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Los CDC aprueban vacunas de refuerzo contra la COVID-19 para mayores de 65 años

En una medida poco común, la directora de los CDC anula la decisión del panel asesor y aprueba la dosis para quienes corren riesgo en su trabajo.

Frasco de una vacuna de refuerzo contra la COVID

WACHIWIT / GETTY IMAGES

In English | Los adultos de 65 años o más y los residentes de centros de cuidados a largo plazo que recibieron dos dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19 deben recibir una tercera dosis de refuerzo, decidió la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) justo antes de la medianoche del 24 de septiembre. La directora de la agencia también aceptó otras recomendaciones de su comité asesor, incluida una que fomenta una inyección adicional para las personas de 50 a 65 años con enfermedades subyacentes.

Pero en una medida muy inusual, la directora de los CDC Rochelle Walensky se opuso al fuerte rechazo del panel de permitir una tercera inyección para las personas cuyo trabajo las pone en alto riesgo de contraer o transmitir la COVID, y dijo que esas personas sí pueden recibir una vacuna de refuerzo.

¿Quién reúne los requisitos para la vacuna de refuerzo de Pfizer? 

Los CDC recomiendan que las siguientes personas reciban una dosis de refuerzo contra la COVID-19 al menos seis meses después de recibir las primeras dos dosis de la serie de Pfizer-BioNTech. 

  • Las personas de 65 años o más y los residentes de centros de cuidados a largo plazo 
  • Las personas de 50 a 64 años con enfermedades subyacentes
  • Las personas de 18 a 49 años con enfermedades subyacentes, según sus beneficios y riesgos individuales
  • Las personas de 18 a 64 años que corren un mayor riesgo de exposición y transmisión de la COVID-19 debido a su ocupación (por ejemplo, trabajadores de la salud, maestros, empleados de supermercados), según sus beneficios y riesgos individuales 

“Como directora de los CDC, es mi labor reconocer dónde nuestras acciones pueden tener el mayor impacto”, dijo Walensky en una declaración que acompaña su decisión. “En los CDC, tenemos la tarea de analizar datos complejos, a menudo imperfectos, para hacer recomendaciones concretas que mejoren la salud. En una pandemia, incluso con incertidumbre, debemos tomar medidas que anticipemos que harán el mejor bien”.

Walensky aceptó una sugerencia del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) de la agencia, que indica que las personas de 18 a 49 años con enfermedades subyacentes también podrían recibir una dosis de refuerzo, según su riesgo individual de contraer COVID y el beneficio que podría brindar otra vacuna. Las personas con sistemas inmunitarios comprometidos ya han sido autorizadas para recibir una tercera dosis de la vacuna de Pfizer o Moderna.

En conjunto, las decisiones de Walensky hacen posible que una gran cantidad de personas en Estados Unidos reciban una tercera dosis de la vacuna de Pfizer. Las personas en estas categorías podrán recibir las dosis de refuerzo de inmediato si han pasado al menos seis meses desde que recibieron la segunda vacuna de Pfizer. La Administración Biden anunció hace varias semanas que, a la espera de la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA), todos los adultos podrían recibir una dosis de refuerzo ocho meses después de la segunda dosis a partir de la semana del 20 de septiembre.


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Los expertos debatían sobre el alcance de los refuerzos

En su reunión del 24 de septiembre, los miembros del comité asesor de los CDC lucharon durante varias horas, debatiendo si incluir o no a los trabajadores de la salud, a otros empleados de primera línea, a quienes cuidan de personas en riesgo de enfermar de gravedad por la COVID-19 y a quienes tienen enfermedades subyacentes que los hacen más vulnerables al virus. 

“Si podemos hacer un poco de bien al darles [la dosis de refuerzo] a las personas mayores de 65 años, estoy a favor de eso”, dijo James Loehr, médico de familia de Ithaca, Nueva York. Los funcionarios de los CDC estiman que 27 millones de personas mayores de 65 años en Estados Unidos —quienes han sido completamente vacunados con el producto Pfizer— podrían recibir el refuerzo. Más de 182 millones de personas en Estados Unidos —el 55% de la población— han sido completamente vacunadas.

Varios miembros del panel cuestionaron si los refuerzos harían algo para calmar la pandemia, y también señalaron la falta de datos sobre la seguridad y eficacia de una tercera inyección, especialmente en las personas menores de 65 años.

“Estamos luchando contra una pandemia y no es porque las personas recibieron dos dosis. Esto se debe a que las personas no están vacunadas”, dijo Helen Talbot, profesora adjunta de Medicina en Vanderbilt University en Nashville. Dar a las personas un refuerzo, agregó, “no va a resolver la pandemia”.

El suministro de vacunas no es un problema

Grace Lee, presidenta del comité y profesora de Pediatría en la Facultad de Medicina de Stanford University, enfatizó que brindar refuerzos a más personas en Estados Unidos no afectará la capacidad de las personas para recibir las dos primeras vacunas. “El suministro de la vacuna de Pfizer no es un problema en este momento”, dijo. Según los CDC, el 70% de las vacunas se están administrando actualmente en farmacias. 

El panel de los CDC estaba deliberando el día después de que la FDA enmendara la autorización de uso de emergencia (EUA) para la vacuna de Pfizer a fin de incluir las vacunas de refuerzo. Según los criterios de la FDA, estas vacunas estarían disponibles para las personas de 65 años o más, los adultos jóvenes que corren un alto riesgo de contraer COVID-19 grave y aquellos que “con frecuencia están expuestos al virus en instituciones u ocupaciones” los ponen en alto riesgo de enfermarse de gravedad. Si bien es responsabilidad de la FDA establecer los parámetros generales para el uso de un refuerzo, es tarea de los CDC decir exactamente quién debe recibirla. Los miembros del comité aconsejan a Walensky, quien puede elegir aceptar cualquiera o todas sus recomendaciones, algo que los directores de los CDC suelen hacer.

Los miembros del panel destacaron que sus recomendaciones son provisionales, y esperan volver a examinar el tema del refuerzo y otros asuntos relacionados con las vacunas contra la COVID pronto.


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“No se trata de quién merece un refuerzo, sino de quién lo necesita”, dijo Matthew Daly, pediatra de Kaiser Permanente en Colorado. Dijo que si alguien no está en el grupo que el panel recomienda para recibir el refuerzo, según las recomendaciones, es porque se considera que sus vacunas iniciales les han dejado bien protegidos contra la COVID.

Una preocupación que varios miembros del panel plantearon fue sobre las personas que han sido vacunadas con las dos dosis de Moderna o una dosis de Johnson & Johnson (J&J). La autorización de la FDA solo se aplica a la vacuna de Pfizer, y los funcionarios de los CDC enfatizaron que aún no se puede mezclar y combinar las vacunas en lo que respecta a los boosters. Las pautas de los CDC sugieren que al recibir una segunda dosis de una vacuna de ARNm (Pfizer o Moderna), las personas deben recibir el mismo producto que la primera dosis. Sin embargo, si no recuerdan la marca de su primera dosis o si la que tomaron no está disponible, pueden recibir el otro producto.

Moderna ha presentado datos a la FDA para la autorización de refuerzo; se espera que J&J lo haga pronto.

Dena Bunis informa sobre temas relativos a Medicare, atención de la salud, políticas en materia de salud y el Congreso estadounidense. Además, es autora de la columna “Medicare Made Easy” para AARP Bulletin. Galardonada por su labor periodística, Bunis trabajó durante décadas para diarios en grandes ciudades. Entre los puestos que ocupó se incluyen los de jefa de la oficina de Washington del Orange County Register y reportera sobre temas de salud y entorno laboral para Newsday.

este artículo se actualizó para incluir nuevos datos.

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