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Cómo reforzar la crianza compartida durante la pandemia

Abordar debidamente las preocupaciones sobre la COVID-19 puede fomentar la colaboración.

Un padre cena junto a sus dos hijos

Getty Images

In English | David Lohkamp respeta el hecho de que su exesposa sea estricta al tomar precauciones para prevenir el contagio de la COVID-19. Pero cuando comenzó la pandemia, la pareja tuvo que intentar conciliar “el carácter maternal de ella” y la naturaleza “más arriesgada” de él por el bien de sus dos hijos, Evan, de 13 años, y Penelope, de 11.

“Los dos estamos orgullosos de llevarnos bien, así que casi nunca discutimos, pero no estábamos todo el tiempo de acuerdo”, dice Lohkamp, de 52 años, de Rochester, Nueva York. “No iba a permitir que cosas que yo no consideraba un riesgo me mantuvieran alejado de mis hijos”.

La crianza compartida puede ser bastante difícil, incluso sin la gran tensión generada por el coronavirus. Pero hay maneras de reforzar el trabajo en equipo de las exparejas que comparten la crianza, incluso cuando existan desacuerdos sobre las reglas de distanciamiento social, los horarios cambiantes y otros problemas relacionados con la COVID-19.


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Los expertos dicen que hay que comunicarse más, establecer expectativas y adaptarse a circunstancias incómodas.

Sé honesto y directo

“Está claro, debido a la COVID-19, que si compartes la crianza, lo que ocurre en el otro hogar realmente te afecta a ti”, dice Wendy Paris, autora de Splitopia: Dispatches from Today's Good Divorce and How to Part Well.

Paris cuenta la historia de una amiga que quería conducir con su hijo de su casa en Boulder, Colorado, a Austin, Texas. Al padre del niño y a su nueva esposa les preocupaba la exposición al virus y no querían que hicieran el viaje. La respuesta de la amiga fue compartir su ruta; informarles con qué frecuencia planeaban hacer paradas; y empacar una tienda de campaña, un inodoro portátil y alimentos para no entrar en lugares públicos.

Un hombre posa para la foto junto a sus dos hijos

Cortesía de David Lohkamp

David Lohkamp y su exesposa han trabajado juntos para establecer restricciones de distanciamiento social para sus dos hijos, Evan y Penelope.

“En lugar de tener una reacción emocional, ella intentó tomar en serio las preocupaciones de Lohkamp”, dice Paris. “Si simplemente hubiera dicho ‘no me digas lo que tengo que hacer’, habría creado un conflicto en una situación en la que ya existía el miedo. Pero esa información ayudó mucho”.

Paris, de 54 años, lo sabe por experiencia propia. Ella y su exesposo comparten la custodia de su hijo de 13 años, Alexander. Cuando su exesposo voló solo al otro extremo del país este verano, Paris se sintió muy incómoda, ya que le preocupaba que su hijo pudiera exponerse al virus cuando su expareja regresara. Él le mostró la mascarilla y el protector facial que había comprado y le dijo que también usaría guantes.

“Aún no estaba muy contenta”, recuerda, “pero me demostró que estaba tomando en serio mis preocupaciones y mi seguridad en general, y me sentí más tranquila al saber estos detalles acerca del viaje”.

Comunícate de manera distinta

Es más fácil hablar con algunas personas que con otras, especialmente si la separación fue problemática.

“La comunicación es algo muy bueno, pero si ya tenían problemas para comunicarse, una pandemia va a empeorar las cosas”, dice Angela Sticca Snyder, de 51 años, quien vive en Gilbert, Arizona.

El desacuerdo entre ella y su exesposo sobre cómo abordar los protocolos de la pandemia —“sin duda vemos diferentes noticias”, dice— es tal que Sticca Snyder tiende a minimizar el calendario social de su hija Ashley de 14 años, el cual incluye hacer visitas a salones de belleza y pasar la noche en casa de sus amigas.

“No pensamos igual”, dice Sticca Snyder, “y esa es parte de la razón por la que estamos divorciados”.

Para algunas exparejas, puede ser mejor intentar resolver ese nivel de conflicto con la ayuda de un profesional. Un coordinador de crianza ayuda a las exparejas a gestionar sus planes parentales y resolver disputas.

Es una buena opción, sobre todo para quienes no pueden comunicarse directamente debido a abuso o a un desequilibrio de poder “o cosas que sucedieron al final del matrimonio que hacen que hablar directamente por teléfono, o incluso comunicarse por correo electrónico, sea algo insoportable”, dice la experta en crianza compartida Shaunis Mercer, abogada de derecho familiar y coordinadora de crianza para casos de custodia altamente conflictivos con residencia en Raleigh, Carolina del Norte.

Mercer aconseja tener en cuenta que “siempre debes comportarte como si todo lo que escribes y todo lo que dices se presentará como prueba en tu contra en el tribunal”.

La comunicación por escrito puede ser un buen punto de partida, siempre y cuando te alejes y luego vuelvas a leer lo que escribiste desde la perspectiva de la otra persona antes de enviarlo.

“Ponerte en los zapatos del otro puede ser una herramienta muy útil para evitar empeorar una situación ya difícil”, dice Mercer.

Mantente flexible y creativo

Incluso para las exparejas que por lo general están dispuestas a cooperar, la comunicación y la cortesía pueden fallar.

Los padres pueden hacer frente a los problemas de una mejor manera si son flexibles y creativos en cuanto al horario y la reprogramación de visitas.

“A fin de cuentas, se trata de hacer lo mejor para los hijos”, afirma Lohkamp. “Se trata de mantenerlos contentos y tranquilos”.

4 estrategias para minimizar los conflictos de la crianza compartida

La pandemia presenta nuevos retos para los padres que ya no están casados o ya no son pareja. Aquí tienes algunos consejos de expertos:

1. Pospón la conversación si es necesario. “Si no estamos de acuerdo sobre algo, no hablamos de ello si los niños están presentes y tratamos el tema después”, dice David Lohkamp de Rochester, Nueva York. Tanto él como su exesposa crecieron en hogares desestructurados, así que saben lo que se siente, señala. “Solo intentamos amar a nuestros hijos y protegerlos de toda negatividad e ira lo más posible”, dice Lohkamp.

2. Sé comprensivo ante la ansiedad. “Por lo general, debes respetar la voluntad del padre más preocupado”, tanto como te sea posible, dice Wendy Paris, autora de Splitopia. “No hablo de llegar al extremo, pero he oído la idea de que si llegas al ocho en una escala del uno al diez, está bien. Intenta ser empático”.

3. Programa visitas virtuales si es necesario. Es posible que los niños no puedan ir de un hogar a otro con la misma frecuencia que antes; por lo tanto, programa videollamadas con regularidad para que mantengan importantes vínculos con el padre que está distanciado físicamente.

4. Usa una herramienta para la crianza compartida. Reduce el conflicto con una aplicación o un calendario electrónico que hace el trabajo por ti en cuanto a la gestión del horario de custodia y la comunicación. Prueba OurFamilyWizard o una opción gratuita (en inglés) del bufete de abogados Rosen Law Firm de Carolina del Norte.

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