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Debemos cambiar nuestra perspectiva sobre la vejez

Entrevista con la directora ejecutiva de AARP acerca de su libro, 'Disrupt Aging'.

Portada del libro de Jo Ann Jenkins, 'Disrupt Aging'

El nuevo libro de Jo Ann Jenkins, la directora ejecutiva de AARP, Disrupt Aging (Transformar el envejecimiento), está cambiando la conversación sobre lo que significa envejecer.

In English | P: ¿Por qué decidió escribir este libro ahora?

Di una charla sobre la transformación del envejecimiento en septiembre del 2014 a casi 10,000 socios de AARP en San Diego. Entre el público se notó una sensación abrumadora: “¡Dios mío! Así me siento exactamente”. Y la respuesta no solamente provino de nuestros socios, sino también de líderes de opinión y expertos que estuvieron de acuerdo con que es buen momento para desafiar las creencias obsoletas del envejecimiento.

P: ¿Cómo escogió el título del libro?

Habíamos conversado sobre la palabra “transformar”, es decir, desafiar, no simplemente aceptar tu edad sino reconocerla y sentirte cómodo con ella. Deseamos inspirar a las personas a que acepten su edad en vez de sentirse limitados por ella. Deseamos que sepan que está bien cambiar de empleo a los 54 años, como lo que yo hice cuando vine a AARP.

P: Parece que este movimiento es algo bastante personal para usted.

Si creo en algo firmemente y me apasiona, y no digo lo que pienso, me molestará hasta que haya abordado el tema. Si voy a desempeñar esta función como directora ejecutiva, necesito sentirme cómoda con la manera en la que hablamos de la labor que realizamos en AARP.

P: Ha escrito que no podemos hacer solos esta labor.

Sí. El Gobierno nacional y los locales tienen un papel que desempeñar. El sector privado tiene un papel que desempeñar. Y necesitamos asumir nuestra propia responsabilidad personal. ¿Cómo lograremos cambiar nuestras propias vidas o nuestras comunidades?

P: Suena como si hablara de empezar un movimiento.

Si consideras que transformar el envejecimiento es un movimiento, una sola persona no conforma un movimiento. Entonces, cómo podemos lograr que todos comiencen a pensar y reflexionar en preguntas tales como: “¿Estoy discriminando en razón de la edad por la manera en la que hablo o interactúo con las personas?”. Y creo que si somos honestos, todos lo hacemos un poco. Me gusta usar el ejemplo de lo que hemos visto en este país en términos del cambio social en relación con el movimiento de los matrimonios entre parejas del mismo sexo. Eso no sucedió porque el Gobierno lo exigió. En realidad sucedió gracias a que personas individuales trabajaron juntas para crear un cambio social. Y ese es el tipo de movimiento que nos gustaría ver para transformar el envejecimiento.

Escucho hablar de las viejas bromas de las tarjetas de cumpleaños al cumplir los 50 años. Tú las conoces: “¡Feliz 50.º! Es oficial, ya vas cuesta abajo”. Simplemente ha sido aceptable por tantos años. Y no lo hemos desafiado. No hemos insistido en que ya no está bien burlarse de alguien porque está envejeciendo.

P: ¿Por qué lo aceptamos?

Creo que los adultos mayores en realidad no han tenido voz. Simplemente aceptábamos que ese era el papel que necesitábamos desempeñar. Nos referíamos a las etapas de la vida como la niñez, la adolescencia, el trabajo, la jubilación. Pero ahora tenemos esta nueva mediana edad prolongada, donde tienes veintitantos años adicionales. No pensábamos en eso hace años, cuando la esperanza de vida era de 67 años. Ibas a recibir tu Seguro Social a los 65 y era probable que no vivieras hasta los 70.

En aquellos tiempos, te burlabas de un grupo de personas que probablemente no duraría mucho más tiempo. Y ellos en realidad no podían dar su opinión.

Pero ahora es distinto. El grupo de edad que tiene el más rápido crecimiento en la actualidad tiene 85 años o más. El grupo de edad de 100 años o más va aumentando con rapidez. ¿Cómo nos aseguramos de tener establecidos sistemas y programas que apoyen nuestras vidas más prolongadas? Intento enfatizar que no deberíamos definir a las personas ni decidir lo que pueden o no pueden hacer según cierta cifra.

P: Sin embargo, la edad nos vuelve vulnerables de maneras que no podíamos imaginar cuando teníamos 20 o 30. Esto también es parte del relato.

Desde luego, no queremos quitarle importancia al hecho de que el envejecimiento es un proceso. Pero no existe un número mágico que diga que a cierta edad ya no eres capaz de hacer cosas. No obstante, en realidad el sistema que implementamos te lleva a pensar eso.

P: ¿Cómo se describiría el éxito del movimiento para transformar el envejecimiento en 5 o 10 años?

Obviamente, más y más de nosotros vivimos por más tiempo. Deseamos utilizar esa experiencia y sabiduría para resolver algunos de los problemas del país. Sabemos que en nuestras escuelas se necesita con urgencia que haya mentores para los alumnos desde el principio del kindergarten hasta el final de la escuela secundaria. ¿Cómo podemos usar esta fuerza laboral de adultos mayores para que vayan al sistema escolar y utilicen su sabiduría y su experiencia para enseñar a los jóvenes?

P: Nuestra generación tendrá más desafíos que cualquier otra en nuestros papeles como cuidadores. ¿Existen maneras en las que nosotros en AARP podamos ayudar a las personas que desempeñan ese papel?

Creo absolutamente que esta es una de las áreas en las cuales AARP puede ser útil para nuestros socios. Si das por sentado que las personas vivirán hasta los 100 años, seis generaciones podrían vivir al mismo tiempo. Sin embargo, las personas no están preparadas. Hay oportunidades enormes para mejorar la gama de servicios que se ofrecen. Y AARP tiene un papel enorme que desempeñar al indicarles a las personas el camino hacia las soluciones. El costo promedio de la estadía en un hogar geriátrico es $86,000 al año. No hay muchas personas que puedan pagar eso por 5 o 10 años. Es uno de los grandes retos que enfrentamos en el siglo XXI.

P: Los primeros baby boomers cumplieron 70 años en enero, y 10,000 personas al día en Estados Unidos cumplen 65 años. ¿Espera que los boomers estén dispuestos a transformar el envejecimiento?

Cuando hablamos sobre los baby boomers, en verdad han cambiado cada fase de la vida. Las personas que conozco que tienen 50, 60 y 70 y tantos años todavía son muy activas. Pocos de ellos se han jubilado y se quedan en la casa sentados. Participan. Están en las redes sociales. Viven sus vidas. Sin embargo, creo que transformar el envejecimiento les permite a las personas tener esas opciones. Y eso es muy importante para los boomers —no estar impulsado por lo que la sociedad dice que debieras hacer a cierta edad, sino poder vivir como desees vivir—.

P: Es triste decir que los medios de comunicación han contribuido a los estereotipos persistentes sobre el envejecimiento.

Una de las cosas que podríamos hacer mejor es celebrar a las personas que tienen 50 años o más y mostrar de manera positiva cómo viven sus vidas. Espero que lleguemos al punto en que no sería poco usual que alguien mayor de 60 o 70 participe en un maratón. Con 10,000 personas al día que cumplen 65 años, habrá más y más personas que participen en maratones, así que se convertirá más en lo normal.

P: Muchos anunciantes todavía sienten que pueden representar a los adultos mayores como ridículos, frágiles o tontos. Sin embargo, compramos la mayoría de los automóviles que anuncian. Compramos sus computadoras. Nos vamos de vacaciones.

Recuerdo que hace cuatro o cinco años, AARP se encontraba dialogando sobre una relación con una empresa de automóviles, basada en la seguridad al conducir. Preparamos un paquete increíble. A ellos les encantó la idea. Queríamos que la patrocinaran. Pero dijeron: “Ustedes están envejeciendo nuestra marca”. Les demostramos que no estábamos envejeciendo su marca: ¡Quienes compran sus autos somos nosotros! Y logramos revertir la situación. Pero la primera reacción fue: “Les rogamos que se hagan a un lado. Dan una impresión equivocada”.

A la larga, los $7 billones ($7 trillion) en actividad económica generada anualmente por las personas de 50 años o más impactarán las ganancias de las empresas, y los anunciantes se darán cuenta.

P: El año pasado, AARP inició un fondo de inversiones de $40 millones para las empresas que prestan servicio a nuestro segmento demográfico. ¿Podría hablar de eso?

Nos entusiasma mucho el hecho de que en el 2015 lanzamos el Innovation Fund, en conjunto con J.P. Morgan Asset Management. Creemos que este es el primer fondo de su tipo que invierte en la innovación social relacionada con el área del cuidado de la salud para las personas de 50 años o más. Hasta ahora, hemos invertido en una empresa en el área del cuidado de la salud. Y esperamos invertir en varias más en el 2016. Buscamos empresas que ayudan a personas mayores de 50 años a vivir una vida más saludable.

P: ¿Tiene algún héroe o heroína en el área de la transformación del envejecimiento, o modelos de conducta que le hayan enseñado cómo hacerlo?

No tengo una persona en particular que me haga decir: “Ah, esta es la persona que me inspiró”. Obtengo energía, entusiasmo e inspiración de las personas con quienes trabajo y vivo todos los días.

P: Me parece que tiene esperanzas sobre este cambio.

Me entusiasma la reacción que hemos tenido de tantas personas. Es como si les hubiéramos dado permiso para vivir. Una parte principal de eso ha sido el que AARP se concentre en las muchas opciones de cómo vivir más allá de los 50. AARP, la cual en una época solo tenía que ver con los jubilados, ahora dice: “Está bien que trabajes. No tienes que jubilarte. Tienes una opción”. Tengo muchas esperanzas.

El libro Disrupt Aging (en inglés) se publicará el 5 de abril. Está disponible para pedidos por anticipado en línea, en Amazon y en Barnes & Noble.

Jo Ann Jenkins es la directora ejecutiva de AARP.

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