativo, tenga cuidado porque este charlatán se puede adueñar de su billetera.

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.