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'Buena Vista Social Club: Adiós' porque nunca es tarde

El documental del grupo musical cubano cuenta de manera más profunda la historia de sus integrantes.

GÉNERO: Documental
DIRECTOR: Lucy Walker
ELENCO: Manuel 'Gueiro' Mirabal, Guajirito Mirabal, Ibrahim Ferrer y Omara Portuondo
DURACIÓN: 110 minutos 

La historia del grupo musical  cubano Buena Vista Social Club, hubiera resultado demasiado inverosímil para ser una película de ficción. El hecho de que sea real, le da un valor que trasciende el mérito artístico que pudiera tener cualquier esfuerzo por capturarla en la pantalla. Aun así, un documental realizado sobre ellos en 1999 por el cineasta alemán, Wim Wenders, no solo catapultó a la fama al grupo de septuagenarios y octogenarias, sino que recibió varios premios incluida una nominación al Oscar.

Buena Vista Social Club era el nombre de un lugar de reunión para gente de raza negra en la época de oro de los cabarets en la Habana  (de los años 30 a los 50).  Eran tiempos de segregación racial, y la gente de color que quería disfrutar de los sones, boleros, guajiras y salsas, tuvo que crear su propio espacio. El filme de Wenders relata como en 1996, casi 50 años después de que cerrara el club, algunos de sus artistas más populares formaron una banda con el mismo nombre y grabaron un disco. Ya para entonces, los que fueran jóvenes promesas, tenían más de 70 años. Los productores detrás de la iniciativa fueron el músico cubano, Juan de Marcos González y el guitarrista estadounidense Ry Cooder. El álbum vendió millones de copias y despertó interés mundial por la música cubana tradicional.

El documental de Wenders llamado Buena Vista Social Club (igual que el grupo), capturó la primera presentación de los músicos en un concierto apoteótico en Ámsterdam, Holanda, en 1998. Además, incluyó un concierto en el Carnegie Hall, de Nueva York. Buena Vista Social Club: Adiós se presenta como la secuela de dicho filme, pero en realidad se puede ver como una especie de “detrás de cámaras” que entra con más profundidad en cómo vivieron los músicos su inesperado éxito y como un homenaje a los miembros que ya desaparecieron. Narrado principalmente por Juan de Marcos González, vemos a los músicos que aún están vivos y realizando el tour del Adiós. De manera destacada escuchamos el testimonio de la vocalista Omara Portuondo de 86 años, quien nos remonta a la época de oro de la música tropical cubana. También participan Eliades Ochoa, Manuel "Guajiro" Mirabal, Amadito Valdés, Barbarito Torres y Papi Oviedo.

Escena del documental Buena Vista Social Club: Adiós

Lucas Gath / Broad Green Pictures

Escena del documental 'Buena Vista Social Club: Adiós'.

Realizado por la documentalista inglesa Lucy Walker, Buena Vista Social Club: Adiós se puede ver como un complemento del documental original con entrevistas más extensas e imágenes de los conciertos no incluidas en el anterior. Su valor diferenciado radica en que presenta a los músicos como producto esencial de la historia de Cuba; de sus orígenes coloniales, africanos y esclavistas.  Dicho por Portuondo, nieta de un esclavo, la música era el espíritu que ayudó a su raza a superar sus difíciles circunstancias. Aunque ya no están vivos, Manuel "Puntillita" Licea (1931-2011), Compay Segundo (1907-2003), Rubén González (1919-2003), Ibrahim Ferrer (1927-2005) y Pío Leyva (1917-2006) aparecen en el documental hablando de sus infancias difíciles y orígenes musicales.

El material en sí mismo es invaluable, pero la organización del documental de Walker, deja mucho que desear. Si no se tienen las referencias del primer documental donde se conoce a cada uno de los integrantes, es fácil perderse. Hay varias personas que dan testimonio, pero que nunca se explica cuál es su conexión con el grupo. Además quedan muchos cabos sueltos. En un esfuerzo que parecería intencional para no decir nada en contra del régimen de Fidel Castro, queda en el aire la razón por la cual desapareció el Buena Vista Social Club. Portuondo hace alusión indirecta a que los cabarets en Cuba eran propiedad de los estadounidenses invasores y por ello era malo para el país. La realidad es que poco después de la llegada de Castro al poder en 1959, se cerraron bares, casinos, cabarets y otros lugares de recreación por ser considerados propios de un estilo de vida burgués. De hecho, P.M. un documental sobre la vida nocturna en la Habana realizado en 1961 por Saba Cabrera Infante y  Orlando Jiménez Leal fue el primer filme prohibido por el régimen.

Más allá de esos extraños huecos u omisiones,  Buena Vista Social Club: Adiós es una joya porque presenta a estos ancianos que ya habían renunciado a cualquier tipo de realización personal, encontrando el éxito espectacular a una edad en que, como Ibrahim Ferrer menciona, ya se habían acomodado en sus sillas mecedoras. La gira del Adiós culmina con la invitación al grupo hecha por el presidente Barack Obama a la Casa Blanca en octubre del 2015 con motivo de la reanudación de relaciones con Cuba. Aunque se niegan a hablar de aspectos políticos, los músicos no dejan de maravillarse de que un hombre de raza negra haya llegado a ocupar el puesto del país más poderoso del mundo.

Por último, Buena Vista Social Club: Adiós, tiene el añadido invaluable de escuchar a los músicos interpretando algunos de sus más sonados éxitos como Dos Gardenias, Candela, Chan Chan y Las Flores de la Vida. Esta última melodía engloba la principal enseñanza de esta increíble historia, y son rescatadas por Juan de Marcos González: “Las flores de la vida llegaron tarde para nosotros, pero llegaron.”

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