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Conversación con Ciro Guerra

El director de la película colombiana 'El abrazo de la serpiente' habla de cómo concibió su film sobre la selva amazónica.

Ciro Guerra, director de la película El abrazo de la serpiente

Chris Pizzello/AP

Ciro Guerra es el primer director de cine colombiano nominado a un Oscar.

Ciro Guerra nació en Río de Oro, Colombia en 1981. El abrazo de la serpiente (2015) es apenas su tercer largometraje y tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes, donde fue catalogada por la prensa internacional como una de las diez mejores películas de esa edición. El abrazo de la serpiente está nominada al Oscar en la categoría de Mejor Película en Lengua Extranjera.

AARP: ¿Por qué el título, Ciro?

CIRO GUERRA: Según la mitología amazónica, el ser humano fue traído a la Tierra por una serpiente anaconda gigante que descendió de la Vía Láctea. La anaconda iba dejando a diferentes seres humanos en los diferentes lugares del Amazonas. Luego se convirtió en los ríos y sus arrugas en cascadas. La anaconda también les dejó a los seres humanos una serie de regalos en forma de plantas.  Esas plantas le permiten al ser humano comunicarse nuevamente con los seres del origen, para preguntarles cómo vivir, cómo existir en el mundo cuando hay dudas, cuando no se sabe qué camino tomar. En esos momentos la serpiente desciende nuevamente y abraza al hombre. Ese abrazo lleva al hombre a lugares muy lejanos donde la vida no existe, donde la vida se ve muy diferente. Entonces nosotros esperamos que eso fuera lo que la película representara para el espectador.

AARP: ¿Cuál es su relación personal con el Amazonas? ¿Cuándo lo vio por primera vez y qué significaba para usted?

CG: Para mí el Amazonas es un lugar misterioso, desconocido. Es un lugar que ocupa la mitad del territorio de Colombia, pero del que en realidad no sabemos nada los colombianos; del que sabemos muy poco. Entonces, la película es como un intento de emprender ese viaje a lo desconocido, y de invitar al espectador a que me acompañe. Haciendo la investigación de la región en ese momento [principios del siglo XX], de que las comunidades amazónicas estaban como en un "fuego cruzado" entre esas guerras por el territorio entre Colombia, Perú, Brasil. Entonces era como que un día podían acostarse siendo de una nacionalidad, y levantarse siendo de la que no tenían ni la menor idea. Entonces la película también trata de establecer cuál ha sido nuestra relación con la Amazonía, ¿no? Como nuestras naciones la hemos visto siempre como un lugar del que sacar cosas: primero la quina, luego el caucho, luego fue la coca para el narcotráfico, hoy en día es la minería. Entonces es también un cuestionamiento sobre cuál es naturaleza de nuestra relación con ese lugar.

AARP: Las películas de este corte siempre corren el riesgo de caer en el simplismo de retratar al “buen salvaje” ¿Estaba consciente de esto; trató de evitarlo?

CG: Claro, la idea del buen salvaje le niega al indígena su complejidad y su humanidad. Entonces la manera que tenemos de pararnos frente a su realidad es creando personajes que tengan toda la dualidad del ser humano, que no solo sean presentados como gente buena, ingenua, sino que tengan toda la complejidad que tenemos como seres humanos. Eso es, al final, el mayor respeto que uno les puede ofrecer. A pesar de que tengamos tantas diferencias y tantas barreras, hay una humanidad que nos conecta, que se comunica.

AARP: Además de este respeto que menciona, la película sí hace hincapié en algo que los indígenas tienen y que el "hombre blanco" habría hecho bien en poner atención, que es un conocimiento casi científico de cómo funciona la selva, ¿no?

CG: Pues eso es como un poco del legado de los exploradores. Lo que a mí me pareció fascinante es como en ese momento en el que ellos llegaron a la selva, las comunidades amazónicas eran vistas como seres inferiores, sub-humanos que eran como almas perdidas que necesitaban ser rescatadas, en el mejor de los casos. Los exploradores que representa El abrazo de la serpiente son los primeros en decir de pronto que estas comunidades son dueñas de un conocimiento del que nosotros como sociedad tenemos que aprender. Eso era idea, pues, revolucionaria hace 100 años, todavía lo sigue siendo hoy lamentablemente. Y sí, realmente creo que hay una preocupación muy grande de los sabedores y de los chamanes de ver cómo ese conocimiento y esas plantas de poder son vistas por mucha gente, como simplemente como cualquier otra droga, ¿no?, como cualquier otra, una cuestión recreativa. Y que se está empezando a hacer un negocio alrededor de eso.  Entonces hay que tener un respeto muy grande por este conocimiento de las plantas y entender que  su valor es algo que trasciende lo terrenal.

AARP: ¿Usted estuvo en contacto con indígenas del área?

CG: Sí, la película está hecha en colaboración con ellos. Ellos están tanto adelante como detrás de cámaras, están ahí todo el tiempo. Con ellos tradujimos el guion, reescribimos el guion, y en general si hubiera algo que ellos sentían que no estaba bien, pues no hubieran hecho la película, ¿no? No hubieran aceptado que se hiciera en la película.

AARP: ¿Y qué tan cercanos siguen estando ellos ahora actualmente a esos nativos que usted retrata en la película?

CG: Pues digamos que esta película para ellos es la historia de sus ancestros. Hoy en día la Amazonía ha cambiado mucho, no es como la ves en la película, pues comunidades así todavía existen, pero existen en lugares muy, muy remotos, muy alejados de lo que podíamos llegar. Ya se han transformado mucho, y hay muchísima colonización, comercio, turismo, agricultura, ganadería, inclusive.  Entonces lo que estamos haciendo es traer esa Amazonía que ya en gran parte se perdió. Muchas de las comunidades han perdido su idioma, su vestimenta tradicional, gran parte del conocimiento y de la tradición, pero sin embargo también existen algunas culturas que sobreviven y que se mantienen y que resisten.

AARP: Y los indígenas con los que usted estuvo en contacto, ¿lo resienten? ¿Ven hacia atrás con nostalgia o simplemente se han adaptado a las nuevas condiciones?

CG: Se han adaptado a las nuevas condiciones y ese es el problema. La gente joven de las comunidades no tienen interés en el conocimiento tradicional, en mantenerlo vivo, en aprender los idiomas, etcétera. Han sido seducidos por el  modo de vida capitalista. Entonces eso ha hecho que los ancianos se sientan muy solos y un poco abandonados. Es una situación compleja porque a pesar de que los seduce el modo de vida capitalista, cuando lo viven, pues, se dan cuenta de que no pertenecen ahí, y ya tampoco pertenecen a su mundo tradicional, entonces sufren una crisis de identidad, que ha llevado inclusive a muchos jóvenes al suicidio.

AARP: La referencia a El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad es inevitable. ¿Estaba presente para usted?  Y si es así, ¿sería muy diferente el caso de África del de la Amazonía?

CG: Pues hubo una persona que hizo la conexión entre la experiencia africana y la experiencia amazónica, que es Sir Roger Casement, ¿no?, el protagonista de la última novela de Mario Vargas Llosa, El sueño del celta. El vivió las dos situaciones igual. La gente ve la referencia a Conrad en la secuencia del mesías, que curiosamente parece ser la secuencia más loca de la película, la menos realista, y realmente es la única secuencia de la película que verdaderamente ocurrió. Estaba verdaderamente basada de manera muy textual en un hecho real, y que es ese fenómeno de los mesías amazónicos, que es un fenómeno que se repite a lo largo del siglo XX y que todavía está vigente.

AARP: A mí me pareció de hecho la conclusión lógica de la película y de todo el planteamiento y era mi siguiente pregunta: ¿cómo le puedes enseñar a alguien las enseñanzas del cristianismo? Si había canibalismo entre ciertos grupos, ¿sería muy natural para ellos que se les hablara del “cuerpo y la sangre” de Cristo?

CG: Sí, sí. Ese choque cultural está en la película, se expresa, pues, de la manera más violenta en ese tipo de cultos, ¿no? Y que además es como dice uno de los personajes, "lo peor de ambos mundos". Sí, esa secuencia, pues es muy importante para el sentido de la película porque es el momento en que los personajes ven las peores consecuencias de cuando estos dos mundos simplemente chocan y no dialogan.

AARP: ¿Qué tanto de los diarios originales de Theodor Koch-Grunberg y Richard Evans Schultes quedó en la película?

CG: Digamos que son un punto de partida, son la inspiración original, pero la película emprende el camino de la ficción e imagina a partir de ahí. Está el espíritu de ellos pero también nos inspiramos en otros exploradores que no se nombran, y pues los personajes que son creados alrededor de ellos son ficticios, o sea, inclusive tienen nombres diferentes.

AARP: ¿Por qué hacerla en blanco y negro?  

CG: Simplemente no habría otra forma de hacerla. Eso viene de la inspiración de las imágenes de los exploradores, ¿no? Donde se ve una Amazonía completamente diferente de la Amazonía que uno tiene en la cabeza, despojada de toda exuberancia, de todo exotismo. Y se siente como otro mundo que habla a través de las imágenes.

AARP: Gracias y felicidades por la nominación al Oscar. ¿Qué tanto le preocupa ganarlo?

CG: Una preocupación no es. Es algo que agradecemos mucho, una buena noticia que ha permitido que la película genere un interés más allá y se vea en muchos lugares. Pero ganarlo está fuera de nuestras manos, entonces para nosotros el principal premio es haber hecho la película y que la película exista.

FILMOGRAFÍA

El abrazo de la serpiente (2015)
Los viajes del viento (2009)
La sombra del caminante (2004)

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