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Los hogares de ancianos reportan la peor tasa de muertes por COVID-19 jamás registrada

La tasa de infecciones se dispara en toda la nación, según un análisis de AARP.

In English | Los hogares de ancianos en Estados Unidos reportaron la tasa de mortalidad por coronavirus más alta desde que comenzaron a suministrar estos datos al Gobierno a finales de la primavera, según halló un nuevo análisis de AARP de datos federales. En el período de cuatro semanas desde mediados de octubre hasta mediados de noviembre, 8,436 residentes de estos centros fallecieron a causa del virus. Tomando en cuenta períodos de incrementos de cuatro semanas desde principios de junio, el pico anterior fue de 8,009 muertes de residentes, registradas del 1.º al 28 de junio.

"Es aún más escandaloso", dice Bill Sweeney, vicepresidente sénior para Asuntos Gubernamentales de AARP, en referencia a estas cifras. "Esperábamos que el número de casos probablemente incrementara a medida que la temperatura bajara, pero estos números son incomprensibles. Es extremadamente perturbador".

Aún más, dice, lo peor está por venir, dado que las tasas de infección por COVID-19 siguen aumentando, según halló el análisis de AARP. Las más recientes tasas de casos mensuales superan las tasas máximas anteriores de más de 61,000 nuevos casos en residentes y más de 58,000 nuevos casos en el personal informados desde mediados de octubre hasta mediados de noviembre.

Los nuevos brotes de infecciones, tanto en los residentes de hogares de ancianos como en los empleados se duplicaron en comparación con el anterior período de cuatro semanas reportado, y superaron fácilmente los números máximos anteriores de cuatro semanas de casi 38,000 casos nuevos para residentes y más de 41,000 casos nuevos para el personal, ambos desde mediados del verano. Debido al tiempo que transcurre entre los aumentos en el número de casos y el aumento en las muertes reportadas, Sweeney anticipa, con el aval de los expertos (enlace en inglés), que la tasa de mortalidad seguirá creciendo.

"Estamos camino a terminar en un lugar devastador en un par de meses", dice Sweeney, señalando que AARP no ha analizado todavía los efectos de las festividades del Día de Acción de Gracias. "Me preocupa cuántas personas en hogares de ancianos van a perder la vida durante la temporada festiva de fin de año. Será realmente desastroso para las familias, y no tendría que ser así".

La peor tasa registrada de escasez de personal en los hogares de ancianos del país durante la pandemia también se registró desde mediados de octubre hasta mediados de noviembre, y el 29% de los centros informaron escasez de trabajadores de atención directa (enfermeras o ayudantes). Los suministros de equipo de protección personal (EPP) fue la única categoría en el análisis de AARP que experimentó mejoras, al disminuir a menos de una quinta parte el número de hogares de ancianos que informaron menos de una semana de suministro de respiradores N95, mascarillas quirúrgicas, protectores oculares, batas y guantes.


Para información actualizada sobre la COVID-19 visita aarp.org/ElCoronavirus


Estados en lucha

Junto con los preocupantes hallazgos a nivel nacional, una serie de estados individuales en el medio oeste y el oeste del país experimentaron tendencias alarmantes, según mostró el análisis.

Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Wisconsin y Wyoming reportaron tasas sin precedentes de muertes de residentes y casos positivos entre los residentes y la plantilla que excedían las tasas más altas reportadas por ningún estado en cualquiera de los períodos previos de cuatro semanas reportados desde el 1.º de junio.

La situación de Dakota del Sur fue particularmente devastadora, según se refleja en el período más reciente reportado, con la tasa más alta del país en muertes de residentes y casos positivos de infección. Casi una cuarta parte de todos los residentes de los hogares de ancianos en Dakota del Sur contrajeron el virus desde mediados de octubre hasta mediados de noviembre, según el análisis de AARP, y casi 1 de cada 20 residentes murió a causa de ello.

El análisis también identificó una lista de estados donde la tasa aumentó, incluidos Colorado, Iowa, Illinois, Nebraska, Nuevo México y Ohio, donde se experimentó el doble de muertes e infecciones de residentes, así como infecciones del personal, desde mediados de octubre hasta mediados de noviembre, en comparación con el mes anterior. El aumento vertiginoso en las tasas de estos estados los ha colocado por encima del promedio nacional en las tres categorías.

Algunos otros estados, incluidos Arkansas, Indiana, Kansas, Kentucky, Minnesota, Misuri, Dakota del Norte y Tennessee, no vieron una duplicación en el número de muertes y casos positivos durante el mes más reciente. En gran parte, esto se debió a que sus tasas aumentaron tan rápidamente entre mediados de septiembre y mediados de octubre que todavía están viendo aumentos y rastreos sobre los promedios nacionales.

Dakota del Norte, que registró la tasa mensual más alta de infección de personal desde mediados de septiembre hasta mediados de octubre, duplicó esas cifras entre mediados de octubre y mediados de noviembre. Según el análisis de AARP, por cada cuatro residentes de hogares de ancianos en el estado, hay un miembro del personal infectado con COVID-19.

En cinco estados del sur (Alabama, Arizona, Georgia, Misisipi y Texas), las tendencias de muertes y casos ya no están en descenso, como habían estado en los pasados meses desde que superaron el marcado auge en casos durante el verano. En cambio, los casos y las muertes están aumentando de nuevo, y rápidamente. En Georgia, por ejemplo, tanto la tasa de muertes y de casos positivos mensuales se duplicó desde el período del informe de mediados de septiembre a mediados de octubre, y también desde mediados de octubre hasta mediados de noviembre.

¿Estamos fuera de peligro ya?

Dada la desesperante situación que se vive en los centros de cuidados a largo plazo —que han experimentado más de 106,000 muertes entre los residentes y el personal durante toda la pandemia, o aproximadamente el 40% del total de muertes por COVID-19 en toda la nación—, los residentes y el personal de estos centros miran con alivio la llegada de la vacuna contra la COVID-19.

El comité asesor de vacunas de la Administración de Alimentos y Medicamentos se reunirá esta semana para determinar si la vacuna de Pfizer, que resultó un 95% efectiva en noviembre durante un estudio en etapa tardía, puede recibir autorización para su uso de emergencia. De aprobarse, los CDC han recomendado que el número limitado de dosis de primera ronda se asigne a los residentes y al personal de los centros de cuidados a largo plazo, así como a los trabajadores de la salud.

Pero Sweeney advierte que las vacunas no resolverán los problemas de las comunidades de cuidado a largo plazo, y es posible que no lo hagan por un tiempo.

"Estamos viendo tanto entusiasmo en todo el mundo acerca de la vacuna, pero es posible que la vacuna tarde meses en llegar a las personas en centros de cuidado a largo plazo", dice. “Como vemos en este resumen de cuatro semanas, la cantidad de personas que podrían perder la vida mientras esperan una vacuna es realmente asombrosa.

Las cosas que todos hacemos en nuestra vida diaria para prevenir la propagación de la COVID en la comunidad también evitarán la propagación en los hogares de ancianos", añadió Sweeney, destacando la fuerte correlación entre el aumento de la transmisión comunitaria del virus y el aumento de los brotes en los hogares de ancianos. “Por eso, realmente depende de cada uno de nosotros mantener el distanciamiento social, usar mascarillas y cuidarnos para poder salvar vidas”.

El análisis estuvo a cargo del Instituto de Política Pública de AARP (enlace en inglés) y del Scripps Gerontology Center de Miami University en Ohio (enlace en inglés), y se basa principalmente en datos del Nursing Home COVID-19 Public File (enlace en inglés) de los Centros de Servicios de Medicare y Medicare (CMS). Los hogares de ancianos son certificados por el Gobierno federal y están obligados a presentar informes al Gobierno semanalmente. El análisis de AARP utiliza datos de seis períodos consecutivos de cuatro semanas: del 1.˚ al 28 de junio, del 29 de junio al 25 de julio, del 26 de julio al 23 de agosto, del 24 de agosto al 20 de septiembre, del 21 de septiembre al 18 de octubre y del 19 de octubre al 15 de noviembre, en los que cerca del 95% de los más de 15,000 hogares de ancianos del país presentaron datos para cada período del informe en cuestión.

El análisis se centra en cinco categorías clave de impactos de COVID-19 (casos de residentes, muertes de residentes, suministro de PPE, casos de personal y escasez de personal) y solo captura datos de hogares de ancianos certificados por el Gobierno federal, no todos los centros de cuidado a largo plazo, como otros informes incluyen. Este es el tercero de una serie de análisis mensuales de AARP. Se publicará un análisis actualizado el próximo mes, a medida que se disponga de nuevos datos federales.

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