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Perro detector de drogas y registros de basura desmantela a estafadores de adultos mayores

Se hacían pasar por funcionarios gubernamentales para robar dinero en efectivo y en tarjetas de regalo.

Perro con insignia del escuadrón de policía K-9 en las calles de Washington, D.C.

B CHRISTOPHER / ALAMY STOCK PHOTO

In English | Una perra de la unidad canina llamada Roxy estaba inspeccionando unas instalaciones de FedEx fuera de Los Ángeles en octubre del 2019. De repente, el can alertó al agente guía sobre una caja recibida por FedEx. Dentro de la caja, estaban ocultos casi $107,000 en efectivo envueltos en papel de aluminio.

El increíble descubrimiento del paquete hecho por la perra, el cual fue enviado por una víctima de fraude de 66 años de Beloit, Wisconsin, ayudó a las autoridades a capturar a los hombres que presuntamente están detrás de “atroces” delitos que se aprovecharon de docenas de personas mayores vulnerables en Estados Unidos, según se indica en los documentos judiciales.

Tres hombres de Lake Elsinore, California, fueron imputados (en inglés) en un caso cuyos tentáculos, se dice, llegan hasta India y Tailandia. El gran jurado acusó a los hombres de fraudes que costaron a las víctimas un total de $541,420, y las pérdidas presuntamente infligidas por ellos y sus cómplices ascienden a unos $7 millones, de acuerdo con los documentos judiciales.

Se identifica a la víctima de Wisconsin y a otras por sus iniciales y, en algunos casos, su lugar de residencia. Entre las víctimas está una persona de 82 años que les entregó a los estafadores $10,000; un individuo de 71 años que les envió aproximadamente $60,000; y una persona de 65 años que perdió unos $49,000 en efectivo y envió al menos 98 tarjetas de regalo.

Los acusados recibieron —o planeaban recibir— más de 50 paquetes durante una ola de delitos que duró un año y terminó en marzo.


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Anatomía de una estafa de impostores del Gobierno

Para los adultos mayores en particular, los presuntos delitos sirven de advertencia. Según los documentos presentados en el Tribunal de Distrito de EE.UU. del centro de California, los estafadores operaban de la siguiente manera:

1. Se hacían pasar por empleados del Gobierno federal o agentes del orden público. Respaldaban su identidad falsa con números de caso y de identificación falsos y fotos de credenciales de autoridades del orden público falsificadas.

2. Llamaban a las víctimas y disfrazaban sus números de teléfono. Cuando ocultaban sus números de teléfono verdaderos, parecía que llamaban de números gubernamentales legítimos.

3. Contaban mentiras descabelladas. A algunas víctimas se les decía que su número de Seguro Social estaba vinculado a algún delito, que un tribunal había emitido una orden para su arresto y que se necesitaba dinero para “pagar la fianza pendiente”.

4. Exigían dinero en efectivo y, a menudo, tarjetas de regalo. La mayoría de las tarjetas de regalo eran de Target, Nordstrom, GameStop, Best Buy y Walmart, entre otras tiendas. Las víctimas les daban a los estafadores los números de las tarjetas por teléfono para que se pudieran usar de inmediato.

5. Les indicaban a las víctimas que mandaran el dinero en efectivo por FedEx o United Parcel Service (UPS). Los estafadores les pedían que utilizaran compañías de mensajería que les permitieran recoger los paquetes si tenían una identificación con el nombre del destinatario que aparecía en el paquete.

6. Creaban nombres falsos. Los correos que recogían los paquetes llevaban una identificación falsa con el nombre del destinatario.

7. Exigían discreción. A las víctimas no se les permitía hablar de estas llamadas “porque se habían hecho como parte de una investigación gubernamental en curso”.

8. Lavaban sus ganancias ilícitas. Al lavado de dinero a veces se lo describe como convertir el dinero “negro” en dinero “blanco”, lo cual significa que entra a una fuente de ingresos legítima para ocultar su origen sucio. El acusado clave es el encargado de una licorería a quien se lo acusa de lavado de dinero.

9. Dividían el botín entre los miembros de la red delictiva. El acusado que aceptaba paquetes en la licorería se quedaba con una parte —10 centavos de cada dólar, para un total de $20,000 en ganancias en cuatro meses— y les dijo a las autoridades que un correo distinto recogía el resto del dinero el mismo día y se llevaba el dinero en una bolsa negra para que pareciera que había comprado licor. El acusado dijo que el envío de paquetes con fondos ilícitos “lo coordinaban personas en India” y que los correos que se llevaban el dinero en bolsas negras “parecían rusos”. Este acusado y su esposa, a quien no se nombra en la acusación, también transfirieron más de $4,000 a personas que han sido acusadas en India y EE.UU. de operar centros de llamadas desde donde se intentaba estafar a personas de EE.UU. Algunas transferencias bancarias se enviaban a personas en Tailandia.

Investigadores registran basura en busca de pruebas

Afortunadamente, tres de estos presuntos estafadores fueron capturados después de una investigación que utilizó una cámara escondida, órdenes de registro, huellas dactilares y “recolecciones de basura”, durante las que los investigadores inmediatamente registraban basura que acababan de recoger recolectores de desechos en alguna dirección en particular. Una de las recolecciones de basura ocurrió en Nochebuena del año pasado. Y no olvidemos que la captura también fue gracias al superpoder de la perra Roxy; es decir, su sentido del olfato.

“Lo que hace que estos delitos sean especialmente atroces no es solo la vulnerabilidad de las víctimas y el abuso de confianza que ocurrió, sino también la etapa de la vida en que se encuentran las víctimas. Estas por lo general no tienen la oportunidad de recuperarse de la pérdida económica”, indicó Peter Dahlquist, fiscal federal adjunto, en los documentos presentados ante el tribunal.

La mayoría de las víctimas estaban en sus años dorados y habían trabajado duro para ahorrar para su jubilación, señaló. “Sin embargo, el acusado [principal] y sus cómplices les robaron sus ahorros que con tanto esfuerzo ganaron”.

El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. realiza la investigación junto con otras agencias federales del orden público y departamentos de policía y del sheriff en nueve estados: California, Florida, Illinois, Luisiana, Nueva Jersey, Ohio, Pensilvania, Texas y Washington.

Los tres hombres son: Anuj Mahendrabhai Patel, de 30 años, el encargado de la licorería a quien se lo acusa de estar a cargo del “grupo de correos” que recogían los paquetes llenos de dinero que enviaban las víctimas a los centros de entrega de FedEx y UPS y dos correos, Elmer Miranda Barrios, de 35 años, y su primo William Margarito Barrios, de 36, quienes presuntamente usaban identificaciones falsas para recoger los paquetes y llevarlos a la licorería. Todos enfrentan cargos de conspiración para cometer fraude postal y electrónico; a William Barrios también se lo acusa de volver a ingresar a EE.UU. como inmigrante indocumentado después de ser deportado en el 2006.

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