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COVID-19: La vacunación, los cheques de estímulo económico y otras noticias. Infórmate

 

Algunos estados incluyen a los residentes de 65 años o más en el próximo ciclo de vacunación contra la COVID-19

Varios gobernadores se apartan de las pautas federales y bajan el umbral de edad.

Un grupo de personas mayores esperan en una fila en la víspera de Año Nuevo para recibir una vacuna COVID-19 en una tienda desocupada en el Oviedo Mall en Oviedo, Florida.

SOPA Images/Getty Images

En la víspera de Año Nuevo, las personas esperan en fila para vacunarse contra la COVID-19 en Oviedo, Florida.

In English | Tienes 67 años y estás deseoso de vacunarte contra la COVID-19. ¿Cuándo podrás recibir la vacuna? Eso dependerá del lugar donde vivas.

Si tienes 65 años o más y vives en uno de los cada vez más estados que lo permiten —como Florida, Texas, Delaware y Ohio— ahora puedes vacunarte contra el coronavirus. Sin embargo, la mayoría de los estados ya sea decidieron acatar la recomendación federal de incluir en el próximo grupo de vacunación a las personas de 75 años o más, o aún no han anunciado un umbral de edad.


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El fin de semana antes de Navidad, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP), que asesora a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) sobre las vacunas, recomendó que el próximo grupo en vacunarse, denominado Fase 1b, incluyera a las personas de 75 años o más y a los trabajadores esenciales de primera línea. ACIP sugirió que después de esos grupos, la Fase 1c incluyera a las personas mayores de 65 años, a quienes padecen enfermedades de alto riesgo y a otros trabajadores esenciales.

Grupos de prioridad para las vacunas

Fase 1a (24 millones de personas):

• Personal de atención médica

• Residentes de centros de cuidados a largo plazo

Fase 1b (49 millones de personas):

• Trabajadores esenciales de primera línea

• Personas mayores de 75 años

Fase 1c (129 millones de personas):

• Personas de 65 a 74 años

• Personas de 16 a 64 años con enfermedades de alto riesgo

• Otros trabajadores esenciales

Fase 2:

• Personas de 16 años o más no incluidas en la Fase 1

Fuente: CDC

“La razón por la que se eligió la edad de 75 años fue totalmente práctica”, señala William Schaffner, epidemiólogo y profesor de Medicina Preventiva y Políticas de Salud en Vanderbilt University y miembro de ACIP sin derecho a voto. “Todos sabían que no teníamos suficientes vacunas para todas las personas mayores de 65 años”.

Sin embargo, Henry Bernstein, médico del Cohen Children's Medical Center de Northwell Health en Long Island, Nueva York, y el único miembro de ACIP que votó en contra de la recomendación del grupo, señala que, en lo que respecta a la asignación de prioridad de suministro de vacunas, no debería haber una distinción entre las personas mayores de 75 años y las mayores de 65 años.

“No hay duda de que las personas de 75 años o más tienen un índice más alto de mayor morbilidad y mortalidad”, explica Bernstein, “pero consideré que las personas de 65 a 74 años eran bastante similares. La inclusión del grupo de 65 a 74 años en la Fase 1b tenía más sentido para mí. Además, la puesta en práctica de este complejo programa nacional de vacunación sin precedentes sería más simple de esa manera”.

En casi todos los estados, independientemente de la edad establecida para la vacunación del siguiente grupo, es probable que los adultos mayores tengan que esperar un poco más para recibir la vacuna de Pfizer-BioNTech o la de Moderna. Esto se debe a que la distribución de las vacunas ha sido más lenta de lo previsto y muchos trabajadores de la salud, residentes y miembros del personal de hogares de ancianos —que tenían prioridad de vacunación por pertenecer a la Fase 1a— todavía no se han vacunado.

Jennifer Kates, vicepresidenta sénior de la Kaiser Family Foundation, advierte que en la reunión de ACIP quedó claro que esta fue la decisión más difícil que el ACIP tuvo que tomar. “Es una pena que tuviera que ocurrir algún tipo de racionamiento”, señala.

Marc Lipsitch, epidemiólogo de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan, de Harvard, explica que al decidir entre vacunar primero a los adultos mayores del país o a los trabajadores esenciales, “la primera medida de la política de salud debe intentar llevar a un mínimo la cantidad de muertes. Lo que se desprende de los datos es que se salvaría la mayor cantidad de vidas si se vacunara a las personas de 65 años o más”.

Algunos estados se apartan de las recomendaciones de los CDC

La vacuna en tu estado

Vuelve a consultar, se agregarán más estados. 

Kates, de Kaiser, no se sorprende de que algunos estados sigan su propio rumbo.

“Aquí no hay un sistema perfecto ni correcto”, dice. “Estas son decisiones difíciles y los estados tienen poblaciones diferentes, por lo que cada uno puede querer tomar decisiones que tengan en cuenta a sus residentes”.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, señala que ese fue el fundamento para establecer la edad de 65 años como el umbral de vacunación para el próximo grupo de residentes de su estado.

DeSantis dijo el lunes en una conferencia de prensa que no consideraba que la recomendación de los CDC fuera “el mejor sistema para nuestro estado. Consideramos que debemos centrarnos en los adultos mayores".

“No queremos crear una situación en la que alguien que tiene 20 años y trabaja en un supermercado, lo cual es algo honorable y maravilloso, tenga prioridad sobre una abuela de 74 o 73 años”. Cuando se permitió la vacunación de las personas de 65 años o más, en los hospitales de todo el estado aparecieron largas hileras de automóviles, y algunas personas hacían fila desde la noche anterior con la esperanza de recibir la vacuna. La situación varía según el condado debido a que las autoridades locales de salud pública están a cargo del proceso de vacunación. DeSantis señaló que tiene planes de convertir los centros de pruebas de detección de coronavirus en centros de vacunación, y los hospitales que no administran las vacunas con suficiente prontitud perderán las dosis que se les asignaron.

Otros estados también decidieron apartarse de las recomendaciones de los CDC. Entre ellos, Alaska, Delaware, Georgia, Ohio, Oklahoma y Texas anunciaron que comenzarán la vacunación de los residentes de 65 años o más.

Las autoridades de la División de Salud Pública de Delaware señalan que parte de la decisión de comenzar el siguiente grupo a los 65 años se basó en datos que demuestran que la edad promedio de los residentes negros e hispanos que murieron a causa de la COVID-19 —74 y 66 años, respectivamente— es considerablemente más baja que la de los residentes blancos (82 años).

Disponer un umbral de edad más bajo “nos brinda la oportunidad de vacunar y proteger a muchos más residentes de Delaware, en particular a aquellos que ya se ven afectados de manera desproporcionada por la COVID-19 debido a diversos factores”, dijo Karyl Rattay, directora de salud pública del estado.

Algunos estados están adoptando un sistema algo diferente. Luisiana y Montana tienen planes de incluir a los residentes mayores de 70 años en el próximo ciclo de vacunación.  En Luisiana, los adultos mayores de 70 años pueden hacer una cita en una farmacia autorizada para vacunarse. El gobernador John Bel Edwards advirtió a los residentes que el suministro inicial de vacunas en las farmacias será limitado, por lo que las personas mayores de 70 años deben solicitarla con anticipación. Virginia Occidental tomó otro rumbo y dispuso clínicas para personas de 80 años o más. Misisipi está comenzando con la población mayor de 75 años, pero pronto procederá a vacunar a otros adultos mayores.


Visita aarp.org/VacunaCOVID para más información.


“A partir de la semana que viene, las personas mayores de 75 años tendrán acceso a la vacuna. Dentro de dos semanas, será el turno de los mayores de 65 años”, dijo el gobernador de Misisipi, Tate Reeves, en un blog. “Sabemos que no podemos permitirnos demoras en la protección de quienes corren el mayor riesgo. Debemos concentrarnos en salvar vidas”.

Kates advierte que más de la mitad de los estados aún están decidiendo el modo de asignar prioridad a las vacunas. Con el fin de informar a los adultos mayores cuándo pueden anticipar vacunarse, AARP está creando guías en internet con los planes de distribución de vacunas de cada estado.

“AARP está luchando para que las personas mayores del país tengan prioridad para recibir la vacuna contra la COVID-19 debido a que la ciencia ha demostrado claramente que las personas mayores tienen un mayor riesgo de muerte”, explicó la vicepresidenta ejecutiva y directora de Activismo Legislativo y Compromiso de AARP Nancy A. LeaMond. “Instamos a las autoridades locales y estatales de salud pública a que tomen decisiones sobre la distribución de las vacunas de acuerdo con los datos y fundamenten sus planes en la ciencia. A medida que aumenta la producción, AARP está abogando para asegurar que todos los adultos mayores de EE.UU. que deseen vacunarse puedan hacerlo”.

Hacen falta recursos federales

Los expertos en salud pública y las autoridades estatales han estado instando al Congreso a que proporcione más recursos para ayudarlos a organizar la labor de vacunación. El último proyecto de ley de alivio por la COVID-19 que se promulgó a fines del año pasado dispone $8,000 millones para la distribución de vacunas.

“Uno de los peores problemas que hemos tenido en Estados Unidos en nuestra respuesta a la COVID-19 ha sido la falta de una respuesta nacional”, explica Schaffner. “Las respuestas han surgido de cada estado por separado”, advierte, y eso es una “mala idea”.

Kates señala que tener más de 50 planes de vacunación diferentes “crea una desigualdad. Realmente significa que el lugar del país donde viva una persona determinará en gran medida el momento de su vacunación”.

Por otro lado, Kates agregó que puede comprender que en algunos lugares las autoridades consideren que se debe tomar en cuenta la demografía de su población al tomar decisiones sobre la asignación de vacunas. Históricamente, estas medidas de salud pública se han tomado en los ámbitos estatales y locales.

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