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Qué hacer cuando las acciones y los bonos se desploman

No permitas que el temor a la inflación y la inestabilidad del mercado te paralicen.

fotomontaje de una mano que va a tocar una pantalla debajo de una estadística que marca un indicador a la baja.

ISTOCK / GETTY IMAGES

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Las noticias financieras recientes son entre deprimentes y alarmantes (enlaces en inglés):

Estos titulares son deprimentes y atemorizantes porque presagian la reducción de los ahorros jubilatorios para todos. Y si a la ansiedad colectiva le agregamos la terrible situación en Ucrania, es difícil saber qué hacer. Nuestro instinto inicial podría ser vender las inversiones y refugiarnos en el dinero en efectivo, pero sabemos que ese es el tipo de activo para el que la pérdida de valor está virtualmente garantizada debido a la alta inflación

Antes de opinar sobre lo que creo que se debe hacer ahora, retrocedamos un momento al inicio del 2020. Entre el 19 de febrero y el 23 de marzo, el mercado total de acciones, incluidas las acciones de empresas grandes, medianas y pequeñas, perdió el 35% en 33 días. La COVID-19 trajo cambios drásticos a nuestra vida diaria y a la economía global. Los inversionistas ansiosos tuvieron dificultad para responder. Una persona me dijo: "Sé que la frase ‘esta vez es diferente’ es la más costosa en las inversiones, pero nunca antes hemos tenido una pandemia". Y vendió todas sus acciones. Otra persona me dijo que las acciones no se van a recuperar hasta que no exista una cura para la COVID-19. 

Pero las acciones se recuperaron rápidamente, y las acciones de Estados Unidos ganaron más del 53% en total sobre el 2020 y el 2021, según las mediciones de Wilshire 5000, uno de los parámetros de medición más amplios del mercado de acciones del país. De modo que, si incluimos los dividendos, una inversión de $10,000 en acciones de Estados Unidos creció más de $5,300. Lo que dio resultado durante el mercado en baja de marzo del 2020 fue vender fondos de bonos, que mantuvieron su valor, y con el dinero de la venta comprar suficientes valores de fondos de acciones para restablecer el objetivo de distribución de activos.

¿Por qué se recuperaron y aumentaron tan rápido las acciones, a pesar de dos años de noticias devastadoras? La verdad es que no lo sé. Los mercados nos engañan constantemente, y eso nos enseña algo importante: si ni siquiera podemos explicar el pasado, piensa entonces cuán difícil es predecir el futuro. 


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No todos los mercados en baja son iguales

Si aplicamos unos criterios de medición amplios, no estamos ni siquiera en un mercado en baja, que generalmente se define como una reducción del 20% con respecto a los valores más altos recientes. Pero suponer que lo que sucedió en el 2020 volverá a suceder ahora también sería un error. Primero, las acciones se recuperaron con una velocidad asombrosa en el 2020 en lo que probablemente haya sido el mercado en baja más breve de la historia. Es poco probable que este evento inusual se repita. 

Segundo, los bonos mantuvieron su valor en la baja del 2020, pero ahora, hasta abril, han caído las acciones y también los bonos. Hasta fines de abril de este año, un fondo indexado amplio de acciones de Estados Unidos perdió aproximadamente el 14%, mientras que un fondo de bonos de grado de inversión de alta calidad perdió alrededor del 9.6% —en lugar de mantener su valor, como sucedió en los tres últimos mercados en baja—. Inexplicablemente, a pesar de lo que está sucediendo en Europa, las acciones internacionales superaron a las de Estados Unidos en dos puntos porcentuales.

Mi consejo para los inversionistas en este momento

Al igual que en marzo del 2020, no tengo idea de qué rendimiento tendrán las acciones y los bonos en el futuro. Ciertamente, como ya anunció que lo haría, la Reserva Federal aumentará la tasa clave de los fondos federales a corto plazo. Pero eso ya está considerado en la valuación de las acciones y los bonos, y la tasa de los bonos federales es simplemente la tasa a un día. Además, a diferencia del 2020, ahora hay menos necesidad de reequilibrar, ya que tanto las acciones como los bonos han bajado. 

Puede ser sensato hacer un par de cambios en los bonos. Si las tasas de interés a plazos intermedios y largos continúan aumentando, el valor de los bonos continuará disminuyendo. En general, cuanto más largo sea el plazo de un bono, mayor será la reducción de valor cuando aumenten las tasas de interés. Pero también sería un error suponer que esas tasas de interés a mediano y largo plazo continuarán aumentando. Hay dos formas de protegerse de la posibilidad de un aumento en las tasas de interés. 

Primero, en la actualidad es posible obtener tasas altas en forma segura con los bonos de la serie I. Estos son bonos de ahorro protegidos contra la inflación, emitidos y garantizados por el Departamento del Tesoro de EE.UU. El enlace anterior explica cómo funcionan y cómo comprarlos. La tasa actual a seis meses de los bonos de la serie I que se compren hasta octubre es del 9.62%. Este no es un error de impresión. La cantidad que puedes comprar es limitada. También puedes comprar algo parecido llamado Treasury Inflation-Protected Securities (TIPS) —valores del tesoro con protección contra la inflación— o fondos TIPS.


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Otra opción es comprar un bono o pagaré del Tesoro a corto plazo, que se puede adquirir a través de Treasury Direct o de tu agente de corretaje. Estos son tiempos atípicos en los que un bono del Tesoro a corto plazo rinde casi lo mismo que un bono del Tesoro a un plazo muy largo. Al 2 de mayo del 2022, un bono del Tesoro a dos años tenía un rendimiento del 2.74%, no muy por debajo del 3.07% de un bono a 30 años. Si, en efecto, las tasas de interés aumentan, el bono a largo plazo se verá mucho más afectado que la inversión a corto plazo. Los bonos del Tesoro no solo están rindiendo más que un certificado de depósito, sino que además el interés está exento de impuestos estatales. Yo creo que esta es una opción para una parte de la cartera de bonos. De todos modos, no abandones los fondos de bonos de alta calidad, ya que es muy posible que las tasas se reduzcan en escenarios, como, por ejemplo, una recesión.

A diferencia de otras caídas anteriores del mercado de valores, esta corrección requiere menos coraje. No tienes que vender necesariamente tus bonos para comprar más acciones, lo que puedo asegurar es una sensación desagradable, por ponerlo en términos suaves. Y puedes ganar en forma segura un retorno mucho mayor en bonos mientras asumes aún menos riesgo con los bonos de la serie I, y un muy buen retorno seguro con los pagarés del Tesoro a plazos más cortos. 

Invertir es una estrategia a (muy) largo plazo. He visto que las personas que cambian constantemente la distribución y los objetivos de sus activos por lo general persiguen rendimientos anteriores y obtienen menos ganancias en el futuro. Seguir un plan es simple, pero también es muy difícil de hacer. Y, a pesar de que también es muy duro, trata de ignorar las noticias deprimentes relacionadas con las inversiones. Recuerda, ni los buenos ni los malos tiempos duran para siempre, y el capitalismo sobrevivirá. 

 

Allan Roth es un planificador financiero en actividad que ha enseñado finanzas y finanzas conductuales en tres universidades y ha escrito para publicaciones nacionales, entre ellas The Wall Street Journal. A pesar de sus muchas credenciales (planificador financiero certificado [CFP], contador público certificado [CPA], maestría en Administración de Empresas [MBA]), sigue estando convencido de que aún puede mantener la simplicidad a la hora de invertir.