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Las bajas tasas de interés y el auge del sector inmobiliario ayudan a los prestatarios

El refinanciamiento con retiro de efectivo, los préstamos y las líneas de crédito con garantía hipotecaria pueden facilitar el acceso a dinero en efectivo.

Silueta verde de una casa sobre dólares.

ISTOCK/GETTY IMAGES

In English | Si necesitas dinero extra para una compra grande, tal vez estés considerando sacarlo del valor acumulado de tu vivienda. Como las tasas de interés están tan bajas y los precios inmobiliarios están en alza en muchas áreas, una manera de acceder al dinero extra sin pagar intereses altos podría ser aprovechando el capital de tu vivienda.

Las opciones incluyen el refinanciamiento con retiro de efectivo, un préstamo con garantía hipotecaria o una línea de crédito con garantía hipotecaria (HELOC). Aquí te explicamos cómo funciona cada opción, en qué caso podría ser mejor y cuáles son sus desventajas.

Refinanciamiento con retiro de efectivo

En el refinanciamiento con retiro de efectivo, refinancias tu hipoteca y sacas dinero extra en una suma global. Por lo general, puedes pedir prestado hasta el 80% del valor de la vivienda, a veces más, incluidos la hipoteca y el efectivo que retiras. Las tasas de interés están tan bajas que muchas personas pueden beneficiarse del refinanciamiento aunque ya hayan refinanciado en los últimos años.

Por ejemplo, supongamos que tu vivienda ahora vale $200,000 y todavía debes $100,000. Podrías adquirir una hipoteca a 30 años por el 80% del valor de la vivienda —$160,000— y utilizar los $60,000 adicionales para lo que desees.

Esta opción puede ser tentadora considerando las tasas de interés actuales. “La tasa promedio recientemente era de 2.72% para una hipoteca a 30 años, lo cual es un punto entero más bajo de lo que era el año pasado”, dice Tendayi Kapfidze, economista principal de LendingTree. "Es la tasa de interés más baja registrada de la historia".

También es posible que tengas más capital en la vivienda de lo que tenías hace un año. “Ha habido un aumento bastante significativo en los valores inmobiliarios este año, por lo que es probable que tengas más capacidad de tomar un préstamo de lo que tenías a principios de año", comenta Kapfidze.

Las tasas para el refinanciamiento con retiro de efectivo podrían ser un poco más altas, pero aun así son más bajas que los préstamos con garantía hipotecaria, explica Jon Giles, vicepresidente sénior de préstamos residenciales de TD Bank. No obstante, los costos de cierre de cualquier tipo de refinanciamiento tienden a ser mucho más altos, por lo general del 2 al 3% del valor del préstamo. “Para una hipoteca, típicamente debes considerar que los costos de cierre serán de unos miles de dólares", dice él. Los préstamos con garantía hipotecaria normalmente tienen costos de cierre muy bajos o bien no se cobran.

Los costos de refinanciamiento pueden valer la pena si el resultado es reducir la tasa y recortar tus pagos mensuales en cientos de dólares. Pero si planeas reintegrar el dinero extra rápidamente —o no te vas a quedar en la vivienda lo suficiente como para recuperar los costos de cierre—, entonces la mejor opción sería un préstamo con garantía hipotecaria, comenta Giles.

Si necesitas más dinero todos los meses en lugar de una suma global, entonces es probable que puedas conseguirlo con solo refinanciar sin retirar dinero extra. “Refinanciar tu hipoteca puede darte más disponibilidad de efectivo ya que tus pagos mensuales serán más bajos, o bien puede recortar miles en intereses si saldas la hipoteca antes de tiempo”, dice Mari Adam, planificadora financiera certificada de Boca Raton, Florida.

Con una nueva hipoteca a 30 años tendrás los pagos mensuales más bajos, pero tu deuda podría extenderse durante muchos de tus años de jubilado. Las tasas son más bajas en una hipoteca a 15 años (con un promedio del 2.28%, dice Kapfidze), pero podría ser difícil hacer los pagos mensuales si el dinero es escaso. Puedes acortar una hipoteca a 30 años agregando a tu capital cuando tengas más dinero o pagándola por completo cuando vendas tu vivienda.


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¿Préstamo o línea de crédito con garantía hipotecaria?

Los préstamos y las líneas de crédito con garantía hipotecaria constituyen un segundo préstamo, además de la hipoteca que ya tienes. El préstamo más el saldo de tu hipoteca pueden representar hasta el 80% (a veces el 90%) del valor de la vivienda. Las tasas de interés tienden a ser más altas que para el refinanciamiento con retiro de efectivo —en este momento, entre 4 y 4.5%, dice Giles—, pero los costos son mucho más bajos. "Los préstamos con garantía hipotecaria por lo general no tienen costos de cierre", explica. Te podrían cobrar una comisión de apertura de $99 y un cargo anual de alrededor de $50, según el prestamista.

Un préstamo con garantía hipotecaria podría ser mejor si no planeas mantener el préstamo el tiempo suficiente para que valga la pena el refinanciamiento o si ya tienes una tasa hipotecaria baja, explica Giles.

Con el préstamo con garantía hipotecaria, pides prestada una suma global y, en general, tiene tasas fijas y un plazo de 5 a 30 años para pagarlo. La línea de crédito con garantía hipotecaria, o HELOC, establece un límite de préstamo y puedes retirar el dinero en cualquier momento. Normalmente tienes hasta 10 años para retirar el dinero y hasta 20 años para devolverlo. “Con una línea de crédito con garantía hipotecaria, tienes la flexibilidad de usar solo la cantidad que necesites cuando la necesites”, comenta Giles. Pagas intereses solo sobre la cantidad que retiraste, pero las tasas son variables, generalmente en función de la tasa preferencial (que ahora es del 3.25%) más alrededor de 0.75%, dependiendo de tu puntaje crediticio.

Podría ser más difícil calificar para un préstamo o línea de crédito con garantía hipotecaria que para el refinanciamiento con retiro de efectivo porque si dejas de pagar, el prestamista cobra únicamente después de que haya cobrado el prestamista hipotecario, dice Kapfidze. Las tasas pueden variar según tu puntaje crediticio y el valor acumulado de tu vivienda; en estos momentos, las tasas más bajas de los préstamos con garantía hipotecaria están por debajo del 4%, pero el promedio es de alrededor del 5%, observa él. Por lo común necesitas un puntaje crediticio de 740 o más para conseguir las mejores tasas, explica.

“Define un plan claro para pagar la nueva deuda”, aconseja Adam. “Un préstamo con garantía hipotecaria funciona mejor cuando vas a destinar los fondos a hacer mejoras en la vivienda —por ejemplo, instalar un nuevo techo costoso— y tienes la facilidad de pagarlo a lo largo del tiempo. No es una buena solución para quienes solo necesitan acceso a dinero en efectivo a corto plazo, ya que simplemente los endeuda más".

Si no puedes seguir haciendo los pagos de cualquiera de estos préstamos, podrías perder tu hogar. Si te encuentras en dificultades económicas, este sería un buen momento para considerar mudarte a una vivienda más pequeña.

"A veces, cuando el dinero es escaso, la mejor solución para muchos de los consumidores con los que hemos trabajado es mudarse a la vivienda perfecta: una que sea más económica con costos de mantenimiento más bajos", dice Adam. La situación actual podría ser el momento ideal para que quienes ya no tienen hijos viviendo con ellos vendan sus grandes casas de los suburbios a familias que están en busca de más espacio tras los cierres por el coronavirus.

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