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Vinculan los medicamentos para dormir y la demencia Skip to content
 

Los medicamentos para dormir se vinculan con la demencia

Su uso regular puede ser nocivo para la salud del cerebro, según una nueva investigación.

Pastilla para dormir

NICK M DO/STOCKBYTE/GETTY IMAGES

In English | Según uno de los primeros estudios que exploran el vínculo entre los medicamentos para dormir y el diagnóstico de demencia a largo plazo, el uso regular de dichos medicamentos podría ser nocivo para la salud futura del cerebro.

“Sabemos que el uso de medicamentos para dormir es muy común entre los adultos mayores”, dice la Dra. Yue Leng, investigadora posdoctorado en University of California San Francisco y autora principal del estudio. “A menudo, cuando las personas tienen problemas para dormir, se les recetan estos medicamentos por defecto. Pero pocos estudios han analizado lo que realmente hacen los medicamentos al cuerpo y al cerebro”.

En el estudio, divulgado en la Conferencia Internacional 2019 de la Alzheimer's Association (en inglés), se incluyó a un grupo racialmente diverso de 3,068 personas de entre 70 y 79 años con buena salud cognitiva al inicio del estudio. Los investigadores interrogaron a los participantes sobre el uso de pastillas para dormir y extrajeron información de sus expedientes médicos y de pruebas de la función cerebral en un período de 15 años.


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Los resultados fueron que los adultos mayores que dijeron usar medicamentos para dormir “frecuentemente” o “casi siempre” fueron un 43% más propensos a presentar demencia durante el estudio, en comparación con quienes los tomaban “rara vez” o “nunca”. Sin embargo, esta relación solo fue válida para los participantes de raza blanca del estudio.

Todavía quedan muchas preguntas. El estudio no explica por qué no hubo una relación entre el uso de pastillas para dormir y la demencia en los participantes de raza negra. Además, los investigadores no distinguieron entre los tipos de medicamentos para dormir, los cuales pueden tener diferentes efectos en el cerebro.

“La medida del uso de medicamentos para dormir no está muy refinada en este estudio”, dice la Dra. Leng. “Pero estamos planificando realizar más estudios en los que se consideren tipos específicos de medicamentos y eso deberá darnos más información”.

La información no establece que los medicamentos para dormir causan demencia. Puede ser que la causa original del insomnio de una persona —y no el uso de medicamentos para dormir— sea la responsable de su deterioro cognitivo.

No obstante, la Dra. Leng espera que los resultados hagan que los médicos se tomen una pausa al momento de recetar. “Las personas no consideran realmente los efectos a largo plazo de estos medicamentos”, indica. “Queremos que los médicos sean más cautelosos al recetarlos”.

En una investigación similar de Utah State University en Logan, se examinó el vínculo entre el uso a largo plazo de pastillas para dormir y la enfermedad de Alzheimer en un grupo de 3,656 adultos de 65 años o más.

“Ha habido mucha investigación sobre la relación entre los trastornos del sueño y el riesgo de sufrir del mal de Alzheimer”, dice Elizabeth Vernon, autora del estudio y estudiante de doctorado en Utah State. “Nosotros examinamos si estos medicamentos para dormir también pueden contribuir al riesgo”.

Los resultados variaron según el sexo y otros factores. Los hombres del grupo que usaban fármacos para dormir fueron 3.6 veces más propensos a presentar la enfermedad de Alzheimer.

El riesgo de las mujeres de sufrir esta enfermedad dependió de si habían informado tener antecedentes de insomnio. Entre las mujeres que dijeron tener problemas de insomnio —que se explicó técnicamente como la “alteración del sueño”—, el hecho de tomar un medicamento para dormir se asoció con una reducción del 35% del riesgo de contraer la enfermedad de Alzheimer. Pero el riesgo de Alzheimer fue casi cuatro veces más alto en las mujeres que no informaron tener alteración del sueño y tomaron medicamentos para dormir para, digamos, contrarrestar la pérdida de sueño relacionada con algo como el dolor crónico.

Estas diferencias pueden originarse en problemas médicos subyacentes o en el tipo de medicamento para dormir que se use. Las diferencias entre los sexos también se pueden atribuir a las diferencias hormonales o a las variaciones en los patrones de sueño entre hombres y mujeres. “Las mujeres pasan más tiempo en la fase de sueño de ondas lentas y los hombres tienden a pasar más tiempo en las fases anteriores del sueño”, afirma Vernon.

Los investigadores no están seguros de cómo interpretar todos los resultados de este estudio, pero los ven como base para investigaciones futuras. Mientras tanto, Vernon sugiere cautela con cualquier conjetura de que los medicamentos para dormir podrían ayudar a las mujeres a mantener su función cognitiva. Si bien es interesante formular la hipótesis de que, para las mujeres, los beneficios de combatir el insomnio (que arruina el sueño de ondas lentas) con medicamentos para dormir sobrepasan sus efectos negativos, los investigadores dicen que dichas conjeturas son prematuras y posiblemente peligrosas para las mujeres mayores.

“Algunos de estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de caídas y confusión, y provocar lapsos de la memoria como efecto secundario”, dice Vernon. “En consecuencia, lo mejor es usar otras intervenciones, como la terapia cognitivo conductual o técnicas de higiene del sueño como primera línea de defensa para abordar los problemas para dormir”.

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