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‘Museo’: Reapropiación cultural

Basada en hechos reales, la nueva película de Gael García Bernal es el primer proyecto en español de YouTube.


DIRECTOR: Alonso Ruizpalacios
GUION: Manuel Alcalá y Alonso Ruizpalacios
ELENCO: Gael García Bernal (Juan Núñez), Leonardo Ortizgris (Benjamín Wilson), Alfredo Castro (papá de Juan), Simon Russell Beale (Frank Graves), Lisa Owen (mamá de Juan), Bernardo Velasco (Bosco), Ilse Salas (Silvia) y Leticia Bredice (Sherezada). 
DURACIÓN: 128 minutos


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Desde que era niño en la escuela, Juan Núñez aprendió que su México natal era producto de un gran robo. Según la profesora de Historia, Hernán Cortés habría dicho: “Vine a saquear, no a trabajar la tierra como un campesino”. De adolescente, Juan ve en la televisión como pobladores de San Miguel Coatlinchán lloran cuando un inmenso tráiler del gobierno se lleva a la capital el monolito del dios Tláloc para la entrada del museo más importante de México. Este es el contexto en el que Ruizpalacions ubica —e indirectamente, explica— el llamado “robo del siglo” en diciembre de 1985, cuando dos estudiantes hurtaron parte de la colección más importante de objetos maya y mesoamericanos del país. Siguiendo a Juan, el director nos lleva a un recorrido por la psique escondida del mexicano, en conflicto siempre con su pasado indígena, la conquista y una modernidad construida con violencia sobre las ruinas.

Museo arranca con imágenes de archivo de la inauguración del Museo Nacional de Antropología en 1964. Por otra parte, una voz en off rememora que Juan era escéptico desde niño: “En la primaria, Juan me decía que eso de que el hombre había llegado a la luna era de seguro ‘puro cuento’ inventado por los adultos”.  En 1985, ya pasa de los 30, no acaba la carrera de veterinario y sigue viviendo con sus papás. Entre los trabajos de poca monta que consigue, está uno temporal como fotógrafo para el catálogo del museo. Cuando un supervisor le dice que no toque las piezas, Juan desafía la orden y soba con picardía una de las más importantes: la máscara de jade del dios Pakal. Interpretado con gran desparpajo por un excelente García Bernal, Juan es el pícaro por excelencia: un joven atrevido y lleno de imaginación que es, sin embargo, un fracasado ante los ojos de su familia y sociedad.

Gael García, izquierda, en una escena de la película Museo.

Vitagraph Films.

Gael García Bernal y Leonardo Ortizgris son los protagonistas de esta película basada en hechos reales.

Luego de trabajar tan cercanamente con las piezas arqueológicas que, todo le dice, son parte de su legado cultural, Juan decide robárselas. Invita a su apocado amigo Benjamín a que lo acompañe. A regañadientes, Benjamín acepta. Aunque los hechos ocurrieron en la madrugada del 25 de diciembre, la Navidad le sirve a Ruizpalacios para mostrar al irreverente Juan en contraste con su familia de clase media celebrando el tradicional festejo. Cuando una de sus hermanas le pide que se disfrace de Santa Claus, Juan le contesta: “¿Por qué no mejor de Quetzalcóatl?”. En medio de la algarabía, un sobrino lo descubre en el sótano preparando lo que necesita para el atraco. Para distraerlo, Juan le enseña los regalos escondidos que supuestamente traerá Santa: “Sí sabes lo que significa que lo que pediste esté aquí, ¿verdad?” El sobrino no entiende, ni le importa. Abre su regalo y pasa la voz a los otros primos. Cuando los adultos se dan cuenta de lo que ha desatado Juan, arman un escándalo y la fiesta se convierte en un reproche interminable. Juan aprovecha el caos para escaparse.

Juan y Benjamín se saltan la barda del museo y entran por una de las puertas. Como, atinadamente, Juan calculó, los guardias están también festejando la Navidad y descuidan sus labores. Los muchachos se roban 140 piezas y luego huyen por los ductos del aire acondicionado. Al descubrirse el atraco el día siguiente, todos los medios cubren lo ocurrido. Juan, tranquilo en su casa, sigue por televisión el alboroto nacional que ha causado. El papá comenta delante de él que “esos malnacidos tendrían que pagar con su vida esa traición a la patria, ese acto de lesa humanidad”. La policía, el ejército y hasta la Interpol se ponen a buscar a quien sospechan es una banda profesional de traficantes internacionales. Se ofrece una recompensa de 50 millones de pesos y Juan se pregunta si su botín valdrá tanto. Benjamín le hace ver que al decir que las piezas son “invaluables” es que valen muchísimo más. Los amigos dejan pasar unos días y luego viajan a Acapulco buscando a un británico que se dedica al tráfico de arte. Cuando Frank Graves (el brillante Simon Russell Beale) ve las piezas que le ofrecen, los corre de su casa diciéndoles que nadie sería tan imbécil como para arriesgarse por esa “mercancía invendible” que está boletinada en todo el mundo.

Benjamín decide regresar a la capital: Juan simplemente se pone a deambular. Introduciéndose en la selva guerrerense, Juan baila una danza atávica con la máscara de Pakal que lo conecta con un pasado que es también suyo, y como tal, lo reclama. Su acto en ese sentido no es un robo sino una reapropiación cultural. Todo en la película apunta a que Juan es más que un personaje; es el símbolo de una identidad. La pregunta a la que nos lleva Museo es si como país, México no seguirá siendo como Juan, un adolescente que se niega a crecer porque sospecha de cualquier forma de autoridad. Ruizpalacios teje magistralmente los hilos de un pasado y una cultura que se funde en una nacionalidad. Museo puede verse como un artefacto que nos dice más acerca del carácter mexicano que todo el Museo Nacional de Antropología junto.

Entrevista

Actor

Actor mexicano Gael García Bernal

Director

Alfonso Ruizpalacios, director de la película Museo

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