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¿Te desespera preparar tus impuestos?

Algunas quejas comunes y lo que puedes hacer al respecto.

Ilustración de una persona con su cabeza al revés después de ver los formularios de impuestos sobre su escritorio

ALBERT TERCERO

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Impuestos: algo que todos odiamos, ¿verdad?  Hace casi cuatro décadas que escribo sobre asuntos de dinero y, en mi experiencia, no hay un tema que cause tanto malestar como la factura de los impuestos.

Sucede que la psicología de pagar impuestos es tan complicada como el código tributario. Por ejemplo, más del 90% de las personas consideran que es su “deber cívico” pagar su porción equitativa de impuestos, dice Vanessa Williamson, autora de Read My Lips: Why Americans Are Proud to Pay Taxes. En otras palabras, casi todos estamos a favor de los impuestos.

Pero aquí está el punto problemático: definir qué significa “equitativo”. Casi dos tercios de los contribuyentes opinan que las personas ricas y las grandes corporaciones no pagan su parte justa de impuestos. “Creemos que pagar impuestos es parte de nuestro trabajo como ciudadanos”, explica Williamson. “Las personas se enojan mucho cuando se imaginan que alguien opina de otra manera”. Y si bien es parte de la naturaleza humana pensar que estás pagando demasiado mientras otros no pagan lo suficiente, hay algo de verdad en la percepción general de que los impuestos no se reparten en forma justa. Las tasas de impuestos que pagan las personas con mayores ingresos se han ido reduciendo a lo largo de décadas, dice Williamson. Además, los informes de los medios de comunicación sobre empresas que generan grandes ganancias, pero no pagan impuestos, crean aún más malestar público.

Pero además hay muchos otros puntos irritantes sobre los impuestos. Cada uno de los profesionales y voluntarios de impuestos que entrevisté recientemente tuvo una opinión ligeramente diferente sobre qué es lo que más les molesta a las personas sobre los impuestos. Estas son algunas de las cosas que mencionaron. ​

Los impuestos se han convertido en una cuestión política

Los estereotipos muy generalizados dicen que los republicanos odian los impuestos y los demócratas se enfocan en los beneficios que los impuestos financian. Y todos conocemos el clima de profunda división política en el que vivimos hoy. Pero al igual que con tantas otras percepciones sobre los impuestos, esta no alcanza a reflejar un conjunto de opiniones con más matices. En realidad, los miembros de ambos partidos reaccionan en infinidad de maneras a una infinidad de tipos de impuestos. Ambos partidos apoyan algunos impuestos, pero no otros.


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Los impuestos son muy complicados

La respuesta emocional de muchas personas ante los impuestos tiene sus raíces en la complejidad de nuestro sistema tributario, dice Cari Weston, directora de ética y prácticas tributarias de la Association of International Certified Professional Accountants. “El público conoce muy poco sobre cómo funciona el sistema”, dice. El desconocimiento genera desdén, y también miedo.

Los impuestos no se gastan en la forma que yo quiero

Mientras que la mayoría de los adultos mayores no se quejan de pagar su porción justa de impuestos, sí desean tener más influencia sobre cómo se asigna ese dinero, observan voluntarios del servicio Tax-Aide, de AARP, en Prescott, Arizona. Es como si te dijeran que tienes que gastar $12,000 para reemplazar tu techo, dice Lindsay Bryan-Podvin, terapeuta financiera y autora de The Financial Anxiety Solution. Probablemente tú preferirías destinar ese dinero a la compra de un auto nuevo.

La pérdida de control duele profundamente

El carácter obligatorio de los impuestos es lo que más puede doler, señala Maggie Baker, terapeuta financiera y autora de Crazy About Money. “No tienes opción, debes pagar los impuestos”, dice. Para muchas personas, agrega, esta obligación se asemeja a cuando eran niños y sus padres tenían el poder de obligarlos a hacer cosas que no querían hacer. “Esto se experimenta como una pérdida de control, con el temor de que perderán algo valioso”, explica.

Entonces, ¿qué puedes hacer si los impuestos te ponen siempre de mal humor? Williamson, quien también es investigadora sénior en Brookings Institution, sugiere identificar la injusticia que tú piensas es la causa de tu malestar y luego iniciar una actividad política a nivel estatal o local, allí donde puedas tener mayor impacto (en inglés); por ejemplo, podrías participar en una contienda en la alcaldía que podría afectar tus impuestos y la forma en que se gastan. “Participa en la política, en lugar de enzarzarte en discusiones acaloradas por internet”, recomienda.

También debes recordar que no eres el único que está insatisfecho con el sistema

“Todos pueden encontrar algo que les genere frustración en un presupuesto”, agrega Williamson. Y, así y todo, la sociedad sigue en marcha, lo que indica que al menos algunos de tus impuestos deben estar funcionando. En opinión de Weston, “muchas personas no comprenden el modo en que el dinero de los impuestos se vuelve a invertir en el sistema ni cómo se benefician ellas en particular”.
 

Bruce Horovitz, quien anteriormente fue columnista de USA Today, ha ganado numerosas distinciones por sus artículos financieros.