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5 mitos sobre el sistema de salud de Canadá

La verdad podría sorprenderte.

Bandera de Canadá hecha con puntos

Foto: Getty Images

Los sistemas de salud de EE.UU. y Canadá difieren, y pueden existir muchos mitos sobre sus ventajas y desventajas.

In English | ¿Cómo se comparan entre sí los sistemas de salud de EE. UU. y de Canadá? Probablemente hayas escuchado historias de horror supuestamente ciertas sobre el sistema canadiense como, por ejemplo, que hay que esperar 340 días para una operación de reemplazo de rodilla.

Para separar la realidad de la ficción, Aaron E. Carroll, M.D., director del Center for Health Policy and Professionalism Research (CHPPR, Centro de investigación de políticas de salud y profesionalismo) de Indianápolis, identificó los principales mitos acerca de ambos sistemas.

Mito N.° 1: Los canadienses acuden en manadas a Estados Unidos para recibir atención médica.

¿Cuántas veces escuchaste que los canadienses, frustrados por las largas esperas y el racionamiento existentes en su país, vienen a Estados Unidos para recibir atención médica?

No niego que algunas personas adineradas puedan venir a Estados Unidos por este motivo. Si necesitara un trasplante de corazón o de pulmón, no se me ocurriría un mejor lugar para hacérmelo, pero no es lo que hace la gran mayoría de la gente.

El estudio más exhaustivo que he visto sobre este tema —que usó tres metodologías diferentes, todas ellas con sólidos fundamentos— apareció en la revista Health Affairs (en inglés), publicación en que los trabajos son evaluados por especialistas.

Los autores del estudio comenzaron sondeando 136 centros de atención ambulatoria próximos a la frontera entre EE. UU. y Canadá, en Michigan, Nueva York y Washington. Lo sensato sería que los canadienses que cruzaran la frontera para atenderse fueran a centros cercanos, ¿correcto? Resulta, sin embargo, que alrededor del 80 % de esos centros recibieron, en promedio, la visita de menos de un canadiense por mes; en tanto un 40 % no atendió a ningún canadiense el último año.

Entonces, los investigadores analizaron cuántos canadienses fueron dados de alta de hospitales de cuidados agudos en esos mismos tres estados en un período de cinco años. Hallaron que más del 80 % de las visitas fueron por emergencias o urgencias (es decir, turistas que tuvieron que ir a la sala de emergencias). Solo alrededor del 20 % de esas visitas fueron por cuestiones o tratamientos programados, no urgentes.

Luego, los autores del estudio sondearon los 20 “mejores” hospitales de Estados Unidos —tal como los identificó U.S. News & World Report—, asumiendo que si los canadienses iban a viajar para atenderse, era más probable que recurrieran a los centros de mayor renombre y que ofrecieran la atención de más alta calidad. Solo uno de los 11 hospitales que respondieron recibió a más de 60 canadienses en un año. Y, una vez más, esa cifra incluía tanto emergencias como visitas programadas.

Por último, los autores del estudio analizaron información referente a 18.000 canadienses que participaron de la encuesta National Population Health Survey. En los años anteriores, 90 de esos 18.000 canadienses había recibido atención en Estados Unidos; sin embargo, solo 20 de ellos dijeron haber ido a Estados Unidos con ese propósito.

Mito N.° 2: Los médicos canadienses acuden en manadas a Estados Unidos para ejercer.

Cada vez que hablo de políticas de salud con médicos, alguno, inevitablemente, me cuenta sobre el colega que él o ella saben que huyó de Canadá para ejercer en Estados Unidos. Evidentemente, hay una percepción general de que ejercer la medicina en Estados Unidos es mucho más satisfactorio que hacerlo en Canadá.

El Canadian Institute for Health Information ha estado haciendo el seguimiento de los destinos de los médicos desde 1992. Desde entonces, entre el 60 % y el 70 % de los profesionales de salud que emigraron se han dirigido al sur de la frontera. A mediados de la década de 1990, el número de médicos canadienses que se iban a Estados Unidos llegó a los 400-500 por año. Pero en los últimos años, esa cifra ha bajado: solo 169 médicos se fueron a EE. UU. en el 2003; 138 en el 2004; 122 en el 2005 y la misma cantidad en el 2006. Estas cifras representan menos del 0,5 % de los médicos que trabajan en Canadá.

De modo que cuando la emigración “alcanzó su pico máximo”, se iban entre 400 y 500 médicos de Canadá a Estados Unidos. En este momento hay más de 800.000 médicos en Estados Unidos, por lo que me cuesta creer que cada uno de ellos conozca a alguno de esos que emigraron de Canadá.

En el 2004, la emigración neta se convirtió en inmigración. Permítanme repetir eso: eran más los médicos que se mudaban a Canadá que los que abandonaban ese país.

Mito N.° 3: Canadá raciona la atención médica; es por eso que no hay tanta espera para realizarse cirugías de reemplazo de cadera y de cataratas en Estados Unidos.

Cuando la gente quiere demonizar el sistema de salud de Canadá —y otros sistemas de pagador único (*), si vamos al caso—, siempre terminan refiriéndose al racionamiento y, a menudo, a los reemplazos de cadera en particular.

Tomemos, por ejemplo, al representante republicano Todd Akin, de Misuri, quien hace algunos años, les dijo a sus colegas en la Cámara de Representantes:

“Recién cumplí los 62 años, y acabo de leer que, en Canadá, si tuviera un problema de cadera, no podría recibir el mismo reemplazo de cadera que recibió el representante Dan Lungren, ¡porque soy muy viejo! Ahora soy un vejestorio y no alcanza con ser un burócrata del gobierno para que cubran mi operación de cadera”.

Esto ha sido desmentido tantas veces que ya cansa. El St. Louis Post-Dispatch, por ejemplo, concluyó: “Al menos el 63 % de los reemplazos de cadera llevados a cabo en Canadá el año pasado [2008]... se realizaron en pacientes de 65 años o mayores”. Y en más de 1.500 de esos casos, los pacientes tenían más de 85.

Conclusión: Canadá no les niega reemplazos de cadera a los adultos mayores.

Pero hay más.

¿Sabes quiénes reciben la mayoría de los reemplazos de cadera en Estados Unidos? Adultos mayores.

¿Sabes quién cubre la atención médica para los adultos mayores en Estados Unidos? Medicare.

¿Sabes qué es Medicare? Un sistema de pagador único.

(*) Llamado “single payer system” en inglés, bajo el sistema de pagador único, el gobierno administra las contribuciones que los residentes de una localidad, estado, o país efectúan al sistema de salud, negocia precios con los proveedores de servicios, y paga las cuentas a quienes prestan dichos servicios médicos.

Mito N.° 4: Canadá tiene mayores tiempos de espera porque es un sistema de pagador único.

Los tiempos de espera que pueda experimentar Canadá no se deben a que su sistema de salud sea de pagador único.

Los tiempos de espera no son como el cáncer. Sabemos qué ocasiona los tiempos de espera; sabemos cómo solucionarlos: con más dinero.

Nuestro sistema de pagador único, llamado Medicare (ver arriba), se maneja de tal manera que no tiene los problemas de “tiempos de espera” que tiene el de Canadá. Tiene que haber, por lo tanto, algún otro motivo que genere esos tiempos de espera. Y, por supuesto, así es.

En 1966, Canadá implementó un sistema de salud de pagador único, que también se llama Medicare. Desde entonces, como país, los canadienses han decidido mantener los costos bajos. Uno de los modos de hacerlo es limitando el suministro, mayormente de los tratamientos y prácticas programadas, que no son de urgencia, lo que genera tiempos de espera. A excepción de ese detalle, sus resultados son comparables con los nuestros.

El problema de los tiempos de espera puede solucionarse. Los canadienses podrían gastar más, pero no quieren hacerlo. Podrán no gustarnos, en principio, los tiempos de espera, pero son un subproducto de la decisión de Canadá de ser fiscalmente conservadores.

Sí, ellos lo eligieron. Aquellos a quienes les preocupan los costos del cuidado de la salud y lo que estos significan para la economía podrían respetar ese modo de acción. Sin embargo, lo que hacen es atacar al sistema.

Mito N.° 5: Canadá raciona la atención médica; Estados Unidos, no.

Esto es un poco engañoso. La realidad es que Canadá podrá “racionar” la atención médica haciendo que la gente tenga que esperar por algunas cosas; pero aquí, en Estados Unidos, también la “racionamos”… por los costos.

Una encuesta realizada en el 2010 entre 11 países por Commonwealth Fund, una fundación con sede en Washington dedicada a mejorar y promover políticas de salud, halló que en Estados Unidos los adultos son muchísimo más propensos a no tener cobertura de salud debido a los costos. De hecho, el 42 % de los estadounidenses encuestados dijo no estar seguro de si podría costear su atención médica si se enfermara de gravedad.

Más aun, una tercera parte de los estadounidenses encuestados expresaron que, el año anterior, no fueron al médico cuando se enfermaron, no recibieron la atención recomendada cuando la necesitaron ni compraron los medicamentos que les recetaron o se saltaron algunas dosis debido a los costos.

Por último, alrededor de uno de cada cinco de los estadounidenses encuestados tuvo dificultades para pagar sus cuentas médicas —o, directamente, no pudo hacerlo— el año anterior. Eso representa más del doble del porcentaje registrado en cualquiera de los otros 10 países considerados.

Y recuerda: nosotros estamos gastando muchísimo más en cuidado de la salud que cualquier otro país, y por todo ese dinero, estamos obteniendo, en el mejor de los casos, resultados mediocres.

Así que siéntete libre de discutir sobre los méritos relativos de los sistemas de salud de Estados Unidos y Canadá. Tan solo aténte a los hechos.

Aaron E. Carroll suele bloguear sobre esta temática para The Incidental Economist y es coautor de Don’t Swallow Your Gum: Myths, Half-Truths, and Outright Lies About Your Body and Health.

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