Skip to content

AARP reafirma su compromiso de ayudar a aquellos con demencia al hacer importante inversión. Entérate.

 

 

Los diez mandamientos del dinero

Estas son las reglas a seguir para mantener tus perspectivas financieras en orden.

Imagen de Moisés sosteniendo las tablas de los mandamientos con signos de dólar y euro

CORTESÍA DE EVERETT COLLECTION (ILUSTRACIÓN FOTOGRÁFICA DE CHRIS O’RILEY)

Si ignoras estos consejos sabios para inversionistas, te arriesgas a sufrir la ira de los dioses financieros.

In English | Durante los muchos años que he trabajado como planificador financiero, he aprendido unas cuantas reglas importantes sobre el dinero. Por cierto, son tan importantes que las considero como mandamientos. Síguelas al pie de la letra y serás un mejor administrador de tu dinero. Ignóralas y, bueno, habrá consecuencias.

¿Te gusta lo que estás leyendo? Recibe contenido similar directo a tu email

I. No olvidarás que los vendedores habilidosos pueden manipular tus sentimientos.

Cuando existe la posibilidad de cerrar una venta, hay personas que son maestros de la manipulación. Al saber cómo hacerlos reaccionar de forma emocional, pueden convencer a los posibles clientes que no solo desean un producto, sino que lo necesitan desesperadamente. Los vendedores expertos avivan el temor para vender sistemas de seguridad o de protección de identidad; te acarician el ego para venderte un auto que está justo fuera de tu presupuesto. Espera hasta que tus sentimientos se hayan calmado antes de firmar nada.

II. No comprarás una inversión antes de comprenderla por completo.

Los productos simples y transparentes casi siempre son superiores a las alternativas más complejas. Entonces, ¿por qué tratan de venderle al público tantas inversiones complicadas? Lo que creo fervientemente: esas características confusas están diseñadas para ocultar y excusar las ganancias del vendedor. Así que es esencial comprender lo que estás comprando, lo que cuesta y por qué es apto para ti. Lleva este mandamiento un paso más allá y nunca compres una inversión que no puedas explicarle a un niño de ocho años.

III. Recordarás que nada es gratis en este mundo.

Esto se debe interpretar literalmente. La próxima vez que alguien te invite a comer para que puedas conocer una nueva forma de proteger o aumentar tus ahorros, sé amable pero no aceptes. Sea que el menú incluya una inversión, una multipropiedad o un programa de mercadeo multinivel, ese almuerzo gratuito te costará. De hecho, mientras más fino el restaurante, peor es la "oportunidad" que te presentan, dado que el alto costo de la promoción solo se puede justificar si se venden productos con grandes ganancias. 

IV. Te pondrás en el lugar del vendedor antes de comprar.

Antes de hacer una compra considerable, puedes protegerte si reflexionas sobre dos preguntas clave:

1. ¿Qué tiene por ganar la persona que te está vendiendo este producto?

2. ¿Cómo gana dinero la compañía que respalda el producto?

La impresora de $99, ¿tiene verdaderamente un buen precio o es que esperan que gastes $500 al año en cartuchos de tinta? ¿Por qué esa suscripción gratuita de 30 días exige que compartas el número de tu tarjeta de crédito a no ser que el vendedor cuente con que te olvides de cancelarla? Intercambia papeles y piensa sobre cómo la otra persona se está beneficiando de tu compra.

V. Nunca asumirás que eres demasiado inteligente para dejarte engañar por las malas inversiones.

Vender es todo un arte, y la inteligencia puede tomarse vacaciones. Sir Isaac Newton, por ejemplo, perdió una fortuna al invertir en las acciones del momento en Inglaterra: el South Sea Company. Un gran intelecto no lo protegió (ni a otros genios a través de la historia) contra la toma de elecciones tontas con su dinero. Y si las mentes más grandes pueden caer en esas trampas, los demás, ¿qué podemos hacer? Aceptar nuestra propia falibilidad es un buen comienzo. 

VI.  No aceptarás la palabra hablada, siempre la obtendrás por escrito.

Denomino este mandamiento "Confiar, pero verificar". Durante el curso de su charla promocional, un vendedor podría usar un poco de licencia creativa respecto a los hechos. El depósito, ¿es realmente completamente reembolsable? ¿Puedes verdaderamente cancelar tu suscripción en cualquier momento?

Las respuestas a estas preguntas podrían encontrarse en un documento de divulgación de información de 25 páginas; comprueba que concuerde con lo que te están diciendo. Hasta una promesa hecha por un vendedor en un correo electrónico puede darte una oportunidad y servir como recurso. También puede servir como recurso una grabación de una conversación telefónica (verifica que sea legal en tu estado grabar una conversación sin el consentimiento de la otra persona).

VII. No comprarás nada que sea demasiado bueno para ser cierto.

La sabiduría común dicta que si parece ser demasiado bueno para ser cierto, probablemente lo es. Pero nuestros cerebros nunca reciben ese memorando, así que siempre debes sopesar los hechos contra tu reacción emocional. Por ejemplo, me han ofrecido cruceros y teléfonos celulares gratuitos. Pero la tarifa para reservar el crucero era más que el precio de venta al público del crucero, y el teléfono gratuito me hubiera obligado a firmar un contrato.

VIII. Deberás evitar ofertas por tiempo limitado.

Hacer pensar que se acaba el tiempo para hacer una compra es una herramienta poderosa de ventas. Te presentan una oportunidad tan estupenda que todo el mundo querrá aprovecharse de ella. La demanda supera la oferta, así que debes actuar ahora mismo o perder la oportunidad para siempre.

Si alguien insiste que debes comprar algo inmediatamente, no lo hagas. No tomamos las mejores decisiones cuando nos apuran. Daniel Kahneman, ganador de un premio Nobel, describe cómo el cerebro humano piensa y divide la tarea entre dos sistemas. Uno cuenta con el instinto para actuar rápidamente; el otro se basa en la lógica y es más lento. Esa "oferta por un tiempo limitado" que te ofrecen está diseñada para desencadenar tus instintos antes de que puedas usar la lógica. 

IX. No contarás con un regulador que te proteja. 

Nunca he visto directamente que un regulador financiero reembolse las pérdidas de un consumidor. He conocido a reguladores financieros que han sufrido pérdidas porque hasta ellos no comprendieron lo que les habían vendido. Me pregunto si las agencias de protección del consumidor en las áreas no financieras son más eficaces. Es mejor tomar la decisión correcta en primer lugar que contar con que una agencia de vigilancia te salve. 

X. Sobre todo, no olvidarás que las personas desean separarte de tu dinero.

En la búsqueda de dinero, casi todo el mundo desea obtener tanto del tuyo como sea posible. Aunque normalmente estas personas buscan obtenerlo legalmente, algunas veces lo hacen de maneras que son dudosas desde el punto de vista ético; regularmente abusan de nuestras peculiaridades para lograr que abramos nuestras billeteras. Inspírate por esa verdad y actúa teniendo eso en cuenta.

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.