Skip to content

Vota: temas críticos como Medicare y el Seguro Social están en juego

¿Necesitas ayuda para preparar tus impuestos? Visita Tax-Aide.
Impuestos: ¿Eres chofer de Uber? También tienes que pagarle al IRS
Impuestos: Tienes hasta el 17 para rendir tu planilla, Tax-Aide te ayuda.
Descuentos: Restaurantes ofrecen increíbles ofertas para la cena
 

Un paso primordial antes de vender o comprar

Una herramienta clave para conocer el estado de una propiedad, desde el techo hasta los cimientos.

La emoción de adquirir su nueva propiedad o el afán de poner en venta la actual puede hacer que pase por alto uno de los pasos más importantes en el proceso: la inspección.

Una inspección es un examen objetivo de la estructura física y sistemas de una casa, desde el techo hasta los cimientos, explica la Sociedad Americana de Inspectores de Hogar (ASHI, por sus siglas en inglés), organización encargada de crear conciencia sobre la importancia de los controles de calidad y de mejorar la profesionalidad de los inspectores de viviendas en Estados Unidos.

“Se trata de un proceso en el que se revisan todos los componentes de una casa: construcción, techos, plomería, sistema eléctrico, calefacción, aire acondicionado, aislamiento y ventilación; para luego hacer un informe con el resultado”, comenta Luis Alcaráz, inspector de la firma Inspect Tu Casa en Mineápolis.

Si bien la inspección no es un paso obligatorio a la hora de comprar o vender, puede considerarse una herramienta clave para negociar el precio de la casa, debido a que ofrece información más detallada que a veces no conoce el agente de bienes raíces ni el mismo propietario.

Para China Guzmán, una puertorriqueña de 35 años, quien estaba en el proceso de compra de casa en Mineápolis durante el verano de 2011, el resultado de la inspección la llevó a un cambio de planes. “El informe final me mostró tantas cosas que debían repararse, que todo señalaba que esa compra se convertiría en un dolor de cabeza en el futuro”, comenta. “Entonces desistí y seguí buscando”.

“Una inspección completa y detallada es necesaria cuando se va a hacer una inversión tan grande como la que hice”, dice Guzmán, que en la segunda ocasión contrató un servicio más económico pero que fue menos específico. “[El inspector] no notó daños existentes en el sótano, ni probó los aparatos eléctricos de la casa, solamente se fijó en la plomería, electricidad y la estética de la casa”.

Por qué hacer una inspección

Jim Hansen, de la firma JCH Home Inspection Service en Nueva Jersey, comenta que del 85% al 90% de sus clientes son compradores, mientras que lamentablemente sólo el 10% son vendedores interesados en saber con exactitud el estado de su propiedad antes de entregarla.

“Aunque como propietario piensas estar al tanto del estado de la casa, podrían existir problemas estructurales que por ser más complicados de detectar, quizá tu desconozcas”, dice Hansen. Una inspección te permitirá entonces identificar los aspectos a arreglar y elegir repararlos para poner un precio más alto a la propiedad o llegar a una negociación con el comprador. Y si el informe de la inspección es positivo, te significará un punto a tu favor.

Para el comprador la inspección es recomendable independientemente de la antigüedad o el tamaño de la casa. Es un error pensar que porque se trata de una construcción nueva no es necesario hacer la inspección; como futuros propietarios es importante conocer el estado de los componentes de tu inversión. Si se trata de una casa más antigua, a la cual se le han hecho modificaciones, adiciones o arreglos estructurales, eléctricos o de plomería, es importante saber si éstos se hicieron con permiso de la alcaldía y si pasaron por una inspección. De lo contrario, el nuevo propietario asume la responsabilidad: la alcaldía, por ejemplo, puede exigirle al nuevo dueño que muestre los permisos correspondientes e incluso que derrumbe paredes para que el inspector examine las conexiones eléctricas y más.

Una vez terminada la inspección, tú recibes un informe detallado con fotos, el cual puedes analizar con tu abogado antes de firmar el contrato de aceptación, y de este modo determinar si las negociaciones son justas, si se podría hacer una contraoferta con precio acorde a los arreglos que deban hacerse o si es mejor cancelarlas. Debes saber que tú siempre puedes consultar las Normas de Práctica (Standards of Practice) de ASHI y pedir mayor exactitud en la revisión.

Finalmente, considera cuánto dinero estás dispuesto a invertir en tu propiedad y compara el precio promedio —$300 a $400— de una buena inspección en relación con los resultados que obtendrás. No hay duda de que la inspección tiene sus beneficios: Podrás conocer a fondo la propiedad en la que vas a invertir e identificar posibles reparaciones; y quizá lo más importante es tu tranquilidad.

También te puede interesar:

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTICULO