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Guías para el cuidado de una persona mayor: aprovecha estos recursos e información.

 

Cómo ganar confianza en tu papel como cuidador

Aquí te explicamos cómo superar las inseguridades y tomar el control.

Hombre mayor y su hija en un parque

WESTEND61/GETTY IMAGES

In English | En la excelente película del 2007 The Savages, Laura Linney interpreta a Wendy Savage, una mujer de mediana edad, soltera y luchadora que, junto con su hermano (Philip Seymour Hoffman), inesperadamente se ve obligada a desempeñar el papel de cuidadora familiar de su padre con demencia. En un principio, Wendy es ineficaz y un poco desordenada. Hasta ese momento, su trabajo y sus relaciones interpersonales se habían perjudicado por sus inseguridades e indecisión. Ahora se siente superada por sus responsabilidades para con su padre. Pero en esta historia inspiradora acerca de la transformación personal a través de la superación de la adversidad, descubre sus propias capacidades como organizadora y defensora y, a través del cuidado, gana una confianza interna que se traslada a todas las demás facetas de su vida.

¿Es verosímil este cuento de hadas de Hollywood? Para las personas sumisas, las inseguras y las que titubean, la perspectiva de interactuar con los médicos, administrar medicamentos y calmar a un ser querido confundido y agitado es intimidante. Tienen dudas sobre sus conocimientos médicos, su fuerza física y su fortaleza emocional. Esa falta de confianza las pone nerviosas y crea sus propios efectos negativos. Sus seres queridos reaccionan a ese nerviosismo y se vuelven ansiosos, lo que hace aún más difícil ayudarlos. Otros miembros de la familia también perciben la aprensión de estos cuidadores y comienzan a dudar de ellos, lo que hace que se sientan aún menos seguros de sí mismos.


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Pero en la vida real, muchas personas crecen de alguna manera con el papel de cuidador. Aprenden a hacer cosas que nunca soñaron que fueran capaces de hacer. Superan crisis tras crisis y lentamente ganan confianza en su propia determinación y competencia. Aprenden a hablar de manera directa y autoritaria con los médicos, auxiliares de salud en el hogar y representantes de compañías de seguros, y se enfrentan a los miembros de la familia que creen que lo saben todo. Se vuelven personas más fuertes, más duras y mejores cuando terminan los cuidados.

¿Cómo pueden los cuidadores familiares lograr tal transformación personal y un final feliz como en las películas? Aquí presentamos algunas ideas:

Aborda tus responsabilidades como cuidador con mentalidad de aprendizaje

La primera línea del conocido libro Zen Mind, Beginner's Mind dice: "En la mente del principiante hay muchas posibilidades, pero en la del experto hay pocas". En otras palabras, los principiantes son mejores aprendices. Están abiertos a nuevas ideas y están más dispuestos a arriesgarse y ser creativos que los llamados "expertos", que están limitados por la convención. Y lo más importante: los principiantes son más tolerantes consigo mismos. Saben que van a cometer errores y caerán; luego se levantarán con cierta vergüenza, pero también con nuevos conocimientos. A pesar de los temores de los cuidadores, es muy poco probable que algún error que cometan perjudique significativamente a su ser querido. Más bien, los cuidadores harán los ajustes necesarios y perfeccionarán sus destrezas para hacer un mejor trabajo con el tiempo.

Confía en que conoces a tu ser querido

Tiene sentido que los nuevos cuidadores busquen la opinión de un profesional sobre la condición de su ser querido. No tiene sentido que busquen la opinión de un profesional sobre su ser querido. Los cuidadores conocen la historia, las esperanzas, los sueños, los hábitos y las peculiaridades de la personalidad del ser querido. Conocen el entorno en el que vive y la cultura de la que proviene. La mayoría de los profesionales nunca se molestan en aprender nada de esto. Pero debido a que la mayoría de las enfermedades crónicas y debilitantes que sufren las personas que reciben los cuidados no son completamente remediables con tratamientos médicos, lo que los cuidadores saben sobre su ser querido es lo que más importa. Los cuidadores deben confiar en su experiencia a este respecto y hacer oír su voz en los hospitales, salas de emergencias y oficinas de servicios médicos y sociales.

Eres el principal defensor de tu ser querido

A pesar de la preocupación e interés que muestran la mayoría de los profesionales, por la noche se van a casa y en gran medida se olvidan de sus pacientes y sus familiares. Como lo expresó hace años Carol Levine, defensora de los cuidadores familiares, los cuidadores familiares "siempre están de guardia", se preocupan y se ocupan las 24 horas. Nadie en el mundo se preocupará tanto por la persona que recibe los cuidados como el cuidador familiar. Es crucial creer que ese nivel de devoción es curativo en sí mismo.

Tus destrezas recién adquiridas ayudarán a liderar el equipo de cuidadores

Ningún miembro de la familia es un lienzo en blanco cuando se convierte en cuidador. Pero la mayoría adquieren nuevas destrezas que antes no tenían. Aprenden a escuchar atentamente las explicaciones apresuradas de los médicos. Aprenden a comunicar sus propias preocupaciones. Aprenden a navegar por un sistema de salud complejo. Aprenden a analizar el significado de los síntomas de sus seres queridos. Aprenden a deducir el siguiente mejor paso. Aprenden a guiar a su ser querido, al resto de la familia e incluso al equipo de atención médica.

También aprenden sobre sí mismos: que pueden manejar tiempos difíciles, que pueden actuar de la mejor manera posible y sentirse orgullosos. Esas son lecciones que tienen valor en cualquier ámbito de la vida.

Barry J. Jacobs, psicólogo clínico, terapeuta de familia y asesor sobre el cuidado de la salud, es también coautor del libro AARP Meditations for Caregivers (Da Capo, 2016, en inglés). Síguelo en Twitter y en Facebook.

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