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Robert Rodríguez brilla con 'Alita', una superproducción de ciencia ficción

El director de cine nos cuenta de su carrera 25 años después de su primera producción, 'El Mariachi'.

Robert Rodríguez

Cortesía de Twentieth Century Fox

El director de cine Robert Rodríguez inició en el cine hace 25 años con una película de bajo presupuesto, "El Mariachi", que luego sería producida en Hollywood bajo el título "Desperado" y protagonizada por Antonio Banderas y Salma Hayek.

El sueño de Robert Rodríguez de ser cineasta se hizo realidad gracias a su pasión, creatividad, ingenio y, sobre todo, determinación. Reunió el dinero para hacer El Mariachipelícula que inició su carrera cinematográfica en 1993, cuando tenía 23 años— sometiéndose a experimentos médicos. Cuando le dijeron que era imposible, hizo una película por solo $7,000. Realizó El Mariachi en español, sin hablar el idioma, aunque dice que ya aprendió un poco. Y cuando los ejecutivos de un estudio de cine cuestionaron que eligiera actores latinos para protagonizar su película de acción, Spy Kids, Rodríguez defendió su decisión y demostró que tenía razón con el éxito de taquilla que fue.


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En Hollywood conocen al talentoso Rodríguez como el “hombre orquesta”: realiza sus proyectos a bajo costo y de la manera que él quiere; no solo es director, productor y guionista, sino que también es editor, director de fotografía, operador de cámara, supervisor de efectos visuales y compositor, entre otros roles. Orgulloso de su herencia, también promueve la contratación de talento hispano —frente y detrás de las cámaras—. De hecho, actores latinos protagonizan casi todas sus películas. Y en el 2013, creó El Rey, un canal de televisión para promover contenido producido por latinos para latinos.

A los 25 años de El Mariachi, hablamos con él sobre su carrera y el próximo estreno de Alita: Battle Angel. La película de ciencia ficción fue producida por James Cameron (director de Titanic y Avatar), tiene el mayor presupuesto de su carrera y la posibilidad de elevar su estatus aún más en Hollywood.

¿Cuál fue tu mayor logro con El Mariachi y cómo ha influenciado la manera en que trabajas hoy?

Me dio dirección. La hice sin dinero ni equipo de rodaje, pero traté de que pareciera que sí lo tenía. Tenía intención de venderla por mucho más de lo que me costó sin que supieran que no la hice por muchos millones. Al principio, no me parecía que fuera una película de verdad, sino de práctica. Pero cuando gané festivales e inspiré a otra gente, me di cuenta que estaba haciendo cinematografía de verdad. Me enseñó que cuando haces cine, debes trabajar en proyectos en los que realmente crees, reducir costos para invertir más dinero en la película y tener más libertad creativa. Al no costar mucho, puedes hacer lo que quieres.

¿Qué le dirías al Robert Rodríguez que hizo El Mariachi?

Que está en el camino correcto. Esa película cambió todo e inspiró a una nueva generación de cineastas —especialmente personas de orígenes diversos, mujeres y minorías— que vieron que no necesitas mucho dinero para hacer películas; que ellos también pueden hacer una película. Escribí un libro sobre cómo lo hice e inspiró a mucha gente a hacer películas, a arriesgarse y a crear sus propios negocios. Ahora saben que pueden crear algo espectacular para sí mismos. Aún sigo aprendiendo mucho de esa lección.

Tu exitosa trayectoria te abrió las puertas en Hollywood. Pero no es así para muchos cineastas y actores latinos. ¿Qué debe cambiar para que haya más oportunidades para latinos?

Creo que es más fácil para los cineastas. Es más difícil para los actores, porque no se escriben roles para ellos y no se exige que los contraten. Es un problema sistémico. La mejor manera de cambiar Hollywood es hacer películas donde se pueda contratar a latinos. Cada vez que escribo una historia, es sobre un hispano. Es lo que soy y es lo que sé. Por eso creé mi propio “sistema de crear estrellas”. Después de El Mariachi, traje a Antonio [Banderas], que era conocido en Europa, para hacer Desperado. Descubrí a Salma [Hayek], busqué a Cheech [Marin], y puse a Danny Trejo en todas las películas posibles hasta convertirlo en estrella.

Cuando iba a hacer Spy Kids, el estudio me preguntó por qué hice los personajes latinos y no americanos. Pensaban que la película solo atraería a audiencias latinas. Como argumento, les dije que no uno no tiene que ser británico para disfrutar de James Bond. Lo que estoy haciendo es universal. Ahora hay cuatro películas de Spy Kids y una serie de televisión. Yo estoy haciendo mi parte, pero necesitamos más cineastas y gente que ayude a los latinos.

¿Qué te atrajo de Alita?

Es una historia tan emotiva como Titanic y Avatar. Aunque es ciencia ficción, tiene personajes humanos en una historia inspiradora que es atemporal y oportuna. Pensé que esta película pudiera resonar alrededor del mundo.

¿Por qué escogiste a Rosa Salazar como protagonista de Alita?

De todas las audiciones, ella fue la mejor para el papel. Elegí varias escenas de la película que mostraban las diferentes facetas del personaje: desde niña inocente a rebelde a cuando se convierte en guerrera. Nos dejó boquiabiertos. Hasta me hizo lagrimear. Le envié la cinta a Jim [Cameron] y estuvo de acuerdo que ella era la que tenía que hacer el rol.

¿Cómo fue trabajar con James Cameron?

Sabía que iba a aprender mucho porque a lo largo de los años ha sido un gran mentor, maestro y muy generoso con su tiempo y conocimiento. Hice una película para él, con él y con suficiente dinero para que parezca una de sus películas. Dijo que si él la hubiera hecho, le hubiera costado el doble. Usando mis trucos, pude dar la sensación de que era una película de $400 millones. Jim se sorprendió de cuánto pude estirar el presupuesto y extender los límites de la tecnología que usamos. Fue una relación muy colaborativa y complementaria y nos divertimos muchísimo. Nos encantó el proyecto y encontramos formas de darle vida. Somos muy parecidos. 

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