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5 datos nuevos que debes conocer sobre la salud del corazón

Investigadores revelan los últimos (y sorprendentes) descubrimientos en una conferencia anual de cardiología.

Ilustración de un corazón dentro del pecho

GETTY IMAGES

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Desde los beneficios del café hasta los peligros de la contaminación acústica, los investigadores parecen no estar dejando nada por explorar cuando se trata de la salud del corazón. El American College of Cardiology realizó su reunión científica anual del 2 al 4 de abril en Washington, D.C., ocasión en la que investigadores de todo el mundo presentaron sus últimos hallazgos. Los siguientes son cinco factores para tener en cuenta.

1. Los beneficios del café

Si bien puede parecer contradictorio, dos o tres tazas diarias de café podrían ser buenas para el corazón.

El Dr. Peter M. Kistler —profesor y director de investigaciones sobre la arritmia en Alfred Hospital y el Baker Heart and Diabetes Institute en Melbourne, Australia— y un grupo de colegas, estudiaron datos de UK BioBank, una base de datos a gran escala con información de salud de más de medio millón de personas a quienes se siguió durante al menos 10 años, y llegaron a la conclusión de que el café no perjudica la salud cardíaca o está asociado con beneficios para el corazón.

“Como el café puede acelerar la frecuencia cardíaca, a algunas personas les preocupa que beberlo podría desencadenar o empeorar ciertos problemas cardíacos”, dijo Kistler en una declaración. “Pero nuestros datos sugieren que no se debe desaconsejar el consumo diario de café, sino que debe incluirse como parte de una dieta saludable para personas con y sin enfermedades cardíacas”.


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Entre 382,535 personas sin enfermedades cardíacas conocidas, los investigadores hallaron que beber dos o tres tazas de café al día estuvo asociado con un riesgo entre un 10 y un 15% menor de sufrir cardiopatía coronaria, insuficiencia cardíaca o problemas de arritmia, o de morir por cualquier motivo durante una década de seguimiento. Entre 34,279 personas que sufrían de alguna forma de enfermedad cardiovascular al iniciarse el estudio, beber dos o tres tazas de café al día estuvo asociado con un riesgo menor de muerte. Por ejemplo, durante una década de seguimiento, quienes sufrían de fibrilación atrial y bebían una taza diaria de café, fueron casi un 20% menos propensos a morir que quienes no consumían café.​

​2. Lo que podría revelar tu voz

La tecnología emergente del análisis de la voz pronto podría ayudar a los médicos a predecir la probabilidad de que un paciente sufra de problemas cardíacos.

El Dr. Jaskanwal Deep Singh Sara, becario de investigación de cardiología en Mayo Clinic, y otros investigadores, utilizaron inteligencia artificial para crear un algoritmo de computación que puede analizar más de 80 características de grabaciones de voz (como el tono, la amplitud y la cadencia) y establecer un “biomarcador de voz” para detectar problemas cardiovasculares. El algoritmo, que se probó con 108 voluntarios (que habían sido derivados a la clínica para una angiografía coronaria), asignó un puntaje “alto” a un tercio de los participantes y un puntaje “bajo” a los otros dos tercios. Luego, durante dos años, se realizó el seguimiento de los participantes. Entre quienes habían recibido un puntaje alto en el biomarcador de voz, el 58.3% acudieron al hospital por dolores en el pecho o sufrieron un síndrome coronario agudo (un tipo de trastorno cardíaco grave que incluye los ataques al corazón), en comparación con el 30.6% de quienes habían recibido un puntaje bajo.

“No estamos sugiriendo que la tecnología del análisis de la voz reemplazará a los médicos o los métodos actuales de acceso a la atención médica, pero pensamos que existe una gran oportunidad para que la tecnología de voz sirva como complemento para las estrategias existentes. A los pacientes les resulta natural y hasta agradable brindar una muestra vocal, y eso podría convertirse en un recurso adaptable que nos permita mejorar la atención a los pacientes”, dijo Sara en una declaración.​

3. Los relojes inteligentes

Según el Dr. Daniel Koerber, médico residente en University of Alberta en Edmonton, Canadá, los relojes inteligentes que monitorean la frecuencia cardíaca durante el ejercicio podrían no ser tan precisos para las personas con tonos de piel más oscuros.

Koerber y sus colegas investigadores hallaron que en cuatro de 10 estudios publicados previamente sobre los datos cardíacos recopilados por los relojes inteligentes u otros dispositivos que se llevan puestos, las mediciones fueron significativamente menos precisas en personas con tono de piel más oscuro, en comparación con las mediciones en personas con piel más clara y aquellas tomadas con dispositivos validados, como electrocardiogramas o bandas de frecuencia cardíaca para el pecho.

“Las personas necesitan saber que hay ciertas limitaciones para quienes tienen piel más oscura al usar estos dispositivos, y los resultados deben tomarse con cierta reserva”, dijo Koerber en una declaración. “Con frecuencia, los algoritmos se crean en poblaciones blancas homogéneas, por lo que los resultados podrían no ser tan generalizados como nos gustaría. La continua investigación y desarrollo de estos dispositivos debería hacer énfasis en incluir poblaciones de todos los tonos de piel para que los algoritmos creados puedan tomar en cuenta las variaciones en la absorción de la luz en distintas pieles”.​ ​

4. El peligro de la contaminación acústica

El riesgo de sufrir un ataque al corazón parece ser mayor entre quienes viven en vecindarios ruidosos, según el Dr. Abel E. Moreyra, profesor de Medicina en la División de Cardiología de Rutgers Robert Wood Johnson Medical School.

Moreyra y sus colegas determinaron que el índice de ataques al corazón fue un 72% más elevado entre las personas que viven en vecindarios con altos niveles de ruido causado por trenes, aviones, camiones, autobuses, automóviles y otros vehículos. La conclusión se basó en un análisis de casi 16,000 residentes de Nueva Jersey hospitalizados por ataques cardíacos en el 2018, y en datos sobre el nivel promedio diario de ruido del Departamento de Transporte del estado.

Los investigadores determinaron que, en las áreas con alto nivel de ruido, hubo 3,336 ataques cardíacos por cada 100,000 residentes, en comparación con 1,938 por cada 100,000 residentes en áreas menos ruidosas. En general, calculan que la exposición a altos niveles de ruido fue la causa de 1 de cada 20 ataques cardíacos en Nueva Jersey.


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“Como cardiólogos, estamos acostumbrados a pensar en muchos factores tradicionales de riesgo, como el tabaquismo, la hipertensión o la diabetes”, dijo Moreyra en una declaración. “Este estudio y otros sugieren que tal vez deberíamos comenzar a pensar en la contaminación del aire y la contaminación acústica como factores adicionales de riesgo para las enfermedades cardiovasculares”.​ ​

5. ¿Quiénes obtienen el mayor beneficio de hacer ejercicio?

La actividad física parece ser especialmente importante para las personas con depresión o ansiedad, según la Dra. Hadil Zureigat, una investigadora clínica posdoctoral en Massachusetts General Hospital.

Un análisis de expedientes médicos de más de 50,000 pacientes en la base de datos de Massachusetts General Brigham Biobank reveló que las personas que hacen al menos 150 minutos semanales de ejercicio de intensidad moderada (como lo recomiendan el American College of Cardiology y la American Heart Association) tienen un 17% menos de probabilidades de sufrir un ataque al corazón u otro evento cardiovascular adverso que quienes no cumplen con esa recomendación mínima. Además, el análisis halló que, entre las personas con ansiedad o depresión, el riesgo fue un 22% menor, en comparación con una reducción de solo el 10% entre las personas que no sufrían de depresión o ansiedad.

“Esto no equivale a sugerir que el ejercicio solamente es eficaz para las personas con depresión o ansiedad, pero descubrimos que estos pacientes parecen obtener un mayor beneficio cardiovascular de la actividad física”, dijo Zureigat en una declaración.

Peter Urban es un escritor y editor que se especializa en noticias sobre la salud. Urban trabajó veinte años como corresponsal en Washington, D.C., para periódicos en Connecticut, Massachusetts, Ohio, California y Arkansas, incluido un período como jefe de la oficina de Washington del Las Vegas Review-Journal. Su trabajo independiente se publicó en Scientific American, Bloomberg Government y CTNewsJunkie.com.

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