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Agotamiento del cuidador: pasos para lidiar con el estrés

Reconoce las señales y obtén la ayuda necesaria para reducir el impacto en tu cuerpo y mente.

Mujer pensativa con la mirada perdida

Istock

In English | Cuidar de un ser querido con demencia, una discapacidad física u otra enfermedad relacionada con la edad requiere de tu tiempo, energía y emociones, exigencias que, como advierte la Cleveland Clinic, "pueden parecer fácilmente abrumadoras". El cuidado puede poner a prueba tu paciencia y fomentar la fatiga, la frustración y la culpa, convirtiéndose en una pesada y agotadora labor que cobra un alto precio sobre el cuerpo y la mente del cuidador.

¿Qué causa el agotamiento del cuidador?

Junto con la pesada carga de trabajo y las demandas emocionales del cuidado familiar, los problemas a continuación también pueden contribuir al agotamiento.

Confusión de funciones: dificultad para separar tus funciones como cuidador y como cónyuge, hermano o padre de quien recibe los cuidados.

Expectativas poco realistas sobre el efecto que los esfuerzos de cuidado tendrán en los seres queridos con enfermedades progresivas como el Parkinson o el Alzheimer.

Falta de control sobre el dinero y los recursos, y falta de las habilidades necesarias para manejar eficazmente el cuidado de un ser querido.

Falta de privacidad, ya que el cuidado puede dejarte poco tiempo para estar solo.

Exigencias conflictivas al tratar de equilibrar las necesidades de la persona que recibe el cuidado, de otros familiares, de empleadores y compañeros de trabajo, y las tuyas propias.

Exigencias poco razonables impuestas a un cuidador por otros familiares o por la persona a quien cuida.

Fuentes: Cleveland Clinic, Johns Hopkins Medicine

Los efectos físicos están bien documentados. Los investigadores han encontrado que, entre las personas de 55 a 75 años, las que son cuidadoras experimentan un nivel un 23% más alto de hormonas del estrés, según la American Psychological Association (APA). Esto puede llevar a que se presente alta presión arterial y niveles elevados de azúcar en la sangre, factores que contribuyen a la hipertensión y a la diabetes. Los cuidadores también muestran un nivel un 15% más bajo de respuesta inmunológica que las personas que no realizan esta labor, lo que los hace más vulnerables a la gripe y otras infecciones.

Los efectos sobre la salud mental también pueden ser perjudiciales. En una encuesta del 2015 (en inglés) del Instituto de Política Pública de AARP y la National Alliance for Caregiving, casi cuatro de cada diez cuidadores informaron que sufrían de un alto nivel de estrés. Un estudio del 2018 (en inglés) de la compañía de seguros Genworth encontró que el 41% de los cuidadores sufrieron depresión, cambios de humor y resentimiento como resultado de su trabajo.

Con el tiempo, ese desgaste físico y psicológico puede llevar al agotamiento del cuidador, una condición que provoca sentirse exhausto, apático e incapaz de sobrellevar la situación. Puede hacer que los cuidadores cometan errores que podrían poner en peligro a un ser querido, como administrar los medicamentos de manera incorrecta, o llevar a comportamientos poco saludables como el tabaquismo o el abuso del alcohol.

Por eso es importante estar atento a las señales de agotamiento de los cuidadores y tomar medidas proactivas para lidiar con ello antes de que se salga de control.

Mujer con su cabeza apoyada en una mano

JOSE LUIS PELAEZ INC./GETTY IMAGES

Señales de agotamiento de los cuidadores

La Alzheimer's Association cita estos diez indicadores de que un cuidador puede estar experimentando un alto nivel de estrés:

  • Negar la condición del ser querido
  • Ira o frustración hacia la persona a quien se cuida
  • Aislamiento social de los amigos y las actividades que solía disfrutar
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Agotamiento que dificulta completar las tareas diarias
  • Insomnio
  • Irritabilidad y mal humor
  • Incapacidad para concentrarse, lo que dificulta realizar tareas familiares u ocasiona que se olviden las citas
  • Problemas de salud, como enfermarse con más frecuencia

Otra herramienta para evaluar si encargarte de un ser querido se está cobrando un precio es una autoevaluación de 18 preguntas, llamada "How Are You?" (¿Cómo está usted?, en inglés), desarrollada por la American Medical Association (AMA) y recomendada por la APA.

Consejos para reducir el estrés del cuidador

Te mereces un descanso. Pídele a un amigo o familiar que te reemplace por unas horas ocasionalmente para que puedas dar un paseo, ver una película o salir a cenar. Si no tienes ese tipo de apoyo informal disponible o sientes que necesitas un cuidado de relevo más estructurado, busca otras opciones a través del buscador nacional de servicios de relevo (en inglés) de ARCH National Respite Network and Resource Center, que te puede ayudar a encontrar centros de cuidado para adultos y servicios de cuidado en el hogar en tu localidad.

Simplifica tu comunicación. Mantener a tus familiares y amigos actualizados sobre la situación de tu ser querido a través de llamadas telefónicas o correos electrónicos individuales puede ser agotador, y es posible que no quieras difundir esa información en las redes sociales. Intenta utilizar un sitio web como CaringBridge, PostHope o MyLife Line (enlaces en inglés) que te permita publicar actualizaciones para todos simultáneamente, con controles para proteger la privacidad de tu ser querido.

Aprovecha los recursos en internet. El Eldercare Locator (buscador de cuidados para adultos mayores, en inglés) del Gobierno de Estados Unidos puede conectarte con tu Agencia del Área sobre Envejecimiento local, la cual puede guiarte a recursos en tu comunidad que te ayuden a lidiar con los desafíos que estás enfrentando. (También puedes llamar al Eldercare Locator, al 800-677-1116).

Con el buscador de recursos comunitarios (en inglés), una base de datos en internet de AARP y la Alzheimer's Association, puedes encontrar una variedad de programas y servicios en tu localidad, desde abogados especializados en derechos de adultos mayores hasta transporte. El Family Care Navigator (navegador de cuidados familiares, en inglés) de Family Caregiver Alliance también puede ayudarte a encontrar recursos locales.

Únete a un grupo de apoyo. Si sientes que estás solo en tu lucha, hablar con otros cuidadores familiares puede levantarte el ánimo y ayudarte a pensar en soluciones a varios problemas. Puedes encontrar un grupo de apoyo a través de una iglesia u hospital local, o en el sitio web de la Well Spouse Association (en inglés), que coordina una red nacional de grupos de personas que cuidan de sus cónyuges.

Si estás cuidando de un ser querido con la enfermedad de Alzheimer, la Alzheimer's Association ofrece un localizador de grupos de apoyo en tu área. AARP cuenta con un foro de cuidadores en internet (en inglés) y un grupo de conversación en Facebook (en inglés), donde los cuidadores pueden compartir información y consejos. Además, la Family Caregiver Alliance dirige un grupo de apoyo en línea (en inglés) que se comunica por correo electrónico.

Cultiva relaciones positivas. Es posible que te sientas abrumado, pero tómate el tiempo para hablar con tus amigos y familiares más cercanos. Pasa una velada con alguien que sepa escuchar. Limita el tiempo que pasas con personas negativas que empeoran tu estado de ánimo y perspectiva.

Cuida tu propia salud. Proponte la meta de establecer una buena rutina de sueño y hacer ejercicio cierto número de horas cada semana. Asegúrate de comer sano y beber suficiente agua. Y consulta a tu médico sobre las inmunizaciones y exámenes preventivos recomendados. Infórmale a tu médico que eres un cuidador y conversa sobre cualquier inquietud que tengas. Una sesión diaria de relajación y meditación también te serán de beneficio.

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