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Guía de AARP para visitar el Parque Nacional de los Arcos, en Utah

Contempla los espectaculares arcos de piedra y visita los parques vecinos Canyonlands y Capitol Reef.

Arco de rocas

Getty Images

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El Parque Nacional de los Arcos (ANP en inglés), situado en el este de Utah, es un favorito de los fotógrafos profesionales y los aficionados que acuden en masa para admirar la sorprendente geología que le da su nombre, creada por millones de años de temperaturas extremas, desplazamientos subterráneos de sal y erosión producida por factores ambientales. Con más de 2,000 arcos distribuidos sobre 76,519 acres de formaciones rocosas rojizas bajo un cielo azul, no existe otro lugar en la tierra que albergue una mayor concentración de arcos de arenisca natural. Estos “milagros de la naturaleza”, como se los conoce desde hace mucho tiempo, miden de 3 a 306 pies de ancho.

Los nativos estadounidenses, como los pueblos anasazi, arcaico, fremont y ute, poblaron la zona durante miles de años (como demuestran los petroglifos). En épocas más recientes, comerciantes y tramperos recorrieron la árida región a caballo. Sin embargo, la zona no se asentó hasta la década de 1890, cuando el veterano discapacitado de la Guerra Civil John Wesley Wolfe y su hijo Fred construyeron una cabaña de madera y establecieron el rancho Wolfe. El presidente Herbert Hoover declaró la zona monumento nacional en 1929, y luego se convirtió en parque nacional en 1971.

Décadas más tarde, en 1956 y 1957, el célebre escritor de naturaleza y activista medioambiental Edward Abbey trabajó como guardabosques en lo que por entonces era un monumento nacional situado en lo alto del río Colorado. Abbey describió el parque Arcos como “el lugar más hermoso de la tierra” en la introducción de Desert Solitaire, su clásico libro y carta de amor al territorio de las rocas rojizas.

La grandiosidad del impactante territorio del parque te sorprende en cuanto ingresas y emprendes el recorrido panorámico a lo largo de la vía principal, que rápidamente asciende 500 pies a lo largo de una serie de sinuosas curvas. Inesperadamente, se despliegan ante ti impresionantes maravillas geológicas esparcidas en un panorama rojizo salpicado de enebros y que incluyen rocas equilibradas, crestas, monolitos, dunas de arena petrificada, pináculos y agujas. No te sorprendas si te sientes como en un estudio de cine cuando llegues a la primera recta de la carretera. Indiana Jones and the Last Crusade Thelma and Louise se filmaron dentro de este parque.

Desde la ruta panorámica del parque, se pueden visitar fácilmente los arcos y los miradores más importantes del ANP en un solo día. Es muy probable que tengas mucha compañía: este imponente paraíso de rocas rojas recibió 1.7 millones de visitantes en el 2021.

Al final de este artículo también encontrarás información sobre los parques nacionales cercanos Capitol Reef y Canyonlands.

Reservaciones:

Con el fin de controlar las aglomeraciones de este año, el parque ha puesto en marcha un nuevo programa de entrada con horario específico que estará en vigor desde el 3 de abril hasta el 3 de octubre del 2022, y que permitirá reservar con tres meses de antelación a la fecha de visita en recreation.gov (se podrán hacer nuevas reservas una vez al mes; consulta el sitio del parque en inglés para conocer los detalles). Cada reserva incluye a todos los pasajeros de un vehículo y permite la entrada al parque durante un intervalo de una hora todos los días de 6 a.m. a 5 p.m. (los visitantes pueden permanecer todo el tiempo que deseen ese día). Las excursiones guiadas no necesitan hacer reserva, al igual que los visitantes que acuden a pie o en bicicleta.

Mapa muestra dónde está el Parque Nacional Arches en Utah

AARP/Getty

Datos principales

Ubicación: al este de Utah, alrededor de 230 millas al sureste de Salt Lake City

Superficie: 76,519 acres

Punto más elevado: Elephant Butte, 5,653 pies

Punto más bajo: Centro de visitantes, 4,085 pies

Millas de senderos: 28

Atracción principal: más de 2,000 arcos de piedra arenisca natural

Costo: $30 por vehículo, válido por siete días consecutivos; $20 por un pase anual para adultos mayores (de 62 años o más)

Mejor forma de verlo: en automóvil desde la ruta panorámica

Cuándo ir para evitar multitudes: de noviembre a febrero (si prefieres la soledad y fotos de arcos sin turistas)

Cómo ingresar: en abril, el parque pondrá en marcha un programa de entradas con horario específico. Los visitantes podrán hacer reservaciones para el parque con tres meses de anticipación en recreation.gov (en inglés).

Planea tu visita

El parque Arcos está situado a 110 millas al suroeste de Grand Junction, Colorado, donde encontrarás el aeropuerto principal más cercano. Sin embargo, la mayoría de los visitantes vuelan a Salt Lake City —un centro de operaciones más grande con vuelos directos desde muchas ciudades del país— y conducen 230 millas al sureste hasta la ciudad de Moab, el punto de acceso al parque. (A quince minutos de Moab, el aeropuerto Canyonlands Field ofrece vuelos de temporada desde Denver y Salt Lake City, pero tiene horarios limitados y hay pocos vehículos de alquiler).

El parque está abierto todo el año, pero la mayor cantidad de visitantes se registra entre marzo y octubre. Los meses de mayor actividad turística son julio y agosto, a pesar de las temperaturas que alcanzan tres dígitos casi todos los días. Si visitas el parque en esta época, no olvides llevar un sombrero, una botella de agua y protector solar. Consejo de expertos: llega entre las 7 y las 8 a.m. o entre las 3 y las 6 p.m. para disfrutar de temperaturas más frescas y tener la posibilidad de fotografiar los arcos sin que haya turistas. De no ser así, te esperan largas colas de entrada al parque, estacionamiento limitado en los miradores y senderos muy concurridos.

Los meses de abril, mayo, septiembre y octubre son la mejor época para visitar el parque, ya que hay menos turistas y las temperaturas durante el día oscilan entre 50 y 80 grados. Si no te preocupa el frío, de noviembre a febrero podrás ahorrar mucho en Moab y disfrutar de la soledad del parque.

En cualquier época del año, conviene vestirse con varias capas de ropa, ya que el parque se encuentra en un desierto alto (4,085 pies de elevación a la entrada del parque), donde las temperaturas pueden variar hasta 40 grados en un mismo día y son bastante más frescas por la mañana y por la noche.

A cinco millas al norte de Moab, el único centro de visitantes del parque se encuentra junto a la ruta nacional 191, justo después de la entrada principal. Aquí puedes recargar tu botella de agua, comprar recuerdos en la librería, conseguir mapas gratuitos e informarte sobre los programas organizados por los guardaparques que se llevan a cabo desde la primavera hasta el otoño.

No hay servicio de transporte público para llegar al parque ni en su interior, de modo que necesitarás tu propio vehículo. La ruta panorámica de 18 millas atraviesa el centro del parque desde la entrada hasta el comienzo del sendero Devils Garden. Desde esta pintoresca ruta se puede llegar a las formaciones rocosas más importantes del parque y a las entradas de los senderos, además de contemplar las montañas nevadas de La Sal. La ruta se puede recorrer en alrededor de tres horas, con paradas de 10 minutos en cada mirador. Conviene empezar temprano, ya que los estacionamientos del camino se llenan pronto.

En el parque hay mala recepción celular.


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Alojamiento y restaurantes

En el parque no encontrarás opciones de alojamiento, y solo cuenta con un campamento: el Devils Garden (en inglés), que tiene 51 lugares para acampar y es un punto espectacular para dormir entre salientes de roca arenisca. Se pueden hacer reservas ($25 por noche por un sitio para 10 personas y 2 vehículos) con seis meses de antelación en nps.gov/arch —en inglés—) para acampar entre marzo y octubre; el resto del año las reservas son por orden de llegada. Los servicios incluyen parrillas, agua potable y retretes con cisterna y de fosa, pero no hay duchas ni conexiones.

El remoto campamento de Kayenta en el Parque Estatal Dead Horse Point —en inglés— ($20 por vehículo) se encuentra a media hora en automóvil desde el ANP, en el límite del Parque Nacional Canyonlands. Tiene 21 apacibles lugares para acampar enclavados en una arboleda de enebros que permiten el uso de carpas ($35 por noche) y vehículos recreativos ($50 por noche). El contiguo campamento Wingate (en inglés), situado en la cima de una meseta, cuenta con 31 plazas para carpas y vehículos recreativos y ofrece extensas vistas de las montañas y los cañones circundantes. También puedes encontrar varios lugares para instalar tu carpa o estacionar tu vehículo recreativo en las zonas del Bureau of Land Management (BLM), como el Área Recreativa de Sand Flats, cerca de Moab, donde hay 140 plazas individuales ($15 por noche) distribuidas entre nueve campamentos que oscilan entre 4,500 y 5,700 pies de altura. Si prefieres otras comodidades, puedes dirigirte al Moab Valley RV Resort & Campground (desde $36 por noche) para disfrutar de una piscina y un jacuzzi.

En Moab y sus alrededores encontrarás docenas de opciones de alojamiento, desde hoteles de renombre hasta complejos turísticos de lujo. Las familias pueden alojarse en los amplios y modernos bungalós del Moab Springs Ranch. Si deseas acampar con lujo al estilo safari, Under Canvas Moab te ofrece la posibilidad de hacerlo.

En el parque no hay restaurantes ni concesiones, así que llévate un almuerzo o un bocadillo. Haz una pausa para almorzar en la pintoresca zona de picnic de Devils Garden, donde encontrarás parrillas de carbón, mesas a la sombra para protegerte del caluroso sol del desierto y baños accesibles para sillas de ruedas. Se encuentra junto a la ruta panorámica.

Recarga energías para el día en el parque con un desayuno en Moab. Pide una tostada de aguacate en Moab Garage Co., una moderna cafetería en Main Street. O continúa un poco más adelante y desayuna un burrito o un bol de quinua en Love Muffin. Ambos locales son los favoritos de los lugareños y siempre hay cola, así que llega temprano. Para almorzar, Milt's Stop & Eat, un puesto de comida rápida de estilo antiguo, ofrece hamburguesas con queso, papas fritas y batidos artesanales desde 1954. A la hora de cenar, Sabaku Sushi sirve un sabroso sushi; prueba el tataki de alce. Para disfrutar de comida tailandesa, visita Arches Thai o Thai Bella. Si prefieres un plato italiano, pide la pizza de hongos (una delicia para los amantes de las setas) en Antica Forma, donde sirven pizzas napolitanas al horno de leña.

Gente caminando por un sendero en la montaña

DAVID L. MOORE - US WEST/ALAMY STOCK PHOTO

Sendero Delicate Arch.

Actividades recreativas

Visita los arcos principales: es posible ver la mayoría de las estructuras más imponentes del parque siguiendo los caminos de acceso que salen directamente de la ruta panorámica. Desde los estacionamientos de cada arco, hay senderos cortos que conducen a miradores para verlos más de cerca.

El arco Delicate Arch, de 52 pies de altura, que aparece en la placa del estado de Utah, es una de las estructuras geológicas más reconocidas del mundo. Si deseas maravillarte con lo que Abbey denominó “un objeto extraño, encantador y fantástico”, deja tu auto en el estacionamiento de Wolfe Ranch (a 13 millas de la entrada del parque) y recorre el sendero Delicate Arch, un ascenso de 1.5 millas por una ladera de arenisca resbaladiza con una elevación de 480 pies. Si prefieres una alternativa menos extenuante, continúa una milla por la carretera hasta el estacionamiento del mirador Delicate Arch. Desde allí, un sendero llano de 50 yardas (y accesible para sillas de ruedas) te lleva al mirador inferior del Delicate Arch, donde podrás ver el arco desde una milla de distancia. Para llegar al mirador superior del Delicate Arch tendrás que hacer una caminata moderada de media milla, pero estarás mucho más cerca.

A 12 millas de la entrada del parque, el área denominada Windows Section reúne la mejor concentración de las formaciones rocosas más fascinantes del parque. “Delicate Arch es el lugar más concurrido del parque, pero el área Windows Section es la atracción principal de Arches”, dice Brian Martínez, de Navtec Expeditions, un operador turístico del parque. “Llevo 20 años viviendo aquí y todavía me asombro y me emociono cuando lo veo”.

Un sendero fácil de media milla desde el estacionamiento del área Windows Section (las primeras 100 yardas son aptas para sillas de ruedas) te lleva a North Window y South Window, también conocidas como “las gafas” porque desde lejos parecen un par de gafas para leer. Si te paras dentro de la abertura de 90 pies de ancho de North Window, podrás admirar los resplandecientes picos de las distantes montañas de La Sal a tu izquierda; luego mira a la derecha y toma una fotografía panorámica de la imponente torre de piedra que se eleva junto al arco Turret Arch.

En otra parte del área Windows Section se encuentra el arco Double Arch, al que puedes llegar fácilmente por un sendero de un cuarto de milla en el lado norte del estacionamiento. Formados por la erosión del agua procedente de la parte superior, los dos arcos emergen de la misma roca, y el arco del sur tiene la abertura más alta del parque con 112 pies. “Es necesario pararse debajo del Double Arch para apreciarlo”, afirma Martínez sobre la estructura giroscópica. En este mismo lugar se filmaron escenas de Indiana Jones and the Last Crusade Thelma and Louise.

Al final de la ruta panorámica, en la zona de Devils Garden, la sorprendente abertura de 306 pies de ancho (más larga que un campo de fútbol americano) de Landscape Arch tiene la mayor extensión de todos los arcos de Norteamérica. Una sencilla caminata de ida y vuelta de 1.6 millas en la primera parte del sendero Devils Garden te conduce a esta formación rocosa sumamente delgada.

Practica el senderismo: además del recorrido de ida y vuelta de tres millas hasta Delicate Arch, las principales atracciones del parque pueden contemplarse desde senderos cortos y llanos.

Si deseas disfrutar de una caminata más larga de dificultad moderada y escalar un poco las rocas, recorre el sendero completo Devils Garden, un circuito de 7.9 millas en la parte posterior del parque. Te llevará junto a agujas de piedra y pinos con tramos que conducen a ocho arcos que incluyen el menos visitado Double O Arch y el Navajo Arch. Consejo exclusivo: recorre este sendero en sentido contrario a las agujas del reloj para terminar en el arco Landscape Arch.

Si quieres hacer algo realmente especial, participa en una excursión guiada por los guardaparques ($16) por Fiery Furnace, una aventura de dos millas y tres horas que atraviesa un apartado laberinto de cañones, crestas y pasadizos muy angostos. Se ofrece todos los días de marzo a octubre, pero es necesario reservar la entrada en línea en nps.gov, ya que los lugares suelen agotarse con un par de meses de antelación. (Nota: en un ecosistema vulnerable como el del parque Arcos, una huella accidental puede causar daños durante años). Martínez les recuerda a todos los visitantes que se mantengan en el sendero y no destruyan la corteza terrestre. Las cortezas criptobióticas son una amalgama de algas verdes, hongos y otros organismos minúsculos que mantienen el equilibrio del suelo y evitan la erosión).

Con sus altísimas paredes de cañón, el sendero Park Avenue (accesible para sillas de ruedas) es uno de los paseos más espectaculares del parque. Este fácil recorrido (dos millas de ida y vuelta) por el fondo del valle permite ver de cerca las Courthouse Towers, unas imponentes columnas de piedra que emergen del desierto como un cohete de la NASA.

Descubre la singular geología del parque (aparte de los arcos): si bien los arcos son la atracción principal del ANP, también hay otras características geológicas que deben tenerse en cuenta.

Al recorrer la ruta panorámica, es difícil pasar por alto los Three Penguins (tres pingüinos), la primera torre de piedra arenisca significativa del parque (130 pies de altura) que se eleva por encima del centro de visitantes y se asemeja a un trío de aves marinas con esmoquin.

Al sur del arco Double Arch, el llamado Parade of Elephants (desfile de elefantes) es una singular sección de piedra arenisca que parece una manada de elefantes en fila de a uno atravesando el desierto, que despertaría la envidia de Miguel Ángel por la habilidad de la naturaleza para esculpir una obra maestra.

Balanced Rock (a nueve millas de la entrada del parque) es un gigantesco bloque de piedra arenisca de 128 pies de altura que se asienta sobre un pedestal erosionado de lutita, como una cereza sobre un postre de helado. Se puede contemplar desde la ruta panorámica, pero hay que recorrer un corto sendero de 0.3 millas alrededor de su base para poder apreciar plenamente su magnitud y su belleza.

Contempla las estrellas: durante las noches despejadas, se pueden ver una gran cantidad de estrellas desde cualquier lugar del parque, un destino declarado zona de “cielo oscuro”. En los meses de verano, los guardaparques organizan sesiones de una a tres horas para contemplar las estrellas, que incluyen charlas sobre las constelaciones y observación con telescopio en Panorama Point (a 11 millas de la entrada del parque). No es necesario hacer reservas, pero consulta el horario actualizado en el centro de visitantes.

Pináculos de arenisca

Visions from Earth/Alamy Stock Photo

Parque Nacional Canyonlands.

Otros parques en la zona

Puedes descubrir la belleza natural de otros dos parques nacionales a poca distancia del ANP en automóvil: el Parque Nacional Canyonlands (26 millas al suroeste del ANP) y el Parque Nacional Capitol Reef (132 millas al suroeste del ANP).

Parque Nacional Canyonlands

Extensas mesetas, etéreos pináculos, laberintos de cañones y remotas colinas caracterizan el inmenso interior de roca rojiza del Parque Nacional Canyonlands (CNP en inglés). Si bien es el parque nacional más grande de Utah, este desierto de 337,598 acres recibe menos de la mitad de visitantes que el cercano parque Arcos, que tiene menos de un cuarto de su tamaño.

El parque se divide en tres distritos territoriales delimitados por los ríos Colorado y Green: Island in the Sky, Needles y Maze, separados por millas de formaciones de roca roja sin caminos. (Los visitantes deben regresar a la ruta nacional 191 y conducir hasta las distintas secciones del parque, lo que puede llevar entre dos y seis horas).

Más de tres cuartas partes de los visitantes se dirigen al distrito de Island in the Sky, donde la ruta panorámica de 34 millas es la mejor opción turística del parque. La elevada meseta, ubicada en la confluencia de los ríos, está situada sobre el banco de piedra arenisca White Rim, que asciende unos 1,000 pies por encima del terreno circundante. “Los mejores miradores se encuentran en Mesa Arch y el río Green, y este último es el mejor para tomar fotografías”, afirma Brian Martínez, de Navtec Expeditions. Un corto sendero circular de media milla (no accesible para sillas de ruedas) te llevará a Mesa Arch, la vista emblemática del parque al borde de un acantilado. El mirador del río Green, un punto de observación ideal al atardecer, ofrece una vista panorámica de una de las caudalosas vías fluviales del parque.

El parque ofrece charlas dirigidas por los guardaparques desde la primavera hasta el otoño en el mirador Grand View Point (accesible para sillas de ruedas), que presenta una amplia vista panorámica de la geología estratificada de Canyonlands. También puedes detenerte en el mirador del cañón Shafer para contemplar una vista aérea del sinuoso sendero Shafer de 18 millas, un camino de tierra con pronunciadas pendientes que bordea los acantilados y desciende a unos 1,500 pies hasta la base del cañón.

Si deseas explorar las zonas remotas, dirígete al distrito Needles, a dos horas en automóvil. El extremo sureste del parque, llamado así por las agujas de piedra arenisca multicolor que se alzan desde el lecho del desierto, cuenta con 74 millas de senderos que incluyen desde cortos circuitos interactivos hasta caminatas intensas de un día de duración.

El distrito Maze ejemplifica algunos de los terrenos más inexplorados de los 48 estados continentales. Se encuentra al otro lado de los ríos Green y Colorado, y para llegar hasta allí es necesario conducir casi seis horas desde Moab. Para disfrutar de una soledad incomparable en las zonas silvestres de Maze, se recomienda especialmente contar con un guía especializado.

Parque Nacional Capitol Reef, Utah

Dan Leeth / Alamy Stock Photo

Parque Nacional Capitol Reef, Utah.

Parque Nacional Capitol Reef

No has aterrizado en Marte, pero no te sorprendas si tu primera impresión al llegar al Parque Nacional Capitol Reef (CRNP en inglés), con sus cañones sobrenaturales y sus millas y millas de tonos desérticos dorados, es que estás en una misión al planeta rojo.

“La particularidad del parque es el pliegue de rocas Waterpocket y la topografía resultante”, señala Rick Stinchfield, guardaparques voluntario. Este rasgo geológico, creado por un pliegue en la superficie de la tierra, es el elemento geológico que define el parque y abarca casi 100 millas de norte a sur, desde la montaña Thousand Lake hasta el lago Powell. El pliegue, que se eleva desde el desierto como una imponente ola dirigida a la costa, es uno de los monoclinales más grandes y expuestos de Norteamérica. Cuando se produjo el levantamiento hace unos 65 millones de años, dejó atrás un impresionante paisaje de acantilados escarpados y enormes monolitos.

La mejor manera de ver el parque Capitol Reef es en automóvil por la ruta panorámica Scenic Drive (directamente desde la ruta estatal 24), un recorrido de ocho millas que comienza cerca del centro de visitantes y atraviesa el centro del parque. Además del pliegue, podrás observar el arco Cassidy Arch, llamado así por Butch Cassidy, quien supuestamente se escondió aquí tras su primer robo a un banco; el cañón de ranuras del Capitol Gorge, con sus cuencas llenas de agua de lluvia conocidas como “Tanks”; y la resplandeciente cúpula del Golden Throne, de 7,041 pies.

Para disfrutar de vistas espectaculares de uno de los monolitos de piedra arenisca más grandes del parque, el difícil sendero Golden Throne de cuatro millas es una caminata espectacular. Si tienes suerte, podrás ver uno de los veintitantos borregos cimarrones que habitan en el parque.

Otros lugares que no te puedes perder: Capitol Dome, una majestuosa formación de piedra arenisca blanca que se eleva 800 pies por encima de la carretera; petroglifos milenarios; Chimney Rock, un pilar de arenisca erosionado con una cima de 6,420 pies; el puente Hickman de piedra arenisca natural de 133 pies de largo; y el impresionante mirador Goosenecks a más de 800 pies por encima de un cañón serpenteante.

T.J. Olwig es un escritor de viajes afincado en San Luis, Misuri; ha escrito artículos para BBC TravelDelta SkyMissouri Life y Virtuoso Life.