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¿Deberías operarte en el extranjero?

Cerca de un millón de personas viajarán al extranjero este año a obtener cuidados médicos; algunas veces sus empleadores hasta los pagan.

Mapa y maleta - Turismo médico

Istock

In English l Vince Ellis necesitaba una rodilla nueva. Lo que consiguió el administrador de redes de 58 años, además de la cirugía de reemplazo de rodilla en un hospital con acreditación internacional, fue un viaje con todos los gastos pagos a Costa Rica, una estadía de dos semanas en un hotel cuatro estrellas y visitas diarias de una enfermera y un fisioterapeuta, todo gracias a su empleador HSM Solutions con sede en Carolina del Norte. Y lo que es más, ahora está de vuelta en el trabajo, sin dolor y sin haber tocado su plan de jubilación. "No tuve que pagar nada de mi bolsillo", dice.

A medida que las compañías y las personas buscan formas de combatir los altos costos de atención médica, se hacen cada vez más comunes historias como la de Ellis. Se espera que cerca de un millón de personas viajen al extranjero a obtener cuidados de salud, recalca David G. Vequist IV, director del Center for Medical Tourism Research en San Antonio —lo que significa un aumento en comparación a las 750,000 personas que viajaron en el 2013—. Los tratamientos dentales encabezan la lista de los procedimientos obtenidos en el extranjero y representan un tercio de todos los viajes relacionados con cuidados de salud, seguidos de cirugías de bypass coronarios y cirugías bariátricas, ubicadas en un 29%. Cerca del 13% de los viajeros provenientes de Estados Unidos buscan hacerse una cirugía cosmética y el 7% se hace procedimientos ortopédicos como el reemplazo de cadera o rodilla.

Además, las cirugías realizadas en el extranjero que son costeadas por los empleadores parecen tomar auge: de acuerdo a una encuesta realizada en el 2014 por la firma de consultoría de recursos humanos, Aon Hewitt, a pesar de que solo el 5% de los empleadores cubren dichas cirugías, el 25% dice que va a ofrecer cobertura en los próximos tres a cinco años. La empresa de Ellis, que tiene 2,500 empleados, se ha ahorrado casi $11 millones en cuidados médicos desde que la compañía comenzó su programa de viajes con fines médicos en el 2010, de acuerdo al director de beneficios Tim Isenhower.

"El mercado médico internacional está en auge", dice el Dr. Marty Makary, un experto líder en calidad y seguridad hospitalaria con sede en Johns Hopkins University School of Medicine en Baltimore. "Estamos en la era de los altos deducibles —$10,000 en el programa familiar bronce según la nueva ley de salud—. Las personas cada vez pagan más y esperan reducir sus costos".

Si piensas hacerte una cirugía en el extranjero —o tienes curiosidad de saber lo que implica— he aquí lo que debes saber para obtener los mejores resultados.

¿Quién paga?

La mayoría de las personas que se hacen cirugías en el extranjero pagan de su propio bolsillo —típicamente no tienen seguro o tienen un seguro insuficiente o buscan hacerse procedimientos que no están cubiertos por la mayoría de los planes médicos, tales como procedimientos cosméticos o restauraciones dentales costosas—. Pero en la actualidad, tanto aseguradoras como empleadores, públicos y privados, no solo cubren el costo de los cuidados médicos en el extranjero, sino que algunos hasta les ofrecen un bono en efectivo a sus empleados.

¿Cuánto me puedo ahorrar?

Mucho: consulta nuestra tabla comparativa de turismo médico.

¿Qué papel desempeña mi médico?

"Obtener una primera opinión local es una buena forma de empezar", dice Makary. Es normal que tu médico local te haga un diagnóstico y te evalúe para ver si estás apto para viajar. Asegúrate de que tu médico esté dispuesto a compartir tu historial con los profesionales médicos que te tratarán en el extranjero". Después de que regreses a casa, tu médico local debería estar preparado para cualquier cuidado posoperatorio necesario. Prepárate para experimentar cierta resistencia, ya que los doctores en Estados Unidos compiten por el mismo negocio.

¿Cómo elijo al médico o el hospital?

Comienza por visitar el sitio web de la Joint Commission International (JCI) —el brazo internacional de la Joint Commission, la principal agencia de acreditación de hospitales estadounidenses —que requiere que los hospitales cumplan con altos estándares de seguridad y calidad—. (Consulta "Evaluación de riesgos" en la próxima página.) Los que gozan de la acreditación de la JCI —más de 660 a nivel mundial— usualmente son más grandes y poseen mejores recursos.

Busca especialistas acreditados que hayan realizado el procedimiento en cuestión muchas veces y pide hablar con otros pacientes provenientes de Estados Unidos que se hayan tratado con ese médico. Considera contratar los servicios de un facilitador de viajes con fines médicos, que pueda presentarte al personal, hacer las citas y tus arreglos de viaje. Pero ten cuidado: algunos facilitadores ganan comisiones si remiten a los pacientes a ciertos hospitales. Y los facilitadores no deberían leer radiografías ni ofrecer consejos médicos, dice Josef Woodman, director ejecutivo de Patients Beyond Borders, un servicio en línea para el consumidor, especializado en viajes con fines médicos.

Después de decidir el destino y el médico, pide que te pongan por escrito todos los detalles acordados, incluso el tratamiento, los insumos, el cuidado y otros servicios especiales que estén cubiertos.

¿Qué puedo esperar una vez que esté allá?

Idealmente, el facilitador de viajes con fines médicos o el hospital se encargarán de recibir tu historial médico y de asegurarse de que los médicos locales y extranjeros coincidan con el tratamiento. Posiblemente te reciba en el aeropuerto una persona que hable inglés que te llevará al hospital para que te hagas los exámenes preoperatorios o de sangre y que te reúnas con el cirujano. Algunos turistas médicos pasan la noche en un hotel antes de ser admitidos en el hospital. En algunos casos, alguien te hará compañía durante toda tu estadía en el hospital.

Después de que te den de alta, prepárate para quedarte en el hotel unos días o más tiempo, dependiendo de la cirugía, para que recibas el tratamiento posoperatorio apropiado localmente. Si está incluido en el paquete turístico, puede que te lleven a visitar sitios de atracción locales. (Pero no tomes sol, nades o bebas alcohol sin que el doctor te autorice, advierten los Centers for Disease Control and Prevention [CDC]). Cuando estés apto para viajar te llevarán al aeropuerto y tu historial se le enviará a tu médico en tu localidad.

¿Debería llevar a un acompañante?

Si puedes, sí. Esto te dará tranquilidad y si algo va mal, habrá alguien que conoce bien tus preferencias e historial médico. De hecho, algunos de los planes de viaje que ofrecen las aseguradoras y los empleadores pagan los gastos de viaje y alojamiento de tu cónyuge o acompañante.

¿Cuál es el procedimiento de seguimiento?

El seguimiento depende de la cirugía. Pero obtén instrucciones de cuidados posoperatorios antes de que te den de alta en el hospital, incluso cualquier instrucción de cuidados en casa. Enseguida que regreses, haz una cita con tu médico local.

¿Cómo hago para que el historial médico le llegue a mi médico en Estados Unidos?

Si no tienes a tu disposición un facilitador que te ayude a obtenerlos, pide una copia de tus registros, incluyendo radiografías para que puedas llevártelas a Estados Unidos o pide que el hospital te las envíe digitalmente. Asegúrate de que estén disponibles en un formato que tu doctor en Estados Unidos pueda entender (por ejemplo, en idioma inglés).

¿Y qué tal si hay complicaciones?

Hay ciertas cosas que pueden salir mal, aún en los hospitales estadounidenses más respetables. Pregunta por adelantado si el precio que te fue cotizado incluye cuidados en caso de que ocurran complicaciones, tales como infecciones posoperatorias.

¿Qué pasa si el doctor o el hospital han sido negligentes asistencialmente?

Informes noticiosos reportan que muertes por cirugías y procedimientos estéticos mal practicados sí ocurren en el extranjero; más recientemente una serie de errores quirúrgicos que ocurrieron en la República Dominicana justificaron que el Departamento de Estado realizara una advertencia pública. Pero resulta difícil demandar a un hospital o médico extranjero, y aún si ganas la demanda, podría tomar mucho tiempo —hasta décadas— para cobrar algún dinero.

Una solución es un seguro para viajes con fines médicos. Cubre mal praxis médica y cuidados posoperatorios e incluye beneficios de discapacidad o muerte. El costo depende del procedimiento, dice Tracy H. Simons, presidenta de Custom Assurance Placement, una empresa que ofrece este tipo de seguros. Típicamente cuesta entre $350 y $600 por viaje.

Evaluación de riesgos

La cirugía de bypass gástrico de José Sánchez en el 2008 debió ser rutinaria. Pero su estadía en el hospital de Ciudad Juárez, México, se extendió a 10 angustiosos días después de que se le desarrolló una fuga en lugar de la operación y luego una infección en la sangre.  Finalmente, miembros de su familia hicieron transportar al consultor de software de El Paso, Texas en ambulancia a Estados Unidos, donde le practicaron varias cirugías para corregir el procedimiento mal realizado. Historias como las de Sánchez son suficientes para que muchos pacientes se nieguen a cruzar las fronteras para obtener tratamientos médicos. Pero los expertos dicen que puedes obtener cuidados seguros y eficaces en todas partes del planeta —y resultados igualmente desastrosos acá en casa—. Para disminuir las posibilidades de obtener cuidados riesgosos en el extranjero, sigue estos pasos:

1. Elige instituciones acreditadas. La Joint Commission International es el ente acreditador global más conocido. Pero hay otras organizaciones de acreditación respetables y reconocidas por la International Society for Quality in Health Care, una red de entes acreditadores alrededor del mundo. 

2. Pide ver datos específicos de seguridad y calidad. Averigua las tasas de infección, específicamente las asociadas a los catéteres, infecciones en el torrente sanguíneo e infecciones contraídas en el quirófano (procura que sean menos del 3%); el programa de desinfección de manos, el control de caídas de los pacientes y el uso de antibióticos profilácticos.

3. Busca hospitales privados que estén asociados a hospitales "reconocidos" en Estados Unidos. Sistemas de salud líderes en Estados Unidos como Cleveland Clinic, Johns Hopkins y University of Pennsylvania han establecido relaciones con hospitales extranjeros que tienen algunos de los mismos estándares de seguridad que sus contrapartes estadounidenses.

4. Cuando se trata particularmente de viajes por avión, aplica tu sentido común. Los viajes largos pueden intensificar los riesgos de sufrir una trombosis venosa profunda. Además, los CDC advierten a los pacientes no viajar en los 10 días siguientes a una cirugía en el pecho o el abdomen, debido a la presión de la cabina del avión y de 7 a 10 días para una cirugía estética.

— Beth Howard

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