Skip to content
 

Ten cuidado con acreditaciones financieras prestigiosas… y falsas

Asegúrate de que las acreditaciones de tu corredor no las reciban también los perros.

Pared llena de certificados y diplomas que parecen falsos

IMAGE BANK / GETTY IMAGES

In English | Cuando entres a mi oficina, verás una hermosa placa de cristal que reconoce al premiado como uno de los “Mejores Planificadores Financieros de Estados Unidos”. Es de una organización que suena muy prestigiosa y que tiene una dirección postal en Pennsylvania Avenue en Washington DC.

Pero antes de que creas que estoy presumiendo, déjame decirte que esta placa le fue otorgada a mi perro, Max Tailwag’er, y la uso para ilustrar cuántos en la industria de servicios financieros compran acreditaciones falsas con el propósito de crear credibilidad. Cuanta más credibilidad creemos, más probable será que nos entregues tu dinero.

Existen más de 100 denominaciones financieras. Algunas requieren capacitación, experiencia, exámenes rigurosos y verificación de antecedentes, mientras que otras básicamente pueden comprarse con solo dedicar muy poco o nada de tiempo. SmartAsset.com (en inglés) enumera algunas de las denominaciones más rigurosas como:

  1. CPA (contador público certificado)
  2. CFP (planificador financiero certificado)
  3. ChFC (consultor financiero acreditado)
  4. CFA (analista financiero acreditado)

Algunas denominaciones financieras se enfocan en los adultos mayores. Hay denominaciones y premios, como el ejemplo que di anteriormente, que están en venta y no requieren más validación que proporcionar tu número de tarjeta de crédito. A mi perro también le ofrecieron un espacio en una revista de médicos para presentarlo como uno de los mejores asesores para médicos. Como mencioné anteriormente, muchas denominaciones solo se usan para crear credibilidad, y algunos premios también se enfocan específicamente en los adultos mayores.

Entonces, ¿cómo saber si el asesor que quiere tu dinero realmente tiene experiencia y trabajó duro para adquirir las habilidades necesarias? Los siguientes son algunos pasos para averiguarlo.

Paso 1: Empieza con la FINRA, la autoridad reguladora de la industria financiera

La FINRA (Financial Industry Regulatory Authority) es el principal organismo autorregulador de la industria de servicios financieros. Esta herramienta de la FINRA (en inglés) enumera 213 denominaciones, aunque los emisores de algunas denominaciones ya desaparecieron. Te provee la siguiente información:

  • Nombre de la organización emisora
  • Prerrequisitos, como educación
  • Tipo de examen
  • Requisitos de educación continua

También señala si la organización tiene un proceso para confirmar que el asesor tiene efectivamente esa denominación, si cuenta con un proceso de quejas y si enumera a quienes han sido disciplinados. La herramienta tiene hiperenlaces que facilitan la evaluación de un asesor financiero.

Si la organización desapareció o parece tener una certificación fácil, busca otro asesor.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Paso 2: Tómate 10 minutos para investigar en internet

Si la denominación parece legítima en la herramienta de la FINRA o si estás verificando un premio no registrado en la lista de la FINRA, una búsqueda rápida en internet podría ser útil. Puedes escribir frases como “obtener la denominación XYZ” y ver cuáles son los requisitos. Una denominación para adultos mayores que investigué consistía en pagar algo de dinero y asistir a un seminario de tres días en Las Vegas.

Si se trata de un premio o una lista de los mejores asesores, fíjate cuáles son los requisitos o si alguien ha escrito acerca de eso, tal como el premio que le dieron a mi perro. Esa misma organización también emite premios para los mejores médicos, dentistas, abogados y otros, y existen muchos artículos en línea que exponen estas prácticas de pagar por prestigio.

Luego, investiga a la persona. Además de cualquier queja o acción disciplinaria por parte de la organización que emite la denominación, los reguladores financieros también enumeran acciones. BrokerCheck de la FINRA (en inglés) y el sitio web de Divulgación Pública sobre Asesores de Inversión (en inglés) de la Comisión de Bolsa y Valores son dos buenos lugares donde buscar. No supongas que solo porque la organización emisora no muestra medidas disciplinarias, otras organizaciones (o el Gobierno) no han divulgado irregularidades. En el 2019, The Wall Street Journal señaló que había más de 6,300 personas certificadas como CFP que tenían un historial limpio en el sitio web de CFP, pero tenían divulgaciones en el sitio web de la FINRA, incluso cargos por delitos graves.

Paso 3: Haz las preguntas difíciles

Si el asesor pasa los primeros dos pasos, es hora de hacer las preguntas difíciles. Podrías preguntar:

  • ¿Cuáles fueron los requisitos para obtener este premio y quién lo nominó? ¿Tuvo que pagar por la placa o el premio?
  • ¿Qué tuvo que hacer para ganarse esta denominación? (Fíjate si coincide con lo que muestra la herramienta de la FINRA).
  • Pregúntale al asesor si es un fiduciario técnicamente obligado a darle prioridad a tus intereses.

Usa la herramienta Interview an Advisor, de AARP (en inglés),  como ayuda para hacer las preguntas correctas y encontrar así el profesional que sea adecuado para ti.

Paso 4: Comprende qué están haciendo con tu dinero

No importa cuán real pueda parecer un premio o una denominación, siempre debes comprender lo que está haciendo la organización y cuánto estás pagando. A este método lo llamo “confiar, pero verificar”. He visto supuestos fiduciarios que ponen a sus clientes en productos terriblemente caros, complejos e inapropiados, por lo que la confianza a ciegas puede ser muy peligrosa.

Simplicidad, por lo general, es siempre mejor que complejidad. A menudo, la complejidad se usa para vender un producto que el consumidor no puede comprender. Pregúntale al asesor cuánto pagarás en costos totales, incluidos los vehículos que se usen (como fondos mutuos o fondos cotizados en bolsa). Haz que esa persona te dé la información por escrito. Si no lo quiere hacer, debes preocuparte.

En conclusión

Muchas personas en la industria de servicios financieros se enfocan en los adultos mayores porque hemos trabajado durante mucho tiempo para crear una reserva de fondos y quieren obtener una porción de esa reserva. Eso está bien si el asesor está proporcionando servicios por los que vale la pena pagar. Lamentablemente, muchos en la industria de servicios financieros están más interesados en su propio bienestar financiero que en el tuyo.

También debes recordar que prácticamente cualquier persona puede llenar una oficina con acreditaciones que lucen prestigiosas y hacerse llamar "planificador financiero". “Para los adultos mayores, es el equivalente financiero al salvaje oeste”, dice el profesor de Economía de Harvard David Laibson. “Muchos supuestos planificadores están exentos de casi todas las restricciones o supervisiones reguladoras”. Laibson me dijo esto hace diez años, pero nada ha cambiado.

Espero que este proceso de cuatro pasos te permita profundizar en las denominaciones y los premios de un asesor que estés considerando contratar, y que te ayude a proteger tus finanzas.
 

Allan Roth es un planificador financiero en actividad que ha enseñado finanzas y finanzas conductuales en tres universidades y ha escrito para publicaciones nacionales, entre ellas The Wall Street Journal. A pesar de sus muchas credenciales (planificador financiero certificado [CFP], contador público certificado [CPA], maestría en Administración de Empresas [MBA]), sigue estando convencido de que aún puede mantener la simplicidad a la hora de invertir.