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¿La pérdida de audición es otro síntoma inusual de la COVID-19?

Los médicos exploran la posible conexión con el virus; también vinculan los problemas de audición a las mascarillas.

Un doctor revisa la audición de un paciente

GETTY IMAGES

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La COVID-19 se ha vinculado a una serie de síntomas y complicaciones a largo plazo inusuales, y los científicos se han estado preguntando si la pérdida auditiva debe agregarse a esta lista.

Es común que algunos síntomas relacionados con la audición se presenten con cualquier infección viral del tracto respiratorio superior, dice el Dr. Elias Michaelides, codirector del Programa de Implantes Auditivos y director médico de Audiología y Otorrinolaringología en Rush University Medical Center, en Chicago. Esto se debe a que las membranas mucosas tienden a “congestionarse mucho” y, como resultado, “a veces se puede acumular líquido detrás de los tímpanos”, explica. Este síntoma, sin embargo, no causa un daño permanente “y a menudo se cura por sí solo” una vez que la infección ha pasado.

Pero varios estudios han vinculado problemas auditivos más persistentes relacionados con la COVID-19. Un estudio del 2020 de 121 personas en el Reino Unido publicado en la revista International Journal of Audiology, por ejemplo, encontró que alrededor del 13% de los pacientes informaron de un cambio en la audición o tinnitus (zumbido en los oídos) desde su diagnóstico de COVID-19. Otro informe del 2020, publicado en las actas de Mayo Clinic, ofrece detalles del caso de un paciente mayor con COVID-19 que experimentó sordera con tinnitus fuerte, incluso después de que otros síntomas mejoraron; un caso similar fue descrito en la American Journal of Otolaryngology.


Para información actualizada sobre la COVID-19 visita aarp.org/ElCoronavirus


Además, un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins encontró evidencia del coronavirus (SARS-CoV-2) en el oído medio de pacientes con COVID-19 en un estudio de autopsia publicado en JAMA Otolaryngology - Head & Neck Surgery (en inglés). Aunque determinar el impacto de la presencia del virus en el oído estaba fuera del alcance del estudio, su autor, el Dr. C. Matthew Stewart, afirma que plantea cierta preocupación, sobre todo teniendo en cuenta que se sabe que otras infecciones virales causan pérdida de audición.

“Si hay una infección vírica activa en esa parte del cuerpo, podría presentarse un conjunto completo de síntomas asociados con otros tipos de infecciones víricas en esa área”, incluida la inflamación del oído, que puede dañar la audición o causar tinnitus, mareos o falta de equilibrio, explica el Dr. Stewart, profesor adjunto de Otorrinolaringología y Cirugía de cabeza y cuello en la Facultad de Medicina de Johns Hopkins.

Los investigadores también han señalado que las células ciliadas cocleares, que procesan las vibraciones sonoras, son “particularmente vulnerables” a los daños causados por la restricción del oxígeno y el suministro de sangre, dos complicaciones que se han reportado en pacientes hospitalizados con COVID-19.

Los expertos advierten que todavía no hay pruebas suficientes para establecer una conexión directa entre una infección de SARS-CoV-2 y problemas auditivos. Aun así, Stewart argumenta que “podemos sospechar razonablemente” que el coronavirus puede afectar la audición de algunos pacientes.

Los medicamentos y las mascarillas se suman a los problemas de audición

La atención médica enturbia las aguas cuando se trata de entender mejor una posible conexión entre el SARS-CoV-2 y la audición. En primer lugar, una serie de factores relacionados con el hecho de estar gravemente enfermo puede provocar una pérdida de audición, sobre todo en pacientes mayores, señalan los investigadores. Y varios medicamentos que se usan ahora y se han usado anteriormente para tratar a pacientes con COVID-19 —incluido el tratamiento aprobado por el Gobierno federal, remdesivir, al igual que la cloroquina y la hidroxicloroquina, que no son opciones de tratamiento recomendadas— son ototóxicos, lo que significa que pueden causar daños al oído.

“Y eso va a enturbiar nuestra comprensión de la diferencia entre una pérdida auditiva causada por una infección vírica y una pérdida auditiva causada por el uso de medicamentos tóxicos para el oído administrados con fines terapéuticos”, dice Stewart.

Sin embargo, lo que no parece afectar la audición son las vacunas contra la COVID-19, a pesar de los informes recientes que las vinculan con la pérdida auditiva repentina. Stewart y un equipo de expertos, también en Johns Hopkins, analizó los datos y descubrió que “no hay evidencia de que las personas que reciben la vacuna contra la COVID-19 tengan un riesgo más alto de padecer una pérdida auditiva repentina que las personas que no han sido vacunadas”, coautor del estudio, el Dr. Daniel Sun, explicó en una declaración. Los resultados se publicaron en JAMA Otolaryngology — Head & Neck Surgery. “Esperamos que estos hallazgos tranquilicen a los médicos y a los pacientes, de modo que reciban todas las dosis programadas de la vacuna, como lo recomiendan las pautas actuales de salud pública”, escribieron los autores del estudio. 

Pero otros esfuerzos de salud pública que se han puesto en marcha para ayudar a frenar la propagación del virus pueden desempeñar un papel sorprendente en los problemas de audición. Michaelides, de Rush University, ha atendido a varios pacientes que dicen que su audición ha empeorado desde el comienzo de la pandemia.

“Resulta que su audición no cambió”, pero sí cambió su capacidad de comunicarse con los demás, dice. Y eso se debe a que muchas personas usan cubiertas faciales de tela cuando están en público. También están más alejadas unas de otras para mantener una distancia segura.

“Cuando usas una mascarilla, tu voz se amortigua y a veces puede ser más difícil que las otras personas te oigan”, indica Michaelides. Las mascarillas también interfieren con la capacidad de interpretar pistas visuales cuando otra persona habla. “Para la mayoría, esto no es un gran problema. Pero en los pacientes mayores que tal vez ya sufren de cierta pérdida auditiva, esto puede a veces llevarlos hasta el punto en que les cuesta comprender lo que se dice”, agrega.

Mientras los investigadores continúan estudiando los efectos a corto y largo plazo de una infección de SARS-CoV-2, los expertos dicen que el público puede anticipar el surgimiento de más estudios específicos sobre la audición. Entre tanto, si experimentas la pérdida súbita de la audición o tu problema auditivo empeora, comunícate con tu médico inmediatamente. El tratamiento temprano puede evitar el daño permanente en algunos casos, dice Michaelides. Tu médico también podría recomendar herramientas, como los audífonos, para mejorar tu calidad de vida.

“Hay muchos pacientes que se las arreglaban sin audífonos y decidieron que ahora es el momento” de comenzar a usarlos, dice Michaelides.

Rachel Nania escribe sobre atención médica y políticas de salud para AARP. Anteriormente fue reportera y editora de WTOP Radio en Washington, D.C. Recibió un Premio Gracie y un Premio Regional Edward R. Murrow, y también participó en un programa sobre demencia con la National Press Foundation.

Nota del editor: este artículo que originalmente se publicó el 28 de agosto del 2020 está actualizado para incluir nueva información.