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Cómo transformar el garaje en un estudio o apartamento Skip to content
 

De garaje a estudio: cómo lograr el sueño de transformar un espacio

5 pasos esenciales para renovar en función de la comodidad y la funcionalidad de un miniapartamento.

Garaje convertido en apartamento

Cortesía Cristina Mella

Desde que compramos esta casa, mi familia y yo tuvimos el mismo sueño: transformar un día el garaje en un cómodo estudio para mi mamá. El garaje, de unos 500 pies cuadrados y sin ninguna ventana, tenía espacio para dos autos, pero con el tiempo se había convertido en un enorme trastero. Así que finalmente nos pusimos manos a la obra. El resultado es todo lo que habíamos soñado, ¡y más! 


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Antes de empezar

Garaje

Cortesía Cristina Mella

El garaje antes de la renovación. Uno de nuestros retos fue esconder la columna que había en el medio.

Vaciar el garaje de todo lo que habíamos acumulado por años fue el primer reto… ¡y muchísimo trabajo! Nos llevó casi una semana clasificar, organizar, donar y ¡botar, botar, botar! Con el espacio finalmente vacío y limpio, nos reunimos con los contratistas. Desde hace varios años trabajo con los mismos contratistas en todos mis proyectos de renovación, así que nos resulta sencillo comunicarnos y compartir nuestra visión del espacio. Si estás pensando en llevar a cabo una obra grande y tienes dudas de encontrar un buen contratista, antes de decidir, te aconsejo que pidas referencias y te tomes el tiempo necesario para ver distintas muestras de su trabajo.

El siguiente paso fue poner todas las ideas en papel. Dependiendo de la zona en la que se encuentra tu casa, es posible que tengas que contratar a un arquitecto para que dibuje planos profesionales y los presente al departamento de edificación de la ciudad para su aprobación. En lo que respecta a mi proyecto, nos aprobaron los planos y recibimos el permiso para empezar la construcción.

Imaginar el espacio

Comedor con dos ventanas exteriores.

Cortesía Cristina Mella

Añadimos ventanales grandes en el frente y en el lateral del garaje. Para cubrir las cañerías en una de las paredes, construimos un banco de ventana.

Nuestro objetivo era transformar este espacio diáfano en un cómodo estudio sin muchas paredes, pero con áreas claramente definidas. Queríamos una entrada tipo mudroom, un baño/lavandería y áreas de comedor, sala y dormitorio (ya tenemos una cocina grande en el piso de arriba). Necesitábamos también un buen armario con suficiente espacio de almacenaje para acomodar ropa, abrigos, y ropa blanca, entre otros. Por las noches, cuando no podía dormir haciendo números y repasando los planos en mi cabeza, pensaba… ¡queremos demasiado!

Desafíos y soluciones

Armario.

Cortesía Cristina Mella

En mitad del estudio, incluimos un gran armario, cuyas paredes exteriores sirven para delimitar el resto del espacio.

Para hacer realidad nuestra idea del espacio, tuvimos que hacer frente a varios desafíos.

Para empezar, el garaje tenía una viga de apoyo en mitad del espacio. Al ser el tipo de viga que no se puede quitar, tuvimos que incluirla en el plano del diseño. ¿Dónde la escondimos? La convertimos en uno de los puntos de apoyo para las paredes del gran rectángulo que construimos en mitad del espacio. El interior del rectángulo es un espectacular armario y sus cuatro paredes exteriores nos sirven para separar y definir el pasillo hacia el baño/lavandería, el comedor y la sala.

El segundo gran reto fue el de las cañerías expuestas que recorrían algunas de las paredes y el techo del garaje. Siguiendo las sugerencias de los contratistas, convertimos este obstáculo en algo que se viera más interesante. En una de las paredes, por ejemplo, cubrimos las cañerías con un banco de ventana. Para tapar las cañerías del techo, construimos una “caja” que, a su vez, permitió delimitar el área del comedor y el salón.

El último desafío fue el piso del garaje, ya que, además de desigual, estaba inclinado. Para nivelarlo, construimos un subsuelo y elevamos todo el piso, excepto la entrada. Esta solución resultó perfecta, ya que el escalón, que ahora separa la entrada del resto de la casa, ayuda a definir el área.

Detalles arquitectónicos

Entrada a un apartamento.

Cortesía Cristina Mella

En la entrada construimos un mudroom con un banco y ganchos para colgar los abrigos y los bolsos.

Una vez superados los retos de construcción, nuestro objetivo fue añadir detalles arquitectónicos que añadieran interés visual al interior del espacio y al exterior de la casa.

Tras quitar las puertas del garaje, pusimos una puerta de entrada independiente al resto de la casa y un ventanal doble. Para maximizar la luz, escogimos una puerta de entrada cuya mitad superior es de vidrio. En la pared lateral de lo que era el garaje, añadimos otra ventana grande y alargada que, además, enmarca un bello árbol en el jardín. En el área de la entrada diseñamos un mudroom que incluye un banco, varios ganchos para colgar abrigos y bolsos, y un armario en la parte superior que ofrece gran espacio de almacenaje.

Para completar los detalles, añadimos moldura y zócalos en todo el espacio, insertamos la televisión en la pared y construimos una chimenea decorativa a medida, que le da un toque cálido y hogareño al espacio.

¡A decorar!

Sala interior con televisión

Cortesía Cristina Mella

En la sala, insertamos la televisión en la pared y diseñamos una chimenea decorativa para dar un aire hogareño.

Tras tres meses de trabajo (con períodos de espera para permisos e inspecciones) el espacio estaba completo y, por fin, ¡listo para decorar! Me encanta el estilo que combina elementos modernos y tradicionales con un aire informal. Para las paredes, queríamos un color claro y luminoso, pero que contrastara con la obra de carpintería. Nos decidimos por un bello tono neutral, con un ligero tinte plateado para la pared y un esmalte blanco brillante para las molduras y los zócalos. Para el piso, escogimos un laminado que aparenta estar desgastado y que le da al espacio un toque informal y original. Lo mejor es que es fácil de limpiar y apenas muestra la suciedad.

También puse en práctica una de mis reglas de oro: los espacios pequeños se ven más grandes con pocos muebles. Sin embargo, estos deben tener un tamaño normal y colocarse estratégicamente. Con esta idea en mente escogimos para el comedor una mesa estilo granja, que puede acomodar hasta 10 personas (importante escoger un modelo con ala expandible si son muchos en la familia). En contraste, las sillas tienen una tapicería de terciopelo en color verde hoja con un detalle de cabezas de clavos dorados.

Completamos el comedor con un aparador tipo bufé, con baldas abiertas, que también nos sirve para guardar la vajilla. Para el comedor, escogimos un candelabro que contrasta con el aire informal de la decoración y añade… ¡el toque justo de glamour!

Para la sala, combinamos un sofá color avena con una mesita de vidrio y hierro. Creamos un espacio para sentarse frente al sofá, con una tumbona (chaise lounge) en un color similar a las sillas del comedor y una butaca clásica con estampado en tonos marigold y blanco.

Como es un estudio, el área de dormitorio se encuentra continuo al salón; así que, escogimos muebles sencillos en el mismo estilo que el resto de la decoración y vestimos la cama con ropa blanca y suntuosa, y una combinación de bellos cojines y almohadas.

Tras meses de trabajo e infinidad de pequeños retos, que solucionamos con ingenio y creatividad, nuestro viejo garaje se convirtió en el espectacular estudio… ¡con el que siempre soñamos!


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