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¿Qué cuenta como ingresos para la SSI?

Los ingresos son un factor clave a la hora de determinar el derecho a la Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI), un beneficio mensual para personas discapacitadas, ciegas o mayores de 65 años con dificultades económicas. La Administración del Seguro Social (SSA), que gestiona el programa, regula estrictamente el tipo y la cantidad de ingresos que alguien puede percibir sin perder el derecho a la SSI.

Asimismo, existen también límites de ingresos que afectan al derecho a percibir el Seguro por Incapacidad del Seguro Social (SSDI), el otro beneficio por discapacidad administrado por la SSA. En el caso del SSDI, en cambio, tan solo cuentan los ingresos derivados del empleo.

Para la SSI, el Seguro Social define los ingresos de forma mucho más amplia: "cualquier cantidad que una persona reciba en efectivo o en especie que pueda servir para satisfacer sus necesidades de alimentación o vivienda". Eso incluye los ingresos derivados del empleo, pero también dinero o servicios procedentes de otras fuentes, como programas gubernamentales o ayudas de familiares.

En el 2021, el beneficio federal máximo de la SSI es de $794 al mes para individuos y de $1,191 al mes para parejas casadas si ambos cónyuges cumplen los requisitos. (Estas cantidades se ajustan anualmente a la inflación, y la mayoría de los estados agregan pagos suplementarios para algunos beneficiarios). De ese beneficio debe deducirse lo que la SSA denomina "ingresos contables", de tal modo que si tus ingresos contables superan el máximo del beneficio, no puedes percibir la SSI.

Ten en cuenta, eso sí, que algunos ingresos no son contables y, por lo tanto, no afectan a la elegibilidad ni a los pagos de la SSI. Eso incluye los primeros $20 mensuales procedentes de la mayoría de las fuentes, además de una parte de lo que ganes en tu empleo, junto con otras excepciones que se detallan a continuación.

Hay cuatro categorías de ingresos contables: ingresos laborales, ingresos no laborales, ingresos en especie e ingresos atribuidos.

Ingresos laborales

Los ingresos laborales son, principalmente, sueldos derivados del empleo e ingresos netos del trabajo por cuenta propia. También pueden incluir regalías abonadas al propietario de material protegido por derechos de autor o de recursos naturales, y honorarios diversos, como un estipendio o un regalo a cambio de un servicio (por ejemplo, por pronunciar un discurso).

Pero una parte importante de los ingresos laborales no se tiene en cuenta. El Seguro Social exime los primeros $65 que ganes por tu trabajo cada mes, más la mitad de los ingresos después de esa cantidad. Así pues, en el 2021 puedes ganar hasta $1,673 al mes por tu trabajo y seguir teniendo derecho potencialmente al Seguro Social.

Ingresos no laborales

En esta categoría se incluyen los beneficios gubernamentales, como los pagos del Seguro Social, el seguro de desempleo y los beneficios para veteranos, así como pensiones, ingresos derivados de intereses, dividendos, indemnizaciones por accidentes laborales y el dinero en efectivo recibido de familiares y amigos. También puede incluir la pensión alimenticia o la manutención de los hijos.

Los ingresos procedentes de estas fuentes (salvo los primeros $20 mensuales en la mayoría de los casos) se deducirán de tu beneficio de la SSI. Si solo obtienes ingresos procedentes de fuentes no laborales, puedes percibir hasta $814 al mes y seguir teniendo derecho a la SSI.

Los reembolsos de impuestos no cuentan como ingresos no laborales, y existen excepciones para algunas ayudas financieras gubernamentales y privadas, entre ellas:


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Ingresos en especie

Esta categoría incluye alimentos o vivienda que recibes de forma gratuita o por debajo de su valor de mercado. Los ingresos en especie son fondos que, de otro modo, tendrías que ganar para poder cubrir las necesidades básicas de la vida, pero que, en cambio, te proporciona un amigo o un familiar.

Por ejemplo, si alguien ajeno a tu hogar te ayuda a pagar la renta o la hipoteca, te paga las facturas de los servicios públicos o te compra la comida, eso podría contar como ingresos en especie y deducirse de tu SSI.

Los préstamos para ayudas de este tipo, que debes devolver más tarde, no cuentan como ingresos en especie. También están exentos los alimentos o el alojamiento proporcionados por una organización sin fines de lucro en función de tus necesidades.

Ingresos atribuidos

Esta categoría se tiene en cuenta cuando un beneficiario de la SSI vive con su cónyuge o sus padres, o si es inmigrante y recibe la ayuda de un patrocinador como condición para obtener la residencia en Estados Unidos. En estas situaciones, la SSA puede concluir que parte de los ingresos del familiar o del patrocinador en cuestión se destinan al cuidado y la alimentación del beneficiario y, en consecuencia, deducirlos de su beneficio de la SSI.

Existen otras excepciones extremadamente específicas sobre qué cuenta y qué no cuenta como ingresos a efectos de la SSI (en inglés).

Ten en cuenta que

  • Los ingresos no son el único factor económico relevante a la hora de determinar si tienes derecho a la SSI. También debes tener recursos limitados, es decir, dinero en efectivo, ahorros, acciones, bonos y otros activos que no superen los $2,000 para una persona sola o los $3,000 por pareja.
  • A diferencia del SSDI, para tener derecho a la SSI no es necesario haber trabajado durante un tiempo determinado ni haber pagado los impuestos del Seguro Social. El programa, aunque administrado por la SSA, no se financia con impuestos del Seguro Social, sino a través de los fondos generales del Tesoro de Estados Unidos.

Publicado el 18 de agosto del 2021

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