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8 formas de mejorar la seguridad de las escaleras en casa

Cambios ingeniosos para reducir el riesgo de lesionarte con el paso de los años.

Abuela y su fisioterapeuta bajan las escaleras

NIKKI KLUGH DESIGN GROUP / GETTY IMAGES

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Si eres uno de los tantos adultos mayores que prefieren quedarse en su hogar durante la vejez, tal vez tengas que hacer algunos cambios. Uno de los primeros lugares que debes considerar son las escaleras.

Las escaleras pueden ser un peligro, no importa si bajan al sótano, llevan a los dormitorios del segundo piso o van de la terraza al jardín.

En Estados Unidos, cada año se lesionan más de un millón de personas en las escaleras. Esta cifra equivale a un promedio de 3,000 lesiones por día o una cada 30 segundos, y el riesgo aumenta drásticamente con la edad, según un estudio del 2017 que analizó las visitas a las salas de emergencia.

Las escaleras son una zona de alto riesgo de caídas para las personas de todas las edades, dice el Dr. Gary Smith, autor principal del estudio del 2017 y director del Center for Injury Research and Policy del Nationwide Children's Hospital de Columbus, Ohio. Sin embargo, Smith explica que los cambios que se producen en la coordinación, la fuerza y la vista con el paso de los años pueden dificultar la circulación por las escaleras.


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El estudio de Smith reveló que las personas mayores de 60 años tienen seis veces más probabilidades que las más jóvenes de ser hospitalizadas a raíz de una lesión en una escalera. Los adultos mayores pueden tener trastornos y enfermedades subyacentes que aumentan el riesgo de lesiones a causa de las caídas, dice. Por ejemplo, si tienes osteoporosis, es más probable que te fractures un hueso. Si tomas un anticoagulante, como sucede con muchos adultos mayores, un golpe en la cabeza podría producir una hemorragia intracraneal.

Según un informe de la Oficina del Censo de EE.UU., más de la mitad de los hogares tienen escaleras. En algunas partes del país, como Nueva Inglaterra y el Atlántico medio, hasta el 90% de las viviendas tienen varios pisos.

Dado que las caídas pueden ser muy graves para los adultos mayores, es importante tomar la iniciativa y adoptar medidas preventivas para atenuar el riesgo, dice el Dr. Eric B. Larson, investigador principal del Kaiser Permanente Washington Health Research Institute y coautor del libro Enlightened Aging: Building Resilience for a Long, Active Life.

Afortunadamente, puedes reducir el riesgo de sufrir lesiones en las escaleras con unos sencillos cambios en el diseño y el espacio. Estas son algunas de las sugerencias de los expertos para lograr que tus escaleras sean más seguras.

1. Ponle tracción a las superficies

Cuando el equipo de Larson investigó los motivos de las caídas de los adultos mayores, descubrió que casi todas se producían por resbalones y no por tropiezos. Por lo tanto, es fundamental verificar que la superficie de los escalones no sea resbaladiza.

Si los escalones son de madera o baldosa lisas, Larson recomienda aplicar algo a la superficie de cada uno para agregar fricción y tracción. Hay una gran variedad de productos que puedes colocar, como huellas de goma o abrasivas, cinta o pintura antideslizante para pisos.

Según Larson, otra opción es colocar una alfombra de pelo corto, pero debe estar bien ajustada para evitar tropiezos. Es conveniente que la instale un profesional para asegurarte de que esté bien sujeta.

Sin importar la opción que elijas, recuerda usar zapatos o pantuflas con suela de goma rígida siempre que subas o bajes escaleras, aconseja Larson. Es más probable que se produzcan resbalones cuando no llevas zapatos o calcetines.

2. Ilumina las escaleras

Escaleras de madera

ESERUYANIK/GETTY IMAGES

Los estudios indican que la mala iluminación en las escaleras es una de las causas de caídas entre personas de todas las edades. Sin embargo, las escaleras de muchas casas antiguas tienen menos iluminación que el resto de la vivienda.

Instala luces potentes, en lo posible con bombillas LED, para que sea fácil ver dónde poner los pies. Es muy importante iluminar los escalones más altos y los más bajos, porque es donde se producen la mayoría de las caídas.

Asegúrate de que haya un interruptor de luz en la parte superior e inferior de cada escalera, o haz instalar uno. “Es muy inconveniente subir las escaleras y darte cuenta de que has dejado la luz apagada y que no la puedes encender cuando la necesites porque el interruptor está en la parte de abajo”, dice Greg Hartley, especialista clínico geriátrico certificado en Miami y vicepresidente del consejo directivo de APTA Geriatrics.

Otra forma sencilla de aumentar la iluminación en la escalera es instalar en la pared luces nocturnas inalámbricas con sensor de movimiento a la altura de los pies y los tobillos, sugiere Hartley.

3. Mejora las ayudas visuales

Debido a los problemas de la vista que se producen con la edad, puede ser difícil distinguir los escalones entre sí, sobre todo al bajar escaleras que tienen un color uniforme, señala Hartley.

Con el paso de los años, “es más difícil percibir la profundidad y adaptar la vista a la luz y a la oscuridad”, explica Hartley. “En particular, si tienes escaleras con una alfombra de color beige claro o blanco, podrías no distinguir visualmente la ubicación del escalón”.

Hartley aconseja colocar cinta reflectante o pintura de color en el borde de cada escalón para poder ver con claridad dónde termina cada uno al bajar.

Otra mejora que puede ayudar a la hora de subir escaleras es pintar la sección vertical de los escalones de madera de color blanco o de un color que contraste. Así podrás distinguir las contrahuellas de las huellas, o la parte del escalón sobre la que se pisa.

4. Haz coincidir la altura y la profundidad de los escalones

Para evitar tropiezos, las superficies horizontales y verticales de las escaleras deben ser iguales y no de diferentes anchos y alturas, dice Smith.

Sin embargo, un problema común en muchas casas antiguas es que el escalón superior es más ancho que el resto, dice Smith, porque algunos constructores no ponen un saliente —la sección de la huella que sobresale de la escalera— en el descanso superior. En consecuencia, la gente pone los pies demasiado adelante en el segundo o tercer escalón, lo que puede provocar una caída.

Si el escalón superior es más ancho, considera la posibilidad de contratar a un empleado de mantenimiento o a un carpintero para que agregue un saliente al descanso. Es un arreglo sencillo que puede mejorar notablemente la seguridad, dice Smith.

5. Elimina la ilusión del escalón inferior

Algunas casas antiguas tienen un escalón inferior que se confunde con el descanso y no parece ser parte de la escalera, lo que crea un peligro para los que creen por error que pisan un descanso plano. Este defecto de diseño es tan común que los expertos tienen un nombre para él: ilusión del escalón inferior.

Considera la posibilidad de hacer cambios para distinguir el escalón inferior del descanso, como colocar una huella de goma o cinta antideslizante, o reformarlo para que coincida con el resto de los escalones.

6. Renueva la baranda

Mujer se sostiene de la baranda mientras sube escaleras

CATHERINE MCQUEEN/GETTY IMAGES

Smith señala que, si bien los estudios demuestran continuamente que una baranda puede ayudar a mantener el equilibrio y evitar caídas en las escaleras, es un componente de seguridad que se suele pasar por alto.

Lamentablemente, advierte Smith, en muchas casas las barandas son más decorativas que funcionales. Si son grandes, voluminosas, rectangulares o con formas ornamentales, pueden ser difíciles de sujetar. Los pasamanos más seguros son redondeados y “la mano debe poder rodearlo completamente al sujetarlo”.

Para mejorar la seguridad, considera la posibilidad de instalar pasamanos a ambos lados de las escaleras, aconseja Hartley. Esta medida te ayudará si tienes problemas de equilibrio o si alguna vez te resulta más cómodo utilizar la baranda de un lado que la del otro (por ejemplo, después de una operación de rodilla).

Los pasamanos deben abarcar toda la longitud de la escalera, instalarse a una distancia de entre 30 y 36 pulgadas del piso y estar bien sujetos a los montantes de la pared para que no se desprendan si se ejerce mucho peso sobre ellos.


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7. Elimina los obstáculos

Es fundamental que no haya objetos en las escaleras para reducir la posibilidad de tropiezos. Es común ver alfombrillas en los descansos de las escaleras, pero pueden constituir un peligro y deberían quitarse, recomienda Hartley. “Las personas a veces dejan cosas sueltas en un lugar de la escalera para subirlas después. Esto no es un problema, pero debes asegurarte de que no se acumulen tantos objetos que queden abarrotados”.

8. Si es posible, instala un salvaescaleras

Mujer sentada en el ascensor de la escalera de su casa

DAISY-DAISY/GETTY IMAGES

Si ves que cada vez te cuesta más subir y bajar las escaleras, puedes considerar la posibilidad de instalar una silla con motor (salvaescaleras), dice Larson.

Los precios varían entre $2,000 y $10,000, y son más costosos si la escalera tiene un descanso o una curva. A veces puedes conseguir que el seguro te reembolse parte del costo, dice Larson, quien recomienda llamar a la oficina local de la Agencia del Área sobre Envejecimiento para pedir recomendaciones.

Se puede realizar la instalación en un día, pero ten en cuenta que la escalera debe ser lo suficientemente ancha como para que quepa la silla mecánica y, al mismo tiempo, permitir que otras personas utilicen la escalera con la silla en su lugar. Si vendes la casa, se puede desmontar la silla mecánica sin que se produzcan daños considerables en la escalera. En la mayoría de los casos, lo único que se necesita es tapar algunos agujeros de tornillos en los escalones.

Michelle Crouch es una colaboradora que ha cubierto temas de salud y finanzas personales para algunas de las principales publicaciones nacionales para consumidores. Su trabajo se publicó en Reader's Digest, Real Simple, Prevention, The Washington Post y The New York Times.