Skip to content

¡Bienvenido! AARP es tu guía para navegar la vida y planear tu futuro con Salud, Dinero y Amor. Conócenos mejor

 

¿Por qué cuesta tanto mi boleto de cine?

Aquí explicamos lo que influye en el precio que pagas para ver películas en el cine.

Persona comprando un tiquete para entrar a cine.

Doug Menuez / Forrester Images

En español | Cuando los boletos a precio regular para la película The Irishman de Martin Scorsese en el ornamentado Teatro Belasco de Manhattan —a $17— se agotaron, los aficionados al cine recurrieron al sitio web de reventa de boletos StubHub y gastaron hasta $130 por un asiento. Sin incluir las palomitas.

Fue una presentación limitada de cuatro semanas, y la película (producida parcialmente por Netflix, quien es dueño de los derechos de distribución) solo podía verse en cines independientes en Nueva York y Los Ángeles. Los aficionados al cine consideraron esto un evento cinematográfico y estaban determinados a ver la proclamada epopeya mafiosa en cines antes de que empezara a transmitirse en Netflix.

Lo que plantea la pregunta: ¿Por qué hasta los boletos de cine regulares cuestan tanto?

Según la Asociación Nacional de Propietarios de Teatro (NATO), el precio promedio de un boleto de cine en el 2001 era de $5.66. En el 2006 el precio subió a $6.55. Para el 2018 los boletos aumentaron a $9.11, lo que significa que el costo de ver una película casi se duplicó en 17 años.

Y las que se mostraban en IMAX, Dolby, RPX (formato de pantalla grande) y 4DX (asientos con movimiento, combinado con efectos como ráfagas de aire) incluyen un sobrecargo de unos cuántos dólares. En el caso de 3-D, el recargo es un 33% más alto.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


Tu lugar de residencia también afecta el precio del boleto. En términos de cine, “los lugares de alto nivel” exigen un aumento. Los boletos para la proyección de Ford v Ferrari en Dolby en el AMC Lincoln Square 13 de Manhattan cuestan $26.49 (las palomitas te costarán $10.99). Pero en South Haven, Míchigan, la misma película en el Michigan Theatre cuesta $4 antes de las 6 p.m., y con $3 conseguirás una cubeta de plástico con palomitas, la cual puedes resurtir por .75 centavos.

Según la NATO, es culpa de la inflación. “Los boletos de cine son realmente más baratos que hace 50 años”, dice Patrick Corcoran, el vicepresidente y director de comunicaciones de la asociación.

"Relativamente hablando, es una valoración correcta”, concuerda Shawn Robbins, analista principal para la revista de la industria Boxoffice Pro. “Basándonos en datos de la Oficina del Censo y la NATO misma, el ingreso familiar promedio ha aumentado a una tasa ligeramente mayor que los precios de boleto promedio, comparado con hace 50 años. Ir al cine sigue siendo una de las opciones de entretenimiento más económicas disponibles a los consumidores, especialmente para los aficionados ahorradores que reservan boletos para funciones con descuento o utilizan ciertos servicios de suscripción".

Pero Jeff Bock, analista principal de boletería en Exhibitor Relations, no cree que sea así.

"Esa es la respuesta estándar de NATO. Puedes decir que es la inflación, ¿pero tu sueldo ha subido lo mismo? ¿Y cómo justificas las bolsas de palomitas de $10? Por eso la mitad de la gente que veo en los cines lleva a escondidas su propia comida”.

"Los precios de boletos se determinan por una infinidad de factores económicos, incluida la necesidad de pagar salarios al personal, mantener las instalaciones y actualizar las comodidades, a la vez que se comparten las ganancias de los boletos con los estudios”.

— Shawn Robbins, analista principal para Boxoffice Pro

Los analistas atribuyen el aumento en los precios de boletos al incremento de costos de los salarios de trabajadores del cine, alquiler, impuestos, servicios públicos y mantenimiento. Los cines no pagan nada a los estudios por mostrar las películas, dice Corcoran; sino que estos últimos toman una parte de los ingresos de taquilla; alrededor del 53% de los boletos vendidos. Entre más boletos se venden, más grandes son las ganancias.

"Los precios de boletos se determinan por una infinidad de factores económicos, incluida la necesidad de pagar salarios al personal, mantener las instalaciones y actualizar las comodidades, a la vez que se comparten las ganancias de los boletos con los estudios”, dice Robbins. “A medida que el costo de vida y los ingresos familiares aumentan junto con la expectativa del consumidor en áreas metropolitanas y pueblos pequeños en Estados Unidos, también aumenta el costo de administrar un cine".

Pero a medida que se eleva el precio de admisión, la asistencia disminuye, lo que hace que los propietarios de cines se pongan nerviosos acerca de las ganancias taquilleras del 2019. “Estamos un poco atrasados en comparación con el 2018, que produjo $1,300 millones en ganancias de boletos”, dice Corcoran.

Según la revista del mundo de la farándula Variety, a mediados del 2019 el mercado doméstico bajó más del 6% de lo que se registró en el mismo momento del año anterior.

Por coincidencia, en agosto, los teatros AMC (la empresa de cines más grande del país) anunció un nuevo sistema de precios para su servicio de suscripción, añadiendo un precio más alto para ciertos éxitos taquilleros en demanda en determinados formatos y ubicaciones.

El hecho de que menos personas van al cine no ayuda en los totales taquilleros. En una encuesta de agosto del 2019 realizada por Statista, el 46% de los encuestados dijeron que hacen esto únicamente una vez al año.

Además, una encuesta de febrero del 2018 realizada por Morning Consult encontró que el 35% de los encuestados dijeron que en la actualidad van menos al cine que hace cinco años debido a los altos precios de los boletos. El 21% citaron más opciones de servicios de transmisión y el 15% culparon la falta de asistencia a la baja calidad de las películas de Hollywood con un reparto poco estelar.

Pero ¿es prematuro el fin de los cines? Fue un escándalo cuando las películas mudas de 5 centavos dieron paso a las habladas, cuando la televisión se hizo omnipresente en cada hogar, cuando los DVD llegaron para disfrutarse en esas televisiones y con el surgimiento de transmisiones en Netfllx, Disney+, Hulu y Amazon Prime. ¿Desaparecerá la experiencia colectiva de ir al cine?

“Si un estudio gasta $160 millones en producir una película, la gente irá y la verá si ofrece la experiencia que otras no ofrecen”, dice el actor, director y productor ganador de un Óscar Tony Bill (The Sting), de 79 años. Y él cree que hay ciertos filmes íntimos que solamente deberían verse en cines; sin importar el costo.

Presidente de su propia compañía de producción en Hollywood, Barnstorm Films, Bill agrega: “La experiencia emocional de un actor que no salta por las cercas se ve mejor en la pantalla grande. Y los boletos de $17 son en realidad baratos para la experiencia que se disfrutará. Y nadie te obliga a comprar comida chatarra.

"La pregunta es”, dice Bill, “¿El ser humano ha evolucionado hasta el punto donde contar anécdotas en la oscuridad alrededor de una fogata ya no necesitará de la oscuridad o de otras personas?".

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTÍCULO