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Lo que debes saber sobre las vacunas contra el coronavirus

Siguen los interrogantes mientras millones de estadounidenses se vacunan.

Vacuna contra el coronavirus

MANJURUL/GETTY IMAGES

    

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Últimos desarrollos

  • Las aseguradoras pagarán las pruebas en el hogar. Como parte de un plan radical para combatir la COVID-19 este invierno, la Casa Blanca dice que las compañías de seguros privadas deberán pagar por pruebas rápidas y de venta libre que se realizan en el hogar. A partir de mediados de enero del 2022, aproximadamente 150 millones de personas en Estados Unidos con seguro privado podrán recibir el reembolso de las pruebas en el hogar por parte de sus aseguradoras. Para las personas sin seguro privado, la Administración planea distribuir las pruebas a los centros de salud comunitarios y clínicas rurales. Los funcionarios también dicen que planean cuadruplicar el suministro de pruebas rápidas en el hogar. El plan de invierno contra la COVID-19 también incluye un esfuerzo para que las personas reciban dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19 aprobada. Este plan contiene una colaboración entre la Administración y AARP, que incluye asambleas locales patrocinadas por AARP, voluntarios de AARP que lleven a adultos mayores a recibir sus vacunas de refuerzo y otros eventos locales diseñados para difundir información sobre la importancia de los refuerzos. El esfuerzo de difusión incluye una línea directa de asistencia para la vacunación al 1-800-232-0233. Medicare también planea enviar a sus 63 millones de socios avisos que los animen a recibir vacunas de refuerzo. Además, el plan extiende hasta el 18 de marzo el requisito de mascarilla para las personas que viajan en aviones, trenes y transporte público.
  • Los CDC dicen que todos los adultos deben ponerse la vacuna de refuerzo. La aparición de ómicron, la última variante de la COVID-19, ha llevado a la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Rochelle Walensky, a actualizar las recomendaciones de la agencia sobre las vacunas de refuerzo. Los CDC ya habían dicho que todos los adultos mayores de 50 años deberían recibir una vacuna de refuerzo cuando cumplan los requisitos (seis meses después de las vacunas de Pfizer-BioNTech o Moderna, y dos meses después de la vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson) y que los adultos más jóvenes también pueden recibir una vacuna. Ahora, Walensky dice que todos los adultos de 18 años o más deben recibir una dosis de refuerzo. En una declaración, Walensky señaló los primeros datos de Sudáfrica que sugieren que la variante ómicron muestra una mayor transmisibilidad y que los científicos en todo el mundo están investigando cuán eficaces se espera que sean las vacunas actuales contra esta última mutación del virus. “También quiero animar a las personas a hacerse una prueba de COVID-19 si están enfermas”, dijo Walensky. “El aumento de las pruebas nos ayudará a identificar a ómicron rápidamente”.
  • Los CDC recomiendan la vacuna contra la COVID para niños de 5 a 11 años. Walensky ha respaldado una recomendación del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización para permitir que los niños de 5 a 11 años se vacunen contra la COVID-19 con el producto de Pfizer-BioNTech, que fue autorizado por la FDA el 29 de octubre. Esto significa que los proveedores de atención médica y los farmacéuticos pueden comenzar a administrar la vacuna a la nueva población que reúne los requisitos, que se estima en 28 millones de niños. La vacuna de Pfizer para personas de 5 a 11 años es un régimen de dos inyecciones que equivale a un tercio de la dosis administrada a personas de 12 años o más. El coordinador de respuesta al coronavirus de la Casa Blanca, Jeffrey Zients, dijo el 1.º de noviembre que los planes de distribución de las dosis más pequeñas ya están en marcha y que “durante los próximos dos días, varios millones de dosis comenzarán a llegar a los consultorios de pediatras y médicos familiares locales, farmacias, hospitales infantiles, centros de salud comunitarios, clínicas de salud rurales, entre otros lugares”. Agregó que “se empacarán, enviarán y se entregarán más dosis todos los días”, y que el programa estará “funcionando a plena fuerza” para la semana del 8 de noviembre. Todavía se están estudiando las vacunas contra la COVID para niños menores de 5 años. Mientras tanto, el fabricante de vacunas Moderna ha solicitado la autorización de la FDA para su vacuna para las personas de 12 a 17 años; la FDA recientemente le dijo a la compañía que necesita más tiempo —probablemente hasta enero— para evaluar los datos. Si bien los niños tienden a tener mejores resultados que los adultos cuando se trata de la COVID-19, no son inmunes a la enfermedad. Durante un período de seis semanas desde finales de junio hasta mediados de agosto, las hospitalizaciones por COVID-19 entre niños y adolescentes se quintuplicó, según datos de los CDC. 
  • Posible cuarta dosis para personas inmunocomprometidas. Los CDC dicen que las personas de 18 años o más “inmunodeprimidas moderada o gravemente” que ya han recibido una tercera dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech o la de Moderna pueden recibir una cuarta dosis de cualquiera de esas vacunas o del producto de Johnson & Johnson. La agencia dice que estas cuartas dosis se pueden administrar al menos seis meses después de la tercera vacuna de Pfizer o Moderna; como mínimo en febrero del 2022. Los CDC consideran que esta cuarta dosis es un refuerzo y quienes se administren esta vacuna adicional recibirán una dosis que equivale a la mitad del volumen de la primera dosis.
  • Las tasas de hospitalización de los adultos no vacunados se disparan. Nuevos datos de los CDC muestran que la tasa de hospitalizaciones relacionadas con la COVID-19 en el punto más alto de la propagación de la variante delta fue 18.5 veces mayor entre los adultos no vacunados, en comparación con sus contrapartes vacunadas. A fines de agosto, la tasa de hospitalizaciones por COVID-19 entre las personas de 50 a 64 años no vacunadas era de 93.8 por cada 100,000, en comparación con 3.0 por cada 100,000 entre las personas vacunadas del mismo rango de edad. Por otro lado, la tasa de hospitalizaciones entre las personas de 65 años o más no vacunadas era de 239.0 por cada 100,000, en comparación con una tasa de 14.8 por cada 100,000 en las personas vacunadas.

Investigadores en todo el mundo han estado trabajando a velocidad récord para crear vacunas contra la COVID-19. A menos de un año del comienzo de la pandemia, esa meta se volvió realidad.

Una vacuna (de Pfizer-BioNTech) ha recibido la aprobación completa de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) y otras dos (una de Moderna y otra de Johnson & Johnson) se están administrando bajo la autorización de uso de emergencia. Esta designación de la FDA permite el acceso a tratamientos y otras herramientas médicas durante una emergencia de salud pública cuando no existen otras opciones.

El proceso de autorización de uso de emergencia es más rápido que la aprobación estándar de la FDA, que puede tardar de seis a diez meses. Sin embargo, los datos que demuestran la seguridad y la eficacia siguen siendo necesarios para la autorización, y la FDA y un comité asesor de expertos utilizan estos datos para sopesar los riesgos y beneficios del producto en cuestión.

¿Qué es exactamente una vacuna?

Una vacuna es algo que ayuda a una persona a desarrollar la inmunidad a una enfermedad infecciosa. Funciona introduciendo intencionalmente en el cuerpo una forma inactiva de un germen causante de una enfermedad, o algo similar. Esto estimula la producción de anticuerpos por parte del sistema inmunitario, las proteínas que ayudan a proteger a la persona de una futura infección.

Piensa en ello como un entrenamiento para tu sistema inmunitario: lo estás "enviando al gimnasio y preparándolo para poder hacer algo" en caso de que se encuentre con el germen en el futuro, explica el doctor Tony Moody, profesor adjunto de Pediatría e Inmunología en la Facultad de Medicina de Duke University e investigador principal del Duke Human Vaccine Institute. "Básicamente, lo que hace una vacuna es enseñar al sistema inmunitario a manejar algo antes de que te encuentres con lo real, para que, con suerte, cuando te encuentres con ello, puedas manejarlo y librarte de ello rápidamente", dice.

En el caso del nuevo coronavirus, una vacuna hace a una persona resistente a una infección por el virus y a la enfermedad que causa —la COVID-19— o, como mínimo, permite que una persona infectada tenga "un curso más corto [de la enfermedad] o no tantas complicaciones", agrega Moody.

¿Qué vacunas contra el coronavirus están disponibles ahora?

Hasta el momento, las tres vacunas que han recibido una autorización de uso de emergencia (Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson) son los únicos productos disponibles para las personas en Estados Unidos.

La vacuna de Pfizer está aprobada para uso en personas de 16 años o más y está disponible para uso de emergencia para niños de 5 a 15 años. Las vacunas de Moderna y de J&J se han autorizado para personas de 18 años o más.

Se halló que las tres vacunas fueron altamente eficaces en la prevención de la COVID-19 en los participantes de los ensayos clínicos y en datos del mundo real. Las personas que no se han vacunado tienen seis veces más probabilidades de dar positivo en una prueba de COVID-19 que las vacunadas, y tienen 14 veces más probabilidades de morir por la enfermedad, según muestran los datos federales más recientes.

¿Son seguras las vacunas?

La seguridad es una preocupación clave de los funcionarios y expertos de salud pública. Los participantes de los ensayos clínicos de Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson experimentaron efectos secundarios después de vacunarse, incluidos dolor en el lugar de la inyección, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular y dolor en las articulaciones. Estos síntomas son temporales y son efectos secundarios que algunas personas experimentan con otras vacunas, incluida la vacuna contra la gripe y la vacuna contra la culebrilla (herpes zóster).

Han ocurrido reacciones más graves, pero son raras. La anafilaxia, una reacción alérgica grave, ha ocurrido en un número reducido de casos luego de la vacuna contra la COVID-19, según los CDC. Es por eso que te podrían pedir que esperes 15 minutos después de la vacuna o el refuerzo y así monitorear los síntomas.

Otro evento poco común es que se ha reportado después de la vacuna es un problema con la coagulación de la sangre llamado síndrome de trombosis con trombocitopenia. Ha ocurrido en una tasa de unas 7 por 1 millón de mujeres vacunadas de 18 a 49 años con la vacuna de dosis única de Johnson&Johnson. "Entre las mujeres de 50 años en adelante, y los hombres de todas las edades, este evento adverso es aún más raro", dicen los CDC.

Las autoridades de salud también están monitoreando los pocos casos de miocarditis y pericarditis en algunos adultos más jóvenes luego de vacunarse con productos de Pfizer y Moderna.

momento a cualquier ingrediente de una vacuna contra la COVID-19 se abstengan de recibirla. Si tienes un historial de reacciones alérgicas graves a otras vacunas, pregúntale a tu médico si debes vacunarte contra la COVID-19, aconseja la agencia.  

¿Cuánto cuesta la vacuna?

El Gobierno federal compró de antemano miles de millones de dosis de vacunas con el dinero de los contribuyentes, por lo que las personas en Estados Unidos no tienen que pagar nada para recibirla, incluso el refuerzo.

Los proveedores de vacunas podrán cobrar una tarifa de administración por poner la vacuna, pero esta tarifa debe estar cubierta por un seguro público o privado o por un fondo de asistencia del Gobierno para los no asegurados.

¿Puedo contraer la COVID-19 incluso después de vacunarme?

Los casos de infecciones postvacunación pueden ocurrir debido a que ninguna vacuna es 100% eficaz. Pero los expertos enfatizan que las vacunas siguen siendo altamente protectoras contra la hopitalización y la muerte si es que llegas a enfermar de COVID-19.

Las infecciones postvacunación, sin embargo, pueden contribuir a la propagación de la COVID-19. Los nuevos datos demuestran que las personas completamente vacunadas que se infectan con la variante delta, que se transmite facilmente, pueden contagiar con el virus a otras personas. Es por esto que las autoridades ahora recomiendan que las persoas vacunadas que viven en zonas de alta transmisión usen una mascarilla en espacios públicos cerrados. 

¿Necesito la vacuna si ya tuve COVID-19?

Incluso si tuviste COVID-19, los CDC todavía recomiendan que te vacunes porque las investigaciones todavía no han demostrado cuánto tiempo dura la protección que ofrece una infección previa. Además, puede que la vacuna ofrezca mejor protección contra la COVID-19 que una infección previa. Las personas que no se han vacunado y que ya hayan tenido COVID-19 tienen más probabilidades de contagiarse nuevamente, en comparación con las personas completamente vacunadas, según un estudio de los CDC (en inglés).

¿Tienes alguna duda? Habla con tu médico. 

"Básicamente, lo que hace una vacuna es enseñar al sistema inmunitario a manejar algo antes de que te encuentres con lo real, para que, con suerte, cuando te encuentres con ello, puedas manejarlo y librarte de ello rápidamente".

Tony Moody, profesor adjunto de Pediatría e Inmunología en la Facultad de Medicina de Duke University e investigador principal del Duke Human Vaccine Institute.

¿Es bueno que haya más de una vacuna?

Sin lugar a duda. "De hecho, sería muy conveniente", dice Schaffner, porque eso significaría que "habría más fabricantes de vacunas trabajando para realmente producir la vacuna, y así podríamos tratar de vacunar más rápido a la población en Estados Unidos y más allá".

La Dra. Kathleen Neuzil, profesora de Vacunología y directora del Center for Vaccine Development and Global Health de la Facultad de Medicina de University of Maryland, se hace eco del sentimiento de Schaffner y hace referencia a la vacuna contra la gripe para compararla: existen múltiples formulaciones en el mercado, como la vacuna inyectable de alta dosis y la vacuna en aerosol nasal, por ejemplo, que se recomiendan para diferentes poblaciones.

"Realmente necesitamos que cada persona en el mundo, en teoría, pueda recibir esta vacuna. Así que, para mí, [tener más de una opción] es algo positivo, porque necesitamos muchas", añade.

Nota del editor: Este artículo, que originalmente se publicó el 1.° de mayo, se ha actualizado para incluir nueva información.