Skip to content
 

Protéjete de las chinches de cama

Cinco indicios de la presencia de chinches y cómo prevenirlas.

Chinches vistos a través de un microscopio

Getty Images/Science Faction

¿Molestia insignificante o epidemia peligrosa?

In English  | El dicho solía ser un verso infantil sobre una plaga de otros tiempos. Pero, como muchos estadounidenses ya saben, las chinches de cama no son historia del pasado.

En los últimos 15 años se ha visto un resurgimiento dramático de estas persistentes plagas. Han invadido complejos de apartamentos en todo Manhattan, han volado en aviones, infestado hoteles, escuelas, universidades, taxis, bibliotecas públicas (a través de libros infestados), autobuses y trenes, dejando en su camino una estela de verdugones relativamente inofensivos pero que pican. Un reciente estudio canadiense, aunque extremadamente limitado, asoció a las chinches con la bacteria MRSA —que pone en peligro la vida—. Pero los expertos advierten que la muestra representativa era demasiado pequeña como para determinar si existe una causa real de preocupación.

“Un estimado conservador coloca al aumento en ocurrencias desde el 2007 en más de un 70% en toda la nación”, escribe Jeff Eisenberg en su nuevo libro, The Bed Bug Survival Guide (Guía para sobrevivir a las chinches de cama). “Las infestaciones en Chicago se triplicaron entre el 2007 y el 2008. Pronostico que para cuando tu leas esto, por lo menos el 85% de los edificios en la ciudad de Nueva York habrá tenido, o tendrá, un problema de chiches de camas”. Una teoría para explicar este aumento súbito es la manera en que estas plagas se han adaptado a los pesticidas.

La chinche puede vivir sin sangre, que es su fuente de alimento, hasta por 18 meses. “Las hembras pueden poner hasta cuatro huevos por día en lugares aislados; de 5 a 10 en una semana, y hasta 500 en toda su vida”, de acuerdo con Eisenberg.

Y no creas que fuera del país estarás más seguro.

El gobierno de España anunció una “guerra” contra estas plagas en el 2010, luego de ver un aumento del 10% al 20% en infestaciones de chinches en las habitaciones de hotel. En el 2009, el periódico británico Guardian reportó que los incidentes de chinches de cama en Londres habían aumentado un 300% durante la última década. En Francia las llaman “punaises de lit” (alfileres sanguinarios) y Reuters reportó el otoño pasado que la alcaldía de París se había “inundado con llamadas” sobre las infestaciones.

El Dr. Louis Sorkin, un entomólogo con el American Museum of Natural History (Museo estadounidense de historia natural) de Nueva York, dice que los aviones, que no están habilitados para detectar o matar estas plagas, han inadvertidamente ayudado a propagarla. Se han encontrado chinches en el compartimento para el equipaje de mano de las cabinas y en el depósito de maletas del avión.

Pero, ¿qué son las chinches de cama? ¿Y cómo puedes evitar que estas plagas te acompañen de regreso a casa al terminar un viaje?

Primera regla: Conoce lo que estás buscando.

Las chinches adultas tienen el color y el tamaño aproximado de las semillas de manzana. Pero las chinches atraviesan cinco etapas “inmaduras” antes de llegar a su tamaño completo. Como un huevo o como una chinche ninfa emergente, puede ser blanca o tan pálida que puede no ser detectada. Lo que las delata en esta etapa son sus excrementos, manchas de color oscuro a causa de la digestión de sangre, o manchas más claras por productos excretores o desechos de su piel externa.

Segunda regla: Sepa dónde se esconden.

A pesar de su nombre, las chinches de cama no se encuentran solamente en las camas. Pueden anidar en bolsos, mochilas, abrigos, así como en las costuras de los colchones, en los cabezales de las camas, las ranuras de su mesa de noche, en el cojín del sillón de su habitación y en la cremallera de su maleta.

“Cuando voy a un hotel, pongo mi maleta en la bañera o en el baño”, dice Sorkin. “No pongo nada sobre la cama”. Entonces, lleva a cabo una búsqueda, destapando bien las mantas que cubren la cama para observar con cuidado las sábanas, y mirar en las almohadas, y luego detrás del cabezal de la cama.

El Dr. Paul Tierno, un microbiólogo de New York University, está de acuerdo: “reviso las costuras del colchón, y busco chinches o sus excrementos y los vestigios de la piel que han mudado. Busco huevos y cualquier otra cosa que parezca un insecto. Si hay alguna señal, abandono el hotel. Ni siquiera me cambio de habitación, pues sé que el hotel está infestado”.

Tierno sugiere colocar las maletas en una mesa, alejadas de las paredes, y rociar la maleta con insecticida varios días antes de viajar, o, si tiene niños pequeños, con aceite de eucalipto.

La ropa debe empacarse apretada en bolsas plásticas con cierre y mantenerlas ahí durante el viaje. Tierno nunca cuelga su ropa.

Tercera regla: Qué esperar de un buen hotel.

“Los hoteles necesitan cambiar sus sistemas de limpieza”, dice Sorkin. “Esto conlleva aislar las sábanas usadas de las sábanas limpias, e indicarle al personal que limpia las habitaciones directamente de que necesitan revisar el colchón y el somier. Deben saber cómo capturar una chinche, o que deben llamar a un supervisor si ven a alguna. Y entonces, necesitan sacar esa habitación de circulación, llamar a una compañía para que lleve a cabo una inspección y aplicar un tratamiento de insecticida, empleando calor, luego frío, y después pasar aspiradora. Pudieran revisar el complejo entero con una unidad canina de detección.

Cuarta regla: Qué hacer si crees, o sabes, que estuviste en un sitio infestado y que ha traído a casa estas plagas.

El calor mata a las chinches de cama. El libro de Eisenberg sugiere colocar toda su ropa en la secadora, o, para la ropa que no puede ir en la secadora, como los zapatos, los peluches y abrigos, en una unidad grande cuadrada de calentamiento llamada PackTite (cuesta alrededor de $300). Calentar sus artículos infestados a una temperatura de 114 grados matará estas plagas.

La limpieza al vapor también funciona. Si visitas alguna casa, no coloques tu abrigo en la cama y, de la misma manera, evita que tus invitados coloquen sus abrigos en tu cama cuando visitan tu hogar. Si llevas a cabo una fiesta, escribe Eisenberg, cuelga los abrigos en el tubo del baño.

Quinta regla: No tengas vergüenza.

El tratamiento temprano es mucho más fácil que combatir una plaga totalmente desarrollada. Llama a exterminadores profesionales tan pronto veas una chinche o sospeches que tu casa ha sido invadida por ellas. Si vives en un edificio de apartamentos, alerta al encargado del edifico o a la junta de residentes. Lo más probable es que tú no seas el único que las tiene. Un exterminador capacitado puede eliminar el problema de manera menos costosa si el mismo está confinado, por ejemplo, al dormitorio, en vez de esperar hasta que las chinches se rieguen por toda la casa.

También te puede interesar:

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

Siguiente Artículo

Lea Esto