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Qué significan las primas de Medicare para el COLA del Seguro Social

El aumento en las primas puede contrarrestar las ganancias del ajuste por costo de vida, pero se espera un impacto limitado en el 2023.

Estetoscopio encima de una calculadora

SURAVIKIN/GETTY IMAGES

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Nota del editor: Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid anunciaron el 27 de septiembre que la prima estándar de la Parte B se reducirá en 2023 a $164.90 al mes. Obtenga más información sobre los costos de Medicare para 2023.

Los beneficiarios del Seguro Social, que esperan el mayor ajuste por costo de vida (COLA) en más de 40 años, podrían obtener una protección adicional contra la inflación en el 2023: un incremento menor que el habitual en las primas de la Parte B de Medicare, que se deducen directamente de los beneficios mensuales de millones de adultos mayores en EE.UU.

O quizás no haya ningún incremento.

"Apuesto por cero", dice Alicia Munnell, directora del Center for Retirement Research de Boston College, sobre el posible aumento de las primas de la Parte B en el 2023.

La prima del año próximo no se conocerá con certeza hasta el otoño, cuando los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) anuncien las tarifas del 2023. La predicción de Munnell se basa en las evaluaciones que los CMS emitieron a raíz del aumento récord de la prima de la Parte B en el 2022.

Ese aumento, de $148.50 al mes a $170.10, fue el mayor de la historia. Se debió en gran medida a que los CMS tuvieron en cuenta el costo previsto de cubrir el nuevo medicamento para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, Aduhelm. El aumento en las tarifas ya había entrado en vigor cuando Biogen, el fabricante de Aduhelm, rebajó el precio del medicamento y los CMS decidieron limitar la cobertura, reduciendo drásticamente sus costos previstos.


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En un informe de mayo del 2022 (en inglés), los CMS dijeron que, sin los pronósticos sobre Aduhelm, la prima de este año habría sido unos $10 al mes más baja. Luego de explorar la viabilidad de un reembolso o de una reducción a mitad de año de las tarifas de la Parte B, la agencia dijo que, en cambio, trasladaría el ahorro a los beneficiarios de Medicare en el 2023.  

En consecuencia, "creo que este año probablemente veremos un aumento insignificante y no me sorprendería que no lo hubiera", dice Richard Johnson, investigador principal del Income and Benefits Policy Center del Urban Institute. "No es algo sin precedentes".

El "beneficio neto" se retrasa

Alrededor del 70% de los beneficiarios de Medicare cubren las primas de la Parte B con su pago del Seguro Social. Cuando la prima aumenta, puede contrarrestar el impacto positivo del COLA, que en la mayoría de los años aumenta los beneficios a la par que el aumento del costo de vida.

Las tarifas de la Parte B se han mantenido sin cambios varias veces en años recientes, como en el 2014, el 2015 y el 2018. Pero lo normal es que suban cada año, a veces en porcentajes de dos dígitos.

En las dos últimas décadas, las primas de la Parte B han aumentado un promedio de alrededor del 6% anual, casi el triple del COLA promedio anual, según un análisis del Center for Retirement Research publicado el año pasado.

Esa disparidad rara vez anula por completo el COLA, que generalmente es mayor en términos de dólares que el aumento de la prima. (Si el aumento de la prima es mayor, lo que puede ocurrir en años con una inflación muy baja, la disposición de la ley del Seguro Social de "exención de responsabilidad" impide que el monto de los beneficios se reduzca como consecuencia de ello; en cambio, los beneficiarios afectados pagarían menos por la Parte B).

Pero eso significa que lo que el estudio del Center for Retirement Research denomina "beneficio neto" del Seguro Social puede ir un poco por detrás de la inflación. Ese efecto se amplió este año debido a una "desafortunada confluencia de acontecimientos", dice Munnell: la gran alza de las tarifas de Medicare, por un lado, y la inflación galopante, por otro.

Casi tan pronto como entró en vigor en enero, el COLA del 5.9% del Seguro Social de este año, calculado sobre la base de la inflación del tercer trimestre del 2021, fue superado por el aumento de los precios de la gasolina, los alimentos y otros productos. La inflación ha estado entre el 8 y el 9% durante la mayor parte de este año, reduciendo el poder adquisitivo de los beneficiarios.

"La combinación de ambos ha centrado la atención de todos en este tema", dice Munnell. "Espero que la confluencia de [un aumento] muy bajo o nulo de la prima de la Parte B de Medicare y un enorme COLA [el año que viene] haga que las personas vuelvan a sentirse cómodas".

Perspectivas del COLA

El COLA se basa en los cambios anuales del CPI-W, un subconjunto del índice más amplio de precios al consumidor durante julio, agosto y septiembre de cada año. El CPI-W sigue los precios de una canasta de bienes y servicios de consumo, como la energía, los alimentos y la atención médica.

Después de un aumento constante durante el invierno y la primavera, y de haber alcanzado un máximo del 9.8% en junio, el CPI-W bajó al 9.1% en julio y al 8.7% en agosto, según las cifras de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU.

"Mi mejor estimación es que el COLA del Seguro Social será de alrededor del 8.5%", dice Johnson. "Lo sabremos con certeza cuando las cifras de inflación de septiembre estén disponibles el mes que viene".


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Un COLA del 8.5% sería el mayor desde 1981 y añadiría unos $140 al mes al beneficio jubilatorio promedio.

El alcance de ese aumento depende en parte de que la inflación siga retrocediendo. Un análisis de Kiplinger del 9 de septiembre preveía que la tasa de inflación anual retrocedería hasta cerca del 8% a finales de este año y caería hasta el 3 o 4% durante el 2023.

Ese pronóstico se emitió unos días antes de la publicación de las cifras de inflación de agosto, que muchos economistas esperaban que mostraran una caída mayor. En vez de eso, el descenso de los precios de la gasolina fue contrarrestado por el aumento en el precio de los alimentos, la vivienda y la atención médica, según la Oficina de Estadísticas Laborales. Se espera que la Reserva Federal vuelva a subir las tasas de interés este mes en un esfuerzo por controlar la inflación.

"El aumento de la inflación subyacente en agosto fue decepcionante, pero no debería sorprendernos demasiado. A principios de año se produjeron elevadas alzas en los precios de la energía que ahora se reflejan en el aumento de los precios de muchos tipos de bienes y servicios", afirma Johnson. "Espero que las cifras de la inflación comiencen a bajar el año que viene a medida que los aumentos en las tasas de interés de la Reserva Federal empiecen a surtir efecto".
 

Andy Markowitz cubre temas relacionados con el Seguro Social y la jubilación para AARP. Es exredactor de The Prague Post y Baltimore City Paper.