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10 cosas que debe saber sobre el reflujo

Aprenda a manejar e incluso vencer esta enfermedad.

In English | ¿Qué es el reflujo ácido? Es una enfermedad en la que el contenido del estómago —incluidos los ácidos y los alimentos parcialmente digeridos— fluyen al esófago, el conducto digestivo que conecta la boca con el estómago.

Hombre mayor con su mano en el pecho

Tariq Dajani/Getty Images

Actualmente, esta afección, también conocida como enfermedad de reflujo gastroesofágico o ERGE (GERD, por sus siglas en inglés), afecta a cerca del 40% de los estadounidenses, de los cuales casi la mitad padecen de una forma de reflujo conocida como reflujo “silencioso”.

A continuación, le contamos lo que usted necesita saber acerca de cómo manejar —o incluso vencer— el reflujo ácido.

1. ¿Está usted en riesgo? El reflujo ácido solía diagnosticarse, mayormente, en adultos mayores y personas con sobrepeso. Sin embargo, en la actualidad, muchas personas delgadas y jóvenes se ven afectadas por esta enfermedad. Si bien el reflujo está vinculado con la obesidad y la genética, su creciente prevalencia, en especial entre los jóvenes, se debe al excesivo ácido presente en la dieta de los estadounidenses.

2. El reflujo se manifiesta de distintas maneras y con distintos síntomas: El ácido gastroesofágico, la clase más conocida de reflujo, está comúnmente asociado con la acidez y la indigestión. Sin embargo, podría suceder que las personas que padecen de reflujo silencioso o reflujo laringofaríngeo (LPR) nunca tengan estos síntomas. En cambio, pueden presentar ronquera, tos crónica, ahogo, problemas para tragar, secreción crónica de la mucosa postnasal o la sensación de tener algo atorado en la garganta. También pueden tener dificultades para respirar o experimentar ahogos del tipo asmático. Ciertamente, el reflujo puede empeorar el asma subyacente, haciendo más difícil su tratamiento.

3. Los medicamentos no son una cura: Resulta que el reflujo gastrointestinal no se debe sólo al ácido. Cuando se tiene reflujo, también influye una enzima llamada pepsina, a la que los medicamentos contra el reflujo disponibles comúnmente en el mercado no suprimen. Este es el motivo por el que los cambios en la dieta y estilo de vida son importantes, ya que permiten que los tejidos inflamados se curen.

4. Consuma alimentos "buenos": Pan integral, avena, ensaladas, bananas, melones, pollo (sin la piel), pescado, pavo, hinojo, apio, perejil, coliflor, brócoli, espárragos, arvejas, aloe vera, jengibre, cuscús y arroz integral son todos ejemplos de alimentos buenos para personas con ERGE o LPR.

5. Evite los alimentos “malos”: El chocolate, las bebidas gaseosas, el alcohol, las comidas grasosas, las frituras, los productos lácteos enteros, las comidas rápidas, los alimentos procesados, la cafeína, el chile y las salsas picantes, las frutas y los jugos cítricos, todos ellos empeoran el reflujo ácido. El alcohol, el chocolate y las bebidas gaseosas son especialmente problemáticas, debido no sólo a su acidez intrínseca, sino porque, además, debilitan las defensas del cuerpo que evitan que el contenido del estómago fluya hacia arriba.

6. Consuma alimentos orgánicos: Por lo general, los alimentos orgánicos no contienen ácido ni otros agregados químicos. Pero verifique las etiquetas. Si en el listado de los ingredientes lee ácido cítrico, ácido ascórbico o vitamina C, considere otros productos o alimentos.

7. No coma después de las 8 p. m.: El horario en el que coma puede ser tan importante como lo que coma. Las personas con reflujo deberían considerar que la cocina está cerrada después de las 8 p. m. Esto significa nada de comidas ni refrigerios ni bebidas que no sean agua, siempre que no sea demasiada agua. Además, no se acueste inmediatamente después de haber comido, y si tiene reflujo en la mitad de la noche, intente acomodar almohadas y almohadones de modo de poder dormir en una posición más vertical.

8. Moda y ejercicio: No haga ejercicio justo después de comer. Tampoco use ropa ni cinturones ajustados alrededor de la cintura, ya que aumentan la presión sobre el estómago, lo que contribuye al reflujo.

9. Adopte hábitos nuevos: Además de evitar el alcohol y las comidas tarde por la noche, en vez de comer pocas veces al día y en grandes cantidades por vez, coma poco y frecuentemente, y deje de fumar o no comience a hacerlo. Si el reflujo ya representa un problema grave para usted, tal vez debería intentar con una dieta establecida para personas con reflujo ácido.

10. Consulte a su médico: Descríbale los síntomas a su médico general, pero si sospecha que sufre de reflujo “silencioso” (LPR), sería conveniente que también consulte a un otorrinolaringólogo. El reflujo ácido ha estado vinculado con las crecientes tasas de cáncer de esófago y precáncer, de modo que si hace algunos años que sufre de estos síntomas, probablemente sea conveniente realizarse un estudio de garganta y esófago (una endoscopía que se realiza con el paciente despierto o una esofagoscopía transnasal).

El Dr. Jaime Koufman es profesor de otorrinolaringología clínica en el New York Medical College, director del Voice Institute of New York (en inglés) y coautor, junto con el Dr. Jordan Stern y el maestro y chef francés Marc Bauer, de Dropping Acid: The Reflux Diet Cookbook & Cure.

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