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¿Es el abdomen la única parte del cuerpo femenino que nos sigue avergonzando?

Presentamos nuestros consejos para aceptar y vivir felizmente con la redondez de nuestros vientres

Mujer con un vestido ceñido en la parte superior y en la parte de abajo. Moda para lucir una vientre o panza abultado.

Getty Images

Compra sostenes reforzados nuevos que verdaderamente eleven tus senos.

In English | Las curvas generosas están nuevamente de moda, pero los vientres prominentes como el de Buda siguen considerándose extrañamente tabú.

Gracias a la prominencia de las Kardashian y a las modelos de talla grande como la tendencia dominante en la moda, desde catálogos y revistas hasta las muñecas Barbie, las curvas naturales de las mujeres se están celebrando de nuevo. Esta moda me alegra sinceramente, pero no puedo dejar de señalar algo que ha descuidado: según parece, se supone que nosotras las mujeres posmenopáusicas deberíamos meter el estómago, aplanarlo con Spanx o esconderlo bajo prendas sueltas superpuestas en capas o túnicas. ¿Y esto lo llamamos positivismo corporal?

Honremos el espíritu de la época —¡el poder de la mujer!— y no dejemos que otras personas definan nuestros perfiles ni nos roben la confianza en nosotras mismas o nuestro estilo. Más bien, vamos todas a tomar clases de danza del vientre a ver qué pasa: ¿quizás algún día el "vientre menopáusico" se considerará deseable?

1. Muestra tus curvas. Si las mujeres embarazadas pueden pavonearse, orgullosas de sus barrigas, ¿por qué nosotras no? Pierde las inhibiciones con faldas, blusas y vestidos ceñidos pero elegantes que destaquen tus curvas femeninas. Comienza con una falda tubo fácil de ponerse en una mezcla elástica de tejidos, con un largo de buen gusto, hasta la rodilla. Entonces combínala con una malla de una sola pieza; esto elimina que se remangue alrededor de la cintura y el diseño estilo leotardo con cierre de broche en la entrepierna facilita ponérsela. (Existen muchas versiones de manga larga a escoger). Para darle ánimo a esta actitud valiente, agrega un vestido ceñido de punto o de corte cruzado; ambos se amoldan a tu silueta.

Todas estas prendas de vestir se encuentran en tallas regulares y grandes, en colores neutrales, vivos o pastel, con franjas o estampados.

2. Alarga el torso. Esas estatuas de diosas de la fertilidad que se ven en los museos no se deben imitar, así que ten cuidado de mantener los senos separados del vientre. Si solo haces una cosa para alegrar a tu abdomen, compra sostenes reforzados nuevos que verdaderamente eleven tus senos. Tienes el sostén adecuado si tus pezones se encuentran a igual distancia de tus hombros y codos y un espacio de varias pulgadas separa la banda del sostén de tu estómago. Así quedas libre para crear la ilusión de tener cintura.

O, para que la cintura que tienes aparente ser más esbelta, utiliza vestidos o abrigos entallados con el cinturón más arriba de tu cintura natural, un estilo frecuentemente favorecido por Michelle Obama. Si tienes un pecho generoso, prueba este truco con vestidos ceñidos y acampanados que combinen una parte superior amplia con una falda voluminosa en forma de A.

3. Busca pantalones que se ajusten a tu cintura. Tu silueta se beneficiará de los estilos de talle alto o medio que cubren el vientre y disimulan esos rollitos que tan frecuentemente lo acompañan. Los jeans negros entubados y los pantalones sin pliegues con cremalleras laterales o traseras —ambos estilos al tobillo— deben encabezar tu lista.

¿Necesitas un poco más de confianza? Pon en exhibición todas tus relativamente esbeltas extremidades: tobillos, muñecas, antebrazos, cuello. Esto estira tu silueta visualmente y dirige la atención a tus accesorios fabulosos.

4. Evita las exageraciones. Ahora es hora de poner nuestro 'síndrome de cintura desaparecida' en perspectiva. Sí, tener demasiada grasa abdominal —especialmente el tipo que se encuentra entre los órganos— no es saludable, y aumenta la probabilidad de padecer de enfermedades cardíacas, diabetes, derrames cerebrales y hasta cáncer. Pero para la mayoría de nosotras, independientemente de nuestra talla y figura, tener un vientre abultado es, sencillamente, una de las realidades de la vida a los 50 años o más. ¡Nunca pidas disculpas por ello!

Para más consejos de belleza y estilo para las mujeres de 50 años o más, échale un vistazo a The Woman's Wakeup: How to Shake Up Your Looks, Life, and Love after 50, así como la nueva revista digital de AARP, Beauty & Style, edición especial para tabletas.

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