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Lo que debes saber sobre la pérdida auditiva conductiva

El cerumen y las infecciones pueden ser la causa de este trastorno tratable.

Una mujer con un control remoto en la mano tiene dificultades para escuchar la televisión

PROSTOCK-STUDIO / GETTY IMAGES

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Si notas que recientemente subes el volumen del televisor para poder oírlo, tal vez pienses que por tu edad estás perdiendo la audición y que no hay mucho que puedas hacer al respecto. Pero considera esto: es posible que tu pérdida auditiva sea temporal.

Es cierto que en la mayoría de los casos no lo es. Los expertos clasifican alrededor del 90% de los problemas auditivos en personas mayores de 50 años como pérdida auditiva neurosensorial, que habitualmente es un trastorno permanente que se produce cuando hay un problema en el oído interno o en el nervio auditivo. Sin embargo, eso no incluye a una minoría de personas que tienen lo que se conoce como pérdida auditiva conductiva, que por lo general es temporal y tratable.


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"No hay una manera clara de determinar si la pérdida de audición es neurosensorial o conductiva sin una evaluación de diagnóstico completa", dice la audióloga Bria Collins, directora asociada de prácticas profesionales de audiología de la American Speech-Language-Hearing Association (ASHA). "Las personas que sufren pérdida de audición conductiva (CHL) principalmente experimentan una pérdida del volumen del sonido, mientras que quienes sufren pérdida de audición neurosensorial (SNHL) tienen más probabilidades de sufrir tanto pérdida del volumen del sonido como de la claridad del habla".

Esto es lo que debes saber sobre la pérdida de audición conductiva.

En qué consiste

La pérdida de audición puede producirse cuando cualquier parte del oído o del sistema auditivo no funciona como debe. A diferencia de la SNHL, que se produce por un daño en el oído interno o en el nervio auditivo (y es consecuencia del envejecimiento normal, así como de factores como la exposición al ruido), la CHL se produce cuando los sonidos no pueden atravesar el oído externo o medio para llegar al oído interno, casi siempre por una infección o una obstrucción.

Síntomas

Las personas con CHL tienen dificultades para oír los sonidos a un bajo volumen, por lo que algunas simplemente se adaptan ajustando el volumen del televisor, la radio o la computadora. Los síntomas pueden aparecer repentinamente, con sonidos —incluso la propia voz— que parecen atenuados o bloqueados. El dolor, la presión y la congestión, en uno o ambos oídos, también son signos de CHL.

Causas

Los responsables más frecuentes son la acumulación de líquido debido a un resfriado o a las alergias, las infecciones de oído como la otitis externa, los tumores benignos, la perforación del tímpano o los problemas de formación del oído externo o medio, explica Ishraq Alkibsi, audiólogo clínico de Next Level Hearing Care.

¿La causa más común? El cerumen (la cera de los oídos). Así es. La misma sustancia que produce el cuerpo dentro del canal auditivo para proteger e hidratar el oído puede convertirse en un problema si hay demasiada.

"Aunque el cerumen es normal, una acumulación en el conducto auditivo puede impedir que los sonidos viajen al resto del sistema auditivo", dice Collins. "Los sonidos deben viajar del oído externo al medio, al oído interno y, en última instancia, al cerebro para su comprensión. El cerumen es una barrera que reduce el volumen del sonido antes de que llegue al oído medio".

Pérdida auditiva mixta

También es posible tener CHL al mismo tiempo que SNHL, dando lugar a lo que se conoce como pérdida auditiva mixta.

Según Collins, la pérdida de audición en las personas con SNHL puede verse agravada por los trastornos del oído externo o medio que provocan la CHL, como un tapón de cera o una infección del oído medio, lo que provoca una pérdida de audición mixta temporal.

"Cuando la infección del oído se corrige o se elimina el cerumen, es probable que la pérdida de audición vuelva a ser neurosensorial", dice. "Algunas dolencias del oído medio —como una rotura de los huesos del oído medio o crecimientos óseos benignos en el oído externo o medio— pueden provocar una pérdida de audición mixta permanente".

Cómo se diagnostica

Un examen físico puede revelar problemas como la acumulación de cerumen o la inflamación debida a una infección. Los especialistas en audición también utilizan varios tipos de pruebas para diagnosticar la pérdida de audición. Estas incluyen:

  • Prueba de Weber: el profesional hará vibrar un diapasón de 512 Hz (dispositivo metálico con forma de horquilla que emite un sonido) y lo colocará cerca de la línea media del cuero cabelludo o en la frente, el hueso nasal o los dientes. Si el sonido es más fuerte en el oído afectado, es probable que tengas CHL.

  • Prueba de Rinne: el especialista hará vibrar un diapasón. Si tienes CHL, no escucharás el sonido al llevar el diapasón desde el hueso mastoideo, detrás de la oreja, hasta el pabellón auricular (la parte externa del oído).

  • Pruebas de audiómetro: a través de unos audífonos escucharás sonidos y palabras dirigidos a cada oído. Cada tono se repite a niveles débiles para determinar tu umbral de audición y el grado de pérdida auditiva.

Tratamiento

Dependiendo de la causa, los medicamentos, la cirugía y otras intervenciones (como la eliminación de la cera del oído) a menudo pueden mejorar la CHL. "El tratamiento de la pérdida de audición conductiva habitualmente está a cargo de médicos especializados en enfermedades del oído, como los audiólogos y los otorrinolaringólogos", dice Collins.

Si la causa es la acumulación de cera en los oídos, podría ser necesario que un profesional te la extraiga unas cuantas veces al año para mantener despejado el canal auditivo. Si la acumulación de líquido es la responsable, el médico puede recetarte antibióticos o insertar lo que se conoce como tubos de ventilación o tubos de ecualización de la presión, para ayudar a drenar el oído medio. Si el médico descubre un problema en uno o varios huesos del oído medio, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para remplazar el hueso dañado con una prótesis, dice Collins.