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Las causas del hipo y cómo curarlo

Estos curiosos espasmos pueden surgir en cualquier momento, pero hay algunos trucos que pueden ayudar a detenerlos. 

Una mujer sentada en su escritorio con un episodio de hipo

GETTY IMAGES

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Amigos, enemigos, familiares, desconocidos... prácticamente todos hemos tenido alguna vez un ataque de hipo.

En el momento del ataque, no se puede pensar en otra cosa. Sin la menor advertencia, se escapa un sonido. Sabes que le seguirá otro, pero es imposible predecir cuándo. Así que te quedas esperando lo inevitable: un segundo hipo, y luego un tercero. Y lo único que puedes hacer es esperar que los espasmos se detengan pronto.

Sin duda se trata de algo molesto, pero hay algunas buenas noticias: “En la gran mayoría de los casos, el hipo no es grave. Aparece y desaparece rápidamente”, dice la Dra. Aminah Jatoi, médica oncóloga en Mayo Clinic y autora de publicaciones de investigación sobre el hipo en BMJ Supportive & Palliative Care, American Journal of Hospice and Palliative Medicine y Current Oncology Reports, entre otros. “Pero algunas veces, el hipo parece requerir una evaluación médica más detallada”, dice.

¿A qué se debe el hipo?

Aunque resulte sorprendente, los expertos aún no saben con certeza qué es lo que genera el hipo, “a pesar de que casi todos, sino todos, tenemos hipo a lo largo de la vida”, dice el Dr. Mark Prince, presidente del Departamento de Otorrinolaringología en University of Michigan.


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Por el contrario, el mecanismo de funcionamiento es más claro: los espasmos del pecho contraen el diafragma, lo que empuja el aire hacia arriba, hacia la garganta, y cierra la glotis (la parte media de la laringe donde se encuentran las cuerdas vocales); eso genera el sonido de “hic”. Luego el diafragma vuelve a contraerse, siguiendo algún ritmo incierto y amenazante.  

Todo sucede en forma repentina e involuntaria. “En las personas adultas, el hipo no parece tener ningún propósito”, dice Prince. 

¿Es posible prevenir el hipo?

Dado que la causa del hipo no se conoce con certeza, la prevención tampoco está clara. Después de todo, es difícil detener algo que no se puede anticipar. No obstante, los investigadores han observado patrones que sugieren que algunas cosas podrían ayudar a evitar el hipo:  

  1. Come comidas más pequeñas. “Cuando comemos demasiado, el estómago se estira, irrita el diafragma y causa un ataque breve y muy limitado de hipo”, dice Jatoi. Comer más lentamente también puede ayudar.
  2. Limita las bebidas carbonatadas.  
  3. Evita las sustancias irritantes, como los chiles picantes y el alcohol, y no fumes. “El reflejo también podría ser estimulado por una gran variedad de otros factores que pueden estimular o irritar el tracto gastrointestinal o las vías pulmonares”, explica Prince.
  4. Toma medidas para reducir la ansiedad y el estrés, los que pueden causar hiperventilación o la aspiración de demasiado aire.

¿Cómo puedes detener el hipo?

“Hay muchos remedios caseros”, dice Jatoi. Y si bien no han sido ampliamente probados, “en cierta medida, parecen dar resultado”, agrega. La próxima vez que tengas hipo, prueba las opciones siguientes:

  1. Mantener la respiración y contar hasta 10
  2. Beber un vaso de agua, idealmente de un solo trago
  3. Probar algo dulce o agrio
  4. Beber con una pajita

Este último remedio tiene algo de respaldo en las investigaciones: un estudio reciente en JAMA Network Open (en inglés) sobre un instrumento similar a una pajita “pareció, en efecto, sugerir que el instrumento era eficaz en casos de hipo”, dice Jatoi. El reporte inicial sobre el ensayo no clínico describe la eficacia de un “instrumento de succión inspiratoria e ingestión forzada”, conocido por las siglas FISST. El Dr. Ali Seifi, coautor del estudio y profesor adjunto de Neurocirugía en el Health Science Center de University of Texas en San Antonio, patentó el dispositivo, que ahora se comercializa bajo la marca HiccAway. Es muy simple de usar: colocas el tubo plástico en un vaso con agua hasta la mitad y aspiras y tragas rápidamente el agua. Después de unas cuantas veces, el hipo debería desaparecer, dicen los autores.

Eso es exactamente lo que les sucedió a muchos de los participantes del estudio. El 92% de los 249 voluntarios dijeron que el instrumento les detuvo el hipo, y el 90% lo prefirieron a otras estrategias. No obstante, el estudio presenta una imagen imperfecta e incompleta, ya que está basado en experiencias autorreportadas y calificaciones subjetivas. Los investigadores dicen que es necesario realizar más estudios para confirmar la eficacia del instrumento.

“Se han sugerido muchos métodos. Ninguno está comprobado”, agrega Prince, si bien estos “métodos comunes y simples para tratar el hipo agudo parecen ayudar a algunas personas”.

¿Cuándo deberías ver a un médico por el hipo?

Aunque es inusual, en algunos casos el hipo puede justificar una visita al médico. Si has tenido hipo durante al menos 48 horas, deberías consultar a un profesional médico. 

Estos casos de hipo persistente —así se los llama— “siempre deberían ser investigados para evaluar causas más graves”, dice Prince. Excepcionalmente, el hipo puede ser síntoma de otros trastornos o enfermedades, especialmente si dura días enteros, no solo minutos u horas. Si el hipo está acompañado de acidez estomacal, por ejemplo, tal vez la causa sea el reflujo gastroesofágico. Estas son otras causas poco comunes:

  1. Tumores en el cuello o el pecho, ya sean malignos o benignos. “Es probable que la masa del tumor esté irritando los nervios u otras estructuras que regulan la función del diafragma, lo que puede causar hipo”, dice Prince.
  2. Mal de Parkinson, esclerosis múltiple, derrames cerebrales, tumores cerebrales o lesiones intracraneales, si bien un ataque de hipo por sí solo no sugiere ninguno de estos trastornos.
  3. Problemas cardíacos, como pericarditis o infartos de miocardio. “Nuevamente, por lo general los pacientes con estos problemas tienen otros síntomas además del hipo”, dice Prince.
  4. Desequilibrio de electrolitos
  5. Hiperglicemia (alto contenido de azúcar en la sangre)
  6. Consumo de benzodiacepinas, opioides o esteroides
  7. Trastornos de ansiedad

“Si una persona ha tenido mucho hipo preocupante en menos de dos días, probablemente esa circunstancia justifique una consulta médica”, añade Jatoi.

Ahora bien, si “has tenido unos pocos ataques de hipo en un lapso de dos días, entonces probablemente el hipo no sea señal de nada grave”, aclara Jatoi, pero deberías consultar a un médico para estar seguro, especialmente si has tenido dificultad para dormir o comer.


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Datos sorprendentes sobre el hipo

  1. Los hombres son más propensos a tener hipo que las mujeres, aunque el motivo no está claro.
  2. Los fetos a menudo tienen hipo, es algo muy común. “Las madres que tienen hijos [biológicos] tal vez recuerden esto”, dice Jatoi.
  3. Entre las curas sorprendentes para el hipo que se mencionan en la literatura científica se cuentan el “masaje digital rectal” y experimentar un orgasmo. Estas curas se publicaron como estudios de casos, si bien existe una explicación razonable: ambas están vinculadas con el nervio vago, que regula los movimientos involuntarios, incluido el hipo.
  4. Si un cabello o algún otro objeto extraño queda atrapado en el oído, también puede activar el nervio vago, lo cual puede causar un ataque de hipo. “Un médico debería examinar el canal auditivo para ver si la causa del hipo se encuentra allí”, dice Prince.