Skip to content
 

Cómo convertirte en voluntario de un parque nacional

Muchos adultos mayores encuentran satisfacción al colaborar con el Servicio de Parques Nacionales.

Seis imágenes de voluntarios que trabajan en parques nacionales

National Park Service

De izquierda a derecha, fila superior: el voluntario Keith Bear imparte un programa educativo en el tren Empire Builder y el Sitio Histórico Nacional de Knife River; una voluntaria cuida las cabras en el Sitio Histórico Nacional Carl Sandburg Home; el voluntario Neil Adams en la Reserva Nacional Big Cypress. Fila inferior: la voluntaria itinerante de senderos Carol Miltimore en el Parque Nacional Mt Rainier; Brad McKinney y otro voluntario en el Monumento Nacional Jewel Cave; Robin Jackson, artista residente, en el Monumento Nacional John Day Fossil Beds.

In English

Hace más de diez años, Sue Kaufmann se tomó un período sabático en su carrera para dedicarse a la narración de relatos y se incorporó como intérprete voluntaria cerca de su hogar en Cranford, Nueva Jersey, en el Parque Histórico Nacional Thomas Edison (la casa y el laboratorio del inventor) y en Ellis Island, que es parte del Monumento Nacional de la Estatua de la Libertad.

“Siempre quise ser guardaparques”, dice Sue, de 57 años, quien se valió de esas experiencias para pasar a una nueva carrera en una organización sin fines de lucro dedicada al turismo patrimonial. “Quería usar el sombrero de guardaparques”.

No es la única. En un año promedio, trabajan casi 300,000 voluntarios en el Servicio de Parques Nacionales, quienes donan 6.5 millones de horas de servicio valuadas en más de $185 millones. En comparación, hay casi 20,000 empleados a tiempo completo.

“Los voluntarios son una parte increíblemente importante que nos ayuda a cumplir nuestra misión”, señala Shari Orr, directora del programa Volunteers-in-Parks del Servicio de Parques Nacionales.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Las oportunidades de trabajo voluntario abarcan una gran variedad de niveles de aptitudes, intereses y dedicación de tiempo. Durante algunas horas, los voluntarios pueden quitar especies invasoras o recoger basura. Tras recibir cierta capacitación, los recreadores vestidos de época pueden hacer demostraciones de herrería y jardinería del siglo XIX. Los guardaparques que trabajan por temporadas pueden comprometerse durante varios meses a atender centros de visitantes, guiar excursiones o dar charlas interpretativas.

El Servicio de Parques Nacionales también contrata a voluntarios con conocimientos especializados, como curadores de museos, bibliotecarios, historiadores, arqueólogos e incluso buzos.

“Algo maravilloso que he visto son las personas que utilizan las aptitudes y experiencias que han adquirido durante toda una vida de trabajo y deciden dedicarse a ello de otra manera o explorar un nuevo campo”, comenta Orr.

Si bien el Servicio de Parques Nacionales recluta voluntarios de todas las edades, los principales protagonistas del plantel son los adultos mayores.

“Los adultos mayores tienen experiencia y rebosan de sabiduría, y tienen el corazón abierto para compartir dicha sabiduría y ayudar a los demás a descubrir las maravillas de los parques nacionales, la naturaleza y el universo poblado de estrellas”, indica Matt Johnson, coordinador de voluntarios del Área Recreativa Nacional de Curecanti, cerca de Gunnison, Colorado, quien ha estado supervisando a voluntarios durante los últimos veinte años en parques, entre ellos el Parque Nacional Yellowstone.

Voluntaria Agnes Moore en el Parque Nacional Home Front de la Segunda Guerra Mundial

National Park Service

Agnes Moore, una auténtica Rosie the Riveter (Rosie, la remachadora) en el Parque Histórico Nacional WWII Home Front.

Muchas oportunidades

De los 423 lugares que administra el Servicio de Parques Nacionales —que incluyen 63 parques nacionales oficiales, así como monumentos, campos de batalla, costas, áreas recreativas, ríos, senderos y otros sitios—, por lo menos 400 tienen oportunidades de voluntariado. Los puestos se publican en volunteer.gov (en inglés), el sitio web del Gobierno que también incluye oportunidades de trabajo al aire libre en el Servicio Forestal, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre, y el Bureau of Land Management. Pero las oportunidades no necesariamente terminan ahí.

“Hay muchas otras oportunidades de voluntariado además de las que se indican en las listas”, afirma Sue Wise, de 62 años, quien actualmente lleva una vida nómada y dedica de tres a seis meses al año al trabajo voluntario en los parques. “Si uno quisiera trabajar en Yosemite, puede o no haber un anuncio; por eso es mejor llamar al coordinador de voluntarios”.

Los voluntarios y los encargados de los parques explican que los conocimientos necesarios varían según el puesto, pero para todos es necesario que haya entusiasmo. En los programas nocturnos del observatorio de Curecanti, los voluntarios guían sesiones para contemplar las estrellas, pero el parque invita tanto a los aficionados como a los profesionales a postularse.

El candidato ideal “es alguien que aún conserva la capacidad de asombro ante las maravillas del universo y quiere compartir esta pasión con los demás”, advierte Johnson.

Colaboración local o a distancia

Hombre enseñando un programa educativo para niños en edad escolar en el memorial de la Segunda Guerra Mundial en Washington DC

National Park Service

¿Así que quieres ser guardaparques?

Para aquellas personas que estén considerando una segunda carrera como guardaparques, el trabajo voluntario puede ser un camino hacia un empleo permanente en el Servicio de Parques Nacionales.

En USAJobs.gov (en inglés), un sitio web del Gobierno federal que ofrece una lista de ofertas de trabajo en todo el sector gubernamental, se publican puestos de guardaparques a tiempo completo y por temporada. Los solicitantes pueden filtrar los resultados si buscan por Servicio de Parques Nacionales y por estado.

En la solicitud, la experiencia como voluntario cuenta como experiencia profesional.

“No puedes imaginar la cantidad de personas que empezaron como voluntarias”, señala Orr, cuyo propio jefe fue originalmente un voluntario en el Parque Nacional de las Montañas Rocosas. “Mucha gente lo hace para explorar una pasión y se da cuenta de que esa pasión puede convertirse en una carrera”.

La página web “Work for Us” (trabaja para nosotros —en inglés—) del Servicio de Parques Nacionales incluye enlaces a puestos de trabajo para personas de 55 años o más que reúnen los requisitos del Experienced Services Program (Programa de Servicios Especializados —en inglés—), donde se pueden encontrar vacantes en el sector de presupuestos, ingeniería, tecnología de la información, mentoría y otros campos.

La asidua voluntaria Sue Kaufmann conoció a otras personas como ella que cambiaron de carrera “en busca de algo que las iluminara”, explica. “Se presentan como voluntarias y acaban contratadas como guardaparques de temporada”.

Para muchos trabajos de voluntariado —como guiar excursiones o mantener senderos en un parque local— no es necesario viajar. Algunos parques también emplean voluntarios a distancia.

A pesar de que vive a 120 millas de la sede del parque, Kent Schlawin, quien tiene 62 años, reside en Johnston (Iowa) y está “un 99% jubilado” de su trabajo en publicidad, ha escrito cinco artículos por semana durante los últimos cinco años que se publican en los canales de medios sociales del Sendero Histórico Nacional de Lewis y Clark. Viaja frecuentemente con los guardaparques para explorar la ruta de 4,900 millas que iniciaron los primeros exploradores de EE.UU. Meriwether Lewis y William Clark.

“Me resulta divertido”, dice el autoproclamado “fanático de la historia”. “Quiero que la gente entienda que se trata de una parte increíble de nuestra historia”.

Alojamiento en el parque

Para los voluntarios que estén dispuestos a viajar, se puede incluir el alojamiento —normalmente compartido con el personal del parque—, aunque la selección puede ser competitiva. Karen Garthwait, quien coordina los voluntarios de los parques nacionales de Arches y Canyonlands en Utah, recibe docenas de solicitudes por cada puesto, sobre todo para trabajos que incluyen residir en el parque.

“Recibimos muchas solicitudes de personas que soñaban con ser guardaparques cuando eran niños, pero su carrera siguió otro rumbo”, señala Garthwait.

Algunos anfitriones de campamentos, cuyo cargo suele durar unos meses y requiere que los voluntarios respondan las preguntas de los excursionistas y hagan cumplir el reglamento del campamento, suelen llegar con su propia casa rodante.

“Con una casa rodante es posible desplazarse de un lado a otro, permanecer tres meses en un lugar y otros tres en el siguiente y hacer turismo lento mientras trabajamos como voluntarios”, señala Orr.

Al viajar en una autocaravana, Wise ha desempeñado extensos períodos de trabajo voluntario en el Sitio Histórico Nacional del Rancho Grant-Kohrs, en Montana, donde sus funciones incluían ofrecer recorridos por la casa, y en el Monumento Nacional de Pipe Spring, en el norte de Arizona, donde los voluntarios hacían todo tipo de tareas, desde guiar paseos hasta cobrar entradas. Este es el tercer verano que trabaja como voluntaria en Yaquina Head Outstanding Natural Area, una propiedad del Bureau of Land Management en la costa de Oregón que alberga el faro más alto del estado y extensas pozas creadas por la marea, donde ofrece información sobre el ecosistema, las ballenas y las aves.

“Lo hago por la naturaleza”, explica. “Quiero que la gente aprenda a amar la naturaleza para que la cuide”.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


Artistas residentes

Otro modo de acceder al sistema de parques es convertirse en artista residente. Más de cincuenta sitios del Servicio de Parques Nacionales ofrecen programas de residencia de artistas, en los que personas creativas en áreas que van desde la música y la pintura hasta la poesía y la comedia pasan semanas de inspiración en un parque, creando y compartiendo su trabajo con el público a cambio de alojamiento gratuito en el lugar.

Este año, el Parque Nacional Acadia, en Maine, recibió 137 solicitudes entre las que un jurado de catorce personas seleccionó a ocho residentes (las solicitudes para el 2023 estarán disponibles del 1.º de julio al 30 de septiembre en go.nps.gov/AcadiaArt).

El grupo artístico del 2022 incluye a Jack Wilkins, un compositor de jazz y saxofonista de 64 años que también dirige los Estudios de Jazz en la Facultad de Música de University of South Florida, en Tampa. Wilkins compuso obras específicas para las montañas Blue Ridge y el Parque Nacional Banff, en Canadá.

“Suelo inspirarme en la naturaleza y en los lugares”, dice Wilkins, quien estará en Acadia en octubre y tiene previsto ofrecer una charla para visitantes sobre el modo en que traduce sus percepciones a las canciones. “Voy a explorar y asimilarlo todo y a descubrir la inspiración que puedo convertir en música”.

Elaine Glusac reside en Chicago, escribe la columna “Frugal Traveler” para The New York Times y es aficionada a los parques nacionales. ​ ​