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Lo que debes saber sobre las vacunas contra el coronavirus

Siguen los interrogantes mientras millones de estadounidenses se vacunan.

Vacuna contra el coronavirus

MANJURUL/GETTY IMAGES

    

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Últimos desarrollos

  • Los CDC dicen que todos los adultos deben ponerse la vacuna de refuerzo. La aparición de ómicron, la última variante de la COVID-19, ha llevado a la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Rochelle Walensky, a actualizar las recomendaciones de la agencia sobre las vacunas de refuerzo. Los CDC ya habían dicho que todos los adultos mayores de 50 años deberían recibir una vacuna de refuerzo cuando cumplan los requisitos (seis meses después de las vacunas de Pfizer-BioNTech o Moderna, y dos meses después de la vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson) y que los adultos más jóvenes también pueden recibir una vacuna. Ahora, Walensky dice que todos los adultos de 18 años o más deben recibir una dosis de refuerzo. En una declaración, Walensky señaló los primeros datos de Sudáfrica que sugieren que la variante ómicron muestra una mayor transmisibilidad y que los científicos en todo el mundo están investigando cuán eficaces se espera que sean las vacunas actuales contra esta última mutación del virus. “También quiero animar a las personas a hacerse una prueba de COVID-19 si están enfermas”, dijo Walensky. “El aumento de las pruebas nos ayudará a identificar a ómicron rápidamente”.
  • Los CDC recomiendan la vacuna contra la COVID para niños de 5 a 11 años. Walensky ha respaldado una recomendación del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización para permitir que los niños de 5 a 11 años se vacunen contra la COVID-19 con el producto de Pfizer-BioNTech, que fue autorizado por la FDA el 29 de octubre. Esto significa que los proveedores de atención médica y los farmacéuticos pueden comenzar a administrar la vacuna a la nueva población que reúne los requisitos, que se estima en 28 millones de niños. La vacuna de Pfizer para personas de 5 a 11 años es un régimen de dos inyecciones que equivale a un tercio de la dosis administrada a personas de 12 años o más. El coordinador de respuesta al coronavirus de la Casa Blanca, Jeffrey Zients, dijo el 1.º de noviembre que los planes de distribución de las dosis más pequeñas ya están en marcha y que “durante los próximos dos días, varios millones de dosis comenzarán a llegar a los consultorios de pediatras y médicos familiares locales, farmacias, hospitales infantiles, centros de salud comunitarios, clínicas de salud rurales, entre otros lugares”. Agregó que “se empacarán, enviarán y se entregarán más dosis todos los días”, y que el programa estará “funcionando a plena fuerza” para la semana del 8 de noviembre. Todavía se están estudiando las vacunas contra la COVID para niños menores de 5 años. Mientras tanto, el fabricante de vacunas Moderna ha solicitado la autorización de la FDA para su vacuna para las personas de 12 a 17 años; la FDA recientemente le dijo a la compañía que necesita más tiempo —probablemente hasta enero— para evaluar los datos. Si bien los niños tienden a tener mejores resultados que los adultos cuando se trata de la COVID-19, no son inmunes a la enfermedad. Durante un período de seis semanas desde finales de junio hasta mediados de agosto, las hospitalizaciones por COVID-19 entre niños y adolescentes aumentaron cinco veces, según datos de los CDC. 
  • Las vacunas ofrecen una mayor protección contra la COVID que una infección previa. Un nuevo informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) encontró que las personas no vacunadas tenían 5.49 veces más probabilidades de dar positivo en una prueba de infección por coronavirus que las que habían sido vacunadas en los últimos tres a seis meses, incluso si recientemente se habían contagiado con la COVID-19. El estudio analizó a más de 7,000 personas en 9 estados que fueron hospitalizadas con una enfermedad similar a la COVID. "Ahora tenemos evidencia adicional que reafirma la importancia de las vacunas COVID-19, incluso si ha tenido una infección previa", dijo la directora de los CDC Rochelle Walensky  en un comunicado. "Este estudio agrega más al cuerpo de conocimiento que demuestra la protección de las vacunas contra la enfermedad grave de COVID-19".
  • Posible cuarta dosis para personas inmunocomprometidas. Los CDC dicen que las personas de 18 años o más “inmunodeprimidas moderada o gravemente” que ya han recibido una tercera dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech o la de Moderna pueden recibir una cuarta dosis de cualquiera de esas vacunas o del producto de Johnson & Johnson. La agencia dice que estas cuartas dosis se pueden administrar al menos seis meses después de la tercera vacuna de Pfizer o Moderna; como mínimo en febrero del 2022. Los CDC consideran que esta cuarta dosis es un refuerzo y quienes se administren esta vacuna adicional recibirán una dosis que equivale a la mitad del volumen de la primera dosis. 
  • Los refuerzos de Moderna y J&J ahora están disponibles para millones. Las vacunas de refuerzo contra la COVID-19 de Moderna y J&J ahora están disponibles para decenas de millones de personas en Estados Unidos después de obtener la autorización de la FDA y el respaldo de los CDC. El refuerzo de Moderna —la mitad de la dosis de las dos primeras inyecciones— está disponible al menos 6 meses después de la serie inicial para la misma población que reúne los requisitos para el refuerzo de Pfizer. Es decir, los adultos de 65 años o más y las personas de 18 años o más con enfermedades subyacentes o un empleo que los ponga en riesgo de exposición a la COVID. Las personas de 18 años o más que recibieron la vacuna de J&J pueden recibir una dosis de refuerzo al menos dos meses después de la primera dosis. La aprobación oficial de los CDC también dio luz verde para mezclar los refuerzos de marcas diferentes. “Algunas personas pueden tener preferencia por el tipo de vacuna que recibieron originalmente y otras tal vez prefieran recibir un refuerzo diferente”, dijeron los CDC en su comunicado de prensa. “Las recomendaciones de los CDC ahora permiten este tipo de mezcla de dosis para los refuerzos”. Los resultados preliminares de un estudio reciente financiado por el Gobierno federal indican que mezclar y combinar las dosis de refuerzo es seguro y puede aumentar los niveles de anticuerpos.
  • Las tasas de hospitalización de los adultos no vacunados se disparan. Nuevos datos de los CDC muestran que la tasa de hospitalizaciones relacionadas con la COVID-19 en el punto más alto de la propagación de la variante delta fue 18.5 veces mayor entre los adultos no vacunados, en comparación con sus contrapartes vacunadas. A fines de agosto, la tasa de hospitalizaciones por COVID-19 entre las personas de 50 a 64 años no vacunadas era de 93.8 por cada 100,000, en comparación con 3.0 por cada 100,000 entre las personas vacunadas del mismo rango de edad. Por otro lado, la tasa de hospitalizaciones entre las personas de 65 años o más no vacunadas era de 239.0 por cada 100,000, en comparación con una tasa de 14.8 por cada 100,000 en las personas vacunadas. Según la directora de los CDC, Rochelle Walensky, alrededor de 65 millones de personas en Estados Unidos que reúnen los requisitos siguen sin vacunarse.
  • Según un informe federal, las vacunas probablemente salvaron la vida de 39,000 adultos mayores. Un nuevo informe del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS) encontró que las vacunas estaban relacionadas con la reducción de aproximadamente 265,000 infecciones por COVID-19, 107,000 hospitalizaciones y 39,000 muertes entre los beneficiarios de Medicare entre enero y mayo del 2021. Antes de que las vacunas estuvieran disponibles para el público, casi el 80% de las muertes por COVID se produjeron entre personas de 65 años o más, el informe indica. Hasta la fecha, alrededor del 95% de los adultos de 65 años o más han recibido al menos una dosis de la vacuna. Según los CDC, aproximadamente el 84% están completamente vacunados.  
  • Es menos probable que las infecciones posvacunación ocasionen síntomas persistentes de COVID-19. Según un nuevo estudio, las personas completamente vacunadas que luego contraen una infección de coronavirus tienen aproximadamente la mitad de probabilidades de experimentar síntomas persistentes de COVID-19 —conocido como COVID de largo plazo—, en comparación con las personas no vacunadas que se infectan con el virus. El informe, publicado en The Lancet Infectious Diseases, se basa en datos de la aplicación COVID Symptom Study. Se descubrió que los adultos completamente vacunados que tenían una infección grave tenían un 49% menos de probabilidades de tener síntomas que duraban al menos cuatro semanas después de la infección. La COVID de largo plazo ha afectado a millones de personas desde el comienzo de la pandemia, y muchas han reportado síntomas debilitantes. Como resultado, han surgido clínicas en todo el país para estudiar el fenómeno y ayudar a estos llamados pacientes de largo plazo a volver a la normalidad.

Investigadores en todo el mundo han estado trabajando a velocidad récord para crear vacunas contra la COVID-19. A menos de un año del comienzo de la pandemia, esa meta se volvió realidad.

Una vacuna (de Pfizer-BioNTech) ha recibido la aprobación completa de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) y otras dos (una de Moderna y otra de Johnson & Johnson) se están administrando bajo la autorización de uso de emergencia. Esta designación de la FDA permite el acceso a tratamientos y otras herramientas médicas durante una emergencia de salud pública cuando no existen otras opciones.

El proceso de autorización de uso de emergencia es más rápido que la aprobación estándar de la FDA, que puede tardar de seis a diez meses. Sin embargo, los datos que demuestran la seguridad y la eficacia siguen siendo necesarios para la autorización, y la FDA y un comité asesor de expertos utilizan estos datos para sopesar los riesgos y beneficios del producto en cuestión.

¿Qué es exactamente una vacuna?

Una vacuna es algo que ayuda a una persona a desarrollar la inmunidad a una enfermedad infecciosa. Funciona introduciendo intencionalmente en el cuerpo una forma inactiva de un germen causante de una enfermedad, o algo similar. Esto estimula la producción de anticuerpos por parte del sistema inmunitario, las proteínas que ayudan a proteger a la persona de una futura infección si alguna vez se encuentra con el germen real.

Piensa en ello como un entrenamiento para tu sistema inmunitario: lo estás "enviando al gimnasio y preparándolo para poder hacer algo cuando se encuentre con lo real en el futuro", dice el doctor Tony Moody, profesor adjunto de Pediatría e Inmunología en la Facultad de Medicina de Duke University e investigador principal del Duke Human Vaccine Institute. "Básicamente, lo que hace una vacuna es enseñar al sistema inmunitario a manejar algo antes de que te encuentres con lo real, para que, con suerte, cuando te encuentres con ello, puedas manejarlo y librarte de ello rápidamente".

En el caso del nuevo coronavirus, una vacuna hace a una persona resistente a una infección por el virus y a la enfermedad que causa —la COVID-19— o, como mínimo, permite que una persona infectada tenga "un curso más corto [de la enfermedad] o no tantas complicaciones", agrega Moody.

¿Qué vacunas contra el coronavirus están disponibles ahora?

Hasta el momento, las tres vacunas que han recibido una autorización de uso de emergencia (Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson) son los únicos productos disponibles para las personas en Estados Unidos.

La vacuna de Pfizer recibió una autorización de uso de emergencia por la FDA para uso en personas de 16 años o más, lo que la convierte en la primera vacuna contra el coronavirus disponible para la población de Estados Unidos.

Las vacunas de Moderna y de J&J se han autorizado para personas de 18 años o más.

Se halló que las tres vacunas fueron altamente eficaces en la prevención de la COVID-19 en los participantes de los ensayos clínicos. Según muestran los análisis de la FDA, la vacuna de dos dosis de Pfizer/BioNTech tiene aproximadamente un 95% de eficacia contra la COVID-19, independientemente de la edad, la raza u otros riesgos de enfermedad grave por una infección. Y la de Moderna demostró ser un 94.5% eficaz contra la COVID-19 en personas de todas las edades, origen étnico y sexo. El fármaco de J&J resultó ser un 66% eficaz en general, y un 72% eficaz en Estados Unidos.

¿Son seguras las vacunas?

La seguridad es una preocupación clave de los funcionarios y expertos de salud pública. Los participantes de los ensayos clínicos de Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson experimentaron efectos secundarios después de vacunarse, incluidos dolor en el lugar de la inyección, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular y dolor en las articulaciones. Estos síntomas son temporales y son efectos secundarios que algunas personas experimentan con otras vacunas, incluida la vacuna contra la gripe y la vacuna contra la culebrilla (herpes zóster).

Los CDC han documentado varios casos de anafilaxia en personas que recibieron la vacuna en Estados Unidos. Aunque una reacción anafiláctica pone en peligro la vida, puede detenerse rápidamente, como en estos seis casos, con medicamentos como la epinefrina. Por esta razón, los CDC recomiendan que las personan que hayan tenido una reacción alérgica grave en algún momento a cualquier ingrediente de una vacuna contra la COVID-19 se abstengan de recibirla. Si tienes un historial de reacciones alérgicas graves a otras vacunas, pregúntale a tu médico si debes vacunarte contra la COVID-19, aconseja la agencia.

Luego de que se autoriza una vacuna, muchos sistemas de monitoreo de seguridad de vacunas vigilan los eventos adversos, según los CDC. Si se descubre alguno, "los expertos lo evalúan de inmediato para determinar si es un problema de seguridad real" y luego ajustan las recomendaciones de las vacunas según sea necesario, explica la agencia.  

¿Cómo se están distribuyendo las vacunas?

El Gobierno federal está supervisando la distribución y el monitoreo de las vacunas contra el coronavirus en EE.UU., pero los funcionarios estatales y locales están priorizando quién recibe la vacuna en sus jurisdicciones. El Gobierno también se está asociando con empresas privadas para garantizar que las personas de alto riesgo puedan acceder fácilmente a una vacuna. Los trabajadores de salud y los residentes y el personal de centros de cuidados a largo plazo se encontraban en el primer grupo para recibir la vacuna; los CDC recomiendan que el próximo grupo de personas en recibir una vacuna contra la COVID esté compuesto de adultos mayores de 75 años. Sin embargo, muchos estados les dieron prioridad a los adultos mayores de 65 años luego de que el Gobierno federal exigiera que los estados ampliaran la distribución para acelerar la administración de la vacuna. El próximo grupo en recibir la vacuna, bajo las pautas de los CDC, constaría de los trabajadores de primera línea, incluidos el personal de primeros auxilios, los empleados del servicio postal, los maestros, los trabajadores de transporte público y las personas que trabajan en supermercados.

Las autoridades predicen que llevará varios meses más vacunar a todo aquel que desee vacunarse, incluso a medida que aumenta la producción y se autorizan más candidatas a vacunas.

Hay consideraciones logísticas, incluida la necesidad de asegurar el transporte y el almacenamiento adecuados para las vacunas. Las vacunas de Pfizer y de Moderna requieren un almacenamiento en temperaturas específicas frías, pero la vacuna de J&J se puede enviar y almacenar a temperaturas convencionales de refrigeración. 

¿Cuánto cuesta la vacuna?

El Gobierno federal compró de antemano miles de millones de dosis de vacunas con el dinero de los contribuyentes, y las personas en Estados Unidos no tendrán que pagar nada para recibirla.

Los proveedores de vacunas podrán cobrar una tarifa de administración por poner la vacuna, pero esta tarifa debe estar cubierta por un seguro público o privado, o por un fondo de asistencia del Gobierno para los no asegurados.

¿Puedo contraer la COVID-19 incluso después de vacunarme?

Aún no está claro si alguien que recibió la vacuna se puede enfermar de COVID-19 ni se sabe cuánto durará la inmunidad, aunque deben surgir más detalles sobre la eficacia de la vacuna en el seguimiento posterior a los ensayos.

"Eso es algo que las personas deberán entender cuando reciban la vacuna", dice el Dr. William Schaffner, un especialista en enfermedades infecciosas y profesor de Medicina Preventiva en la Facultad de Medicina de Vanderbilt University. "La vacuna proporciona protección, pero no será como una armadura".

El mensaje principal de Schaffner: el hecho de que te subas la manga y te pongas la inyección no significa que puedas tirar la mascarilla y dejar de lado otros esfuerzos de prevención como el distanciamiento social y el lavado de manos. Esos serán cruciales "durante bastante tiempo" para conseguir el control del virus, dice Schaffner.

¿Se necesitan realmente ambas dosis?

La vacuna de Pfizer-BioNTech y la de Moderna ambas requieren dos dosis, y es necesario obtener ambas dosis para asegurar la eficacia. La vacuna de J&J requiere solo una dosis.

Según los CDC, la primera inyección comienza a generar protección, mientras que la segunda "es necesaria para obtener la mayor protección que la vacuna tiene para ofrecer". Recibir el régimen de dosis completa también es clave para aumentar la protección contra las variantes de coronavirus que son preocupantes, incluida la variante delta altamente contagiosa. Los estudios demuestran que una dosis es mucho menos eficaz en la lucha contra el virus, en comparación con la serie completa.

Los expertos predicen que todas las vacunas necesitarán dosis de refuerzo, que podrían estar disponibles a mediados de septiembre. Ya se ha recomendado una tercera dosis para algunas personas inmunocomprometidas que recibieron las vacunas de Pfizer y Moderna. 

¿Necesito la vacuna si ya tuve COVID-19?

Incluso si tuviste COVID-19, los CDC todavía recomiendan que te vacunes. "Eso se debe a que los expertos todavía no saben por cuánto tiempo estás protegido de volverte a enfermar después de recuperarte de la COVID-19. Incluso si ya te has recuperado de la COVID-19, es posible —aunque raro— que te contagies nuevamente con el virus que causa la COVID-19", dice la agencia.

¿Tienes alguna duda? Habla con tu médico. 

"Básicamente, lo que hace una vacuna es enseñar al sistema inmunitario a manejar algo antes de que te encuentres con lo real, para que, con suerte, cuando te encuentres con ello, puedas manejarlo y librarte de ello rápidamente".

Tony Moody, profesor adjunto de Pediatría e Inmunología en la Facultad de Medicina de Duke University e investigador principal del Duke Human Vaccine Institute.

¿Es bueno que haya más de una vacuna?

Sin lugar a duda. "De hecho, sería muy conveniente", dice Schaffner, porque eso significaría que "habría más fabricantes de vacunas trabajando para realmente producir la vacuna, y así podríamos tratar de vacunar más rápido a la población en Estados Unidos y más allá".

La Dra. Kathleen Neuzil, profesora de Vacunología y directora del Center for Vaccine Development and Global Health de la Facultad de Medicina de University of Maryland, se hace eco del sentimiento de Schaffner y hace referencia a la vacuna contra la gripe para compararla: existen múltiples formulaciones en el mercado, como la vacuna inyectable de alta dosis y la vacuna en aerosol nasal, por ejemplo, que se recomiendan para diferentes poblaciones.

"Realmente necesitamos que cada persona en el mundo, en teoría, pueda recibir esta vacuna. Así que, para mí, [tener más de una opción] es algo positivo, porque necesitamos muchas", añade.

Nota del editor: Este artículo, que originalmente se publicó el 1.° de mayo, se ha actualizado para incluir nueva información.