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Informe de AARP: el estrés tiene un papel clave en la vulnerabilidad al fraude

Las víctimas de estafas tienen una probabilidad más alta de estar pasando por eventos estresantes.

Hombre se coloca la mano en la frente en señal de estrés

RIDOFRANZ/GETTY IMAGES

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¿Estás estresado? ¿Quién no lo está hoy en día? Resulta que cuando la vida es una lucha —por la pérdida de empleo, una avalancha de facturas o la enfermedad de un ser querido, por ejemplo—, somos más susceptibles a ser víctimas de fraudes y estafas.

Esa conclusión se desprende de una encuesta patrocinada por AARP de más de 9,000 adultos de Estados Unidos. La investigación exploró si ciertos factores de riesgo aumentan la vulnerabilidad de una persona frente a los delincuentes que trabajan sin descanso en lo que es una industria multimillonaria mundial que ha florecido plenamente en medio de la pandemia.

La investigación, uno de los estudios más grandes de AARP sobre el fraude al consumidor, descubrió factores ambientales y emocionales específicos que las víctimas del fraude tenían en común.

Los resultados se presentan en un informe de AARP National Fraud Frontiers titulado "A Moment's Notice: Recognizing the Stressful Life Events, Emotions and Actions That Make Us Susceptible to Scams" (en inglés). Según el informe, se estima que 229 millones de adultos en Estados Unidos —es decir, 9 de cada 10— sufrieron un intento de fraude el año anterior. Dentro de ese grupo, 33 millones de adultos —casi 1 de cada 7— perdieron dinero.

En la encuesta se les preguntó a los encuestados si durante los últimos 12 meses habían estado expuestos a una de 26 estafas, incluso las más comunes (y molestas). El 70% de los encuestados se vieron expuestos a una estafa que decía que la garantía de su auto estaba a punto de vencer; el 47% se vieron expuestos a una estafa de soporte técnico sobre una falsa falla, y casi el 43% recibieron una advertencia o una amenaza sobre un problema inexistente con su número o su cuenta de Seguro Social. A pesar del incesante bombardeo de intentos de fraude, menos del 3% de los adultos en esos tres casos mordieron el anzuelo y perdieron dinero.

Las víctimas y quienes se resistieron a la estafa

Los encuestados que tuvieron un roce con esas y otras 23 estafas se dividieron en grupos separados: 1,085 víctimas que dijeron haber perdido dinero a manos de los estafadores y 2,195 personas que no perdieron ni un centavo.

Aunque cualquiera puede ser víctima, señala el informe, cuatro factores fueron comunes entre las víctimas del fraude. En comparación con las no víctimas, las víctimas habían experimentado más del doble de sucesos estresantes, como la muerte de un familiar, la pérdida de trabajo o la soledad, cuando el estafador entró en sus vidas.

"La teoría que hay detrás de esta correlación es que lidiar con un evento estresante en la vida consume una valiosa capacidad cognitiva que, de otro modo, podría emplearse para detectar y resistir el fraude", afirma el informe. (Los científicos definen la capacidad cognitiva como la cantidad de información que el cerebro puede retener en un momento dado).


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Los delincuentes se centran en tu talón de Aquiles

Los estafadores les hacen preguntas intencionadas a las víctimas sobre eventos estresantes de la vida y, si una víctima potencial revela, por ejemplo, un divorcio o una enfermedad recientes, los delincuentes centran la atención de la víctima en ese episodio para "mantenerla distraída y agotar aún más su poder cognitivo", dice el informe. 

Esto es lo que dijo un hombre convicto de fraude de inversiones, a quien se cita en el informe: "Yo le pedía a la víctima potencial que me contara la historia de su vida para poder encontrar su talón de Aquiles emocional. Cuando lo encontraba, me concentraba en ese evento y le decía: 'Cuénteme más sobre la enfermedad de su marido'".

En el informe también se cita a un estafador romántico que dice que los sitios de citas que frecuentaba estaban "llenos de personas solitarias que habían perdido recientemente a su cónyuge o a un ser querido". Hablando de la susceptibilidad al fraude de esas personas, añadió: "Un corazón solitario es un corazón vulnerable".

El informe también cita otros tres factores comunes a las víctimas del fraude:

  • Las víctimas estuvieron más expuestas a los estafadores. En promedio, dijeron menos propensas a estar de acuerdo en que su familia se une "cuando las cosas son estresantes" o en que, si atraviesan una crisis, tienen a alguien con quien hablar.
  • Las víctimas tienen emociones fuertes. Menos se autodenominaron "personas tranquilas" y más dijeron que "pueden conmoverse emocionalmente por lo que otras personas consideran cosas simples". 
  • Las víctimas estuvieron más expuestas a los estafadores. En promedio, dijeron haber estado expuestas a once estafas en el año anterior; las personas que no fueron víctimas declararon haber estado expuestas a unas siete. Además, las víctimas fueron más propensas que las no víctimas a comprar algo que habían visto en un anuncio de televisión, por ejemplo, o a enviarle un pago digital a través de una aplicación de pagos entre particulares a un vendedor individual (no un minorista) con el que no habían hecho negocios anteriormente. Esas dos actividades estaban entre varias que, según el informe, "pueden haber causado parte de esa exposición adicional".

Buscan desestabilizarnos

El objetivo del estafador es "sacarnos de esa sólida base cognitiva y llevarnos al turbio e imprevisible mundo de la pasión y la reactividad emocional", dice el informe.

El informe también aborda formas de frenar el fraude, como la instalación de software de protección en computadoras y dispositivos y la inscripción en el Registro Nacional "No Llame", medidas que se contaban entre las precauciones más utilizadas por las personas que no fueron víctimas. No obstante, las víctimas del fraude fueron más propensas a utilizar tres herramientas de prevención: la supervisión del robo de identidad, la congelación de las cuentas de crédito en una o más de las tres principales agencias de crédito y el uso de una contraseña diferente para cada cuenta en línea. Sin embargo, la investigación no dejó claro si las víctimas habían aumentado las medidas de protección antes o después de perder dinero.

Durante el año 2020, mientras se desataba la pandemia, las denuncias de fraude ante la Comisión Federal de Comercio (FTC) aumentaron un 45% en comparación con el año 2019, señala el informe. En vista de lo que hay en la caja de herramientas de los estafadores —llamadas automatizadas de bajo costo, correos electrónicos masivos y suplantación de números telefónicos o "spoofing", es decir, la manipulación del identificador de llamadas para que muestre un número de origen diferente al del estafador—, es fundamental que ninguno de nosotros baje la guardia, ya que, como dice el informe: "Si los consumidores piensan que las personas mayores, las personas sin formación o algunos "otros" selectos son los únicos susceptibles de sufrir un fraude, eso puede darles una falsa sensación de seguridad, lo que paradójicamente puede generar mayor susceptibilidad”.

Trucos sicológicos de los estafadores

(Haz clic en el botón CC del video para seleccionar los subtítulos en español)


Katherine Skiba cubre temas de estafas y fraudes para AARP. Anteriormente, fue periodista con el Chicago Tribune, U.S. News & World Report y el Milwaukee Journal Sentinel. Recibió la Beca Nieman de Harvard University y es la autora del libro Sister in the Band of Brothers: Embedded with the 101st Airborne in Iraq.