Skip to content
 

Obtener ayuda financiera para los cuidados es difícil pero posible

Aprovechar activos como tu casa es una opción, pero procede con cuidado.

Madre e hija revisan un documento

JOSE LUIS PELAEZ INC/DIGITALVISION/GETTY IMAGES

In English 

Ser cuidador es un trabajo duro. Se vuelve mucho más difícil si la persona que cuidas se está quedando sin dinero.

Y si esa persona no cumple los requisitos para Medicaid o SSDI (Seguro por Incapacidad del Seguro Social - enlace en inglés) —y ninguno de ustedes es multimillonario— entonces tú y tu ser querido van a tener que tomar algunas decisiones difíciles sobre cómo obtener más dinero.

Los costos del cuidado fuera de la familia son intimidantes. Los hogares de ancianos cobran un promedio de $7,756 al mes por una habitación compartida, y los centros de vida asistida un promedio de $4,300 al mes, según la encuesta de la compañía de seguros Genworth sobre el costo de los cuidados a largo plazo en el 2020.

Por lo general, Medicare no cubre los hogares de ancianos, aunque puede cubrir algunos servicios de atención médica domiciliaria si el beneficiario está confinado en su hogar. Si la persona que cuidas no tiene seguro de cuidados a largo plazo, tendrás que encontrar la manera de obtener más dinero.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Líneas de ayuda gratuitas

Las organizaciones sin fines de lucro, como AARP, cuentan con líneas de apoyo gratuitas para responder a preguntas, dar referencias y señalar recursos para los cuidadores:

AARP 877-333-5885, 7 a.m. a 11 p.m. (hora del este) los días de semana; en español: 888-971-2013, también de 7 a.m. a 11 p.m. los días de semana.

Alzheimer's Association (en inglés). 800-272-3900, asesoramiento sobre el Alzheimer y otras demencias las 24 horas del día, todos los días.

SeniorLiving.org (en inglés). 866-901-4858, asesoramiento sobre demencia, finanzas y vivienda para personas mayores, de 7 a.m. a 11 p.m. (hora del este) todos los días.

Ser dueño de una casa puede ayudar

Para la mayoría de las personas, su hogar es la fuente de fondos más grande sin usar. El propietario promedio entre los 55 y 64 años tenía una plusvalía de $133,000 en el 2018, según los datos disponibles más recientes de la Oficina del Censo de Estados Unidos. Los mayores de 65 años tenían un valor líquido promedio de $174,000.

Si la única opción real para un ser querido que está recibiendo atención es una residencia de vida asistida o un hogar de ancianos, entonces vender la casa es una manera ideal de recaudar dinero. Alguien que necesita dinero extra para pagar por el cuidado en el hogar podría comprar una casa o condominio más pequeño y menos costoso, y usar las ganancias para pagar los gastos médicos adicionales.

En muchos casos, las ganancias de la venta de una residencia principal —una casa de la que has sido propietario y en la que has vivido por al menos dos años— son libres de impuestos. No hay impuesto sobre las ganancias de capital de hasta $250,000 de ganancias por una venta de vivienda para un propietario soltero y de hasta $500,000 para una pareja casada.

Sin embargo, muchas personas no quieren abandonar sus hogares de mucho tiempo, en especial si eso significa también dejar a familiares y amigos cercanos. Esas personas tienen otras tres opciones, aunque ninguna es totalmente satisfactoria: un préstamo sobre el valor líquido de la vivienda, una línea de crédito sobre el valor acumulado de la vivienda y una hipoteca revertida.

Un préstamo sobre el valor líquido de la vivienda es un préstamo de pago único garantizado por la parte desembolsada de la vivienda, la cantidad que sobra una vez que se resta el saldo de la hipoteca.

Una HELOC (línea de crédito sobre el valor acumulado de la vivienda) es una cantidad de dinero preestablecida que el valor acumulado de la vivienda asegura. El prestatario puede aprovecharlo con regularidad, como una tarjeta de crédito.

En cualquier caso, el propietario necesitará una tasación de la propiedad para determinar cuánto es posible pedir prestado. También necesitará una buena puntuación de crédito, idealmente superior a 700, así como prueba de la capacidad de pagar el préstamo.

Si no se hacen los pagos mensuales, puede perder la propiedad.

Las tasas de interés de los préstamos sobre el valor líquido de la vivienda y las líneas de crédito son relativamente bajas. La tasa promedio de dichos préstamos en octubre del 2021 fue del 5.94%, y de las líneas de crédito sobre el valor de la vivienda (HELOC) promediaron un 3.88%, según Bankrate.

Un propietario puede establecer una tasa fija con un préstamo sobre el valor acumulado de la vivienda, lo que puede ser una decisión sabia en el entorno actual de bajas tasas de interés, afirma el planificador financiero Ray Ferrara de Clearwater, Florida. Las HELOC típicamente tienen tasas más altas y ajustables.

Una hipoteca revertida también puede dar a una persona la capacidad de obtener pagos basados en el valor líquido de la vivienda. El Gobierno federal asegura el programa, llamado HECM (hipoteca de conversión del valor líquido de la vivienda), para propietarios de 62 años o más que son dueños de sus casas por completo o a quienes les queda muy poca hipoteca.

Un prestatario tiene que vivir en la casa como su residencia principal.

El prestatario puede vivir en el hogar hasta que se mude o muera, y un coprestatario más joven, como su cónyuge, puede quedarse en el hogar hasta que muera o se mude. Si queda algo de capital después de que el préstamo haya sido pagado, el prestatario o los herederos del prestatario podrán conservarlo.

Los cargos y los pagos de intereses aumentarán los costos, y mientras más tiempo tenga el propietario el préstamo revertido, más se usará la cantidad de la plusvalía del hogar.

El propietario tiene que visitar a un consejero de HECM aprobado por el Gobierno para ayudar a decidir si una hipoteca revertida es la mejor opción, y se debe utilizar un prestamista aprobado por la FHA (Administración Federal de Vivienda) para el programa. La cantidad que un propietario puede pedir prestado depende de su edad, las tasas de interés actuales y el valor de la vivienda.

Las compañías farmacéuticas pueden ofrecer ayuda

Reducir los gastos médicos es otra manera de ayudar a la persona que cuidas.

Los PAP (programas de asistencia al paciente) de las compañías farmacéuticas pueden ayudar a un ser querido a obtener medicamentos y otros cuidados médicos a bajo costo. Aquellos que reúnen los requisitos, en general, tienen que ser ciudadanos estadounidenses sin cobertura de medicamentos recetados y también tienen que cumplir con ciertas pautas de ingresos.

RxAssist.org (enlace en inglés) ofrece una base de datos gratuita de PAP, y MyHealthFinder (enlace en inglés), un sitio operado por el HHS (Departamento de Salud y Servicios Humanos) de Estados Unidos, también ofrece información sobre los programas.

El HHS también supervisa la Administración para la Vida Comunitaria (enlace en inglés), donde los pacientes y cuidadores pueden encontrar información sobre ayuda gratuita o de bajo costo en su localidad. Por ejemplo, el sitio web de la administración, que proporciona información objetiva y asesoramiento para personas de cualquier nivel de ingresos, te ayudará a encontrar centros de recursos para adultos mayores y personas con discapacidades en tu localidad.

También puede ayudar a los cuidadores y a sus seres queridos a encontrar centros de cuidado diurno para adultos, centros para adultos mayores y servicios de transporte en el área.

A veces, la mejor ayuda está al alcance de la mano. Tal vez se necesite todo un pueblo para criar a un niño, pero también se necesita uno para cuidar de los adultos mayores y de los enfermos.

"Estas son situaciones en las que la gente a menudo tiene que depender de la familia y los niños para ayudar", afirma el planificador financiero Stephen Janachowski de Mill Valley, California.

Nota de redacción: Este artículo, publicado originalmente el 21 de octubre del 2019, se ha actualizado con datos más recientes sobre los costos de los hogares de ancianos, el valor líquido promedio de los hogares para los propietarios mayores y las tasas promedio de los préstamos sobre el valor líquido de las viviendas y de los HELOC. 

John Waggoner ha sido escritor de finanzas personales desde 1983. Fue columnista de fondos mutualistas de USA TODAY desde 1989 hasta el 2015 y ha trabajado para InvestmentNewsKiplinger's Personal Finance, el Wall Street Journal y Morningstar.

¿Necesitas efectivo ya? Ten cuidado

Es posible que hayas visto anuncios en internet y en la televisión que prometen convertir activos en dinero rápido, o tiendas que pregonan préstamos instantáneos. Estas pueden ser opciones tentadoras a medida que los costos del cuidado aumentan, pero sé cauteloso: pueden ser caras y tener implicaciones financieras a largo plazo para ti y tu familia.

  1. Cobrar demasiado —o recibir un adelanto en efectivo— en las tarjetas de crédito. La tasa de interés promedio de las tarjetas es de más del 17% si el saldo no se paga en su totalidad cada mes.
  2. Obtener un préstamo sobre el título de un auto. Estos préstamos, anunciados como "dinero rápido", en general se deben pagar en su totalidad más el interés en 30 días, y las tasas de interés pueden ser por lo menos del 300% anual. Si los préstamos no se pagan en su totalidad, el prestamista puede quitarte el vehículo y venderlo.
  3. Buscar un préstamo de día de pago. Ampliamente disponibles en línea y en tiendas minoristas, los préstamos de día de pago son fáciles de conseguir, pero difíciles de saldar, con tasas de interés anuales por las nubes y cargos por mora que pueden atrapar a los prestatarios en un ciclo de deuda.
  4. Pedir un préstamo de una casa de empeño. No solo enfrentarás altas tasas de interés a menudo por una fracción del valor real del artículo, sino que algunas tiendas cobran cuotas de seguro y almacenamiento para guardar los objetos de valor. Después de varios meses, eso puede potencialmente aumentar la deuda a más de lo que vale el artículo.
  5. Usar corredores que prometen rendimientos extremadamente altos. Altos retornos significan altos riesgos, y cualquier asesor que promete altos retornos garantizados es un estafador. Consejo profesional: Desconfía de los seminarios que ofrecen almuerzo o cena gratis (enlace en inglés). Comprueba el registro de cualquier asesor a través del administrador de valores de tu estado y el programa BrokerCheck de la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (enlace en inglés).
  6. Entregar el seguro de vida completo. Mientras que las pólizas de vida entera pueden ser una buena fuente de ingresos de emergencia, la entrega de la póliza significa que los herederos no recibirán ningún beneficio cuando el asegurado fallezca. Pregúntale a tu agente si, en cambio, puedes hacer retiros limitados o pedir prestado contra la póliza.
  7. Retirar de una anualidad. Típicamente, los cargos e impuestos hacen que el retiro de una anualidad sea una mala decisión. La persona con derecho a pagos regulares de una anualidad puede vender esos pagos a una empresa de factorización, como J.G. Wentworth, que se quedará un porcentaje llamado la “tasa efectiva de descuento”, el cual puede ascender entre el 9 y el 15% o más.

Conoce más sobre cómo pagar por los cuidados