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Guía de AARP para el Parque Nacional de los Volcanes de Hawái

Un paraíso para los amantes de la naturaleza con campos de lava y frondosos bosques pluviales.

Holei Sea Arch

Ferrantraite/Getty Images

Arco marino Hōlei Sea Arch.

In English | Hawái evoca imágenes de palmeras oscilantes, mares de color azul zafiro, playas tranquilas y flores de plumeria aromáticas. Así que puede ser sorprendente llegar a la isla de Hawái, la más grande del archipiélago (a menudo llamada "Isla Grande"), y encontrar este paisaje desértico donde el rey Kamehameha el Grande construyó su reino a principios del siglo XIX.

La principal atracción de la isla, el Parque Nacional de los Volcanes de Hawái (en inglés), parece de otro mundo, con sus campos de lava primitivos, fumarolas (grietas que emiten vapores) y su costa salvaje y escarpada. Pero el parque ofrece un terreno extraordinariamente variado, con siete zonas ecológicas donde sus 1.4 millones de visitantes anuales pueden encontrar paisajes de tundra alpina, desierto árido, bosques pluviales frondosos y más, en un área de 335,259 acres.

El parque, que se extiende desde el mar hasta la cima del volcán Mauna Loa, a una elevación de 13,679 pies, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987 por su rica diversidad biológica, geológica y cultural.

Consta de dos de los volcanes más activos del mundo, Kīilauea y Mauna Loa. Según una leyenda de los originarios de Hawái, la diosa hawaiana del fuego, Pele, habita en el cráter en la cima del volcán Kīlauea. Se cree que su furia y envidia desencadenaron las erupciones volcánicas que, hace mucho tiempo, alteraron el paisaje de la isla.


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Aunque Mauna Loa no ha entrado en erupción desde 1984, Kīilauea expulsó lava derretida a una temperatura de 2,000 °F continuamente desde 1983 hasta su erupción histórica en el 2018. La destrucción causada por la erupción hizo que el parque cerrará durante más de cuatro meses —el cierre más largo en su historia— pero también obsequió a la isla con una nueva playa de arena negra en el parque Isaac Kepoʻokalani Hale Beach.

Aunque el magma se volvió sólido en tramos de roca ígnea de ébano después de la erupción, en el cráter de la cima se formó otro lago de lava en diciembre del 2020. Si bien, el público no puede acercarse para verlo, se puede ver su brillo reflectante desde muchos puntos del borde de la caldera al anochecer, dice la portavoz del parque Jessica Ferracane. Es una incógnita cuánto tiempo durará esta última actividad de erupción.

Sin embargo, hay mucho más que ver en el parque, donde abunda la fauna que incluye 47 especies en peligro de extinción (como la tortuga marina “honu'ea” o tortuga carey). Crater Rim Drive, una carretera de 10.6 millas que rodea la caldera de Kīilauea, permite admirar todas las atracciones principales del parque, y hay 155 millas de senderos para explorar a pie.

El ingreso al parque en tiempos de la COVID-19

Todas las áreas del parque anteriormente cerradas por la pandemia ahora están abiertas, pero los servicios para los visitantes son limitados. Las caminatas y los programas guiados por los guardaparques se han suspendido por el momento, aunque los guardaparques están disponibles para contestar tus preguntas en la terraza cubierta del centro de visitantes Kīilauea y por teléfono al 808-985-6011. Ten en cuenta que se requiere el uso de mascarillas en todos los edificios del Servicio de Parques Nacionales y cuando no sea posible mantener el distanciamiento físico. Consulta la información actualizada en el sitio web del parque (en inglés). Antes de planear tu visita, asegúrate de consultar el sitio web del estado (en inglés) para leer las últimas pautas sobre la COVID-19 o llama al 800-GOHAWAII.

Mapa muestra la ubicación del parque Hawaii Volcanoes National Park

Getty/AARP

Ubicación: la costa sureste de la isla de Hawái

Acres: 335,259

Punto más elevado: la cima de Mauna Loa, a 13,679 pies

Millas de senderos: 155 millas de senderos marcados

Atracciones principales: Kīilauea y Mauna Loa, dos de los volcanes más activos del mundo

Costo: la tarifa de entrada es de $30 por vehículo ($20 con el pase anual para adultos mayores), válido durante siete días consecutivos

Mejor forma de verlo: en automóvil a lo largo de Crater Rim Drive, un recorrido de 10.6 millas que permite ver todas las atracciones principales del parque

Cuándo ir para evitar multitudes: la primavera, aunque se debe evitar la semana en abril cuando se celebra el festival Merrie Monarch

Planea tu visita

Muchos visitantes vuelan al Aeropuerto Internacional de Kona en el lado occidental de la isla por su proximidad a los lujosos hoteles y famosas playas a lo largo de la costa Kona-Kohala. Después, cuando están listos para visitar el Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, emprenden el recorrido de 90 millas y dos horas en auto hacia el sur. Si vienes específicamente para visitar el parque, el Aeropuerto Internacional de Hilo está a solo 30 millas al noroeste, y se puede llegar hasta la entrada del parque en solo 40 minutos por la carretera 11. La ciudad de Hilo es una base popular para los visitantes, pero para aquellos que deseen estar a un paso del parque, el pueblo de Volcano, comúnmente llamado Volcano Village, está a tan solo cinco minutos de la entrada.

A diferencia de un parque nacional típico, aquí a menudo andarás por caminos de roca volcánica y no por senderos de tierra. Necesitarás botas de montaña resistentes y pantalones largos; la roca volcánica es afilada como el cristal y una caída puede producir una lesión mucho más grave que una simple rodilla raspada. A pesar del terreno dificultoso, varios senderos son aptos para sillas de ruedas, incluidos los senderos Sulphur Banks y Devastation; este último atraviesa la descarga de ceniza rojiza de la erupción de 1959 del cráter Kīilauea Iki.

También debes estar preparado para todo tipo de condiciones del tiempo. El parque puede recibir más de 200 pulgadas de lluvia al año y, debido a su elevación de 4,000 pies sobre el nivel del mar, las temperaturas pueden bajar hasta los 40 grados. Además, la cima se cubre de nieve en algunos momentos del año.

Hay baños accesibles para sillas de ruedas o letrinas en el área de pícnic de Kīpukapuaulu; en el centro de visitantes Kīlauea; en el cono volcánico Mauna Ulu, que entró en erupción desde 1969 hasta 1974; en el hotel Volcano House; y en el punto de retorno al final de la carretera Chain of Craters Road.

A menos de un cuarto de milla de la entrada, el centro de visitantes Kīlauea está abierto de 9 a.m. a 5 p.m. cada día y debe ser la primera parada en tu visita. Los guardaparques y voluntarios ofrecen a los visitantes información sobre senderismo y sobre el programa de actividades dirigidas por los guardaparques.

El Parque Nacional de los Volcanes de Hawái no tiene acceso a una red wifi pública, aunque la mayor parte del parque tiene buena recepción celular, con la excepción de las zonas en el interior agreste y algunas secciones de la carretera Chain of Craters Road, dependiendo de tu compañía de servicio móvil.

Entrada del hotel Volcano House

Photo Resource Hawaii/Alamy Stock Photo

Dónde alojarse y comer

Ubicado en el borde de la caldera Kīilauea, a corta distancia del centro de visitantes Kīilauea, Volcano House (en inglés) es el único hotel en el parque. El hotel abrió sus puertas en 1846 y entre sus huéspedes se contaron personajes como Franklin D. Roosevelt y Mark Twain. Por supuesto, sus 33 habitaciones (una de ellas accesible para personas discapacitadas) han sido restauradas desde entonces, y ahora están decoradas con toques isleños retro como ropa de cama tropical y muebles de mimbre.

El hotel puede parecer modesto si se compara con los centros turísticos de Hawái, no esperes televisores ni minibares. Estás pagando por la ubicación y los servicios que no se encuentran en otros lugares del parque, entre ellos una conexión wifi confiable. También encontrarás el único restaurante del parque, The Rim, que sirve comida de pub con un toque de las islas. Prueba el plato estrella del menú: pescado rebozado en coco y nueces de macadamia con papas. Los almuerzos sencillos listos para llevar (sándwiches de pavo, rodajas crujientes de malanga y galletas caseras de chocolate) son una opción rápida y asequible si prefieres un pícnic.

Degusta los cócteles artesanales y las alitas de pollo tailandesas en el bar del hotel Uncle George’s Lounge. Allí se puede escuchar música en vivo casi todas las noches, lo cual atrae a muchos clientes, por lo que es buena idea hacer reservas.

Volcano House también gestiona el campamento Nāmakanipaio, ubicado tres millas al oeste en una arboleda de eucaliptos. Tiene 16 sitios para tiendas de campaña, 10 cabañas rústicas recientemente renovadas, así como comodidades como parrillas, fogatas, mesas de pícnic, baños y duchas. Los campistas tienen acceso a los servicios del hotel.

Aunque el campamento Kulanaokuaiki, nueve millas al sur del centro de visitantes, es un poco más rústico, es el lugar perfecto para observar las estrellas. Sus nueve lugares para acampar tienen espacios preparados para tiendas de campaña, mesas de pícnic y un inodoro, pero no tienen agua corriente.

Si quieres alojarte en el hotel, haz tu reserva por lo menos con un mes de anticipación. Las cabañas del campamento Nāmakanipaio deben reservarse con dos meses de anticipación, los sitios para acampar deben reservarse con una semana de anticipación en la temporada alta (de junio a agosto). Haz todas tus reservas a través de Volcano House. El campamento Kulanaokuaiki se asigna por orden de llegada. (Para solicitar permisos para acampar en zonas remotas, comunícate con Greg Santos al 808-985-6178).

Encontrarás aproximadamente media docena de mesas de pícnic afuera del centro de visitantes, una mesa de pícnic cubierta y un pabellón en el mirador Kīilauea Overlook, mesas de pícnic en todo el campamento Kulanaokuaiki, y un área de pícnic accesible para sillas de ruedas con una parrilla en Kīpukapuaulu, en la cima de la carretera Mauna Loa Road.

Justo afuera de la entrada principal del parque, en Volcano Village, puedes elegir entre una variedad de hoteles y restaurantes. Para el alojamiento más elegante, reserva Volcano Rainforest Retreat (en inglés), que ofrece cuatro cabañas artesanales de madera resguardadas bajo un dosel de helechos gigantes y árboles nativos ‘ōhi'a.

También hay un YMCA de la década de 1930 transformado en hotel, Kīilauea Lodge (en inglés), con 12 habitaciones en el edificio principal y cuatro cabañas independientes. Haz ejercicio en los senderos para abrir el apetito y disfrutar de la cena en el restaurante del hotel. Los menús de cuatro platos para la cena incluyen delicias como panceta de cerdo con salsa de arándanos y ruibarbo, y tarta de cítricos locales y merengue. Volcano Village también tiene una tienda general abierta las 24 horas del día, conveniente para abastecerte de suministros para pícnics.

Ciclista con la montaña Mauna Kea detrás

AscentXmedia/Getty Images

Sendero Near Crater Rim Trail.

Qué hacer

Emprende una caminata. El Parque Nacional de los Volcanes de Hawái es un paraíso para los senderistas, con más de 150 millas de senderos marcados que atraviesan ecosistemas, desde frondosos bosques pluviales hasta campos de lava áridos. El parque ofrece muchas caminatas fáciles y relativamente cortas, ideales para personas que tengan limitaciones físicas, pero que quieran dejar el auto y disfrutar de las vistas. Los distintos senderos aptos para sillas de ruedas incluyen el camino pavimentado que conduce desde el centro de visitantes Kīilauea hasta Volcano House, al borde del volcán. El voluntario de NPS, Eric Fandrick, que usa una silla de ruedas, también recomienda el sendero Devastation Trail de una milla de ida y vuelta, un sendero pavimentado que lleva hasta el mirador Pu'u Pua'i Overlook, con vistas del cráter Kīilauea Iki. “Hay una sección que tiene una ligera pendiente”, dice, “y algunas personas pueden necesitar un empujón extra de un ser querido u optar por ejercitar los brazos”.

Fandrick también recomienda recorrer el sendero Sulphur Banks Trail desde el centro de visitantes hasta el área del mirador Steaming Bluff/Steam Vents (fumarolas) al borde de Kīilauea. El sendero de 0.7 millas (a menudo llamado el “pequeño Yellowstone”) zigzaguea a través de bosques nativos, depósitos de azufre y fumarolas. (Debido a los gases volcánicos, los visitantes con problemas cardíacos y respiratorios deben evitar el área de Ha'akulamanu donde se encuentran los bancos de azufre). En un día despejado disfrutarás con maravillosas vistas del volcán Mauna Loa.

Para un mayor reto, recorre el sendero Kīilauea Iki Trail de 4 millas, que se reabrió completamente en septiembre del 2019 después del daño sufrido durante la erupción de Kīilauea. Admira el paisaje en constante cambio que empieza en un bosque de árboles ‘ōhi'a nativos y helechos hawaianos, y concluye en un lago de lava endurecida.

Haz un recorrido en bicicleta. Este es uno de los pocos lugares del mundo donde puedes atravesar campos de lava en bicicleta. Los ciclistas pagan una cuota de admisión de $15 por persona (Bike Volcano ofrece excursiones guiadas del parque de un día entero; bikevolcano.com, en inglés).

Observa las aves. Si eres un observador de aves serio, lleva tus binoculares al parque con la esperanza de ver aves endémicas, incluido el elepaio (monarchidae), el iiwi (drepanis coccinea) y el nēnē o ganso de Hawái (branta sandvicensis). Y no dejes de hacer la caminata por el sendero Kipukapualulu Trail, un circuito de 1.2 millas a menudo llamado “parque aviario” porque los excursionistas pueden ver muchos pájaros forestales durante su recorrido.

Visita los petroglifos. Las atracciones naturales del parque a menudo son el centro de atención, pero la riqueza natural del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, en particular los petroglifos de Pu'u Loa, añade a su atractivo. Es el campo de petroglifos más grande de Hawái, con más de 23,000 imágenes, así como un sitio cultural sagrado que data del año 1200 al 1450 d.C. Puedes acceder a Pu'u Loa desde un área de estacionamiento separada ubicada en la milla 16.5 de la carretera Chain of Craters Road. Es una caminata de 0.7 millas sobre un lecho de roca volcánica hasta la pasarela de Pu'u Loa, que serpentea sobre las obras de arte de piedra. Las visitas guiadas dirigidas por los guardaparques te proporcionan una perspectiva cultural más profunda del área.

Haz un recorrido en automóvil. Las dos carreteras principales del parque, Chain of Craters y Crater Rim Drive, ofrecen vistas espectaculares. La carretera Chain of Craters Road de 19 millas explora la región costera del parque. Es un camino sinuoso que desciende desde la cima de Kīilauea, a una elevación de aproximadamente 4,000 pies, hasta el nivel del mar, que atraviesa flujos de lava antiguos y ofrece vistas espectaculares de la costa. Hay varios miradores aptos para visitantes en sillas de ruedas, entre ellos Kealakomo y Muliwai o Pele. Admira el amanecer en el área de observación del arco marino Hōlei Sea Arch, a unos 1,000 pies después de cruzar la verja al final del camino. Nota: no encontrarás comida, agua ni combustible por la carretera, pero Volcano Village tiene una gasolinera de 24 horas donde puedes llenar el tanque y comprar refrigerios y bebidas. Encontrarás letrinas en el área de estacionamiento Mauna Ulu al final de la carretera.

Crater Rim Drive, un trayecto de 10.6 millas que rodea la caldera Kīilauea, ofrece vistas de las principales atracciones del parque, entre ellas Nāhuku, un tubo de lava de 500 años, y los miradores de los cráteres Puʻu Puaʻi y Kīilauea Iki.

Abastécete de agua y refrigerios de antemano, luego inicia el recorrido en auto hasta el mirador Kīilauea y circula por la carretera en sentido de las manecillas del reloj. La caminata hasta el cráter Keanakāko'i brinda vistas panorámicas de los cráteres Halema'uma'u y Kīilauea. Recorrerás el antiguo camino Crater Rim Drive, que está pavimentado, pero tiene hoyos y grietas causados por el hundimiento de la cima en el 2018. Es uno de los mejores lugares para ver el daño y los cambios causados al parque por la erupción del 2018, pero también verás cómo los árboles nativos como el ‘ōhi'a prosperan en este entorno.

Sé un visitante responsable y no te lleves piedras del parque. Si quieres hacer un ofrecimiento a Pele, compra una guirnalda hawaiana o “lei” hecha de hojas de planta ti, no de plástico.

Ciudades de acceso

En Volcano Village, a tan solo cinco minutos al este de la entrada del parque, encontrarás una variedad de alojamientos y restaurantes, así como el Volcano Art Center (en inglés), que es una visita obligatoria. Además de su galería de arte, el centro ofrece espectáculos de hula, talleres culturales y visitas guiadas gratuitas (cada lunes de 9:30 a 10:30 a.m.) del bosque pluvial Niaulani de 4 acres, donde verás raros árboles koa antiguos. Después de practicar senderismo en el parque, visita Oheo Café y prueba sus cervezas artesanales locales y deliciosas pizzas cocinadas en horno de leña.

La ciudad de Hilo, ubicada en la base de una bahía en forma de medialuna, se encuentra a 45 minutos al norte del parque. A pesar de su ritmo relajado, se conoce afectuosamente como “la ciudad pequeña más grande” de Hawái. El centro de esta ciudad, que en el siglo XIX fue un centro comercial para la industria azucarera, en la actualidad es un núcleo vibrante de arte, museos, y restaurantes. Una gran parte de esta actividad tiene lugar en una franja de seis cuadras bordeada de edificios históricos. Levántate temprano para visitar Suisan, un mercado de pescado tradicional famoso por vender el “poke” (ensalada de pescado crudo) más fresco. Luego desayuna en Ken's House of Pancakes, una cafetería que está abierta las 24 horas del día, que tiene fama por sus panqueques de guayaba.

Hilo tiene tres atracciones culturales principales, todas ellas dedicadas al mundo de la naturaleza. En el museo afiliado al Smithsonian, Lyman Museum and Mission House (en inglés), puedes ver exhibiciones sobre volcanes, modelos de vida marina y una de las colecciones más importantes de minerales y gemas del país. Aprende acerca de los tsunamis que casi destruyeron Hilo en 1946 y 1960 en el Pacific Tsunami Museum (en inglés). Y descubre cómo los polinesios antiguos navegaron guiados por las estrellas en el Imiloa Astronomy Center (en inglés), un moderno complejo planetario de 40,000 pies cuadrados. Cuando se trata del mundo natural actual, el Parque Estatal Wailuku River es una de las principales atracciones, con sus cascadas Waianuenue (Rainbow Falls), de 80 pies de altura, y Peepee Falls.

Haz una reserva por teléfono en el restaurante Moon and Turtle, donde el chef y propietario Mark Pomaski, nacido en Hilo, prepara un menú de tapas inspirado en el mercado agrícola local.

El recientemente renovado Grand Naniloa Hotel de 388 habitaciones, que ahora forma parte de la cadena DoubleTree by Hilton, es la opción más lujosa de la selección de alojamientos desperdigados por la bahía, con un campo de golf de nueve hoyos, gran piscina al aire libre y gimnasio.

Si prefieres una alternativa rústica cómoda, reserva una habitación en Inn at Kulaniapia Falls, a pocas millas de la ciudad, con 13 habitaciones y tres cabañas de inspiración asiática que ocupan un área de 22 acres en un acantilado con vistas a una cascada de 120 pies. La posada, completamente sostenible, genera su propia energía con paneles solares y un sistema hidroeléctrico impulsado por las cascadas. Algunas de las ventajas: conexión wifi rápida y una granja propia que convierte la comida en protagonista. Los huéspedes pueden reservar clases de cocina y cenas privadas preparadas por el chef. Al ser el punto de acceso principal al parque, Hilo se llena de visitantes, por ello debes reservar tu alojamiento con anticipación. Puede ser especialmente difícil encontrar alojamiento durante la celebración de Merrie Monarch, un festival cultural que tiene lugar cada abril.


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De camino

Si conviertes la costa Kona-Kohala en tu base, la ruta más directa al parque es el trayecto de dos horas en dirección sur por la carretera 11, pero vale la pena tomarse de 30 minutos a una hora adicionales para ver los pueblos de Waimea e Hilo por las carreteras 19 y 11.

Descubre la cultura paniolo (vaquero hawaiano) de la isla en Waimea. Justo al sur de la ciudad está el recinto de rodeo cuya decoración de granero rojo se extiende a las galerías y tiendas de la zona. The Gallery of Great Things (en inglés) es similar a un gabinete de curiosidades lleno de arte y artefactos indígenas, como cestas tejidas a mano, collares de conchas de opihi (lapa) y kapa, un tejido hecho por los nativos de Hawái. No te pierdas las hamburguesas de Village Burger, donde el chef tritura y da forma personalmente a cada hamburguesa de carne hawaiana de animales alimentados con pastura.

Desde Waimea, se lleva 30 minutos por la ruta 19 y la carretera Kukuihaele Road hasta llegar al mirador del valle Waipio. El valle, que surca profundamente la montaña Kohala, tiene alrededor de una milla de ancho y seis millas de largo, y se extiende desde la boca de la bahía de arena negra entre escarpados acantilados de 2,000 pies. El apodo de Valle de los Reyes alude a que esta fue la capital ancestral de la isla y el hogar de muchos de los antiguos jefes hawaiano que ahora están enterrados en las cuevas ubicadas en las escarpadas paredes rocosas del valle. Su principal atractivo en la actualidad son sus cascadas, en particular Hi'ilawe Falls. Es una de las cascadas más altas del estado, con una altura de 1,450 pies, y la mejor manera de verla es desde el aire en visitas guiadas ofrecidas por operadores turísticos como Blue Hawaiian Helicopters.

Para ver más cascadas, viaja una hora hacia el este por la carretera 19 hasta el Parque Estatal ‘Akaka. Allí el fácil sendero de 0.4 millas ʻAkaka Falls Loop Trail te llevará hasta una cascada de 422 pies. Continúa otros 25 minutos al este por la carretera 19 hasta el desvío a los jardines Liliuokalani Gardens. Este parque gratuito, que lleva el nombre del último monarca que reinó en Hawái, tiene el jardín ornamental japonés más grande fuera de Japón y ofrece vistas soberbias de la bahía de Hilo.

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