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10 enfermedades que los médicos con frecuencia pasan por alto

Varios tipos de cáncer, ataques cardíacos y derrames cerebrales encabezan la lista de diagnósticos erróneos. Esto es lo que pueden hacer los pacientes.

Médico examina a su paciente

THE GOOD BRIGADE

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Las tres enfermedades cuyos diagnósticos se pasan por alto con mayor frecuencia en las clínicas ambulatorias y en los centros médicos académicos son el cáncer colorrectal, el cáncer de pulmón y el cáncer de mama, según un estudio (en inglés) reciente publicado en la revista JAMA Network Open. Los ataques cardíacos y el cáncer de próstata completan la lista de las cinco principales.

Los investigadores del estudio analizaron datos de informes de incidentes de seguridad de los pacientes, demandas por negligencia médica, reuniones sobre morbilidad y mortalidad (conferencias de revisión de muertes de pacientes y complicaciones) y respuestas de grupos de discusión, y descubrieron 836 errores de diagnóstico pertinentes. Usaron esos errores para identificar los 10 problemas de salud cuyos diagnósticos más comúnmente se omiten o retrasan, y para explorar las fallas en el proceso. Sus hallazgos resaltan lo que según los especialistas es un problema clave de seguridad en la atención médica moderna.

“Los diagnósticos equivocados son comunes, y a menudo se pasan por alto”, dice el Dr. Gordon Schiff, coautor del estudio, subdirector del Center for Patient Safety Research and Practice de Brigham and Women’s Hospital y profesor adjunto de la Facultad de Medicina de Harvard en Boston.

En realidad, las investigaciones revelan (en inglés) que anualmente unos 12 millones de adultos en el país reciben diagnósticos incorrectos en entornos ambulatorios. Eso representa aproximadamente un 5% de los pacientes, aunque algunos especialistas dicen que es probable que el porcentaje sea mayor. Además, se calcula que, en los hospitales del país, entre 40,000 y 80,000 personas al año mueren debido a fallas de diagnóstico. Es más, en un informe (en inglés) de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina, se indica que, durante el transcurso de su vida, la mayoría de las personas reciben un diagnóstico erróneo o retrasado, a veces con consecuencias devastadoras.

Los 10 diagnósticos erróneos o retrasados más comunes, según la enfermedad

Obtenido de 836 casos pertinentes reflejados en informes de incidentes de seguridad de los pacientes, demandas por negligencia médica, reuniones sobre morbilidad y mortalidad (conferencias de revisión de muertes de pacientes y complicaciones) y respuestas de grupos de discusión. Publicado en la revista JAMA Network Open.

  1. Cáncer colorrectal
  2. Cáncer de pulmón
  3. Cáncer de mama
  4. Infarto de miocardio (ataque al corazón)
  5. Cáncer de próstata
  6. Derrame cerebral
  7. Sepsis
  8. Cáncer de vejiga
  9. Embolia pulmonar
  10. Hemorragia cerebral

Algunas investigaciones anteriores respaldan los hallazgos de este informe más reciente. Sin embargo, es posible agregar problemas de salud adicionales: neumonía, insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal e infección de las vías urinarias son algunas de las afecciones que con frecuencia no se diagnostican en un entorno de atención primaria, según se descubrió en un estudio publicado (en inglés) en la revista JAMA Internal Medicine. Según otro informe (en inglés) publicado en la misma revista, otros diagnósticos comunes que se pasan por alto son fracturas, abscesos y aneurismas aórticos.

¿Por qué suceden los errores de diagnóstico?

Las razones para los diagnósticos equivocados son sumamente variadas. A veces se trata de un malentendido entre el paciente y el médico: el paciente no describe con exactitud sus síntomas, o el médico pasa por alto algo importante que dice el paciente. Otras veces, se ordena una prueba incorrecta o se interpreta erróneamente el resultado de un examen. Los datos incluidos en los expedientes médicos electrónicos podrían estar desorganizados, y a veces no se hace un seguimiento después de una derivación a otro profesional.

“Podrían ser tantas de esas razones”, incluso motivos múltiples, señala el Dr. Hardeep Singh, profesor de Medicina en la Facultad de Medicina Baylor y director de Política de Salud, Calidad e Informática en el Michael E. DeBakey VA Medical Center en Houston.

“Tampoco se puede pasar por alto el hecho de que hay mucha incertidumbre en un diagnóstico”, dice Schiff. Existen varios miles de enfermedades conocidas, pero solo hay un número finito de síntomas.


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“Cuando alguien consulta al médico de atención primaria por un dolor de cabeza, hay una lista larga de posibilidades [de lo que podría causarlo]”, señala el Dr. David Newman-Toker, profesor de Neurología, Oftalmología y Otorrinolaringología, y director del Armstrong Institute Center for Diagnostic Excellence en la Facultad de Medicina de Johns Hopkins University. Puede decirse lo mismo sobre el dolor de estómago y el dolor de espalda.

¿Qué es un error de diagnóstico?  

Las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina definen un error de diagnóstico como la incapacidad de establecer una explicación exacta y oportuna para el problema de salud del paciente, o no comunicarle esa explicación al paciente. Puede ser el resultado de:

  • Un diagnóstico retrasado
  • Un diagnóstico erróneo
  • Un diagnóstico que se pasa por alto

Fuente: Society to Improve Diagnosis in Medicine

Otra dificultad: cuando un paciente tiene síntomas atípicos. Newman-Toker explica que si alguien sufre un derrame cerebral y lo llevan a la sala de emergencias con los síntomas clásicos de esa enfermedad, tales como debilidad en un solo lado del cuerpo, ese diagnóstico rara vez se pasa por alto. Pero los médicos “pasan por alto aproximadamente un 40% de los derrames cerebrales que presentan síntomas de mareos”, los que pueden deberse a un gran número de causas; una de ellas es un derrame. (Newman-Toker y sus colegas ahora usan un dispositivo electrónico que mide los movimientos de los ojos para determinar si el paciente se siente mareado debido a un derrame cerebral o a algo más benigno).

No todos los diagnósticos que se pasan por alto son perjudiciales para la salud a largo plazo del paciente. Puede diagnosticarse incorrectamente un dolor de espalda como una distensión muscular cuando en realidad se trata de osteoartritis, y un problema de la piel puede confundirse con otro. “Por otra parte, hay varias enfermedades que sí causarían problemas si no se diagnostican correctamente”, dice Newman-Toker. “Eventos vasculares, infecciones y diversos tipos de cáncer tienden a ser enfermedades que, si se pasan por alto, las consecuencias para el paciente pueden ser devastadoras y permanentes”.

En un informe de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina, se indica que la mayoría de las personas reciben un diagnóstico erróneo o retrasado durante el transcurso de su vida.

En algunas investigaciones (en inglés), se ha demostrado que estas “tres grandes” categorías representan aproximadamente un 75% de todos los perjuicios graves causados por errores de diagnóstico. 

Los pacientes pueden ayudar a prevenir un diagnóstico incorrecto  

¿Pueden prevenirse los errores de diagnóstico? Eso es algo que están intentando lograr muchos especialistas, y aunque no lo creas, tú como paciente puedes ayudar.

1. Prepárate para las citas médicas. Antes de tu cita, dedica tiempo a pensar detenidamente en tus síntomas y tus inquietudes. Anótalos y lleva esas notas cuando vayas al médico. “Se trata realmente de resumir tus síntomas y la cronología de estos en un formato muy sencillo [que para el médico sea fácil de asimilar]”, explica Newman-Toker. La Society to Improve Diagnosis in Medicine, una organización de seguridad de los pacientes dirigida por médicos, ofrece un formulario para pacientes (en inglés), a fin de ayudarlos a resumir y a organizar sus antecedentes médicos, síntomas e inquietudes.

“Si el médico recibe un resumen profesional y bien organizado de una página, pasará más tiempo pensando en el problema y menos tiempo reuniendo la información”, señala Newman-Toker.

2. Haz preguntas. Es importante realizar preguntas indagatorias sobre lo que te diagnosticaron y por qué se descartaron otras posibilidades. Por ejemplo, si padeces fuertes dolores de cabeza y el médico te diagnostica una cefalea en racimos, pregunta por qué se trata de eso y no de una migraña. 

“Lo que buscamos es un conjunto razonable de respuestas a esas preguntas”, dice Newman-Toker. “Nos interesa una explicación cuidadosa, no una reacción a la defensiva”.

3. Haz un seguimiento. Por último, haz un seguimiento de tu progreso después de que te receten un plan de tratamiento y, si no te mejoras, mantente en contacto con tu médico. Si persisten los síntomas, es común que el paciente suponga que es debido al tratamiento y no al diagnóstico, señala Newman-Toker. Y si el paciente llama al consultorio del médico y pide un cambio de medicamento o un aumento en la dosis, “el médico no reconsiderará el caso”. Para que lo vuelva a analizar, llama al médico y di: “No me estoy mejorando. ¿Estamos seguros de que el diagnóstico es el correcto?”.

“Me parece que las personas no se dan cuenta de lo importantes que son las voces de los pacientes en un proceso de diagnóstico”, agrega Singh, quien también es uno de los coautores del estudio más reciente de JAMA. “Porque nos ayudan mucho, no solo para realizar el diagnóstico original [...], sino también para poner en duda el diagnóstico más adelante si el problema no mejora”.

Algunos consejos más: mantén una lista exacta de tus medicamentos, y llévala a todas tus citas médicas. Además, mantén tus propios archivos con los resultados de las pruebas, las derivaciones y las hospitalizaciones.


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Cuando deberías buscar una segunda opinión

Si no te mejoras o si desconfías de un diagnóstico y deseas confirmarlo, piensa en obtener una segunda opinión de otro médico, a lo mejor de un especialista. Quizás incluso tu médico lo recomiende.

Los investigadores de un estudio realizado en Mayo Clinic descubrieron que, entre los pacientes que buscaron una segunda opinión, un 20%, recibieron un diagnóstico distinto (en inglés) al primero; alrededor de un 66% de los pacientes obtuvieron un diagnóstico refinado o redefinido.

Cuando pidas una segunda opinión, los expertos de Columbia Surgery, en la ciudad de Nueva York, recomiendan que seas tan “directo y objetivo como puedas”. Singh reconoce que para algunos pacientes esta parte es difícil, en especial si tienen una relación establecida con su médico. “Pero hay maneras en las que puedes expresar con firmeza tus inquietudes al médico, para que entienda cuáles son tus preocupaciones”, dice. “Un ejemplo puede ser: ‘Este es un diagnóstico de los que cambian la vida. Me gustaría obtener una segunda opinión para asegurarme de que vamos bien encaminados y regresaré después de que pueda confirmarlo’”. 

Cuando vayas a la cita para la segunda opinión, no te olvides de llevar todos los detalles sobre tu diagnóstico previo, entre ellos los resultados de las pruebas y los planes de tratamiento recomendados.

Rachel Nania escribe sobre atención médica y políticas de salud para AARP. Anteriormente fue reportera y editora de WTOP Radio en Washington, D.C. Recibió un Premio Gracie y un Premio Regional Edward R. Murrow, y también participó en un programa sobre demencia con la National Press Foundation.