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Cómo planificar una mudanza más manejable

Primer paso: decidir qué llevar y qué dejar.

Mujer y su madre miran un documento

Jose Luis Pelaez/Blend Images

In English | Reubicar a los padres u otro ser querido de su hogar de mucho tiempo y lleno de recuerdos a un lugar más pequeño en un nuevo vecindario puede ser difícil —para ellos y para quienes los ayudan—. Idealmente, la persona que se muda tendrá un año para encontrar un nuevo hogar y dejar el viejo. Pero lo más probable es que ocurra algo que precipite la mudanza, como la muerte de un cónyuge o algún problema de salud grave, y la familia y los amigos tendrán que deshacerse de décadas de pertenencias. Donde sea que se mude —a una comunidad para jubilados, a un centro de vida asistida o con un hijo—, querrás hacer la transición lo más fluida posible. Cuanto más estresante sea la mudanza, más difícil será para tu ser querido adaptarse al cambio.


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Senior Move Managers (SMM)

Contratar a un coordinador de mudanzas especializado en adultos mayores (o un SMM) puede ser la mejor opción si vives lejos o no tienes la mejor relación con tu familiar. Incluso cuando todos los miembros de la familia viven cerca y se adoran, un SMM puede ayudar a mantenerlo así.

Un buen SMM es un asesor, una persona que resuelve problemas, amigo sabio, tercero neutral, y un experto en reducir la cantidad de pertenencias. Puede resolver problemas y ayudar a las familias a deshacerse de las cosas mientras se guardan los recuerdos. Los SMM llegan sin la carga que puede venir con la historia familiar. Entienden que cuando un padre se muda del hogar familiar, es una pérdida para toda la familia.

Su tarifa va desde $40 a $80 por hora, y puede ser mayor en algunas áreas. Los servicios son “a la carta”, pero algunos SMM ofrecen paquetes para dos o tres servicios. Entrevista a unos cuantos antes de elegir a uno: recuerda que pasarás mucho tiempo y algunos momentos emocionales con esta persona. Comienza por pedir referencias a tus amigos y centros de atención. La National Association of Senior Move Managers (Asociación nacional de coordinadores de mudanzas para personas mayores) (en inglés) puede recomendar a alguien en tu área.

Los servicios pueden incluir:

  • Planificación de la mudanza
  • Organización, clasificación y ayuda con la reducción de pertenencias
  • Proporcionar un plano del nuevo hogar
  • Hacer arreglos para vender los artículos restantes en una subasta, venta de bienes, en tiendas de segunda mano o donarlos y proporcionar un recibo detallado o una valoración de impuestos
  • Entrevistar, programar y supervisar a los trabajadores de mudanza
  • Organización de envíos y almacenaje
  • Supervisión de embalaje profesional
  • Desempacar artículos y configurar la nueva casa
  • Organizar los servicios de limpieza, pintores y contratistas para preparar la casa para la venta
  • Ayudar a encontrar a un corredor de bienes raíces
  • Acompañar al cliente en el camino o el vuelo a la nueva residencia 

Prepárate

Roma no se deshizo en un día. Espera que el proceso tome tiempo y, si es posible, dedícale un par de horas cada vez. Vaciar un hogar puede ser un viaje sentimental que va de triste a abrumador, y de cansado a aliviado, todo en poco tiempo. Ordenar y dividir trae lo bueno, lo no tan bueno, lo olvidado, lo emocional y lo inesperado. Hace que todos los involucrados tengan que lidiar con el cambio familiar. No es solo sacar las cosas; son los recuerdos.

Ve el lado divertido. Pasa por alto las debilidades de tus hermanos. Dales a todos el espacio para hacer frente a la pérdida.

Cómo hacer la mudanza más manejable


Paso a paso

Paso 1. Pídele a tu ser querido que nombre las seis posesiones más queridas, que no son las más necesarias o más valiosas. Las joyas y cualquier cosa más pequeña no cuentan. Tal vez sea la manta con la que tu mamá arropó a sus bebés recién nacidos, o la mesa que el abuelo de tu papá había hecho a mano. Las cosas que elija son las que se quedan.

Paso 2. Necesitarás seis blocs de notas adhesivas de diferentes colores, un marcador y al menos seis cajas por habitación y por armario. Etiquétalos así: mover, vender, tirar, donar, regalar y repartir.

Paso 3. Comienza con las habitaciones menos usadas —allí es donde la mayoría de nosotros guardamos las cosas que menos nos gustan—.

  • Antes de comenzar, intenta deshacerte de todo lo que esté roto, agrietado o desgastado, a menos que sea una reliquia.

Paso 4. Coloca los artículos no deseados en la canasta para donar o tirar.

  • Deja que tu ser querido elija lo que se queda y lo que se va, teniendo en cuenta que eso puede cambiar.
  • Coloca objetos pequeños y medianos —como lámparas, obras de arte y candelabros— en cajas. Para artículos grandes, asigna un color de nota adhesiva diferente a cada categoría y etiquétalos apropiadamente.
  • Asigna una caja para los libros que van a la biblioteca o a una tienda de libros usados.
  • La ropa que va a una tienda de consignación debe permanecer en las perchas. Haz una hendidura de 3 pulgadas en la parte inferior de una bolsa de basura grande y pasa los ganchos a través de para hacer una bolsa de ropa.
  • Mide cualquier cosa etiquetada con “mover” para asegurar que caben en el nuevo espacio.
  • Si es para repartir, escribe el nombre del destinatario.
  • Si no estás decidido, pon un signo de interrogación en la etiqueta. Decide dentro de una semana.

Paso 5. Si tu ser querido ha pasado años construyendo una colección, busca maneras de recordar las piezas sin necesidad de llevártelas. Un nuevo y divertido recuerdo puede ser tomar una foto de tres generaciones con las sudaderas de la abuela. Una foto enmarcada le permitirá verse a sí misma con su familia y su colección de sudaderas.

Paso 6.

  • Cualquiera puede tomar lo que desee de la caja con la etiqueta "regalar".
  • Todo lo no reclamado va a "donar" o "tirar".
  • Tíralo el mismo día.
  • Asegúrate de que las donaciones sean recogidas regularmente.
  • Las cosas que son para repartir se deben mover tan pronto como sea conveniente para tu ser querido.

Consejos para minimizar el estrés

  • Desprenderse de artículos amados puede ser más fácil cuando se le dan a un familiar querido.
  • Nota para quien los recibe: incluso si no quieres la vajilla, acéptala. Para tu ser querido, pensar que usarás y amarás la vajilla es un consuelo en un momento en el que necesita consuelo. Dale las gracias. Guárdala por seis meses. Si nadie en la familia la quiere, ponla en consignación o dónala calladamente.
  • Frases como: “¡No necesitas eso! ¡Es una basura!” no ayudan. Cuando crezca la pila de cosas que sí se van a llevar, ofrece delicadamente una opción: “¿Esto o aquello?”.
  • Dibuja un mapa a escala del plano del nuevo hogar de tu ser querido. Recorta rectángulos, cuadrados y círculos a escala para representar los muebles. Tu ser querido se dará cuenta de lo que va a caber y lo que no va a caber sin que se lo digan.
  • Concéntrate en lo positivo. “¿Qué harás con el dinero que ganes al vender los muebles de jardín?”.
  • Si tu ser querido se muda a una comunidad para adultos mayores y tiene un banco sólido para exteriores o un bebedero para pájaros, pregunta si podría usarse en el jardín.
  • Tómense un descanso cada hora.
  • Cuando tu ser querido termine de decidir de qué cosas quiere deshacerse, pídele que descanse por unos minutos. Usa el tiempo para empacar lo que se donará.

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