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6 consejos para consolidar tu caso en el tribunal de reclamos menores

Llega a tiempo, lleva tus pruebas en regla y no le faltes el respeto al juez.

Ilustración de una jueza en un tribunal y dos abogados frente a ella

ISTOCK / GETTY IMAGES

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Es lamentable, pero a veces la gente no cumple sus compromisos y es necesario recurrir a los tribunales. ¿Alguien te debe dinero? ¿Se trata de un propietario, un inquilino, un vecino, un colega del trabajo, un mecánico u otro proveedor de servicios, o incluso un amigo o un familiar? ¿Has intentado resolver el problema sin lograrlo? Tal vez sea el momento de acudir al tribunal de reclamos menores.

Es muy probable que hayas visto The People's Court y Judge Judy, que son programas de televisión en los que la gente presenta su caso de reclamos menores. Pero eso es entretenimiento, no es real.  

Olvídate de lo que has visto en los programas televisivos sobre los tribunales, sugiere Francine Levitov, abogada penalista de Nueva York y experta en derecho de JustAnswer.com. “No se trata de un drama. La parte que gana no es la que interrumpe al juez ni la que insulta con más fuerza a la parte contraria”.

Recurrir al tribunal de reclamos menores es una forma bastante informal y eficaz de resolver conflictos que no incluyen grandes cantidades de dinero. Las partes interesadas necesitan que un juez decida el caso porque no han podido resolver el problema por sí mismas.


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Los problemas más comunes incluyen la devolución del depósito de seguridad de un arrendador; el reembolso de un préstamo; una disputa por un acuerdo con un gimnasio; un trabajo defectuoso o cobros excesivos por diversos servicios, como la reparación de automóviles y la remodelación del hogar; una notificación de desalojo ilícito; un problema relacionado con mascotas; o transacciones de venta en las que no se recibió o no se pagó el bien.

Casi nunca intervienen abogados, por lo que es esencial prepararse. Según Levitov, lo que te permitirá ganar legalmente son las pruebas que hayas reunido y tu capacidad para presentarlas ante el juez. Las siguientes pautas generales te ayudarán a comenzar.

1. Prueba enviar una carta de demanda

Ante todo, no te precipites. Ponte en contacto con la parte contraria para ver si existe una solución que no sea un procedimiento judicial, recomienda Bill Thrush, director ejecutivo de Friedman, Framme & Thrush, P.A., en Owings Mills, Maryland, una empresa que presta servicios de LegalShield. Demandar a alguien en el tribunal de reclamos menores debe ser el último recurso.

¿No dio resultado? Considera la posibilidad de enviar una carta de demanda, un método eficaz para suscitar una acción. “Pienso que la mayoría de la gente quiere pagar lo que debe”, señala Thrush. “Tan solo necesitan un poco de ayuda para saber cómo hacerlo. La carta de demanda es una gran herramienta para iniciar ese diálogo”. Puedes escribir tu propia carta o pedirle a un abogado que lo haga por un precio razonable en LegalShield.comRocketLawyer.comeforms.comnolo.com (enlaces en inglés) y otros sitios.

La carta de demanda puede motivar a tu oponente a tomarse la situación más en serio y pagar o proponer un acuerdo. En caso contrario, tus argumentos ya estarán resumidos y habrás reunido la información que respaldará tu testimonio (gran parte de la preparación que necesitarás para el tribunal). Ponte un plazo de unas dos semanas. Si concedes demasiado tiempo, la parte contraria puede perder interés.

2. Investiga las normas y los plazos vigentes en tu estado

Si tu carta de demanda no surte efecto, busca en internet los tribunales de reclamos menores de tu estado para averiguar si tu caso se puede presentar ante uno de estos tribunales, y el modo de proceder. Las normas varían según el lugar.

Presta atención a la ley de prescripción —el plazo límite para presentar tu caso ante los tribunales— así como al límite de dinero (en inglés), que puede estar entre $2,500 y $25,000, según el estado. Si tu caso sobrepasa esa cantidad, tendrás que consultar con un abogado y presentar el caso ante otro tipo de tribunal.

3. Llena los formularios y haz la entrega judicial

El próximo paso es llenar los formularios correspondientes a los reclamos menores. Según Thrush, la mayoría de los juzgados los ponen a tu disposición para presentar tu demanda y para notificar legalmente a la otra parte. Muchos tribunales los proporcionan de forma electrónica. Llena los formularios y preséntalos en el tribunal, junto con la tasa judicial que corresponda a esa jurisdicción.

El siguiente paso es notificar a la otra parte que la vas a demandar ante el tribunal de reclamos menores; es decir, tienes que entregar a tu oponente una copia de tu demanda. Puedes recurrir a un alguacil para que efectúe la entrega legal de los documentos, normalmente a cambio de un pago. También puedes contratar a un agente judicial. “Una vez que se entregan los documentos, el caso queda registrado y avanza en el sistema”, explica Thrush.

Ahora debes esperar. El demandado tiene 20 días para presentar una respuesta si reside en tu estado y 30 días si reside en otro. En ese plazo, tal vez recibas el dinero que se te debe. De ser así, notifica al tribunal que deseas que se desestime el caso. También es posible que el demandado entable una contrademanda, y tú tendrás 20 días para responder. Si no respondes, el caso quedará desestimado.

Tu estado puede requerir que tú y el demandado comparezcan ante el juez para celebrar una audiencia previa al juicio a fin de determinar lo que sucederá a continuación. Si esto ocurre, el demandado puede optar por llegar a un acuerdo sobre la demanda. De lo contrario, el juez puede disponer una mediación o permitir que el caso se lleve a juicio en el tribunal de reclamos menores. La mediación es un intento de resolver un caso sin llegar a juicio. El demandante, el demandado, los abogados y un tercero neutral —llamado mediador— discuten el caso para tratar de encontrar una solución.

4. Sé organizado y breve

Una vez establecida la fecha del juicio, asegúrate de organizar toda la información que el juez necesitará para decidir el caso a tu favor: contratos, arrendamientos, mensajes de correo electrónico, recibos, facturas, pedidos de compra, cheques cancelados y fotografías. Quizá sea conveniente organizar estos documentos en una carpeta con un índice y separadores para encontrarlos con facilidad.

Ahora escribe lo que quieres decir, y practícalo delante de un amigo que te dé una opinión sincera. Una vez en el tribunal, tú y el demandado prestarán juramento para decir la verdad. Tú serás el primero en presentar tu caso. Sé breve, ya que puedes tener tan solo cinco minutos para hablar. El juez puede hacer preguntas, y tú puedes hacer lo mismo con la parte contraria.

¿Tienes uno o más testigos que puedan aportar información importante y credibilidad a tu caso? Habla del caso y asegúrate de que los relatos concuerden. Observa la forma en que se presentan los testigos.

Los testigos deben estar preparados y comparecer. Si no pueden comparecer en persona, pídeles que escriban su testimonio y firmen una declaración “bajo pena de perjurio” para entregar al juez.

Según Levitov, puede resultar útil visitar el tribunal de reclamos menores de tu zona antes del juicio para observar un par de sesiones. “Te llevarás una buena idea de lo que debes hacer y lo que no, y así poder preparar y presentar tu caso con más eficacia”.  


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5. Sé objetivo, imparcial y cortés

El día del juicio, compórtate de forma profesional. Dirígete al juez como “su señoría” y nunca utilices palabras obscenas.

El juez te facilitará la tarea si escuchas con atención y le permites dirigir el proceso, señala Levitov. “Cuando el juez te pida que presentes tu argumento, ve al grano. Asegúrate de que tus pruebas estén dispuestas de forma que puedas encontrarlas con rapidez cuando necesites que el juez las examine”.

Levitov agrega que la mejor defensa consiste en presentar la información con claridad. Si escuchas que el juez, el demandado o los testigos dicen algo que no te gusta o con lo que no estás de acuerdo, mantén la calma. “El error más común que cometen los litigantes de reclamos menores es confundir el hecho de argumentar un caso con argumentar a nivel personal. Si necesitas interrumpir al juez, hazlo con respeto. Si le caes bien, será una gran ventaja para ti”.

6. Toma en cuenta que no se acaba hasta que se acaba

¿Y si el demandado no comparece ante el tribunal? Tú ganas. Si comparece y el resultado es un fallo o una orden judicial que dispone un pago a tu favor, consigue una copia. Sin embargo, no esperes que la parte vencida te entregue un cheque en el acto, ya que tiene derecho de apelar la decisión.

En caso contrario, deberás llevar a cabo un procedimiento para obtener el dinero y, por lo general, la otra parte tiene 30 días para pagar. Tal vez debas tomar otras medidas, como imponer un gravamen a los bienes de la persona, o embargar su salario o sus cuentas bancarias. Sé persistente.
 

Patricia Amend es autora y editora de estilos de vida desde hace 30 años. Ha sido redactora de planta en la revista Inc., periodista en Fidelity Publishing Group y redactora principal en Published Image, una empresa de educación financiera que fue adquirida por Standard & Poor's.