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Problemas de salud que afectan a los conductores mayores Skip to content

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Cómo enfrentar los problemas de salud que afectan a los conductores mayores

Usa estas tácticas para superar los obstáculos relacionados con la edad.

Hombre conduce un automóvil convertible

Getty Images

In English | La mayoría de los conductores se mantiene al tanto de las normas de tránsito y las nuevas tecnologías de automóviles, pero a veces no nos damos cuenta de que también debemos adaptarnos a los cambios que ocurren en nuestro cuerpo. Ya sea dolor en las articulaciones, problemas auditivos o una reacción más lenta, los cambios en la salud física y mental pueden ser obstáculos para conducir y mantenerse a salvo.

"Queremos que los conductores, sin importar la edad, estén seguros en la carretera", dice Dana Plude, subdirector de la División de investigación social y del comportamiento del National Institute on Aging (Instituto Nacional sobre el Envejecimiento), que ofrece una guía de seguridad para los conductores mayores.

Abordar estos problemas de salud relacionados con la edad puede ayudar a que sigas estando seguro en la carretera.



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Los reflejos y la velocidad de reacción

La edad puede hacer que los reflejos (o velocidad de reacción involuntaria) se pongan más lentos. La velocidad de reacción voluntaria también podría disminuir, ya que se puede reducir la capacidad de concentración y entonces se hace más difícil llevar a cabo múltiples tareas a la vez. Consejos para hacer frente a estos cambios:

  • Deja más espacio entre tu vehículo y el auto delante de ti.
  • Frena anticipadamente cuando tengas que detenerte.
  • Evita las áreas de tráfico pesado o las horas pico cuando sea posible.
  • Cuando estés en una autopista, conduce en el carril de la derecha, donde el tráfico es más lento y tendrás más tiempo para tomar una decisión.

Los sistemas de frenado automático, que tiene la mayoría de los autos nuevos, son un gran avance de seguridad. Estos detectan cuando el auto se acerca a un objeto y frenan antes de que el conductor pise el pedal.

Los medicamentos y la atención

Los conductores que toman ciertos medicamentos pueden sentirse somnolientos o mareados.

  • Lee cuidadosamente las etiquetas de los medicamentos y busca cualquier posible efecto secundario que pueda afectarte (sueño, visión borrosa, movimientos lentos, desmayos, incapacidad para concentrarse, náuseas, excitabilidad).
  • Haz una lista de todos los medicamentos que tomas y pregúntale a tu médico cómo podrían afectar el problema de salud que padeces.
  • No conduzcas si te sientes aturdido o mareado.

Las articulaciones y los músculos

La rigidez y la debilidad muscular causadas por la artritis u otros trastornos pueden generar problemas al voltear la cabeza, girar el volante o incluso pisar el freno.

  • De ser posible, conduce un auto con transmisión automática, retrovisores grandes (para tener más visibilidad) y dirección y frenos asistidos.
  • Si tienes problemas en las piernas, trata de hacer instalar controles del acelerador y el freno que se operan con las manos.
  • Visita a tu médico si el dolor o la rigidez están afectando a tu capacidad de conducir.

La visión y la audición

Cuando la edad debilita la visión, puede ser difícil ver personas y señales para los conductores, o incluso reconocer lugares conocidos. Estos problemas pueden empeorar en la noche. Además, la pérdida auditiva puede hacer que sea difícil oír las sirenas, las bocinas o los sonidos de alerta de tu auto.

  • Haz tus mandados en auto durante el día para no tener que conducir de noche.
  • Revisa la prescripción del oculista y confirma que esté actualizada; y usa siempre tus anteojos o lentes de contacto al conducir.
  • Trata de mantener el interior de tu auto lo más silencioso posible para eliminar las distracciones.

Ve aún más lejos

Si no tienes un obstáculo inmediato para conducir, hay otras medidas que puedes tomar para mejorar tu seguridad en la carretera.

  • Busca un especialista de conducción, un terapeuta ocupacional o un profesional capacitado para que examine tus habilidades de conducción.
  • Toma una clase de “defensive driving”, concepto que significa prevenir posibles riesgos por ser un conductor muy consciente del comportamiento de otros conductores y saber qué maniobras son las más peligrosas. Algunas compañías de seguro de auto las ofrecen (y podrían reducir tus facturas); también se dictan en AAA (en inglés) y AARP.
  • Cuando no estés seguro, no salgas. El mal tiempo puede hacer que sea más difícil conducir para cualquier persona.
  • Elige rutas que no incluyan autopistas ni carreteras difíciles de transitar.

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